Connect with us

Literatura

Se metieron con la generación equivocada

Published

on

— ¡Bea, prende la tele! — Me dice Lito exaltado — ¡El Perú se fue al diablo!
— ¿Qué pasó?
— ¡El Congreso votó a favor de la vacancia del presidente!
— ¿Quéeee? — Sencillamente no podía creer que una sarta de impresentables congresistas, hayan enviado a nuestro presidente a su casa.

— ¿Sabes qué es lo que más me molesta? — Me dice Lito, indignado, mientras vemos en la televisión al presidente dando su último mensaje a la nación rodeado de todo su gabinete ministerial— ¡Que no pudieron esperar 6 meses a que terminará su gobierno para investigarlo!
Estamos en medio de una pandemia, la peor crisis económica en décadas y a esta gente se le ocurre vacar al presidente justo en este momento. No es floro. La Bolsa de Valores terminó en caída libre y el dólar registro uno de los picos más altos desde el 2008. Alucinante.
Esa noche Lito y yo no pudimos dormir, estábamos pegadazos a la televisión viendo llenos de rabia e impotencia cómo el congreso nombraba presidente a un completo desconocido, con estudios inconclusos y cuyo logro mayor era criar gallos de pelea en su pueblo.

— ¡Increíble! ¿Qué hace ese señor de presidente? — Me dice Lito histérico — ¡Otra vez nos metieron la rata!
—Y ahora, ¿quién podrá defendernos? — Le respondí en tono irónico, tratando de tranquilizarlo, resignada.

No pasó ni un minuto y en las redes comenzó a viralizarse los memes “Merino no es mi presidente” “Merino, no te reconoce ni tu vieja”, “Miedo solo a la chancla de mi mamá”. Asimismo, se estaba anunciando la concentración de marchas de protestas a nivel nacional, los gestores: la generación millennial y centennials, ¡Muchos no superaban los veinte años! Un slogan circulaba por todos lados “Se metieron con la generación equivocada”.

—¡No puede ser! ¡Estos chibolos pulpines están rompiéndola! ¡Qué capos! — Le digo a Lito emocionada hasta las lágrimas al ver a estos jóvenes tan bien organizados, algunos disfrazados de Pikachú, Gokú o Sailor Moon. Elmo marchando pacíficamente y coreando al unísono las letras del himno nacional, “Contigo Peru”, “Sucio Policía” de Narcosis, “Triciclo Perú” de Los Mojarras, entre otros hitazos. Al otro lado, veíamos como los policías les metían palo y los gaseaban sin piedad hasta desde helicópteros, pero ellos lejos de asustarse iban documentando con sus celulares minuto a minuto todo en las redes para que todo el mundo observará. ¡Y no eran 200 como la prensa decía, eran miles!

La injusticia y el desproporcionado uso de la fuerza por parte de la policía despertó a todas las demás generaciones de nuestro letargo. Hemos visto cómo empresarios llegaban en sus camionetas para dejarles agua, medicinas o ayudar en lo que se pueda. Hasta las amas de casa salieron a marchar con sus cacerolas, las mascotitas se dejaban colocar carteles con frases “Merino me das rabia, aunque este vacunado”. Yo por ejemplo me bajé el aplicativo “cacerolapp” para hacer un bullón que salía como furia desde mis parlantes por el balcón de mi depa. Lito e Insecto se dedicaron hacer ilustraciones digitales que pasaban a los chibolos para que los viralizaran por las redes.

Esta mal llamada “generación de cristal”, a la que hemos injustamente menospreciado y hasta ridiculizado nos han demostrado con su valentía, el gran amor que tienen por nuestra patria. No solo hicieron que la primera marcha que se produjo el jueves pasado fuera considerada como una de las más concurridas de los últimos 20 años sino que se tumbaron al gobierno de turno en menos de una semana, y pusieron de nuevo la democracia en marcha con un nuevo presidente, un profesional destacado, de amplia trayectoria y que esperamos pueda dar la talla al cargo. —¿Ya ves que las marchas si funcionan?— Me dice Lito mientras me abraza sintiendo que todo ha vuelto de nuevo a su cauce, pero lamentando el fallecimiento de dos jóvenes y la desaparición de varios otros.

Ayer, saliendo del centro Bancario de la Residencial San Felipe luego de pagar unas detracciones y con la mente abstraída en los negocios encontré de golpe, un cartel con las fotos de los mártires de la marcha que lucía una de las frases más icónicas de las protestas:
“Mamá salí a defender mi patria si no regreso me fui con ella”.

Confieso que leer esa frase no solo me emocionó sino también me lleno de orgullo por esta nueva generación que de “cristal” no tiene nada sino que más bien ¡Valen un Perú!

Comentarios

Cultura

¡A volar, barrilete cósmico!, por Helen Hesse

Published

on

Hoy mi hermano viene de visita. Como es regordete, calvo y empresario, Lito le ha puesto de chapa «Kingpin», como el villano del cómic de Marvel. Toca el timbre y nos ponemos algo nerviosos porque es la primera vez que conocerá a mi novio. Y digamos que hay una distancia muy grande entre ambos: la política.

A diferencia del Kingpin de ficción, mi hermano es bonachón y una persona bastante amable, excepto cuando habla de política. Por eso le pido a Lito que no hablemos de eso en la mesa, porque lo que menos quiero es generar un conflicto.

—Suficiente con los problemas del país como para tenerlos con mi propia familia —recalqué.

Luego de la cena, en la sobremesa y con vinos, Kingpin nos pregunta qué pensamos de las protestas y marchas a nivel nacional. Yo le reboto la pregunta y le pido que mejor me diga qué piensa él al respecto:

—La gente de nivel, los empresarios, es decir, gente que hace patria como yo —empieza Kingpin, inflando el pecho, copa en mano. — no estamos de acuerdo con estas corrientes progres que buscan cambiar la Constitución. ¿Sabes lo que me dicen mis clientes A, B sobre la gente que ha ido a la marcha?

—Ni idea —le respondo, mientras sirvo más vino en mi copa. Lito se altera, le pongo la mano en la rodilla a modo de tranquilizarlo.

—Que son gente que no tiene nada que hacer, hasta creen que les han pagado para ir.

—Ya —le digo, esperando que se explaye pues me pica la curiosidad. Lito evade la conversa revisando su celular.

—Lo que ha ocurrido es solo vandalismo azuzado por la prensa mermelera.

—No llego a entender tu punto —interviene Lito, intentando contener su fastidio.

—Como te vuelvo a decir, el sector empresarial piensa como yo. Solo que esa gente no comenta, se queda callada, no entra en debate, simplemente hace mutis.

—¿No entiendo por qué se quedarían callados? — Le replico a mi hermano. Lito en cambio vuelve a ignorarlo con su celular.

—No van a debatir con gente que no está a su altura, pues; pero cuando nos reunimos, nuestra posición es la misma.

—Ok, hermanito —digo, buscando evitar la confrontación.

—Lo que pasa es que, honestamente, la izquierda se ha enclaustrado tanto que, hablando en términos «marvelianos», son como Hydra.

—¿Estás comparando a la izquierda con…? —de reojo veo a Lito que trata de contenerse.

Y es que Hydra es un grupo terrorista en el universo Marvel que se jacta de su capacidad de reagruparse tras la derrota y volverse más poderoso frente al embate de sus enemigos.

