Connect with us

Opinión

Literatura de la medianía: Karina Pacheco y su prosa de artificio

Lee el artículo de Miguel Arribasplata

Avatar photo

Published

on

Por Miguel Arribasplata

“¿Nada puede encantar el tedio que os devora?”. Racine.

“Sí, que la literatura existe y, si se quiere, sola, excepción de todo”. Mallarmé. Y para Kafka: “Mi nostalgia de la literatura supera todo” (Barthes, 2005, p. 356). Levantar un mundo de ficción le cuesta caro a Karina Pacheco, El año del viento (2021) no es una operación estética de desautomatización del lenguaje cotidiano; es una novela cuyo rollo está envuelto en opiniones y noticias periodísticas de la época, a más del pobre comentario sociopolítico, que la narradora en primera persona adereza en la historia.

Una cincuentona mujer cusqueña, Nina, desde Madrid viaja a su pasado, luego de encontrarse casualmente en un mercado con el clon o espectro de su prima Bárbara, con quien compartió un retazo de su niñez. Acuciada por los re-cuerdos de una breve temporada infantil al lado de la simpática andahuaylina en su apacible hogar y recreada en el anexo de Umara, Nina trata de desarmar el rompecabezas de la desaparición de Bárbara. Tras pesquisas persistentes se entera de que esta se enroló en Sendero Luminoso, convirtiéndose en una despiadada lideresa que adoctrinaba a los jóvenes lugareños y ajusticiaba a los campesinos umareños, quienes, tras el arribo del ejército, toman venganza incendiando la casa de Bárbara, matando a un familiar y entregándola a los soldados, quienes la violan sistemáticamente.

Finalmente, Bárbara aparece en Abancay trastornada, es recogida del basural por su hermana y viaja con los suyos a Madrid, siempre en estado de locura.

Gran parte de la trama de la novela transcurre recreando la niñez de Nina y la estancia de Bárbara en el Cusco, en casa de los padres de Nina-Niña, un hogar clasemediero, que la acoge mientras estudia en la universidad y que tras breve tiempo lo abandona para desempeñarse como profesora en Umaca.

A veces las recuerdo como dos felinos, sentados frente a frente, a uno y otro lado del abismo. Se están mirando fijamente, como si sus ojos de fuego buscaran descifrar el pasado, silenciado; el futuro, condenado. Un tiro de dados puede definir quién dará el salto necesario para remontar el vacío, al fin. (Pacheco, 2021, p. 9).

El estilo y el tono de reminiscencia y el giro de los acontecimientos se fijan en las primeras líneas del relato. La crónica familiar de la narradora pudo ser una buena oportunidad para la autora, si insertaba con mayor tino el universo hogareño en el contexto social de la época (1980-2022), valiéndose también del espacio particular cusqueño. Pero no hay nada paradigmático o apoteósico en la intención: la ciudad del Cusco no está retratada simbólicamente, la escribiente merodea solo en sus juegos y correrías en patines en el parque del Trébol.

Cusco es reducido al espacio doméstico de la casa y de uno que otro jardín y a algunos ecos de protestas sociales. En esto, José María Arguedas, cuando describe a la emergente ciudad de Abancay, en Los ríos profundos (1958), lo hace con mucha verosimilitud y minuciosidad; a pesar de que es un pueblo semifeudal, ahí está la vida con sus hervores.

No hay pues, como quería Kant, lo bello como triunfo de un nuevo acuerdo entre el conocimiento y la imaginación sensible. ¡Oh!, cuánto le cuesta a Karina Pacheco el querer ser cosmopolita escondiendo el paisaje humano y material de su Cusco, de esa sierra al pie del orbe, vallejiana y universal.

Durante años imaginé que alguna vez tendría que escribir sobre 1981. Tal como ocurre hoy, en este tiempo de incertidumbre al que nos ha arrojado la pandemia, pareciera que las situaciones de crisis máxima, al acorralarnos, nos llevaron a hacernos preguntas más radicales, a mirar la realidad desde posiciones insólitas, sin permitirnos evasiones de la realidad (Pacheco, 2021, pp. 88-89).

La imaginación queda ahí, como asombro falto de ficcionalidad, Pacheco prefiere escardar en las noticias, en lo que ya se sabe y no apelar al arte de narrar, al manejo íntimo de escenas familiares, que en el momento de crear lo extraartístico se someta al tratamiento “artístico”. Al asumir una personalidad ficticia de autora de su obra, no perfila esta entidad, no la mantiene latente ni mucho menos la patentiza ante sus lectores, rebaja sus intenciones a lo que de modo natural o cotidiano ya conoce la opinión pública. Alimentar al personaje-autor para no rebajarlo a la hueca condición de la comunicación efímera. Y eso se logra o se sostiene con el bagaje de lectores, que permiten que el reparto de lo sensible prevea y provea una trama estéticamente sostenida. Reto mayor para un escritor es el de tocar referencias contemporáneas y locales. Aquí sí, la moda incomoda a Karina Pacheco; engullir el tema de la violencia política en las 375 páginas de su novela, le pasa factura. A este evento mayor lo vuelve episódico en cuanto a tratamiento artístico, restringido a la opinión, al mass media. Un escritor de buen oficio hace del hecho mínimo un iluminador de los grandes temas.

El año del viento es un remolino monocorde, no horada más allá de la evocación familiar. Para autoras como Pacheco el tratamiento de la violencia armada es ininteligible política y estéticamente, la forma no cuaja, en el entendido de que, como decía Roland Barthes, ficcionalizar es separar un escrito de su inmediato contexto empírico y hacer que sirva a propósitos más amplios.

