Mientras
la Revolución Cubana se consolidaba y millares de corazones juveniles se
encrespaban en América, en 1959 en la ciudad argentina de Azul se fundó la
Escuela Nacional de Bellas Artes y Escuela de Cerámica. Entre los profesores
que se radicaron en el poblado para dictar clases, en la etapa inicial y
fundacional, estuvo Adolfo Pérez Esquivel (Premio Nobel de la Paz 1980), quien
además de una notable obra escultórica que perdura (el Monumento a la Madre) dejó algunos escritos que hemos recuperado y
que serán objeto de un próximo artículo. La Escuela comenzó a formar
profesionales, año tras año, durante su primera década, y lo hizo auspiciosamente;
pero, para el país, sobrevinieron años trémulos desde entonces, agudizados a
partir de la dictadura de 1966 y, más aun, con la que se instauró diez años
después. Durante ese período, de los establecimientos terciarios y
universitarios de Azul, la Escuela de Bellas Artes fue la única que sufrió no
sólo sistemáticas operaciones de inteligencia policial y militar sino también detenciones
y secuestros de alumnos. Varios de ellos continúan hoy desaparecidos. De ello
trata esta historia.
Años oscuros
Norma
Delbonis, Roberto Zaffora y María del Carmen Barros fueron tres de los jóvenes
estudiantes de Bellas Artes secuestrados y desaparecidos. Militaban en la
Juventud Peronista, relacionada con la organización Montoneros. Susana Yaben y Norma Monticelli —cuyo caso hemos tomado
para desarrollar particularmente aquí— fueron secuestradas y mantenidas
en cautiverio; sufrieron vejámenes de toda índole y sus verdugos las liberaron
pasado un mes de reclusión en Centros Clandestinos de Detención (CCD). No
pertenecían a organizaciones juveniles armadas, sólo habían tenido una
esporádica participación en la campaña electoral del Partido Socialista en Azul durante 1973. Darío Restivo, un joven
egresado de Bellas Artes, fue detenido y permaneció encarcelado como preso
político. En su caso, jamás había participado en movimiento político alguno. Su
única pasión eran las Bellas Artes.
¿Por
qué esta escuela fue particularmente tomada como pieza de caza por los
represores? ¿Cuál fue el criterio “de selección” de alumnos, a la hora de las
persecuciones y detenciones o secuestros? Como estos, es posible formular muchos
otros interrogantes en torno al caso particularmente llamativo de la Escuela de
Bellas Artes de Azul, pero implicaría un desarrollo más voluminoso que el
presente.
“Éramos raros. Además de jóvenes, queríamos crear y pensábamos desde el Arte”, dice Darío Restivo. “Eso, para el poder, ya era un síntoma grave”. Tanto el de fines de los ’60 como el de principios de los ’70, recuerda, “era un tiempo esperanzado, donde parecía que todo era posible. Un clima de gran efervescencia revolucionaria. En Bellas Artes, además del clima de efervescencia, se vivía lo clandestino. Ya iniciados los ‘70, los cambios que se venían eran posibles. Así se lo vivía, ya fuera uno simpatizante de los grupos peronistas o de los grupos más definidos de izquierda. Llegaban las revistas clandestinas, se leían y se pasaban de mano en mano. Estrella Roja, El Descamisado u otro tipo de revistas, como Satiricón o Crisis. Todo eso circulaba entre la juventud. De la misma manera se pasaba la música prohibida, como fue el caso de la cantata popular Santa María de Iquique de los Quilapayún, o los discos de Zitarrosa o de Violeta Parra. Entre el ‘60 y el ‘70, todo era posible. Luego vino una época de terror y de miedo. Y después, de desesperanza”.
Una obra de Norma Delbonis, expuesta en su recorrido por Latinoamérica en 1969.
1975
fue el año de las tomas de escuelas, entre ellas la de Bellas Artes de Azul. El
momento coincidió con el dictado de los decretos antisubversivos por parte del
gobierno de Isabel Perón, con lo cual agudizó la persecución de “la guerrilla”,
aunque bajo ese rótulo se terminó englobando expresiones que nada tenían que
ver con quienes profesaban y ejercían la lucha armada.
“Comenzaron
a aparecer grupos civiles que secuestraban jóvenes en la vía pública. Hubo un
caso que ocurrió a las dos de la tarde, en pleno centro de la ciudad, frente a
la vista de todo el mundo. Yo no militaba en política, pero eso no quiere decir
que no tuviera una simpatía ideológica. Comenzó a vivirse un clima de terror.