—Claro. Porque como siempre han perdido, aprendieron a colarse en puntos clave del poder como parásitos y desde ahí están metiendo la mano en todo. Tanto así que, hasta los dueños de las empresas, en su propio negocio, no expresan su opinión por miedo a que los obreros tomen represalias.

—Hay algo en lo que sí estoy de acuerdo —le digo a Kingpin. Lito ya está en otra cosa—: la gente tiene miedo, y es porque todos los días suceden cosas inesperadas. Últimamente ya me da temor pensar en el futuro. Todos los días me pregunto ¿y ahora qué pasará?

Lito, pálido, nos mira y atraviesa con su brazo la mesa. Le sube todo el volumen a su celular y nos muestra la noticia:

«Ahí la tiene Maradona. Le marcan dos. Pisa la pelota Maradona. Arranca por la derecha el genio del fútbol mundial. Puede tocar para Burruchaga… siempre Maradona, genio, genio, genio, tá, tá, tá… goooooooooool… quiero llorar, Dios Santo, viva el fútbol… ¡Golazooooo… Diegooooo! Maradona… es para llorar, perdónenme… Maradona en recorrida memorable, en la jugada de todos los tiempos, barrilete cósmico… ¿De qué planeta viniste?».

—Maradona ha muerto —sentencia Lito.

Ahora sé qué será una noche larga.

Comentarios
Continue Reading

Cine

Viernes Literario: Aya Taki por el qosqoruna Federico García

Published

on

El “aya taki”, es aquella canción fúnebre que se blande en la despedida del Mundo Andino donde la muerte es apenas otro paso, otro mundo. Se rememora al ser querido en la familia y también se le “canta” en público, como ahora amerita hacerlo con Federico García Hurtado de Mendoza (1937 -2020). Qosqoruna, artista en toda la dimensión de la palabra. El pasado 23 de octubre se nos adelantó y entre otros grandes amautas del Qosqo, ha dejado un gran vacío y a la par un gran legado. Nos acercó al Ande vivo con poesía impresa en su trabajo cinematográfico, y ahí perdura Kuntur Wachana (1977).

Inmortalizó en el séptimo arte a los personajes más manoseados pero menos estudiados de nuestra historia libertaria. “La leyenda de Melgar” (1981) y “Túpac Amaru” (1984) son dos retratos de ello. La veta de su sensibilidad radica en la cosmovisión andina que nos permite conocer en más de 10 películas como “El caso Huayanay”, “El socio de Dios” y “Laulico”. Destacan también las cintas “La manzanita del diablo”, “La yunta brava” y “El forastero”, estas dos últimas realizadas a principios del nuevo milenio. Indesmayable junto a su compañera María del Pilar Roca, ha desarrollado una intensa vida creativa e intelectual donde podemos apuntar los libros, “El paraíso del diablo” (2003), “Pachakuteq: Una aproximación a la cosmovisión Andina” (2004) y “Piel de fuego” (2007).

“Fico amaba el Cusco, amaba su pasado y quería la identidad de su gente, quería a Túpac Amaru, quería que la gente se identificara con él porque era un ser honesto, alguien que teniéndolo todo lo dio todo por cambiar nuestra historia. Fico creía en la independencia del Perú porque consideraba que seguimos siendo una colonia donde se maltrata a nuestros pueblos y el centralismo concentra y decide por el Perú. Fico amaba la libertad, era un libre pensador difícil de encasillar, rompía esquemas y ese es también su aporte a la peruanidad”, nos dice Pilar Roca quien sigue defendiendo su obra, tristemente invisibilizada por el actual Ministerio de Cultura. Al Estado peruano, como él mismo dijera “sólo le debe encierros y persecución”.

Demostrando que nadie es profeta en su tierra, “Kuntur Wachana” se hizo ganadora del Premio de la Federación Internacional de Críticos de Cine en la 10ma edición del Festival Internacional de Cine de Moscú. “Tupac Amaru” fue un éxito de taquilla en 1984 y es considerada en el Festival de Tokio de 1986, como uno de los films más representativos del cine latinoamericano de todos los tiempos. Sus cintas se han exhibido en América, Europa y Asia, donde al presente se les estudia como corresponde en diferentes universidades a las que también fue invitado en calidad de conferencista. Entre los numerosos premios que recibió señalaremos el Premio de la Prensa Internacional en el Festival de Cine de Biarritz y el Premio Saúl Yelín del Comité de Cineastas de América Latina.

Federico García vuelve al Qosqo y vivirá para siempre en su amada Calca, al clamor del Valle Sagrado. El Cusco es la tea donde más fuerte arderá su memoria. Los distintos reconocimientos alrededor del mundo hacen de su obra patrimonio de nuestra cultura que debe ser custodiada como se hace con el patrimonio material e inmaterial. Hablamos de la herencia espiritual de nuestro pueblo. Si un homenaje le debemos, el único camino es asumir nuestra andinidad. Pensar en andino y reconocernos como tal, al lograrlo acogeremos el legado de Fico García. Es necesario también, iniciar una cruzada por el rescate de sus cintas cinematográficas, que entre otras joyas nacionales, deben incluirse en el proceso de aprendizaje de los estudiantes peruanos. 

El Cusco llora a un hijo querido y a poco más de un mes de su partida, le cantaremos como se debe, hoy viernes desde las 4:00 pm, en la Sala Machupicchu del Centro de Convenciones de la Municipalidad Provincial del Cusco.  Todos los que desean ser parte están invitados junto a sus amigos, familia y nuevas generaciones de cusqueños y cusqueñistas.

Comentarios
Continue Reading

Actualidad

La poesía no se mancha (o algunas ideas sobre la muerte de un Dios)

Published

on

Foto: Infobae.

Pensar en la polarización de opiniones que vienen desatando Maradona me hace pensar en lo contradictorio que somos los seres humanos. Supongo que en muchos genios ello es más despreciable, porque justamente buscamos la perfección en quiénes logran destacar más allá de lo mediano. Pienso en, por ejemplo, Arhtur Miller que fue un gran dramaturgo, pero tuvo a su hijo en un sótano; o Céline que tiene estupendas novelas pero fue nazi; o Vallejo que hablaba del humanismo en sus poemas pero hizo abortar a su esposa; en fin, cuántos talentosos que lograron destacan en sus artes o ciencia pero tuvo problemas a nivel interno.

Decimos que Maradona fue un Dios en el fútbol y que llevó a su equipo italiano a la copa y que logró no sé cuántos mundiales solo por su talento, y, atacamos, por otro lado, su vida privada, sus excesos, su izquierdismo, su mirada enraizada en lo popular que tantos aristócratas del pensamientos e impolutos de las ideas, o tibios, niegan. No se trata aquí de ponernos a decir quién es bueno y malo según su forma de ser, ni usar esa “moralidad en el actuar” para cuestionar su “creatividad en su trabajo genial”, dado que las dos fórmulas son, en muchas medidas, antagonistas.

Yo no voy a decir aquí quién es bueno o malo ni quién debe ser juzgado por sus actitudes y no por sus obras; lo cierto es que recuerdo aquellas ideas de nuestro genial cuentista Julio Ramón Ribeyro que nos explica que debemos apreciar tan solo “un talento” por cada persona, es decir, si alguien tiene el talento de ser bueno en algo no deberíamos exigirle ser en todo genial, ya que ser bueno tan solo en algo es excesivamente complicado. Y quien sea bueno haciendo algo, lo sabrá.