No hay coartadas, finalidad artística ni existencial para que el lector se convenza de que está sobre todo ante un hecho artístico y que siente un bello efecto. De estos tipos de discurso está hecho El año del viento (2021):

Fue la primera vez que escuché ese nombre. Hasta entonces, lejos de Ayacucho, por la radio y la televisión se continuaba hablando de incendiarios, dinamiteros, extremistas, guerrilleros, narcotraficantes, infiltrados de Cuba, infiltrados de la CIA, paramilitares, pocas veces se usaba la palabra terroristas. No se acertaba a dar con su origen, ni mucho menos, con sus propósitos. Sendero Luminoso. Sonaba bonito. Un sendero de luces. Una podía imaginar un caminito abierto en el bosque… (Pacheco, p. 83)

El lenguaje prosaico impone su ritmo en la novela de Pacheco. Como principio del estilo, Flaubert señalaba que: “Es necesario que las frases se agiten en un libro como las hojas en un bosque, todas distintas en su parecido”1.

Así, entonces, la prosa de Karina no afecta al ser en situación, se convierte en un pobre objeto del deseo;  la  cusqueña  cree que representando la temática de la guerra interna ya tiene un punto firme de  apoyo para desplegar el arte de narrar; pero, como decía Joyce, que la obra no tenía como objeto relacionarse con los hechos, sino más bien comunicar una emoción para  desplegar su inteligencia creativa en la construcción de la historia y para servirse de los personajes, consiguiendo un significado con situaciones estilísticas a través  de  enunciados donde la efusión sentimental –élan vital de El año del viento (2021), no bien explotado– sea también creadora de situaciones.

El lector, con tanta digresión, ingresa a una especie de abulia o lasitud, porque el tema de la novela en mención no se despliega en un juego de mostración y ocultación, se convierte en una mera revelación de sentido, contiene mu-chas páginas de literariedad. Las tres condiciones de la belleza: resplandor, integridad y armonía, naufragan en la falta de vigor y sapiencia de la autora. Asumir como materia novelada la política, entraña el peligro de ser panfletario. Viene al caso esta cita de Rancière, extraída de su libro Política de la litera-tura.

La política trabaja con el todo, la literatura trabaja con las unidades. Su propia forma de disenso consiste en crear nuevas formas de individualidad que deshacen las correspondencias establecidas entre estados de cuerpos y significados “hojas” que esconden el árbol a la vista de su propietario (2011, p. 99).

El tema de toda novela son los individuos y sus relaciones, en su interesante libro: La celebración de la novela (1996), Miguel Gutiérrez dice que en un país como el nuestro, los escritores tienen el deber de representar en su literatura las grandes desigualdades sociales.

Transformar lo contingente en necesario, es la divisa del buen arte. Sin embargo, la literatura contemporánea es un mercado persa, donde se ofrecen asuntos baladíes, menos en arte radical, con temas domésticos, con ideales estandarizados –como apunta Mariátegui–, donde se procesan más que opiniones y no verdades; para ellos, la historia está dormida y si despierta, que la coma el tigre. Pareciera, pues, que el tema de la violencia es un diferendo que ahuyenta a los escritores, y si se acercan a ella, lo hacen por demodé, convirtiéndola en un postre sin sabor a historia de lo que fue.

Karina Pacheco no es la excepción, higieniza su imaginación de tal modo que lo que cuenta está premunido de sutura con la contemporaneidad. Las corporaciones editoriales promueven masticar este chicle. En tanto, seguiremos siendo disidentes solitarios, Edipos nómadas, que encarnan al límite la experiencia humana.

La generación de Karina, la que se inventa en talleres, concursos y relaciones publicitarias, no plasma la ilusión de un afuera, al ilustrar la situación histórica; describiendo a la sociedad en un momento determinado, esa historiografía novelada se banaliza. Y eso ya no es arte, sino conocimiento no-novelesco, su vulgarización, su lenguaje no es afín al aspecto estético. De ahí que, en la tarea de pensar por sí misma, Pacheco se deja gobernar por lo ya sabido, con reflexiones que atentan contra la verosimilitud, al desencadenar sus recuerdos no los simboliza, no crea imágenes.

Viene a propósito esta cita de Marcel Proust, extraída de “Por la parte de Swam, I”:

Todos los sentimientos que nos hacen experimentar la alegría o el infortunio de un personaje real, solo se producen en nosotros por conducto de una imagen de esa alegría o de ese infortunio (…), por ser la imagen el único elemento esencial en el mecanismo de nuestras emociones (2003, p. 78).

El fin hila la intriga, en El año del viento (2021) la intriga se asfixia cuando la narradora empieza con sus disquisiciones y ejercicios de retórica intrascendente, de lo que todo el mundo sabe. Le falta astucia, no se nota la soberanía de la escritora, al relatar el Ideal del Yo se vuelve modesto, no hace valer su escritura.

Kafka es un ejemplo de coraje: apasionado en el arte de novelar con talento ansiosamente contenido. Cuan-do la autora Pacheco narra nos manifiesta una pro-tensión, su escritura, el nervio vivo de la creatividad, es débil. De ahí que toda la obra de Karina carezca de buen tono, su fraseo es opaco, no hay emoción de descubrimiento, esa adrenalina que acompaña al buen escritor. Es como dice Alain Badiou, un arte oficial que:

“No está del lado de la situación, sino del estado de la situación, en el lado no de la presentación sino de la representación” (2022, s. p.). Esa es la diferencia ontológica entre la literatura del statu quo y la literatura militante, un arte de lo que está deviniendo.

Si de crear al Otro, sabiendo cómo hacerlo, es el rol de la buena novela, El año del viento (2021) no alcanza estatus de gran novela. Dejándose llevar por la tentación de la novedad, el arte de Pacheco es una fatalidad. En el capitalismo el ideal es lo nuevo como moneda de cambio; un circulante que no horada, que no construye significados trascendentes.