Llegábamos a Bellas Artes y alguien decía: viste, anoche fueron a la casa de
fulano y se lo llevaron. O: cuidate, porque esa persona que viene siempre a la
escuela no es fiable”, rememora Darío Restivo.
“Nos
perseguían si usábamos poncho, si usábamos barba —que no era la barba
prolijita tipo ‘candado’ de los abogados—. Yo iba de poncho a
Bellas Artes; lo había comprado durante un viaje al norte del país. Entiendo
que era una identificación con lo telúrico, pero está claro que nosotros la
habíamos cargado otro contenido, más allá de lo costumbrista que pudiera darse.
Una vez no me permitieron dar un examen porque me presenté con ojotas de cuero,
como las que usaban los collas. En otra oportunidad, porque no llevaba saco y
corbata. Ese día pude rendir porque me prestó su ropa el portero”. Darío
Restivo fue detenido en 1975, recluido como preso político en la cárcel de
Sierra Chica —destinada a delincuentes de máxima peligrosidad— y finalmente liberado
en 1979.
Para
Susana Yaben, “pertenecer a Bellas Artes era ser ‘rara’, ‘difícil’. Empecé en
1974 y en 1976 fue el primer allanamiento en mi casa, antes del golpe militar,
en pleno gobierno democrático. En Bellas Artes se hacían algunas
actividades que, para el poder represor, pudieron ser consideradas
‘peligrosas’. Una vez fuimos con un profesor a Buenos Aires, a una villa
miseria, a llevar parte de lo que nosotros hacíamos en la escuela. Fue
impresionante; los chicos nos abrazaban, nos besaban. ¿Qué había de peligroso
en eso para el poder represivo?”.
Desaparecidos
María Barros y Roberto Zaffora eran, además de estudiantes avanzados de Bellas Artes, una pareja. Se habían conocido en esa escuela y bien pronto formaron familia. El día 25 de septiembre de 1977 fueron secuestrados en la localidad de San Martín (Gran Buenos Aires). Los vecinos se hicieron cargo momentáneamente de sus dos pequeños hijos, Sabina y Nicolás. Algunos testimonios aseguran que ambos estuvieron en el centro clandestino de detención La Cacha (La Plata) y continúan desaparecidos.
Darío Restivo, uno de los estudiantes de Bellas Artes secuestrados por las fuerzas parapoliciales.
Norma
Delbonis fue ejecutada la mañana del 6 de diciembre de 1977 en el Barrio Parque
Luro de Mar del Plata, a manos de un comando de la Subzona Militar 15, a cargo
del Ejército. Su cuerpo no fue entregado a la familia, aunque el gobierno
dictatorial publicó la noticia confirmando la muerte. Un coronel, a pesar de
algunas promesas preliminares, terminó negando la entrega del cuerpo a la
familia Delbonis.
Norma
era una “artista prometedora”, según los medios. En 1969 había realizado una
exposición personal en la Escuela de Bellas Artes de Nicaragua y, un tiempo
antes, en Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia y Costa Rica. El diario Crónica de Perú afirmó en 1969: “Pocas
veces una artista tan joven se vio favorecida de esa forma en nuestro país”.
El caso de Norma (o La Sed)
Mañana
de llovizna invernal la de ese día. No se condecía con el mes, ni la época, ni
el lugar: febrero, verano, Mar del Plata (Argentina). Ella amaneció con un
resfrío muy fuerte, pero tenía que ir al trabajo. Salió caminando desde el
hotel donde se hospedaba, rumbo a su nueva oficina. Se cubría con un paraguas
esa mañana. Y se sonaba la nariz.
Las 6,15
horas de uno de los primeros días de febrero de 1977. Norma Mabel Monticelli,
mientras avanzaba por la calle vio, de reojo, un Falcon verde estacionado. En
ese preciso instante, dice, se le terminó
el mundo. Como testigos estaban las espaldas de la Catedral y el centro
marplatense.
Estaba
graduada, pero quería seguir estudiando. Había pensado en la carrera de
Abogacía. Ya era profesora de Dibujo y Pintura, egresada de la Escuela de
Bellas Artes de Azul. Y tenía trabajo en la Caja de Ingeniería. Se hallaba de
paseo en Buenos Aires cuando le ofrecieron un reemplazo breve, de dos a tres
meses, en Mar del Plata. Era enero de 1977. Norma tenía 26 años. Le aseguraron
gastos pagos y hotel. Ni lo pensó: se fue a Mardel.
Llevaba
menos de un mes allí cuando la abordaron cuatro hombres. “Grandotes”, dice
ella. Le taparon la cara, desde atrás, le cruzaron los brazos adelante y la levantaron
como si fuese un puñado de plumas. La empujaron desde la cabeza para meterla
violentamente dentro del automóvil, en el asiento trasero. La acusaron de
inmediato: “guerrillera”. Y le dieron trompadas. En el estómago, en la cabeza,
en las orejas.