Esta idea, empática, me permite concluir que somos más críticos con los espacios del espíritu que con los de la técnica. Por ejemplo, nadie cuestiona que un doctor que nos opera el hígado sea bueno o malo con su mujer, sino, precisamente, su operatividad. Por cierto, sospecho que el dogma de las ideas polarizadas alimenta tantos grupos que se aprovechan de nuestras creencias: religión, fascismo, etc.

En cuanto ciencia, necesitamos simplemente respuestas; pero, a nivel artístico, lo subjetivo prima y, en realidad, enriquece nuestro modo de acercarnos a estos fenómenos dado que la contradicción y sus contrastes nos permite aprender a pensar de forma crítica; más allá de los velos del prejuicio o de la espontaneidad. Yo no crecí con Maradona como héroe, él fue sin duda un personaje que ya conocí como lo que era, un ser popular y mediático, que trascendía idiomas y fronteras. Por otro parte, tampoco me gusta el fútbol, ni soy seguidor de ningún equipo, sin embargo, entiendo que tiene una importancia social.

Entiende que, como en la Literatura, cuando atacamos a una editorial no atacamos al autor ni al oficio mismo; que en el fútbol si atacamos a la Fifa no atacamos al futbolista ni al juego en sí mismo; y que esos contrastes permiten apreciar sin taras la dimensión del juego. No sé dónde leí que el fútbol en nuestras sociedades funciona como una suerte de guerra de forma popular. Los países se envalentonan como pelotones de artillería.

En ese sentido, siento que Maradona aportó orgullo y sensibilidad al continente latinoamericano. Los latinoamericanos somos creativos y talentosos aunque nuestras sociedades no trabajen para fomentar ello ni hacerlo más claro y accesible para todos. Sin embargo, desde estas tierras nacen los Vallejos, los Maradonas, los Borges, las Varelas, los Lezama Lima, y alimentan todo el Orbe.

En fin, sirvan estas líneas para detenernos a separar la pasión de la crítica, a ver el talento por encima de la persona, porque es fácil tirar la piedra y sentirnos limpios de toda mácula pero es muy difícil mirar dentro de nosotros mismos con sinceridad y en su verdadera dimensión antes de juzgar por juzgar o atacar por mero afán de beligerancia, ya que generalmente somos enemigos de nosotros mismos y nos cuesta ser amigos de los otros.

Lo moral, en suma, interfiere en nuestro gozo de los fenómenos, aunque también, es cierto, nos confiere una postura que nos ilumina (y también límite) frente al caos. Lo que quiero decir es que es fácil juzgar y difícil hacer. Pensar es un problema porque justamente nos invita a ver contrastes y no solo buenos y malos. Al final de cuentas cuando yo veo el gol que Maradona le metió a Inglaterra con la mano, ¿pienso en algo más que la belleza de aquel gol?

Comentarios
Continue Reading

Cultura

Boris Espezúa y el imaginario puneño en el libro “Gamaliel y el oráculo del agua”

Published

on

Hay poetas que buscan registrar la memoria colectiva de un pueblo y profundizar en las vértebras más íntimas de una zona geográfica, cuya sabiduría se mantiene en las creencias ancestrales de sus habitantes. Para alcanzar todo esto no solo se necesita ambición y talento, sino que hay un factor mucho más determinante: la identidad cultural, la cual permitirá la existencia de una gran sensibilidad telúrica, en este caso relacionado a lo andino.

En el año 2009, el puneño Boris Espezúa ganó el Premio Copé de Oro en poesía con “Gamaliel y el oráculo del agua”, uno de los libros premiados más importantes en la historia de dicho certamen. Este poemario ha servido como antecedente a la creación de otros que han seguido esta misma línea de poetizar teniendo como figura central a un escritor importante de nuestro país. Es el caso del último copé ganador, “Expediente Vallejo” de Johnny Barbieri. Ambos no solo comparten el hecho de utilizar una voz lírica en primera persona de dos poetas marginados y provincianos (quizás los autores más importantes y representativos de nuestra historia literaria) sino que utilizan como elementos paratextuales a algunas citas de sus escritos. Cartas en el caso de Vallejo y “El pez de oro” y algunas conferencias en el caso de Churata.

Boris Espezúa, con el poemario ya mencionado, retoma un estilo de escritura poética que no ha sido tan considerada en nuestro país (plagada de subjetividades y catarsis), que es la de reflejar una preparación intelectual previa a la creación del discurso lírico. En todo el libro, demuestra con maestría el amplio conocimiento que tiene del contexto puneño y de las creencias andinas, alcanzando una interpretación fidedigna del pensamiento, vida y obra de Gamaliel Churata.

Autor de otros poemarios importantes como “A través del ojo de un hueso” (1988), “Tránsito de amautas” (1990), “Alba del pez” (1998) y “Tiempo de cernícalo” (2002), considero que la trascendencia de “Gamaliel y el oráculo del agua” radica en pretender unir e integrar los distintos elementos de la cosmovisión andina a través de la vida y obra del fundador del grupo “Orkopata”. Para ello va a considerar dos perspectivas: lo maravilloso y lo histórico.  La primera servirá para describir la cálida, misteriosa y armónica relación del hombre con la naturaleza (plagada de historias míticas y legendarias) y la segunda permitirá conocer datos biográficos de Churata, entre ellos su crecimiento intelectual, el doloroso entorno familiar, el exilio a Bolivia y el triste retorno al Perú.

Ricardo Gonzáles Vigil afirma que Churata fue el primero en tener una propuesta por lo real maravilloso, apoyándose en ideas consideradas como “abstractas” para tejer un mundo propio. Boris Espezúa va a representar en Churata la imagen del oráculo que permite la conexión entre las deidades – lo sagrado – y el pueblo – lo humano-. Este será la voz principal de toda la cosmovisión, ya que posee la capacidad de tener un gran conocimiento acerca del tiempo (sucesos pasados y futuros) y de la vida y de la muerte, siendo un puente luminoso entre el cosmos y lo terrenal (lo ultraórbico).

Proveniente de una familia cristiana, una de las grandes influencias literarias de Gamaliel Churata fue la biblia, lectura que le ayudó a utilizar una voz solemne y majestuosa en muchos párrafos de “El pez de oro”.

Es por ello que el primer poema (escrito en prosa) con que Espezúa inicia “Gamaliel y el oráculo del agua” está plagado de figuras que permiten la exageración y la formación de un mundo fantástico, estableciendo un discurso explicativo y religioso sobre el origen del Altiplano y del Lago Titikaka.

“Hace mucho tiempo el Altiplano estuvo cubierto con agua uránica y desde su cúspide emanaba al mundo abundante líquido benéfico y purificador, que se fue perdiendo poco a poco y ahora ha quedado condensado en crustáceos en el Lago Titikaka …”

Lo curioso en este primer gran poema es que se logra una unión indisoluble entre el cristianismo y la cosmovisión andina ancestral, pues más adelante se pasará de un politeísmo a un monoteísmo, utilizando tanto la figura de “El Hacedor” Wirakocha y la figura de la santísima trinidad para explicar el primer periodo de la historia.