CODA

Donde adquiere estatuto narrativo y ficcional, la novela de Karina Pacheco, es en las últimas doscientas páginas. El Yo de la escritora tiene soberanía, oficio, drama; el personaje central ya va construyendo significados, la historia tiene cuerpo sensorial, el tiempo de la historia y del discurso se relacionan con cierta armonía y secuencialidad, los acontecimientos están mejor entramados. Lejos de la prosa periodística y de la digresión  –donde destaca muy bien Miguel Gutiérrez, con La violencia del tiempo (2013)– Pacheco asoma como escritora que maneja el conflicto y crea expectativas en el lector y en lo que cuenta; hay un apetito de la forma en el continuo y discontinuo del relato.

Como quería Kafka, el escritor enteramente se aboca a poner en el lenguaje todo su imaginario. Hay y debe haber un Ideal del Yo de la Escritura, vale por lo que escribe y cómo escribe.

Lejos del espectáculo cultural y social, Karina Pacheco podría reinventarse. No obstante, las peras del olmo siguen colgadas en el árbol de las fraternidades de los de arriba.

Notas

1 Citado por Roland Barthes, en La preparación de la novela (2005). Siglo XXI. México, p. 372.

Referencias

Badiou, A. (2022). Una descripción sin lugar. Políticas del arte contempo-ráneo. España: Meier Ramírez.

Barthes, R. (2005). La preparación de la novela. México: Siglo XXI.

Gutiérrez, M. (1996). Celebración de la nove-la 1. Lima: PEISA.

Pacheco, K. (2021). El año del viento. Seix Barral.

Proust, M., & Manzano, C. (2003). Por la parte de Swann. En busca del tiempo perdido I. Madrid: BOLSILLO.

Rancière, J. (2011). Política de la literatura. Argentina: Libros del Zorzal.

Del libro: LA GUERRA CULTURAL DE BAJA INTENSIDAD EN LA LITERATURA PERUANA.

Comentarios
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Opinión

El caso Alejandra Landers, los sueros de la muerte y el maltrato de las clínicas: “Si no paga, no sube”

El retrato de una muerte cerebral desde la vivencia angustiosa de la madre de la paciente cero en el caso «Los sueros de la muerte» revela, además, la frialdad del trato del sistema sanitario privado, donde tener seguro no vale de mucho.

Avatar photo

Published

on

Desencajados, con los rostros cansados. En los ojos de la madre vuela la incertidumbre de una fatalidad que no termina. Es el retrato del dolor, el peor de todos, de no poder siquiera que el destino le comparta un poco el dolor de su hija para aliviarla en esa oscura noche. Lo peor de amar es que no podemos sentir el dolor de quienes amamos.

Los padres de Alejandra, consumidos por la angustia se presentaron ante la Comisión del Congreso y con el ministro de Salud al frente expusieron el drama por el que pasa Alejandra que yace con muerte cerebral en la clínica SANNA de San Borja. Y si el dolor no fuese suficiente, la vergüenza y la indignación vienen a condimentar la sensación de abandono, como dijo el padre de Alejandra:

Lamentamos que al momento de exponer nuestro caso los congresistas se hayan retirado. Es una falta de respeto hacia nosotros que venimos acá como parte de las personas afectadas que formamos parte de la población. Eliana Carpio que es la mamá de mi hija Alejandra, le dejo el uso de la palabra. Ella ha estado al pie de la cama desde su ingreso en la clínica”.

Con plomo en las alas: retrato de una agonía

Eliana expuso la situación en el orden de los sucesos y como un drama que se ha detenido en el nudo.

«Mi hija es la paciente cero. Ingresó la noche del 18 de marzo. Fue a la clínica por un simple resfrío, tenía alergia, no podía tomar cualquier medicamento por eso fue a la clínica (…) Yo llego a la clínica y nunca voy a olvidar como encontré a mi hija. Eso no puede suceder. Cómo es posible que profesionales de la salud no tengan un seguimiento paciente sabiendo que ella tenía problemas de alergia. No entiendo como nadie pudo darse cuenta que había una reacción al medicamento que le estaban dando.  (…) Cuando veo a mi hija me impactó, veo temblando sus piernas y brazos. ¿Pero qué ha pasado? Es que ha venido con fiebre de 39 grados me dicen. (…) Estaba haciendo una respiración con todo el diafragma.  Luego el doctor dijo que estaba poniendo resistencia para abrir los ojos. “No quiere abrir los ojos, despiértela usted” me dijo “porque la voy a dar de alta en media hora”. Le toco la cara a mi hija y vi que toda la saliva estaba en su cara. Entonces me di cuenta que algo verdaderamente grave le estaba pasando a mi hija. Sus ojos estaban morados (…) La pasividad del doctor me espanta. Cuando le levanto la bata, mi hija estaba toda orinada, parecía que se había orinado dos o tres veces».

Alejandra Landers Carpio, ingresó paradójicamente a la clínica SANNA estando ella totalmente sana, solo por un resfriado y terminó con muerte cerebral por el suero fisiológico mortal.  Ante esta situación, los padres de Alejandra han decidido iniciar acciones legales contra la clínica SANNA y la farmacéutica Medifarma. “Intentamos presentar una denuncia penal, pero no nos la aceptan. Nadie quiere asumir competencia”, afirmó su abogado.

Pero volvamos al relato de la madre. Para comprender realmente lo grave de una situación no basta con medidas y pesos, números fríos o datos muertos, hace falta vivirlo y contarlo. Porque el relato da vida al dato.

«Yo me doy cuenta en minutos, ¿Cómo el doctor y la enfermera, profesionales de la salud no se pudieron haber dado cuenta? Demoraron horas para hacer la tomografía (…) no había neurólogo hasta el día siguiente. No se había activado el código azul».