La trasladaron hasta La Cueva, uno de los centros clandestinos de detención más trágicamente célebres que funcionó durante la última dictadura militar, en este caso en Mar del Plata (Era el antiguo radar de la Base Aérea, lindero con el Aeropuerto Astor Piazzola. En 1977 estaba bajo el control operacional del Ejército).
La Escuela de Bellas Artes de Azul (Fotografía de Nacho Correa).
Uno de
los captores la bajó del auto a Norma. Se la cargó sobre un hombro y descendió varios
escalones. Escalones de cemento. Norma cree que el lugar era un sótano. Algo
profundo, porque fueron muchos los escalones que bajaron. Muy cerca, se
escuchaban ruidos de aviones.
Allí fue
violada por los captores, a modo de “bienvenida”.
Tenía los
ojos vendados, con mucho algodón y varias vueltas de cinta adhesiva alrededor de
la cabeza. Le habían destapado la boca.
Los
captores le dijeron “te vamos a meter en la parrilla”. Le ataron piernas y
brazos a un elástico metálico de una cama. Norma se sintió crucificada.
Uno de
los torturadores le dijo que era “muy linda”, que era una lástima que anduviera
metida en “eso”. Pero ella nunca se enteró qué era lo que los represores
significaban con “eso”.
Quizá a
consecuencia de la aplicación de picana, ella pedía agua. Tenía mucha sed. Los
captores se reían y le arrojaron agua sobre el cuerpo. Sentía cada golpe de
agua. Y la sed la exasperaba.
De comer
no le dieron, salvo un bocado dos veces en quince días. Permaneció encapuchada
y atada, de pies y de manos, a una silla dura. Volvieron a golpearla, a insultarla
y amenazarla. Cierto día ya no la golpearon. Le dijeron que no le debían quedar
marcas. Oyó los gritos de otras personas que eran sometidas a torturas. Escuchaba
los gritos desgarradores y después, solamente silencio.
Norma
rezaba. No hacía otra cosa. Le pedía a la Virgen de Luján.
Que la
dejaran viva.
La noche
del 24 febrero de 1977 una persona se le acercó y le comunicó a Norma
Monticelli: “Nos equivocamos. Te vamos a soltar”.
La introdujeron
en una bolsa de arpillera y la trasladaron en un vehículo hasta un camino
cercano a Sierra de los Padres. La sacaron de la bolsa y le dijeron que contara
hasta mil y, recién después, que se sacara las vendas de la cabeza y que
caminara hacia una dirección determinada.
Así lo
hizo, pero contó mucho más porque hasta mil le pareció poco.
Se vio
en un camino de tierra. Empezó a andar, con dificultad. Llevaba un sólo zueco y
ni se enteró cuándo y dónde perdió el otro.
Se
sentía sucia Norma. Nunca la habían bañado y, además de todas las torturas, la habían
obligado a hacerse encima sus necesidades, todos los días de las tres semanas
de su cautiverio.
Ya era
25 de febrero. Pronto iba a amanecer. Un trabajador municipal la halló y, a
pocos metros, apareció otra secuestrada: Susana Yaben. Su amiga, igualmente
extraviada y con signos de tortura.
Le quedó
la vida a Norma. También le quedó el pánico. Desde el día que volvió “sin
sonrisa”, como asegura hoy ella, vive con sed.
Aún no tolera
que le tapen la nariz. No puede acercarse las sábanas a la cara porque comienza
a sentir que se ahoga. Y la sed…
Todavía la
desespera. Algunas noches se despierta con la garganta reseca. Dice que se
muere se sed. Tiene un problema en un oído, como consecuencia de un golpe.
Culatazo. De fusil o Ithaca; quizá de una patada fortísima. “Sufrí disritmia
cerebral, por la tortura y los golpes. Sufrí desmayos y convulsiones”, dice.
Y las Bellas Artes, que tanto la apasionaron, también padecieron la tortura: Norma Monticelli nunca más pudo tomar un lápiz. O pintar.
El libro ‘Coquito’ es declarado Patrimonio Cultural de la Nación
La legendaria primera edición del texto educativo de Everardo Zapata Santillana, y que contribuyó a la instrucción escolar de millones de peruanos de diferentes generaciones, ha sido reconocida por su trascendencia histórica y pedagógica.