A ello se suma dos ideas muy interesantes, el renacer de los mitos teogónicos:Diez halcones se calcinarán y río arriba saldrá Wiracocha para reunirse con la Madretierra y hacer revivir lo engendrado, dando infinitud a la mitogénesis …” y la crítica a la modernidad:La tradición andina doblega el tiempo ciclópeo, su historia tiene la ingravidez de la persistencia ante la modernidad, sus tres periodos tienen el rumor del agua en nuestros ojos donde ahogamos el grito …”

Hay que tener en cuenta que la modernidad europea que se incrustó violentamente en nuestro continente no logró homogenizar a todas las culturas de una nación, sino que buscó la exclusión entre ellas mismas, como una forma de sometimiento a su poder hegemónico. Tanto Churata y Boris Espezúa son muy críticos al respecto.

El elemento del “Agua” es muy importante en el poemario,  no solo por ser considerada como fuente de pureza e inocencia y denominar a Churata como el “oráculo” de ella, sino porque también es un elemento de unión entre la cultura andina y la europea. Cabe mencionar que en nuestra narrativa el autor que también buscó unir estas dos tradiciones culturales fue Edgardo Rivera Martínez, tanto en sus cuentos como en su gran novela “País de Jauja”.

En estos versos se evidencia esta unión cultural:

Con el agua primera que vio Tales de Mileto / y los Apus del Altiplano / con su agua secreta que es la sustancia / que da vida / en lo más alto de su misterio”.

También se recurre a lo maravilloso para establecer un discurso de valorización hacia la mujer andina, utilizando como personajes a las tres imillas (jóvenes indígenas en aymara) representadas en una flor, en el agua y en el fuego. Esta triada simbolizará la fertilidad de la naturaleza y la solidaridad que perdura en la memoria colectiva de la comunidad. A ello habría que añadir otro personaje femenino como Juana Apomayta, quien confesará los secretos y ritos de la muerte, que no es más que un eterno retorno en la cosmovisión andina.

Los siguientes versos refuerzan esta idea:

“En el proyecto genealógico andino/ hubo un tiempo matriarcal/ que precedió al patriarcal/ donde/ estuvieron las piedras sometidas/ a la recristalización”.

Otro aspecto importante en el poemario es el de la identificación con el mundo animal, ya que se utilizarán a algunos de ellos, considerados sagrados entre la cultura andina, para una resemantización de los discursos originarios.

Al igual que en “El pez de oro”, Borís Espezúa también utiliza una variedad discursiva: poemas en prosa con un sentido bíblico, poemas con rasgos orales muy marcados, reseñas, diálogos narrativos, entre otros. A todo ello hay que sumar el carácter híbrido del lenguaje, ya que en algunos versos se añaden términos aymaras y quechuas. Al finalizar el libro, el lector podrá encontrar un vocabulario de ambas lenguas autóctonas. El uso de este recurso no solo es con un afán de reivindicación a la sabiduría de la cultura aymara, como se demuestra en estos versos:

Los aymaras sabían que no hay que pelearse por el agua, porque termina por aniquilarte, ya sea ahogado o ya sea muriendo de sed.  El agua renueva las transformaciones del devenir, las emociones, la perseverancia; nos libera”.

Sino que también sirve como protesta hacia un pueblo que fue subyugado por la ambición e ignorancia de los colonizadores.

“Hay una lengua colonial colgada en la incertidumbre/ hay un estertor del poder que abyecta, no razona/ y finalmente subyuga tu cerviz”.

La existencia armónica entre la vida y la muerte permite a los pobladores andinos tener una vida más pura y luminosa. La contemplación de los ciclos de la naturaleza forma parte del cuerpo y la mente de las personas, la eternidad se alcanza adorando a los muertos:

“Los abuelos dicen que las almas de los muertos serán los portadores de las lluvias que requieren los campos para empezar con la época de la siembra”.

El último poema titulado “De vuelta a la semilla” simboliza la cosmovisión circular que tenían las culturas andinas de la vida, pero también se podría considerar el retorno de Churata a Puno, luego de muchos años de exilio en Bolivia. Los ciclos se cierran, pero otros se abren, ningún viaje es perfecto porque tiene siempre un regreso. No es coincidencia que uno de los libros de Alejo Carpentier, considerado como el fundador de lo real maravilloso, se titule “Viaje a la semilla”.

Esta primera parte, donde he colocado algunos ejemplos para explicar los rasgos maravillosos y fantásticos que existen en la relación hombre-naturaleza se complementará con otros textos poéticos, cuyos rasgos históricos y biográficos nos ayudarán a adentrarnos en la vida de Churata.

Boris Espezúa.

Por ejemplo, el poema titulado “La escuela 1881” es un homenaje a aquel hombre ilustre que fue el maestro de todo el grupo “Orkopata”, José Antonio Encinas, quien fue nombrado director del Centro Escolar de Varones 881 de Puno, iniciando la importantísima experiencia pedagógica de la Primera Escuela Nueva en el Perú, teniendo como uno de los objetivos principales la valorización del ser andino.

En este poema, la voz de Churata evoca con nostalgia y cariño el recuerdo del maestro:

“Mi maestro, voz de leopardo, tú viviste con un trozo de bala en la palabra. Vuelve hablarnos de la libertad, de la respiración de los mitos y del tiempo que gira más implacable sobre la tierra”.

En esta misma secuencia de poetizar los datos biográficos de Churata, también encontramos textos homenajes a “Bohemia andina”, nombrando a otros grupos importantes como fueron “Colónida”, el “Grupo Norte”, “Aquelarre” y “Resurgimiento. Aquí se plantea la idea de luchar por construir una literatura genuinamente americana.  Los otros poemas que forman el hilo secuencial en la vida de Churata son los siguientes: “El grupo Orkopata”, “El Boletín Titikaka” y “Estadía en Bolivia”.

Boris Espezúa logra consolidar una poesía donde la simultaneidad de voces que aparecen en los discursos logra dialogar con la historia y el tiempo.  Hay una supremacía del lenguaje coloquial, sin dejar de lado que en algunos versos se incrustan rasgos neobarrocos y simbolistas, aportando connotaciones abstractas y metafísicas a las creencias que aún perduran en las zonas andinas.

Este es un pequeño bosquejo para un análisis más sistemático y teórico que merece tener “Gamaliel y el oráculo del agua”, uno de los mejores poemarios peruanos publicados en lo que va del 2000 y que pretende alcanzar una poética integradora, totalizante y poseedora de una variedad de temáticas que enaltecen nuestra riqueza cultural.

Para finalizar hay que resaltar que la tradición literaria de Puno va consolidándose cada vez más debido a la aparición de importantes autores que siguen la senda de voces trascendentales como Oquendo de Amat, Gamaliel Churata, Alejandro Peralta, José Luis Ayala, Efraín Miranda, entre otros.

Aquí dos poemas del libro:

B. TRES IMILLAS.
I.- En los tiempos cuando volteaba los ojos el cuculí.

Tres imillas
vinieron a media noche a danzar
                          a las orillas del lago
y dejar enterrada la semilla de la papa
                          para ser fecundada en el alba.