A pesar de tratarse en una clínica y contar con seguro el tratamiento del personal de la clínica según lo relatado por la madre de Alejandra, resulta peor que inadmisible sino escalofriante:

«Me exigen a eso de un cuarto para las 4 am pagar el adelanto del cuarto y los exámenes de emergencia. “Si no paga no sube”, me dicen (…) pagué 3 facturas y de uso mi hija convulsiona, se orina. ¿No tienen empatía? Estuvo en cuidados intermedios porque no había cama en UCI. Cuando ingresa a mediodía a UCI ya no había nada que hacer (…) Ni bien subió a cuidados intermedios me dicen que la tienen que inducir al coma. (…) Cuando entra ella a UCI a mediodía, desde las 9:17 que la ponen el medicamento dentro de las dos horas y media ella tiene la primera convulsión. Entonces el medicamento le chocó tremendamente (…) Si a la pequeña de 4 años convulsiona a las 4 horas y a la otra paciente con el mismo cuadro de muerte cerebral convulsiona a las 8 horas. Pero no sé ¿por qué mi hija convulsiona a las 2 horas y media? Nadie se dio cuenta (…) Venimos a exigir saber la verdad. Prácticamente la abandonaron porque si yo no llegaba, tampoco ellos hacían nada. Díganme ¿Así funcionan las clínicas? ¿Ese es el trato que merecemos? (…) Mi única hija iba a cumplir al día siguiente 26 años, es lo que más me duele porque estoy segura que ha sido como una muerte lenta y que nadie se dio cuenta».

Alejandra de 26 años estaba haciendo su tesis de arquitectura y como todos los jóvenes tenía planes, sueños e incluso oportunidades. Y ahora la situación es una pesadilla de la que no despierta. A raíz de ser inducir a coma, el destino de Alejandra pende de un milagro.

El padre por su parte compartió el testimonio de otro paciente en la clínica en cuestión que ejemplificaría el dolor que su hija pudo haber sentido:

«Al día de ayer en la clínica se me acercó alguien y me dice “yo también recibí el suero en una sala de operaciones. Me empezaron a ponerme un medicamento y empecé a gritar porque me estaba quemando el brazo en la misma sala”. Se la sacaron de la vena y él está vivo y yo me imagino cuánto sufrimiento ha tenido mi hija (…) Prácticamente le metieron suero como veneno por la información que sabemos, que ese veneno quema todas las articulaciones. Mi hija estuvo inconsciente en ese momento ¿Por qué no le retiraron el medicamento si mi hija tenía antecedentes de alergias? ¿Cómo no se dieron cuenta cuando vomitaba el medicamento le estaba provocando una reacción?».

Las víctimas de este lote defectuoso enfrentan efectos severos, como lo vive Alejandra en carne propia. Aunque el suero defectuoso tiene consecuencias críticas, si se detecta y se retira a tiempo, el daño podría haber sido menor. Pero en el caso de Alejandra y otros afectados, el tratamiento no fue oportuno, lo que resultó en consecuencias fatales.

En su caso se ejemplifica además lo que otros medios omiten, y es el maltrato de las clínicas, que tener un seguro privado no es garantía de nada, que antes se paga por adelantado, que el juramento de Hipócrates padre de la medicina es letra muerta entre ciertos profesionales de la salud. Que la salud es moneda de cambio, mercancía y nada más. Y esto no solo en Perú. Mientras tanto una familia no duerme y una hija no despierta. Y la tragedia en nudo no se cierra, todavía no se cierra. Lo más amargo a veces son los finales que no llegan y la sensación casi con sabor a impunidad de saber que esto pudo evitarse. Tanto dolor y pudo evitarse.

Comentarios
Continue Reading

Opinión

Indicadores de sostenibilidad minera

Lee la columna de Edwin A. Vegas Gallo

Avatar photo

Published

on

Por Edwin A. Vegas Gallo

El concepto de minería sostenible se acuñó el 2012, en reunión de Naciones Unidas de RÍO + 20; reunión a la que asistí presencialmente como delegado de Perú.

Ese concepto se basa en la filosofía del desarrollo con sostenibilidad, entendiendo a esta como la necesidad inmediata de conocer los impactos que la inversión económica, ocasiona sobre el ambiente biológico y social circundante, vía el uso de INDICADORES DE SOSTENIBILIDAD.

Para ello, ya desde 1992 en la CUMBRE DE RÍO, se consideraron aquellos, en el documento AGENDA 21, más nunca en el país, fueron construidos por los entes ministeriales gubernamentales responsables, lo cual hubieran evitado, muchos conflictos sociales con muertes, legales, ambientales y económicos; con la convivencia entre todas las actividades económicas.

El uso de indicadores es de extrema relevancia, en el contexto de las vagas discusiones, por ejemplo: agricultura SÍ minería NO.

Eso sí, el desenvolvimiento con indicadores, deben medir de manera más inequívoca posible los impactos, ser transparentes, eficaces y efectivos, para generar y conseguir credibilidad, sobre todo en la extracción de minerales y metales rumbo a la sostenibilidad de esta actividad extractiva.

Estos indicadores de sostenibilidad deben considerar datos económicos y financieros de la empresa, para buscar expresar y concordar con los datos ambientales, sociales e institucionales, posibilitando amplia sinergia con las actividades que se procuran medir.

Ello es una tarea meridiana no trivial y debe complementarse con otros presupuestos de control, para tener un ciclo de política ambiental óptimo, en el que predomine la concienciación de las poblaciones humanas circundantes a las áreas directas e indirectas de los proyectos mineros metalúrgicos, con ciencia y tecnología para su desarrollo.