La primera edición del libro ‘Coquito’, de 1955, del autor Everardo Zapata Santillana, la cual contenía ilustraciones de Raúl Tamayo Calderón y Víctor Valdivia Miranda, fue declarada, mediante Resolución Viceministerial n.° 000081-2025-VMPCIC/MC, del Ministerio de Cultura, como Patrimonio Cultural de la Nación, por su importancia histórica y pedagógica en el país.
De acuerdo al dispositivo del Mincul, los textos escolares creados por el educador arequipeño próximo a cumplir 99 años de edad, son considerados como un hito en la enseñanza de la lectura y escritura en Perú y en otras regiones de América Latina. Para hacerse acreedor al importante reconocimiento que le da la condición de patrimonio cultural, la Biblioteca Nacional del Perú (BNP) indicó cuatro criterios: el legado del autor, la contribución de la obra al desarrollo social y educativo, la singularidad de la primera edición, así como sus características materiales.
‘Coquito’ es considerado un hito en la enseñanza de la lectura y escritura nacional, y ha formado a varias generaciones de estudiantes en el Perú y de otras partes de Latinoamérica.
Everardo Zapata Santillana, autor del libro Coquito.
‘Coquito’ será llevado al cine
Asimismo, el libro del educador arequipeño Everardo Zapata Santillana será llevado al cine con la cinta: ‘Coquito, la película’, dirigida por Eduardo Guillot, cineasta que en su haber tiene películas como ‘Caiga quien caiga’ (2018) y ‘La Pasión de Javier’ (2019). Según información, el rodaje será en Arequipa.
Crisis en el Hospital Carrión de Huancayo por falta de suero
Pese a que cuentan con el 100 % de stock de sueros de Medifarma, el hospital ha suspendido su utilización debido a la orden de inmovilización del lote defectuoso ordenada por el Minsa, perjudicando de esa manera a 49 mil pacientes.
El Hospital Daniel Alcides Carrión de Huancayo, uno de los principales nosocomios de la macrorregión centro del Perú, también ha quedado desabastecido de suero fisiológico, debido a la disposición emitida por el Ministerio de Salud de que se inmovilizara un lote de 60 mil frascos del laboratorio Medifarma, como medida de prevención, ante las muertes de cuatro pacientes por haber sido administrados con sueros defectuosos que excedían los porcentajes reglamentarios de sodio.
Hospital Carrión de Huancayo atiende a más de 49 mil pacientes
Por su parte, el director del hospital, Gustavo Llanovarced, confirmó que ya no hay suero para los pacientes y aseveró que la escasez los afecta gravemente.
“El Hospital Carrión es el más importante de toda la macrorregión centro. Nos dimos con la sorpresa la madrugada del día domingo que el lote de Medifarma, el cual tenemos el 100% por cierto en nuestro stock, había sido suspendido. Nos esperanza bastante el nuevo decreto en el cual se pueda activar el flujo normal de estos sueros, porque no estamos, según la Digemid, en la lista de los que hayan tenido algún tipo de ocurrencia en su elaboración. Nosotros atendemos a más de 49 mil pacientes por mes”, alertó el médico.
Hospital Daniel Alcides Carrión de Huancayo actualmente se encuentra sin suero.
Asimismo, Llanovarced, contó que, ante el desabastecimiento, el personal médico viene utilizando soluciones alternativas como dextrosa, agua destilada con sodio y Ringer lactato, aunque estos líquidos no son equivalentes al suero fisiológico. Mientras tanto, los pacientes más afectados tienen que comprar el insumo en las farmacias particulares, donde también hay escasez debido al excesivo aumento de la demanda.
Como se sabe, el hospital Carrión de Huancayo también atiende a pacientes de Junín, Huancavelica, Ayacucho, Pasco, Huánuco, Cusco y Ucayali, por lo que esta crisis de abastecimiento afecta a varias regiones del país.
Boticas y farmacias de Lima se quedaron sin suero fisiológico
Los establecimientos de la capital que expenden fármacos y sueros fisiológicos han reportado desabastecimiento. Entre tanto, el presidente de la Asociación Nacional de Boticas y Farmacias Independientes del Perú (ANABIF) Aly Carlos Villarroel señala que ello se debe a la decisión del ministro de Salud, César Vásquez, al ordenar la inmovilización de todos los sueros de Medifarma.
“Son lamentables las soluciones que ha planteado el Ministerio de Salud, porque al suspender el registro sanitario y ordenar la inmovilidad del suero fisiológico ha provocado un desabastecimiento en el sector público, lo cual ha provocado una escasez en el sector privado. Esto ha generado un problema en todo el sector farmacéutico que se va a trasladar en los próximos días a los pacientes”, afirmó el representante de ANABIF.