Tras enceguecerse con la luna
una de ellas antes de morir en el cerro más alto
previno a las dos imillas que quedaban
que miren siempre el arco de piedras
                         del cerro mayor
porque al pie de una de sus columnas
estará siempre dormida en una flor.
Allí cada año se hacen sacrificios de ovejas
                         tiernas y se completa
el embrujo en el cenit rubio de la Pachamama.

Las dos imillas que quedaron
tras crepitar la tierra y pesar el amor en el aire
se convirtieron en agua y en fuego
                         por el horizonte de la alquimia
en el tercer y sexto sol y con los fardos
                         de los equinoccios.
En las cosechas nos acompañan siempre
                         y con ellas
recogemos hasta las papas más pequeñas
si no hay mala suerte para la próxima cosecha.
Aseguramos la papa en calendarios
                         y solares nuevos
así, la tierra madre hecha de cal no es proscrita y el capullo
                          en flor evidencia
que el hombre al morir se transforma
                          en nueva semilla
y el congelo de la papa en vida resurrecta.

II.- En nuestros tiempos cuando vuela sin ojos el cuculí.

Tres imillas
en este lugar siempre son recordadas
elevan su voz ausente en las noches de San Juan
y la bajan en cada ofrenda a la Madretierra
visten de ráfaga y danzan para los dioses,
aprisionan sus gritos de amor en nuestros gritos
dejan de llamarnos con infinitos abandonos
                           fracturados,
un abejorro hace desaparecer los truenos
y el denso aire se lleva los hedores de las
                        danzas continuadas
Tres imillas
en el imaginario de este pueblo
en sus aguayos llenos de olor de coca
                          custodian la tierra fértil
y llevan una lágrima petrificada
en sus ojos de pescado de luna llena
que son diamantes de eternidad.

Comentarios
Continue Reading

Literatura

Viernes Literario: Fernando, el hijo menor de los Túpac Amaru

Published

on

Pilar Roca, es una investigadora de la vida y el legado de los Túpac Amaru (asumiendo sus reflexiones, es importante comenzar a estudiar y entender a toda la familia que lideraron José Gabriel como Micaela). Esta madre de nuestra historia, “Pilar de nuestra memoria”, está profundamente vinculada a la cultura andina y el estudio de la realidad nacional, hoy en día tan convulsionada. Es autora de libros como “El Holocausto andino” (2016) y “Terror en los Andes: La violencia como sistema en el Perú colonial” editado el 2014.

Su gran aporte para la peruanidad, como el de Federico García Hurtado, su inseparable compañero, lo encontramos en la emblemática película Túpac Amaru (1984). Si bien “Fico” fue el director y cineasta, sobre Pilar cayó la gran responsabilidad de producir e investigar para esta afamada película que todavía hoy encuentra escollos en las absurdas oficinas de quienes “administran la cultura”. Fico García nos ha dejado, pero también su amor grande por nuestra historia, ese amor vive en la escritora Pilar Roca, a quien tuvimos la suerte de escuchar retratando los apuntes de “Fernando, el hijo menor de los Tupac Amaru”. A la violencia y crueldad con la cual actuaron los españoles en el pasado, se le ha sumado la indiferencia de los peruanos en el presente. Como bien refiere la investigadora, nuestra historia está escrita por los vencedores y es una sucesión de infamia, abuso y genocidio. Se han distorsionado también, las motivaciones de la gran rebelión de 1780. Como amerita para todos los aspectos de nuestra cultura, es necesario dejar el velo occidental de raciocinio para asumir y entender desde la cosmovisión andina, la inspiración de esta gesta revolucionaria. Además agrega literalmente: “…el colectivismo, la reciprocidad, la dualidad y la concepción de que el hombre es energía como un ser más en este planeta, en la tierra que no está para servirlo, él está para ser uno más y guardar el equilibrio, eso es Tupac Amaru”.

Refuta de manera frontal, aquella versión que señala que la gesta revolucionaria se le fuera de las manos. Cita el bando (ordenanza o decreto de la época), encontrando en Silos, Colombia donde dicta como “José Gabriel 1° príncipe del Paititi y de los Mares del Sur digo…”. A su vez, las cartas a Montiel (aliado que conociera en Lima) donde le dice “ya comenzamos, ya es hora…”. “Hay documentos históricos que demuestran que él sí sabia lo que quería, quería la libertad, la independencia, la descolonización, volver al Tahuantinsuyo y él en calidad de Inca, por eso reclama su título de nobleza en Lima”, resume magistralmente la conferencista para entender el contexto, los acontecimientos y la familia en la cual nació Fernando.

El último de los Túpac Amaru, nació después de Hipólito y Mariano de quien dista en unos 7 años. Nace en un hogar revolucionario. Es la familia de los Tupac Amaru quien dirige la gesta y a la cabeza de ellos se encuentra Micaela Bastidas, como generala, más que como un apoyo para abastecer las tropas, como también se ha querido tergiversar en la memoria de los hechos sucedidos y que todos podemos conocer si escuchamos completa la conferencia en las redes sociales con el título de este artículo o los links al final. Como suelo hacer con los libros, quiero invitarlos a conocer a una cusqueñista que nos permite conocer el suplicio de un niño y su familia por los más puros y nobles intereses. Al ser un cacique estaba exento de mitas, tributos, obrajes, y repartos (que obligan a comprar incautando sus vienes e incluso familiares si no pagaban). Sin embargo José Gabriel, luchaba contra eso y lo sacrificó todo, su familia, sus posesiones y su lugar en la sociedad esclavista colonial.

Este “niño víctima” como acertadamente le ha nombrado Pilar Roca, es la prueba viva del ensañamiento y la injusticia con la cual se siguió un proceso que avaló la tortura y el suplicio de una manera nunca antes vista. Fernando es también, la prueba de la valentía y lo corroboran sus años de las 8 cartas que también nos da a conocer la autora de “Errores y horrores del imperio español. Fernando Túpac Amaru, apuntes sobre su vida”, publicado este año y donde vierte no sólo su investigación sino también un compromiso: Repatriar las cenizas de Fernando Tupac Amaru desde España. Su publicación es parte de un expediente que ha congregado a otros intelectuales de propuesta, para suscitar acciones en las instituciones gubernamentales a quienes les compete hacer este reclamo ante la ausencia de un familiar directo. El Foro de Patrimonialistas, Yachay – Universidad libre del Cusco y el Khipu Ayllu, también respaldan esta propuesta. Estamos seguros que el Cusco sensible y pensante también lo hará, porque ya va siendo momento de que se valore y conozco a los verdaderos héroes de la independencia continental. De la misma manera, debemos reunir a Fernando con sus padres quienes descansan todavía en la injusticia y el anonimato de las criptas de los franciscanos en la ciudad del Cusco.

Comentarios
Continue Reading

Literatura

“El hambre en la poética de Noé Jitrik en Comer y Comer”, por Julio Barco

Published

on

La interrogante que sobrevuela como un ave rasera estos versos sueltos y directos es la misma que nos brinda Vallejo (y de ahí, el evidente epígrafe): la necesidad de establecer una estética en un mundo donde el hambre sacude los cuerpos, donde los signos no curan la destrucción del medio, donde la carne humana imparte sus rituales de abandono y pérdida. Este prolífico y polifacético autor argentino nos dibuja un cuaderno de guerra para una época que vuelve a leer poesía luego de años de desplazamiento.