Comentarios
Continue Reading

Opinión

Aranceles de Trump firman la sentencia de muerte del neoliberalismo global 

Lee la columna de Hans Herrera Núñez

Avatar photo

Published

on

Aranceles, la palabra tabú de todo neoliberal se ha convertido en la bandera y escudo de la administración Trump. El sueño húmedo de todo Antiglobalista se volvió realidad. Aquí el comunicado oficial de la casa blanca resumido en sus principales puntos.

Ayer, Trump anunció una guerra comercial al mundo entero desde países como Perú y Chile que pagarán aranceles base de 10% hasta países castigados como China, la UE, Vietnam, India o incluso el mismo Israel. Aquí lo más destacado de la orden ejecutiva que se dará por efecto el 5 de abril.

«Yo, DONALD J. TRUMP, Presidente de los Estados Unidos de América, encuentro que las condiciones subyacentes, incluida la falta de reciprocidad en nuestras relaciones comerciales bilaterales, las tasas arancelarias dispares y las barreras no arancelarias, y las políticas económicas de los socios comerciales de los Estados Unidos que suprimen los salarios y el consumo internos, como lo indican los grandes y persistentes déficits comerciales anuales de bienes de los Estados Unidos, constituyen una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la economía de los Estados Unidos. Esa amenaza tiene su origen, total o sustancialmente, fuera de Estados Unidos, en las políticas económicas internas de socios comerciales clave y en los desequilibrios estructurales del sistema comercial mundial. Por la presente, declaro una emergencia nacional con respecto a esta amenaza».

En consecuencia, según la OMC, Estados Unidos tiene uno de los tipos arancelarios NMF promedio simples más bajos del mundo, un 3,3 por ciento, mientras que muchos de nuestros principales socios comerciales, como Brasil (11,2 por ciento), China (7,5 por ciento), la Unión Europea (UE) (5 por ciento), India (17 por ciento) y Vietnam (9,4 por ciento) tienen tipos arancelarios NMF promedio simples significativamente más altos.  

Además, estos aranceles promedio de NMF ocultan discrepancias mucho mayores entre las economías en los aranceles aplicados a productos específicos. Por ejemplo, Estados Unidos impone un arancel del 2,5 % a las importaciones de vehículos de pasajeros (con motores de combustión interna), mientras que la Unión Europea (10 %), India (70 %) y China (15 %) imponen aranceles mucho más altos al mismo producto. Para conmutadores y enrutadores de red, Estados Unidos impone un arancel del 0 %, pero para productos similares, India (10 %) aplica un arancel más alto. Brasil (18 %) e Indonesia (30 %) imponen un arancel más alto al etanol que Estados Unidos (2,5 %). Para el arroz con cáscara, el arancel de NMF estadounidense es del 2,7 % (equivalente ad Valorem), mientras que India (80 %), Malasia (40 %) y Turquía (un promedio del 31 %) imponen aranceles más altos. Las manzanas ingresan a Estados Unidos libres de aranceles, pero no así en Turquía (60,3 %) e India (50 %).

Al mismo tiempo, los esfuerzos de Estados Unidos para abordar estos desequilibrios se han estancado. Sus socios comerciales han bloqueado repetidamente las soluciones multilaterales y plurilaterales, incluso en el contexto de nuevas rondas de negociaciones arancelarias y los esfuerzos para disciplinar las barreras no arancelarias. Al mismo tiempo, con la economía estadounidense desproporcionadamente abierta a las importaciones, sus socios comerciales han tenido pocos incentivos para brindar un trato recíproco a las exportaciones estadounidenses en el contexto de las negociaciones comerciales bilaterales.

Tanto mi primera Administración en 2017 como la Administración Biden en 2022 reconocieron que aumentar la manufactura nacional es crucial para la seguridad nacional de Estados Unidos. Según datos de las Naciones Unidas para 2023, la producción manufacturera estadounidense como porcentaje de la producción manufacturera mundial fue del 17,4 %, inferior al máximo del 28,4 % alcanzado en 2001. 

El declive de la capacidad manufacturera estadounidense amenaza la economía estadounidense de otras maneras, incluyendo la pérdida de empleos en el sector manufacturero. Entre 1997 y 2024, Estados Unidos perdió alrededor de 5 millones de empleos en el sector manufacturero y experimentó una de las mayores caídas del empleo manufacturero de la historia. Además, muchas pérdidas de empleos en el sector manufacturero se concentraron en zonas geográficas específicas. En estas zonas, la pérdida de empleos manufactureros contribuyó a la disminución de las tasas de formación de familias y al auge de otras tendencias sociales, como el abuso de opioides, que han supuesto un profundo coste para la economía estadounidenses.

Así como una nación que no produce productos manufacturados no puede mantener la base industrial que necesita para su seguridad nacional, tampoco puede una nación sobrevivir por mucho tiempo si no puede producir sus propios alimentos. La Directiva Política Presidencial 21 del 12 de febrero de 2013 (Seguridad y Resiliencia de Infraestructura Crítica), designa a la alimentación y la agricultura como un «sector de infraestructura crítica» porque es uno de los sectores considerados «tan vitales para los Estados Unidos que [su] incapacidad o destrucción . . . tendría un impacto debilitante en la seguridad, la seguridad económica nacional, la salud o seguridad pública nacional, o cualquier combinación de esos asuntos».

Además, cuando dejé el cargo, Estados Unidos tenía un superávit comercial en productos agrícolas, pero hoy, ese superávit ha desaparecido. Eviscerado por una serie de nuevas barreras no arancelarias impuestas por nuestros socios comerciales, ha sido reemplazado por un déficit comercial agrícola anual proyectado de $49 mil millones.