¿Se volverán a limpiar las manos? La cuarta víctima del suero fisiológico resultó nada menos que una bebé de tan solo un año y dos meses, la cual ingresó a la clínica SANNA con un cuadro de fiebre y diarrea, pero durante el tratamiento se le suministró el suero defectuoso ocasionándole convulsiones que la llevaron a la muerte.
Cuentan los afligidos padres de Kayla que cerca de 15 médicos estuvieron junto a su menor hija sin hacer más que mirarla mientras convulsionaba. Ellos denuncian negligencia por parte del personal médico que estuvo presente, adelantando que presentarán una denuncia contra la clínica y “los que resulten responsables”.
«Cuando estaba en hospitalización, ya habían pasado más de 4 horas con el suero, mi bebé empieza a temblar y convulsionar fuerte. El personal médico que estaba con nosotros no sabía qué hacer. El papá de mi bebé es quien presiona el botón de emergencia para que se puedan acercar a auxiliar a mi bebé, pero todos los que ingresaban solo miraban. No tenían varios implementos», declaró la joven madre.
Asimismo, aseguró que la clínica estaba más preocupada en que pague por los medicamentos que se utilizaron para la atención de su bebé, detallando que el gasto total fue de 2 mil soles.
«La clínica de lo que más se preocupaba era por el tema del pago (…) La clínica lo más preocupado que estuvo era de que yo firmara o que cancelara. Estaban preocupados por anotar qué medicamento terminaron de usar en UCI pediátrico, o sea todo. Lo primero para ellos era el cobro (…) Más de dos mil hemos gastado en mi bebé», agregó.
fuente: latina.
Minsa ordena el “cierre temporal” de Medifarma
En tanto, el Ministerio de Salud (Minsa), a través de la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (Digemid), ha ordenado el “cierre temporal” del laboratorio Medifarma S.A. luego de detectarse que habría más de un lote defectuoso del suero fisiológico.
Según el escrito, para confirmar la calidad del producto, el laboratorio de control de calidad Hypatia S.A. realizó pruebas en las que se detectó una alteración en la concentración de cloruro de sodio. Los análisis revelaron que los niveles de sodio en el suero variaban entre 63.8 % y 644.0 % por encima del estándar permitido.
La recomendación es no consumir ningún lote de esta marca por precaución. En tanto, Medifarma informa que retirará todos los lotes de suero fisiológico de su marca en circulación.
La tragedia que ha golpeado a la familia de Alejandra Landers ha dejado una profunda herida no solo en sus seres queridos, sino también en la sociedad, que observa con creciente indignación la posible negligencia médica que pudo haber causado su muerte. Alejandra, de solo 26 años, ingresó a la clínica SANNA de San Borja con un simple resfrío. Sin embargo, tras recibir un suero fisiológico contaminado, su estado empeoró rápidamente hasta llegar a la muerte cerebral. Su padre no escatima en palabras: “Mi hija llegó sana y me la entregaron muerta”, declaró, denunciando la aparente falta de cuidado y vigilancia médica en el tratamiento de su hija.
La historia de esta joven, que parece un error evitable, plantea serias dudas sobre la gestión de la clínica y el control de calidad de los insumos médicos que se suministran a los pacientes. De acuerdo con el relato de la madre, Eliana, la joven fue admitida en urgencias a las 9:17 p.m. Sin embargo, horas después, presentó síntomas graves, como convulsiones y pérdida de conciencia. La desesperación de los padres aumentó al ver que la clínica tardó tres horas en realizarle exámenes, a pesar de la evidente gravedad de su condición. “Cuando la toqué, su cara estaba mojada de saliva y su cuerpo orinado”, narró Eliana entre lágrimas, destacando la falta de una respuesta rápida y adecuada.
La situación no solo pone en evidencia una aparente falta de protocolos médicos adecuados, sino que también subraya un sistema de salud que parece proteger más a las instituciones involucradas que a las víctimas. La familia de Alejandra ha denunciado, además, la burocracia que ha rodeado la posibilidad de iniciar acciones legales contra los responsables de este trágico suceso. Su abogado denuncia que, a pesar de los esfuerzos por presentar una denuncia penal, las autoridades se niegan a aceptar el caso, alegando problemas de competencia. Es un ejemplo más de la obstrucción al acceso a la justicia, en la que las víctimas y sus familias se enfrentan a un laberinto legal que favorece la impunidad.
Para colmo, el Ministerio de Salud cambió en 2024 la normativa relacionada con la notificación de reacciones adversas a medicamentos, extendiendo el plazo para reportarlas de 24 horas a 7 días. Esta medida, que podría haber sido pensada para aliviar la carga administrativa, en la práctica podría favorecer la impunidad, al dificultar el rastreo oportuno de situaciones como la ocurrida con Alejandra, donde la contaminación del suero fue el detonante de su muerte cerebral.