“Se trata de un renacimiento, de una epifanía, de un triunfo definitivo después de una sombría época en la que todo parecía naufragar: el desprecio acompañaba gestos solitarios, el poeta era ya el inexistente en la fiesta social y aun en la dramaturgia social y aun en la seriedad social”

Este inevitable regreso del poeta, en sociedades donde prima lo tecnológico c0mo eje de rotación semántica y de posibilidad difusora, tiene un curioso rol: el de salvaguardar los ejes, el de reavivar la otra música, el otro concierto del sistema que somos. Sin embargo, ello no puede elevarse más allá de propio cuerpo, de la propia voz de las vísceras,

sin pan y sin actitud frente a la vida
el leñador transita
que venga el leñador
decepcionado porque no hay (Poema, todos los oficios tienen su final, página 15)

Como en el Vallejo trilceano, muy diferente al Vallejo poemashumanianos, o al Vallejo heraldosnegronianos, vemos una trascendencia estética; y es que, frente a un programa argentino predominantemente sublime en el decir borgeano, suena aperturador intentar una quimérica forma, un obnubilante lenguaje del cuerpo, de su derrota y sufrimiento, de su hambre, dado que establecer el uno mismo como espacio estético mental del verso crea la posibilidad de atacar la realidad como tal y presentar ante ella, versos que dialoguen y extiendan un cierto tiempo de espíritu. Habla de lo que la carne siente, el tajo psíquico de la realidad misma:

“soy un perro que la sociedad reprime

voy a hacer una declaración

conseguiré muchas firmas

me voy a corregir alguna vez

sanos propósitos de enmienda me estimulan (Poema Contámelo otra vez, pág. 23)

En casi 1000 años de poesía española, pasando por los pesados sonetos renacentistas italianos o las búsquedas anacoretas de Ramón Lull o San Juan de la Cruz, o, por otro lado, poetas que no siguen el camino lógico y rítmico del poema en métrica sino el riguroso arte de crearse a sí mismos en el verso. Espejo y encuentro, color y originalidad que preña el arte vallejiano y simultáneamente, como un sedimento, extiende la lógica jitrikana con el afán de darle al lector un viaje desde la bitácora más humana y existencial: el comer.

La comida  y sus derivados son eternos temas en la poesía de todos los siglos y tiempos; aparecen bebedores en los poemas chinos, aparecen elegías al vino en la poesía española modernista, se abren cantos a la comida chilena en los versos de Pablo de Rokha, el italiano Quasimodo dedica poemas al verdor de sus limones, o los poemas dedicados al anticucho de Arturo Corcuera, o los poemas posmodernos sobre la vacuidad y la comida de V. Coral, o Neruda en sus odas a las cebollas, en fin, es un tema de la propia idiosincrasia estética del verso, dado que la poesía trata lo humano, salvaguardando así un registro más pictórico de la real, no solo el sedimento de lo lírico como algo lejano a la experiencia con el mundo, sino experiencia del mundo mismo.

En el Perú y en toda América, el comer y su estética llenaron el orgullo a nivel estratifico y demostró que a la gente le importaba probar, saborear y experimentar el gusto de la buena comida. Esos sabores, para nada espontáneos sino parte de una historia de necesidad y escases, de experimento y búsqueda, para, como se explica, acabar con el hambre.

El hambre, en todos sus matices, conduce incluso a cierta avidez que causa monstruosidades literarias. Conduce al miedo del otro y así nace aquella frase de: morirse de hambre. Lo que nos muestra que los deseos del otro no son saciados salvo cuando el alimento es protegido, sin embargo, ¿cómo proteger el fuego en tiempos ávidos de lo más básico? El recordado Enrique Verástegui en una entrevista confesaba que le aconsejaría a los jóvenes escritores una cosa: comer, ya que comer nos permite estudiar, aprender defendernos de la tuberculosis, indestructible caballo de Troya de muchas ambiciones literarias.

Es que, ese “morirse de hambre”, aleja a la masa lela de las letras creyendo que uno solo debe habitar el mundo desde el logos del trabajo y sus valores, estimulados evidentemente (y aquí le doy en cierto sentido la razón a Weber) por la escala de valores de las religiones impuestas como de la propia razón burguesa que domina la superestructura de lo real, en ello, el espejo de la masa es limitativo: “no te dediques a las letras, te vas a morir de hambre” Lo que significa, no tienes derecho a nada que no sea saciar tu necesidad básica de comida y sexo. La razón freudiana del deseo y la establecida por lacan del signo, siguiendo moldes más amorfos, permite entender el juego de la real, tanto en su plano simbólico como carnal; en el poeta, estas decodificaciones casi científicas, llevan a la estética desatada, a esa necesidad de verse y observar.

Ello me conduce a explorar con otros ojos un poema c0mo Siempre yo siempre yo, que me sabe algo reflejo propio del discurso creado; recurso que donde suenan recuerdos y añoranzas,

desearía que los vagos pensamientos que ahora

desgranan mi tiempo y lo reducen

fueran mi sustancia total

guiaría mis pasos dirección mi pensamiento

no dirección desgaste dirección desamor cansancio

Hay, se observa, se siente, un yo que no es solo lírico y abstracto; que, contrariamente, se enrosca en la experiencia humana para saborearla y reflexionar desde un lenguaje sencillo sobre su propio ritmo,

ah ! si Ta cosa se me diera de nuevo

no dejaría nunca nada detrás

todo lo haría a la perfección

podría corregir las ofensas que te hice

mis gruñidos mis rujidos prepotencias mis crujidos

las ofensas no existirían

juro que ni tardanza ni debilidad ni equivoco

empañarían jamás mis promesas

mis sentimientos serian tenaces y mi paciencia

Ello genera una reflexión no identificada con algún daimon o estro lírico social, sino una voz vertical y subjetiva, que pinta lo interno sin otro ritmo que

solo piden vino y pan

nada más que pan y vino

no esos oscuros pensamientos

esas palabras que ya no dicen nada

complicadas

piden vino y pan

son los quesos los que piden pan y vino

no el invasor

el invasor termina su inventario

encuentra todo demasiado oscuro

esa ausencia de compotas esa falta de strudel

(Del poema ya no queda nada)


El strudel es un dulce de manzana que recuerda al budín peruano, o a la bomba de manzana, dulces que nos asocian con la infancia; como Proust, se siente que los recuerdos son hilvanados con el vivir diario que se alimenta justamente de almuerzos, cenas como de amores y cavilaciones. A la creación profunda de máscaras, o en otros tiempos huacos retratos, o registros que permitan establecernos un instante entre el vacío, los cuerpos, la historia, las estéticas, los yoes.  Comer y comer, por ende, es un trabajo que destaca por su inclinación a la música íntima, a la gastronomía propia, a ese feliz desencuentro del rigor y lo íntimo. Sabemos que Jitrik es un autor de una larga y prolífica trayectoria, donde lo riguroso de libros como La lectura como actividad (Premia Editora, 1982) que, no obstante, se da sin aspaviento en sus tonalidades,

De todos mis proyectos

el más infinito

el que salta más entre las mesas y las sillas

fue siempre el de cantar

tener los pelos largos

y la voz radiosa

ser un hombre de mi tiempo

(Del poema ¿lo hacemos?)