Política Arancelaria Recíproca.  La política de los Estados Unidos es reequilibrar los flujos comerciales globales mediante la imposición de un arancel ad valorem adicional a todas las importaciones de todos los socios comerciales, salvo que se disponga lo contrario en el presente documento. El arancel ad valorem adicional a todas las importaciones de todos los socios comerciales comenzará en el 10 % y, poco después, aumentará para los socios comerciales enumerados en el Anexo I de esta orden, a las tasas establecidas en dicho Anexo. Estos aranceles ad valorem adicionales se aplicarán hasta que determine que las condiciones subyacentes descritas anteriormente se cumplen, resuelven o    mitigan.

Comentarios
Continue Reading

Opinión

Revictimización e indiferencia de ministros: CEM de Mala minimiza agresión a estudiante

Grave negligencia ante la indiferencia de los Ministerios de la Mujer, Educación e Interior.

Avatar photo

Published

on

Por Leonardo Serrano Zapata

Hace tres días, una estudiante del CEBA Nuestra Señora de la Asunción de Chilca —a quien llamaremos Lucía (17 años) para proteger su identidad— fue víctima de agresión física, tocamientos indebidos e intento de secuestro al salir de sus clases nocturnas. A pesar de la denuncia realizada a través de la línea 100, el Centro de Emergencia Mujer (CEM) de Mala-Cañete habría mostrado una actitud hostil negándose a realizar la visita domiciliaria a la menor, aduciendo erróneamente que «no es parte de su protocolo».

Según la información recibida por la familia de la víctima, el personal del CEM de Mala-Cañete a través de una llamada telefónica, habría catalogado el incidente como “un simple robo” y no como un caso de violencia contra la mujer, a pesar de que tanto en el atestado policial como en la denuncia a la línea 100, se especificó claramente la naturaleza de la agresión sufrida por la estudiante. Esta respuesta podría constituir una revictimización de la menor. Actitudes contrarias al protocolo de atención del Centro de Emergencia Mujer.

Señora ministra de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, hoy se cumplen tres días desde que se llamó a la línea 100 para dar a conocer el caso de una estudiante y no han realizado visita a la estudiante, solo han solicitado que ella y su madre deben acercarse al CEM-Mala. Es urgente que se investigue esta presunta negligencia y tomen las medidas correctivas necesarias para garantizar la protección adecuada de la menor y evitar que situaciones similares se repitan con otras víctimas vulnerables.

El CEM ha ignorado la familia carece de recursos económicos para trasladarse desde Chilca hasta Mala.

Lo sucedido aquella noche del 31 de marzo es estremecedor. Cuando Lucía salía de clases pasadas las 10 de la noche, fue interceptada por dos sujetos que descendieron de un mototaxi sin placa e intentaron someterla violentamente para introducirla en el vehículo. Por fortuna, la estudiante logró escapar y encontrar ayuda en una zona iluminada, pero el trauma físico y psicológico persiste sin la debida atención de las instituciones responsables. Lo sucedido a escasas tres cuadras de la comisaría del distrito de Chilca.

Es importante señalar que, hasta el momento, ni el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, ni el Ministerio de Educación, ni el Ministerio del Interior han realizado acciones concretas para garantizar la protección de la menor. Solo la Municipalidad Distrital de Chilca ha respondido a la emergencia, disponiendo personal de seguridad para resguardar la salida del CEBA.

Funcionarios omiten denuncia.

Este caso no es aislado. Muchos estudiantes de los Centros de Educación Básica Alternativa enfrentan situaciones similares de vulnerabilidad al salir de sus centros educativos en horarios nocturnos, mientras las instituciones llamadas a protegerlos muestran deficiencias operativas alarmantes. Las comisarías carecen de presupuesto para trasladar a las víctimas a exámenes médicos legistas, y los Centros de Emergencia Mujer no tienen la capacidad operativa para brindar atención inmediata a quienes más lo necesitan.

A esta problemática se suma la obsolescencia normativa que regula la educación a distancia en los CEBA. La Resolución de Secretaría General N° 613-2014-MINEDU, vigente desde hace más de una década, limita el acceso a la modalidad a distancia exclusivamente para estudiantes mayores de 18 años, obligando a menores como Lucía a exponerse a situaciones de riesgo.

No es posible que las instituciones del Estado manejen la seguridad y protección de nuestros estudiantes como si fuera un asunto de segundo orden. Lo que más sorprende es que esto sucede frente a los ojos del Ministerio de la Mujer, el Ministerio de Educación y el Ministerio del Interior sin que exista una respuesta contundente.

Ministro Morgan Quero, ministra de la Mujer, ¿cuántos casos como el de Lucía necesitan para actuar?

Comentarios
Continue Reading

Opinión

El momento de China ha llegado

Los anuncios arancelarios deTrump disparando a aliados y enemigos por igual y en un mundo marcado por tensiones comerciales y políticas, el gigante asiático emerge como un actor central en la redefinición del liderazgo global.

Avatar photo

Published

on

Por: Jorge Paredes Terry

La guerra comercial desatada por Donald Trump, con sus aranceles y políticas proteccionistas, va ha generar un vacío de poder que China y los países BRICS sabrán sacarle provecho con astucia y determinación. Este cambio no solo redefine las dinámicas económicas, sino que también plantea un nuevo paradigma de cooperación internacional.

China, con su enfoque en la innovación tecnológica y la sostenibilidad, ha consolidado su posición como líder en sectores clave como la inteligencia artificial, las energías renovables y la manufactura avanzada. Su capacidad para integrar estas tecnologías en su economía no solo ha fortalecido su mercado interno, sino que también ha creado un modelo atractivo para otras naciones que buscan alternativas al liderazgo occidental. Los BRICS, ahora ampliados con nuevos miembros como Indonesia, Irán y los Emiratos Árabes Unidos, se presentan como un bloque cohesionado que desafía las estructuras tradicionales de poder, ofreciendo una visión más inclusiva y multipolar del orden mundial.