A pesar de la gravedad de los hechos, tanto la clínica SANNA como la farmacéutica Medifarma han ofrecido cubrir los gastos médicos y han mencionado la posibilidad de una indemnización. Sin embargo, el padre de Alejandra rechazó cualquier compensación económica, buscando únicamente la verdad. “No queremos dinero, queremos la verdad”, afirmó contundente, dejando claro que la justicia y la responsabilidad de los involucrados son lo que realmente importa para la familia.
Este caso plantea una reflexión profunda sobre la falta de responsabilidad y el sistema de salud que parece más preocupado por proteger su reputación que por rendir cuentas ante hechos tan graves. La familia de Alejandra y la sociedad en su conjunto exigen justicia y que este tipo de tragedias no queden impunes. Es esencial que se asuman responsabilidades, se tomen medidas preventivas y se garanticen los derechos de los pacientes, para que casos como este no se repitan.
Panorama conversó con los padre Alejandra. Aquí todos los detalles.
La soberbia mata señores de Poderosa: tres asesinatos más en Pataz
Hace unos días, las Rondas Campesinas de Pataz llegaron hasta Lima con un pedido desesperado: apoyo para enfrentar a la delincuencia que azota su tierra. Armados apenas con varas y palos, estos hombres y mujeres, guardianes de sus comunidades, buscaron ayuda en las mineras y el Estado. La respuesta de Minera Poderosa fue fría, indiferente: les cerraron la puerta en la cara. Hoy, la sangre vuelve a teñir la tierra de Pataz.
Tres jóvenes trabajadores de Poderosa han caído en una emboscada de la delincuencia organizada y muchos más ciudadanos anónimos en toda la provincia están siendo masacrados.
¿Cuántos muertos más hacen falta para que la soberbia de unos pocos se derrumbe? ¿Cuántos ataques, cuánto dolor debe soportar la población antes de que las empresas y las autoridades entiendan que sin la unión con la gente organizada, la batalla contra el crimen está perdida?
Las Rondas Campesinas no piden limosnas, piden herramientas, recursos, colaboración. Son la primera línea de defensa en una zona donde el Estado brilla por su ausencia. Mientras tanto, la delincuencia avanza, mejor armada, más violenta, más audaz. Cada rechazo, cada desdén, es una victoria para las hordas criminales que ven cómo sus enemigos están divididos.
La soberbia mata. Mata cuando las empresas privilegian sus protocolos sobre la vida de las personas. Mata cuando el Estado responde con burocracia a una emergencia. Y mientras tanto, en Pataz, los ronderos siguen plantando cara a los balazos con nada más que coraje y palos.
¿Hasta cuándo? La respuesta debería ser hoy. Porque mañana, el costo será mas. Comparto con ustedes parte de la propuesta entregada a las compañías mineras y al gobierno central.
Propuestas para una Estrategia Integral
1. Comités de Seguridad Mixtos
– Crear mesas de trabajo conformadas por líderes ronderos, mandos policiales, representantes del Ejército y delegados de las mineras. Estos comités diseñarían operativos conjuntos con inteligencia compartida, evitando la duplicidad de esfuerzos y garantizando una respuesta rápida ante ataques.
2. Financiamiento Compartido
– Las mineras, en vez de gastar millones en seguridad privada para sus instalaciones, deberían destinar un porcentaje a fondos mancomunados con el gobierno regional. Estos recursos financiarían:
– Equipamiento básico: Radios, chalecos antibalas, drones de vigilancia y botiquines de emergencia para las Rondas.
– Infraestructura: Puestos de control en zonas críticas, con tecnología de monitoreo y alerta temprana.
3. Capacitación y Legalidad
– La Policía y el Ejército deben entrenar a los ronderos en:
– Primeros auxilios.
– Protocolos de detención sin violencia excesiva.
– Uso de tecnologías de rastreo.
– Uso de armamento no letal o escopetas
– A cambio, regularizar su estatus jurídico para que su labor sea reconocida y protegida, no criminalizada.
4. Operativos «Escudo Andino»
– Desplegar unidades móviles combinadas (Policía, Ejército y Rondas) para patrullajes en zonas de alta peligrosidad, con apoyo aéreo en casos de enfrentamientos.
– Establecer un número de emergencia exclusivo para alertas rápidas, con geolocalización.
5. Programas Sociales como Prevención
– Las mineras y el Estado deben impulsar proyectos en las comunidades para cortar el reclutamiento de jóvenes por el crimen: becas, talleres técnicos y empleos formales en lugar de migajas asistencialistas.