Es el arte de la escritura

el discurso es el orgasmo

es el fondo de las cosas

la palabra tallada en una piedra

es el mundo que revela

demonios y hambrientos

vapuleados corrompidos
(Del poema Remordimiento de Nuere)

Ya en la Quinta sección llamada Por España vemos una revuelta guiada hacia las reflexiones de Alba Longa, es decir, la geografía de los caminos, el movimiento: geografía dibujando su estética. Así llegamos a un poema tributo a A. Machado, llamado justamente Acceso de Segovia que nos muestra un diálogo directo con el autor de Campos de Castilla,

todavía lo recuerda

don Antonio se encerraba

apenas quebraba su ausencia

como afligido pasaría

como español

que escribiría entre esos crespones de Segovia

pasaría en puntas de pie

su paso debía ser leve

como la respiración de dona Luisa Borrego

pasaría para ver las torres y salir

de su clara sombra de soledad

Asistimos después a un itinerario final donde se observan castillos franceses, o a caminos por los paisajes de Segovia junto a A. Machado y su verso nacional paisajista. Hay, en todo caso, una suerte de banquete de posibilidades que logran crear un libro impertinente, como bien sugiere en la contraportada, “para un público inquieto y múltiple que quiere comer, y lo que no quiere es comerse su hambre, no quiere comer pretextos ni malos alimentos”. Sin embargo, vemos que el hambre también es metafísico o, cuando menos, es naturalmente hambre de ser, hambre del intelecto; y es la de hallar finamente un lugar digno para las letras en una sociedad burguesa, tal y como Noé Jitrik mismo expresa en el prólogo de Producción Literaria y Producción (1975),

…en plena época burguesa, el escritor —pero no porque esté fuera del circuito de producción sino porque está obligado a actuar según lo que le marca el circuito de producción— es un secundario, un marginado, casi un “raro”. Entonces, ¿cómo volver a discutir estos problemas, cómo volver a integrarlos con lo real?.. . pero no con la apariencia que de lo real se fabrican quienes dominan la vida de la sociedad.”

Comentarios
Continue Reading

Cultura

“La filosofía poética en Nada de este mundo de Víctor Coral” por Julio Barco

Published

on

Si algo nos deja la poesía mística, es decir, la que va de San Juan de la Cruz pasando por los cantos beodos de Omar Jayam, es pues la elevación de sonido de lo cotidiano en dirección a estados de apertura, de encuentro y epifanía, en el caso particular de Víctor Coral en el poemario Nada de este mundo (Lp5 Editora, 2020, Colección Poesía para descargar) es una  búsqueda parca en los caminos orientales, tanto en la contemplación no dualista como en la sensación de capturar el instante que dejan esos serenos versos.

El autor de Luz de Limbo (Zignos, 2015) o de Antología muy esencial (web Ohcultos, 2011) logra en su nueva producción un trabajo de filtración y simpleza. Mesurados poemas de dos líneas permiten atisbar la inquietud por lo breve y por la necesidad de manifestar en ese relámpago ciertas reflexiones; por ejemplo, el primer tramo del libro se llama Advaita y nos remite directamente a una religión hinduista que persigue un camino de entendimiento sobre la falsedad de la mente y la necesidad de hallarse bajo la frecuencia de la iluminación, que es básicamente entendimiento. Es así que llegamos a versos como:

“Caminamos medio dormidos
con un muro a la diestra
y un abismo a la siniestra
Despertamos cuando el camino se une con la noche.
(Poema El camino)

Este poema es paradigmático para el tono que recorre todo este trabajo: mesura estética y reflexión interior. Casi nada es precisamente eso: no conocer, ignorar, no tener convicciones frente a la realidad en sí misma configurada más allá de nuestro pequeño islote comunicativo. Ese preguntarse uno mismo hace que nos entendamos en el lenguaje; separemos los lenguajes del nuestro propio y, en poemas como “¿Reflejo de reflejo de reflejo = realidad?” cuestionemos su propia ficción:


En sus lunas puedo verme

asomado (asombrado)

a mi ventana empolvada

                           —fe falaz del ego—

No:

reflejo de reflejo de reflejo = yo.

En esa búsqueda entre reflexiones y espejos, entre retazos de estética y sutiles aspavientos metafísicos, el poeta regresa a la orfandad vallejiana, es decir, a Trilce y el nihilismo ontológico que supone: en poemas como “Phobos” se define claramente:

Tengo frío

y los mayores

tal vez no lleguen nunca…

Este regreso a Vallejo es natural en un libro que hace justicia a su título. Vacuidad, desvalijamiento, despojamiento: solo queda el cuerpo, su necesidad física primaria, el regreso a los sentidos. El poeta que antiguamente cantó a Hegel (“En mí y para mí yo vengo/cuando lo real se muestra irreal”) incursiona los poemas con sabores y texturas, en el lenguaje de los platos típicos, en lenguaje gastronómico. Vemos ello en poemas como Tequeños donde la unidad del texto es una toma de conciencia, a partir del alimento, de la situación interna del individuo, lo que confiere al sí mismo ese despertar hacia el cuerpo que los actos del deseo donde no se excluye el entendimiento de la vacuidad según la Escuela de Kioto:

‘Ignoro si los miembros de la Escuela de Kioto

son grandes filósofos o sólo entusiastas del evento;

pero sí puedo decir que son unos

grandísimos poetas

¡Unos hijoepuetas geniales!

(Poema Tequeños)


Para luego reflexionar sobre cada personaje de la reconocida Escuela de Kioto, observamos una irónica respuesta ante la marcha de los sucesos planteados:

Todo esto se me ocurrió

cuando le metí cuchillo

al último tequeño que almorcé esta mañana

Porque esta mañana almorcé temprano

y pedí por delivery

tequeños rellenos con ají de gallina

(Poema Tequeños)

Algunos podrían criticarle a Coral uso de terminologías no poéticas como “ají de gallina” en un poema, es decir, podrá alegar ingenuamente un uso no lírico; sin embargo, consideramos con risible atención la modalidad de seguir clasificando los signos entre poéticos o no cuando, siendo concienzudos,  lo poético yace en el modo de decirlo y no en los términos. Usa la comida no cómo un accesorio sino, por el contrario, como una ruta más de los encuentros entre pensamiento y mundo. Finalmente, tanto el tequeño de ají de gallina que almorzó como el mismo se encuentran,

“¡Estaba relleno de vacío!

—Fíjense cómo lo digo señores:

No ‘estaba vacío’ (fórmula vulgar)

No ‘carecía de relleno’ (ingenua confianza en el lenguaje)

No

Estaba relleno de vacío

(Poema Tequeños)

La mención a este famoso aperitivo se usa pues como contrapunto a la propia subjetividad en dialogo con los pensadores japoneses que iluminaron desde sus cátedras el pensamiento anquilosado en la lógica de Aristóteles, Kant y Hegel para devenir a una exploración del vacío, de no ser, que justamente engarza muy bien con el desafectado proyecto de este libro, justamente llamado, con cierta vacuidad, Casi nada. Casi nada sabemos, casi nada comprendemos, casi nada conocemos. Y sin embargo, se canta ese no saber. Este toque de comprensión me recordó algunos versos de José Watanabe donde la mirada contemplativa se fusiona con el pensamiento más criollo (Consultar poemas de La piedra alada).

Víctor Coral.