La guerra comercial de Trump, diseñada para proteger los intereses estadounidenses, tendrá un efecto contrario. Las políticas arancelarias van ha fragmentar las cadenas de suministro globales, obligando a las empresas a buscar alternativas fuera de Estados Unidos. China, con su infraestructura robusta y su enfoque en la cooperación internacional, será el principal beneficiario de este cambio. Países que alguna vez fueron críticos de su modelo, como Japón o Korea del Sur, ahora buscan su apoyo y protección, reconociendo su capacidad para ofrecer estabilidad en un entorno global incierto.

El liderazgo de China no está exento de desafíos. Las tensiones geopolíticas, las críticas a su modelo de gobernanza y las preocupaciones sobre su influencia en regiones estratégicas como África y América Latina son temas que generan debate. Sin embargo, su enfoque pragmático y su capacidad para adaptarse a las circunstancias le han permitido superar obstáculos y consolidar alianzas estratégicas.

En este contexto, los BRICS juegan un papel crucial. Como bloque, representan una alternativa viable al sistema dominado por Occidente, promoviendo un enfoque basado en la cooperación y el respeto mutuo. La inclusión de nuevos miembros refuerza su capacidad para abordar desafíos globales como el cambio climático, la seguridad alimentaria y la desigualdad económica. Este enfoque colaborativo no solo fortalece al bloque, sino que también envía un mensaje claro al resto del mundo: el liderazgo global ya no es exclusivo de unas pocas naciones.

El momento de China y los BRICS ha llegado, no como una imposición, sino como una respuesta a las necesidades de un mundo en transformación. Su capacidad para liderar con sensatez y visión será clave para definir el futuro del orden global. En un entorno donde las alianzas tradicionales se tambalean, el liderazgo de China y los BRICS ofrece una esperanza renovada para un mundo más equilibrado y justo.

Comentarios
Continue Reading

Opinión

Beppie, de Johan van der Keuken (1965)

Lee la columna de Mario Castro Cobos

Avatar photo

Published

on

Cuál es la magia de van der Keuken, que hace que me conmueva casi inmediatamente. Por qué el cine. Pregunta que te harías cualquier día. Cómo es que llegas a otro ser humano. Y de una manera espontánea, natural, directa, sin drama, y claro, aquí, con una cámara; entonces el sub-texto o el texto sin más es que se produce una suerte de intercambio, de comunicación de corazón a corazón. Entre tú y a quien filmas. Entre la película y quien sea que la vea. La cámara registra ese evento extraordinario. No todos los cineastas lo logran, y aún menos lo logran de esta forma…

Y sí, absolutamente piensas en un mundo en que la gente fuera y viviera así. Sin pensarlo, ella se da, se entrega, se expresa volcándose masivamente para la película.

Veo los planos, que se suceden como en una ola, su energía, su exactitud, su delicadeza, su ‘azarosa pertinencia’, su cálculo intuitivo, veo ese blanco y negro profundo que me transporta al juego documental, y en conjunto a una idea de estar en el centro de la vida, vivo, no importa si los hechos vividos están entre los más rutinarios, incluso vulgares, pero igual hay algo ahí…

Entre tantos, me viene a la mente ese plano tan potente y tan pleno, ese close up de la niña, esa amplificación concentrada, es como si la cámara casi sostuviera su cara entre las manos, queriéndola, valorándola, escuchándola, acompañándola en ‘el camino de la vida’. Repito, sin drama, no hay necesidad.   

Beppie me transmite (siendo el retrato que es y no una película-manifiesto anarquista) la libertad de los niños en Cero en conducta, de Jean Vigo, y, en ese sentido no falta la opresión del sistema, la mecanización en tablas de multiplicar y canciones tontas, que, eso sí, no parecen minarla, o que parece aceptar y asimilar.

Johan van der Keuken se juega entero a un rostro, a la vivacidad de gestos y matices, de sonrisas y muecas, a la variabilidad bastante transparente de una niña como todas y como ninguna…

La película termina más o menos como empieza. Con sus zapatitos, con sus piernas largas, y con su voz que nos ha llevado por su mente, por su inmersión, por su pertenencia a una vida, porque esta película tiene el don de captar el constante destello del milagro.

Película. https://www.youtube.com/watch?v=NSCpdIaQARA

Comentarios
Continue Reading

Opinión

Los monopolios matan: De Intercorp a Medifarma, los pobres siguen poniendo los muertos

La historia se repite: los monopolios en el Perú no solo acumulan fortunas, sino que también acumulan cadáveres. Mientras las grandes corporaciones expanden su control sobre mercados esenciales desde supermercados hasta medicamentos, los más pobres pagan con su salud, su vida y su silencio. Dos casos emblemáticos lo demuestran: la desgracia silenciada de INTERCORP en Trujillo y la reciente tragedia de los sueros contaminados de MEDIFARMA, que domina el 70% del mercado farmacéutico peruano.

Avatar photo

Published

on

Por Jorge Paredes Terry

El monopolio que enterró la verdad: INTERCORP y Real Plaza en Trujillo

En 2023, el derrumbe de un muro durante la construcción del Real Plaza en Trujillo dejó tres trabajadores muertos y decenas de heridos. La prensa local apenas lo mencionó, las investigaciones se estancaron y el caso quedó sepultado bajo el peso de los intereses económicos. INTERCORP, el gigante financiero y comercial de los Rodríguez Pastor, manejó la narrativa: no hubo titulares nacionales, no hubo responsables tras las rejas, solo familias destruidas y un silencio comprado.

El caso de la caída del techo del Real Plaza de Trujillo es otro incidente trágico que ocurrió el 21 de febrero de 2025. Ese día, el techo del patio de comidas del centro comercial colapsó, dejando un saldo de seis personas fallecidas y más de 80 heridos.