Nos unimos o nos derrotan
La soberbia empresarial y la indiferencia estatal ya han costado demasiadas vidas. Pataz no necesita discursos, necesita acción. Si las mineras y el gobierno no se unen hoy a las Rondas, mañana no habrá operativo que detenga el avance de las hordas criminales.
La pregunta no es si pueden hacerlo, sino si quieren. Porque mientras deliberan, los pobres siguen poniendo los muertos.
Primero carne de caballo, luego alimentos en mal estado, y ahora ¡vellos! Un terrible caso se ha dado en la Institución Educativa n.° 016 del Centro Poblado Puentecillos, distrito de Santa Rosa, en Jaén, donde padres de familia han denunciado la presencia de vellos en las conservas de pollo distribuidas por el programa Wasi Mikuna (ex Qali Warma).
El incidente fue reportado durante la preparación de los alimentos escolares, en presencia de los padres de familia, docentes y personal de cocina del centro educativo.
«Se han encontrado vellos supuestamente. Son pequeños. Delante de padres de familia, de la directora y de las profesoras vimos. Yo pensé que eran gusanos. Al momento en que nosotros abrimos el pollo enlatado era prácticamente vellos», aseveró una madre de familia.
Ante la situación, los padres han solicitado la presencia de las autoridades responsables para inspeccionar los productos y garantizar que los alimentos sean aptos para el consumo. Advirtieron que, de no obtener una solución, rechazarán la recepción de estos productos en futuras entregas.
El caso ha reavivado cuestionamientos sobre el control de calidad en la distribución de alimentos escolares y la supervisión de los proveedores encargados del abastecimiento.
Foto: Radio Marañón.
La respuesta de Wasi Mikuna
En tanto, el programa Wasi Mikuna, a través del encargado de imagen institucional, mencionó que se vienen realizando las indagaciones en el centro educativo de conformidad a los protocolos, adelantando que se pronunciarán oficialmente cuando haya resultados.
Asimismo, el Ministerio de Inclusión Social y Desarrollo (Midis) pidió que no se consuma el producto hasta que exista un pronunciamiento al respecto.
«Ante esta alerta (…) sobre una presunta materia extraña en la conserva de pollo, el programa Wasi Mikuna informa que (…), al tomar conocimiento de manera inmediata, acudió a la institución educativa donde, en presencia de los integrantes del comité de alimentación escolar y comunidad educativa procedió a verificar el lote del producto. Se procedió a revisar el muestreo de los alimentos; en tanto, se suspendió el uso y consumo del lote involucrado», se puede leer en el documento.
Odisea en el circuito de playas por ‘cierre total’ de bajada de Armendáriz
Tras varios meses de paralizar una obra turística en Miraflores-Barranco, y luego del robo en la grúa abandonada en la quebrada de Armendáriz, los conductores no solo sufrieron congestión vehicular durante el verano, sino, que la supuesta fecha de entrega del puente peatonal, según informa la comuna miraflorina tras el reinicio de las obras, sería en junio.
En la bajada de Armendáriz una gigantesca grúa generó el rechazo y el malestar de transeúntes y conductores vehiculares no solo miraflorinos y barranquinos, sino de la capital, por encontrarse abandonada y varada hace varios meses en el lugar que ya debía haberse inaugurado un puente peatonal que uniría los distritos de Miraflores y Barranco. Sin embargo, gracias a la improvisación, esta obra quedó paralizada debido a las disputas y desencuentros entre la Municipalidad de Miraflores liderada por el alcalde de Renovación Popular, Carlos Canales y la compañía INCOT SAC Contratistas Generales.
Caos en el circuito de playas hasta el 01 de abril Así las cosas, la bajada de Armendáriz ha sido cerrada totalmente al tránsito vehicular desde altas horas de la noche del jueves 27 de marzo, hasta el martes 01 de abril. ¿Las razones? La municipalidad de Miraflores anunció que reiniciaron las obras del Corredor Turístico, que enlazará Miraflores con Barranco, con el puente tubular en la quebrada mencionada. En tanto, la Municipalidad miraflorina informó que, el cierre será total hasta las 5:00 a. m. del martes 1 de abril.
A partir de esa fecha, las restricciones continuarán según el horario aprobado por la Municipalidad Metropolitana de Lima (MML): de lunes a domingo, se restringirá el tránsito de 5:00 a. m. a 9:00 p. m., y el cierre será total de 9:00 p. m. a 5:00 a. m. del día siguiente. Según informan, la medida es requerida debido al movimiento de la gigantesca grúa que ocupará parte de los carriles. Se espera que una vez finalizadas las obras—anunciaron que sería dentro de tres meses, a fines del mes de junio—la vía será completamente reabierta.