Así, explorar Nada de este mundo de Víctor Coral me sumerge de golpe en una mente rigurosa, que usa la poesía lejos de los arcaísmos agotados e impulsa sistemas de contacto, donde la realidad interior se somete a juicios que dan paso a reflexiones e interpretaciones sobre el uno mismo, la poética, la vida, la fugacidad, el diálogo entre los símbolos y sus apariencias.

Finalmente, destaca el poema Curriculum Vitae donde Coral explora una suerte de biografía lírica de trazos delicados y permeables, sin perder la ironía que caracteriza el rigor intelectual de sus versos,


“—Ahora en plena noche

añoro aquella luz tengo los párpados negros y pesados

los sueños la deslumbrante realidad virtual

son sólo visiones borrosas.

(2019- )”

Suma entonces un texto de contenidos fugitivos, atomizados y ágiles donde tanto lo sutil como lo más mundano se dan la mano en un concierto donde la pérdida de los entusiasmos y fulgores juveniles dan entidad a la introspección y la vacuidad. Suma también los ardides eruditos al citar a Guilhem de Poitiers, destacado trovador del siglo XI, uno de los primeros trovadores provenzales que se recuerda, de quien usa un cálido epígrafe, “Farai un vers de dreit nien”, lo que traducido de italiano al español nos dice “haré una canción de la pura nada” imperativo que se ciñe, como se observa, muy afín al título de proyecto.

Se suele pensar coloquialmente que la poesía no sirve para nada, es decir, no tiene funciones ni es necesaria en la sociedad actual. Este pensamiento, aunque utilitarista, nos permite ver la distancia entre público y poetas, como también las posturas de muchos poetas frente a esa mirada. Ello conllevó a dividir ingenuamente los poetas peruanos entre sociales y puros, lo que no permitía ver contrastes. La poética de Coral inserta en esa falaz disyuntiva un proyecto que destaca en lo breve y explorativo, sin negar el cultismo aparente, ni la lucidez última.

Comentarios
Continue Reading

Cultura

“La poesía suciamente punk de Miguel Fegale”, por Julio Barco

Published

on

Leyendo Soldado Nostalgia Poesía Liberada Vol. 2 (Ed. Teseo y sus flechas de papel, 2020) de Miguel Fegale siento la música de su voz lírica que no es para nada ese lirismo dulzón que se apropia de los paisajes para romantizarlos y/o exaltarlos es, al contrario, un canto punk, marginal, sórdido y un escupitajo sincero directo a la médula. Fegale anota sus vivencias y vísceras a modo de poemas y los pega para que suenen como canciones extrañas en nuestras mentes. No repara en ser directo, no busca el tono perfecto en el poema, su mirada es claramente anti-belicista e incluso anárquica con el sentimiento de poder que recorre las instituciones de izquierda. Cito:

“Será la última guerra, te dice tu siniestro capitán,

Te lo ordena tu sádico capitán.

“¡Lucha por la paz robo-lucionaria!”, le decía Fidel a un joven

                                                     Rodolfo Hinostroza.

Pero Rodolfo (ni sano, ni cojudo) pensaba…. La guerra es una

                                         Excusa absurda para matar y lucrar


(del poema Soldado Nostalgia, pág. 13)

Hay en estos poemas una crítica a la izquierda y sus dogmas, y sus ritos revolucionarios: sea muerte o guerra. No es casualidad que los epígrafes del poemario tengan estas declaraciones del Che Guevara:


“Me gustaría confesar, papá, en ese momento descubrí que realmente me gustaba matar”

O: “Un revolucionario debe convertirse en una máquina de matar motivado por el odio puro”


Tampoco es causalidad la alusión al poeta Rodolfo Hinostroza que, como todos saben, viajó a Cuba junto a Javier Heraud. La historia es conocida: viajaron dizque a estudiar cine pero, de fondo, era una suerte de plataforma revolucionaría. Rodolfo se negó a participar en la formación militar exigida por F. Castro y Heraud, por otro lado, se volvió un guerrillero. El primero  terminó de hippie en el Mayo de 68 y el segundo siguió el camino de la guerrilla que lo llevó a ser acribillado entre pájaros y árboles. Fegale recupera esa disidencia para expresar claramente su trinchera: sin política, sin futuro, sin necesidad de tomar las armas; por el contrario, observa y ejecuta una crítica al ambiente de “Máquina de Guerra” que proponían los revolucionarios:

“Y si tú vas a la guerra, no vuelvas más,

Recuerda bien, te hicimos
una máquina de aniquilar.
Matas por tus colores, pero tu alma se dinamitará,
ahí nadie te juzgará, pero tu conciencia y recuerdos
si lo harán. Te ampara la ley y el uniforme, dicen.
Todo fue legal…” (del poema Soldado Nostalgia, pág. 13)

De los temas que discuten los ideales bélicos de la revolución, pasamos a otros más afines al corazón del poeta: Alianza Lima (“De niño fui solitario renegado,/pero de ti quedé enamorado”); Martín Adán (“El bardo Martín Adán, el poeta poseído,/ el poeta de amores clandestinos,/ sus amores de pantalones, braguetas y barbas”); la ausencia de la mujer querida (“Cuantas noches hablándole a las paredes/ BUSCANDO TU ROSTRO en las ventanas”); la vida en Lima grisácea y sin sueños claros (“Lima te matará, te advierten los taxistas al llegar”) La soledad y el ron, las calles y el punk, e incluso críticas a Chávez y Maduro, presidentes venezolanos (“ VENEZUELA, república hermana, tu sangre en las calles y plazas derramas) Suma a esto algunos juegos donde la ductilidad del número reemplaza al signo (“hacia el muelle de los/ malditos enamorad2”)

En fin, como se observa,  variados son los temas que recorren Soldado  Nostalgia. Aunque no todos los poemas tengan el mismo rigor, con los que logran motivar una idea subjetiva del autor se logra establecer una bitácora de guerra, subjetiva y libérrima que busca, en todos los sentidos, no ser sierva de lo políticamente correcto y sí, por el contrario, de la libertad absoluta y fugitiva donde se funda aquella rara y hermosa cosa llamada poema.

Estos poemas gozan de una honestidad brutal. Rara la voz de Fegale, en medio del circo que es la poesía peruana nacional, donde cualquiera se alucina poeta con uno o dos poemas mediocres, o porque es amigo de los gestores culturales, y se vive de la falsa moral y de la hipocresía o de la maldita envidia.  Da la idea de que su propuesta no se funda en una estética determinada sino en una ética personal, en una forma de vivir y ser, y ello, aunque tenga riesgos, es un apostar por lo propio.  El alpinchismo de sus versos es el mismo de muchos jóvenes desilusionados de los poderes políticos que dominaron las masas en el siglo XX y no lograron los Paraísos soñados, ni creen en otros que no sean los de la hierba, el rock, el pogo, el ron y la soledad compartida con otro cuerpo.

Cierro esta reseña con unas palabras que encontré a modo de epígrafe, “Un consejo antes de irme, no se ahorque. A pesar de todo, la vida vale la pena…” Queda Fegale, y bien por eso.

Comentarios
Continue Reading
Advertisement

LIMA GRIS TV

LIBRERÍA

LIMA GRIS RADIO

PRNEWS

PARTNER

CONTACTO

Síguenos en Twitter


LIMA GRIS RADIO

Trending