La tragedia ocurrió mientras el recinto se encontraba en plena operación, con decenas de clientes en la zona afectada. Las labores de rescate se extendieron por más de 40 horas, y las autoridades iniciaron una investigación para determinar las causas del siniestro.

Intercorp, la empresa propietaria del Real Plaza, se vio envuelta en una crisis debido a este incidente. La empresa aseguró que se haría cargo de la atención médica de los afectados y cubriría los gastos derivados de la tragedia.

Sin embargo, la responsabilidad de Intercorp saltó a la luz, por  la seguridad y el mantenimiento del centro comercial, los familiares de las victimas han pedido una investigación más a fondo sobre las causas del colapso. El silencio de los medios de comunicación y de las autoridades sobre este caso causa sospecha.

¿Por qué? Porque en el Perú, los monopolios tienen más poder que el Estado. Controlan medios de comunicación, influyen en fiscales y entierran sus errores con dinero. Mientras tanto, los trabajadores precarios sin contratos, sin seguridad siguen siendo carne de cañón para sus ganancias.  

MEDIFARMA: Cuando el monopolio de los medicamentos se convierte en veneno  

Ahora, el mismo patrón se repite con MEDIFARMA,  la empresa que domina el mercado de insumos médicos en el Perú. Sus sueros fisiológicos contaminados han sido vinculados a muertes de pacientes en hospitales públicos y clínicas  donde el pueblo recibe tratamientos con productos de dudosa calidad. ¿La razón? No hay competencia real. MEDIFARMA controla el 70% del mercado, fija precios y, ante la falta de alternativas, el Estado y las clínicas siguen comprando sus productos, aunque fallen.  

Este no es un error aislado: es la consecuencia natural de un sistema que permite que unas pocas empresas decidan quién vive y quién muere. Cuando no hay competencia, no hay incentivos para mejorar. Cuando no hay regulación, los abusos son inevitables.  

El costo humano de los monopolios: los pobres siempre pierden.

Los monopolios no son solo un problema económico: son una sentencia de muerte para los excluidos. En un país donde el Estado es débil y la corrupción abre puertas, las grandes corporaciones:  

1. Ahogan a la competencia: Pequeñas farmacéuticas o comercios locales no pueden competir con sus precios predatorios o su influencia política.  

2. Controlan la información:  Casos como el de Trujillo se silencian porque los mismos dueños de las empresas tienen acciones en medios.  

3. Externalizan sus riesgos:  Los trabajadores precarizados y los pacientes pobres asumen los costos de su negligencia.  

Hasta cuándo?  

El Perú necesita urgentemente:  

  • Leyes antimonopolio fuertes, que rompan los oligopolios en sectores clave (salud, alimentación, banca).  
  • Fiscalías independientes, que investiguen sin miedo los abusos de estos grupos de poder.  
  • Medios valientes, que dejen de ser voceros de sus anunciantes y denuncien las injusticias.  

Mientras tanto, los muertos siguen apilándose. Los de Trujillo bajo el cemento de un mall, los de los hospitales y clínicas por sueros envenenados. Y la pregunta queda flotando: El próximo serás tú? ¿O seguiremos esperando que el monopolio decida cuándo y cómo morimos?  

Basta ya. Los monopolios matan, y lo estamos permitiéndo!

Comparte y exige justicia!

Comentarios
Continue Reading

Opinión

La estultez del congresista Bustamante

Lee la columna de Edwin A. Vegas Gallo

Avatar photo

Published

on

Por Edwin A. Vegas Gallo

Lo estulto de la declaración del congresista Ernesto Bustamante Donayre (FP),  biólogo, Magister, Universidad Cayetano Heredia, Dr. Universidad Jhons Hopkins, USA; ex Decano Colegio Nacional de Biólogos; referida a que las mujeres “por su condición biológica, no pueden ser científicas”, es otra muestra más, de su estulticia.

Ya antes de ser congresista, pontificando en la pandemia, como ex jefe del Instituto Nacional de Salud, señaló, “que a falta de alcohol gel o jabón para desinfección de manos, se use la saliva”.

Recientemente defendiendo al ex ministro del Interior Santiváñez señaló, “el ministro no es el gran papá que tiene que cuidar de todos, ya que cada uno debe de cuidarse”, poco le faltó añadir, como en el viejo oeste americano, salvo que esté pensando en hacer lobbies de venta de armas.

El biólogo congresista se olvidó de su clase de “condición biológica”, que no es más que, el grado de bienestar de las personas humanas u organismos no humanos, dentro de su comunidad, sin que tengan efectos adversos nocivos correspondientes, según la composición taxonómica.

Lo estulto del biólogo congresista y ex Decano Nacional, de manera monda y lirondo, es su absoluta falta de respeto de sus colegas mujeres, que hacen ciencia con mucha dificultad, ya sea por falencia del mismo CONCYTEC o por otras cosas, pero no por condición orgánica diferente. Ello es querer ser “súper macho”, al estilo de Lando Buzzanca.

No está demás recordarle al biólogo congresista que dentro de las laureadas con el Premio Nobel de la Paz, hay 19 mujeres, en el de Física 4, Química 8, Fisiología y Medicina, 13 mujeres (todas ellas biólogas), Literatura 18 y Economía 3.

Finalmente, para señalar que lo estulto no se quita con los grados académicos ni en universidades de élite y Bustamante con sus declaraciones infelices es señal inequívoca que él pasó por la universidad, pero que la universidad no entró en él ni en 0.0001%.

Comentarios
Continue Reading
Advertisement

LIMA GRIS TV

PUBLICIDAD

PRNEWS

PARTNER

 

CONTACTO

Síguenos en Twitter


LIMA GRIS RADIO

Trending