Alcalde Canales en 2024 canceló contrato y perjudicó a vecinos
Como se recuerda, en diciembre del 2024, la Municipalidad de Miraflores resolvió el contrato con INCOT S.A.C. Contratistas Generales debido al incumplimiento en la culminación de un puente peatonal en los malecones que uniría a los distritos de Miraflores y Barranco, el cual se denomina: proyecto “Mejoramiento y ampliación de los servicios turísticos del Corredor Turístico Malecón de la Reserva”. Sin embargo, INCOT se defendió y le echó la culpa a la subcontratista, la empresa metalmecánica AMENPROD STELL S.A.C. tildándola como la verdadera responsable de la paralización de la obra, por no cumplir con la entrega de la estructura metálica, pese a que estaba pagada en un 95%. E incluso, porque pedían más dinero para cumplir con la entrega.
Rutas alternas durante el cierre
Mientras dure el cierre, los conductores deberán tomar rutas alternas para aminorar en algo el congestionamiento que ya viene perjudicándolos. Para el desplazamiento de norte a sur, se debe tomar la Subida San Martín hacia la Av. Del Ejército, girar a la izquierda en la Av. José Pardo, continuar por la Av. Ricardo Palma y luego acceder a la vía auxiliar de la Vía Expresa en dirección sur. Otra alternativa es usar la Bajada Balta desde el Circuito de Playas, girar a la derecha en la Av. Óscar R. Benavides (Diagonal) y seguir hasta la Av. José Pardo.
De sur a norte, quienes vengan de Barranco pueden tomar la salida 2 (Av. 28 de Julio) hacia la vía auxiliar de Paseo de la República, girar a la izquierda en la Av. Ricardo Palma, seguir por la Av. José Pardo hasta la Av. Del Ejército y continuar hasta la Subida San Martín. Otra opción es tomar la Av. Reducto, continuar por la Av. 28 de Julio, girar a la derecha en la Av. José Larco, luego girar nuevamente a la derecha en la Calle Shell, lo que llevará directamente a la Bajada Balta en dirección norte.
Los vecinos miraflorinos y barranquinos y los ciudadanos en general, esperan que la municipalidad de Miraflores, con supervisión de la MML, esta vez cumplan con los plazos de entrega, ya que se han visto dilatados durante meses y es exigible que el famoso puente peatonal realmente sea culminado en el mes de junio, de acuerdo a lo anunciado.
Muertes en los quirófanos. El Ministerio de Salud (Minsa) emitió la “alerta sanitaria” n.° 38 -2025 ante el reporte de varios casos de pacientes que registraron reacciones adversas al suero fisiológico proveniente de un lote en específico; la situación se agravó aún más cuando se informó sobre la muerte de tres personas de distintas regiones del país a consecuencia de la aplicación de ese suero. A detalle se trata de dos pacientes de la Clínica Sánchez Ferrer de Trujillo y uno más de una persona en Cusco que se había sometido a una liposucción.
De acuerdo con el Minsa, la alerta se activó tras la identificación de cuatro casos iniciales de reacciones adversas “no graves” en clínicas de Lima y Cusco, registrados el 22 de marzo de 2025 en la base de datos nacional de farmacovigilancia. Posteriormente, al 24 de marzo, el número de casos ascendió a diez, distribuidos en las regiones de Lima (4), Cusco (4) y La Libertad (2). Entre estos, dos casos graves fueron reportados en Cusco, lo que incrementó la preocupación sobre la seguridad del producto.
En tanto, la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (Digemid), entidad adscrita al Minsa, ha ordenado la retirada inmediata de todas las unidades de este lote en particular y procederá a su evaluación.
fuente: latina.
Clínicas deslindan responsabilidad
Por su parte, la clínica de Cusco Medical Network 02 emitió un comunicado donde deslinda toda responsabilidad médica en relación al fallecimiento de una paciente tras someterse a una liposucción. La clínica aclara que el médico que atendió a la paciente “no forma parte del staff permanente de nuestra clínica, sino que fue contratado directamente por la propia paciente para la realización de un procedimiento específico”. Asimismo, el mencionado centro médico indicó que tomará “acciones legales” contra Medifarma y M&M Productos Médicos y Farmacéuticos SRL”.
La clínica Sanna informó que desde el lunes se conoció que el laboratorio farmacéutico Medifarma había anunciado la presencia de un lote defectuoso de suero fisiológico. En ese sentido precisaron que este producto fue retirado ya de su red de clínicas.