Connect with us

Actualidad

LA SOSPECHA

Published

on

                                                                  1

Seis años antes Jerónimo llegó a la casa que se convertiría en su peor pesadilla. La gestoría había abierto una sucursal en el pueblo y le trasladaron allí como brazo derecho del gerente. El primer mes vivió en un hotel. El encargado de la recepción le habló de la posibilidad de alquilar un apartamento en buen estado y amueblado. La intención de los dueños era conseguir un inquilino discreto y él era un candidato perfecto. El precio no era desorbitado, asequible para su sueldo, y no lo dudó. Se instaló en febrero, lo recordaba muy bien porque hacía mucho frío.

 

Tenía calefacción central: una caldera gigantesca alimentada con gasoil. La gasolinera estaba al lado del edificio y conseguir el combustible era fácil, aunque subir las garrafas de 20 litros los tres pisos sin ascensor era totalmente imposible para él. Así conoció a Germán, dos metros de chico del norte, acostumbrado a esas maniobras. Haciendo bailar la garrafa sobre su hombro derecho atacaba los escalones como una cabra montesa escalando un risco, a saltos. No aceptaba propinas pero agradecía la conversación y fue una fuente de información muy útil sobre su nueva vivienda.

 

El inmueble pertenecía a tres hermanas. El padre era todo un visionario y llamó a sus hijas Caridad, Piedad y Esperanza. El tercer piso, el suyo, era de Doña Esperanza, la hermana pequeña, por suerte no vivía en el país y su contacto con ella sería a través de un abogado. Doña Caridad, la mayor, la dueña del primero, era viuda y vivía allí sola. Era la propietaria del local que estaba en los bajos del edificio, un antiguo concesionario de coches reconvertido en tienda de electrodomésticos. -Una mala pécora-decía Germán, aún resentido con ella. Por lo visto, tras la muerte de su marido, utilizó una serie de artimañas legales  para declarar la empresa en quiebra y no dar un céntimo de indemnización a sus empleados.

 

El padre de Germán era uno de esos infelices, -20 años de trabajo y mira como le pagaron-repetía el hijo. Desde entonces el local se había alquilado varias veces, aunque el carácter de la casera no permitía que los contratos se prolongaran. Los últimos inquilinos, más prácticos que los anteriores, utilizaban a un abogado de intermediario y ya llevaban allí más de un año. Aquella Rebeca disfrazada de Doris Day no saludaba jamás, sólo le miraba con displicencia. El segundo era de Doña Piedad, la mediana de las hermanas, una mujer torturada por una hernia de disco, encorvada tras una operación digna de un carnicero. Aún sin cumplir los cincuenta tenía la apariencia de una anciana indigente, desgreñada y andrajosa, y el carisma de una mujer siniestra y avariciosa. Jerónimo supo desde el primer momento que estaba ante una verdadera víbora.

 

Era la dueña del hotel que había al otro lado de la gasolinera y de una finca a las afueras. Ese apartamento del segundo piso tuvo muchas utilidades para ella antes de que llegaran  los primeros inquilinos estables que permanecían allí meses. El lugar ejercía de extensión del hotel cuando este se llenaba, de residencia de empleados de la finca o de dormitorio provisional para trabajadoras que realizaban tareas extra.  Sobre la famosa finca de Doña Piedad supo por Germán que al principio plantaron nogales, porque a Don Silvestre, su marido, le parecía una idea magnífica, pero se le secaron. Entonces decidieron dedicarse al ganado porcino. Los mandaban a Melilla y se vendían muy bien al parecer. Inquietante comercio con una ciudad llena de comunidades que consideraban prohibido a ese animal. La conclusión obvia de Germán: se trataba de una burda tapadera para el tráfico de ilegales. La presencia del yerno guardia civil de Doña Piedad en la ciudad acrecentaba aún más el rumor. Aunque esa actividad pasó a manos de su hijo, Clemente, porque los padres descubrieron un filón en la cría de ganado vacuno a base de hormonas.

 

Clemente también era el encargado de gestionar todo lo relativo al apartamento del segundo desde hacía dos años. Era la viva imagen de su padre, alto y desgarbado con mas cuerpo que piernas, un cuello poco definido y una bola de bolos por cabeza con ojillos azules en vez de agujeros, igual de simétricos y hundidos. El don de gentes lo había heredado de su madre y  la pericia, de su padre.

 

2

El fatídico día que dio comienzo la pesadilla Jerónimo se quedó perplejo al entrar al cuarto de baño. Del sumidero de la bañera salían en masa gusanos blancos del tamaño de los dedos de un niño obeso. Los veía marchar en fila de a uno, trepando por las paredes, estableciéndose en los bordes anchos. Permaneció petrificado, observándolos. Eran gusanos de muerto. Se alimentaban de la carne tumefacta. Eso había aprendido en las series de televisión que devoraba noche tras noche. Cogió la manguera de la ducha y abrió el grifo al máximo. Durante veinte minutos les vio ir desapareciendo, casi por parejas, y cuando ya no quedaba ninguno restregó y restregó la zona comprometida utilizando un potente desinfectante. Incluso olisqueó el sumidero, si había un cadáver en alguna parte el hedor debía ser insoportable, sin embargo allí solo olía a agua y a tubería. Bajó la escalera pensando en el vecino de abajo, llevaba meses sin verle, era un buen candidato a finado. Al pasar por la puerta la olfateó, un aroma a madera vieja fue lo único a destacar, acercó la oreja y no se oía nada en el interior.

 

A media tarde volvió de la oficina y la puerta estaba abierta, se asomó. Nadie a la vista. Avanzó unos pasos. El apartamento era idéntico al suyo, a la izquierda se abría el pasillo que conducía a la cocina y un poco más allá, el cuarto de baño. Le salió al paso un gigante con el pecho descubierto, pantalones de tirantes y brazos de hormigón armado. Él titubeó, se echó hacia atrás, impresionado por semejante mole.

-¿Esta buscando al patrón? Hoy no creo que venga-

-Entonces me voy- dijo rápidamente, con voz temblorosa e intentando fisgar a través del hueco entre el cuerpo del obrero y su brazo izquierdo. Fue inútil, el otro le impidió saciar su curiosidad.

 

El armario le acompañó hasta la puerta, asegurándose de que se largaba y él, sonriendo como un idiota, subió las escaleras sin apartar la vista de aquel individuo tan hosco. Siguió  observándole hasta el recodo de la escalera, temiendo que se le echara encima al primer descuido. Ya en su territorio concluyó que el patrón sólo podía ser Clemente y un escalofrío le recorrió la espalda.

 

3

La incertidumbre le impidió conciliar el sueño esa noche y a la mañana siguiente una nueva invasión azotó su casa. Él estaba en la cocina cuando oyó un ruido extraño en la terraza. Espantado y asqueado reparó en una marea de cucarachas de tamaño imposible saliendo del sumidero de la pileta, negras, gordas, enormes. Se movían con rapidez hacia el interior, pasando entre sus piernas, rodeándole, ignorándole. Debía haber más de cien. Y por si fuera poco oía un quejido metálico procedente de la pared.

 

Olvidándose del pánico que le daban los insectos de gran tamaño empezó a saltar sobre ellas, aplastándolas. Dejó un reguero de cadáveres en su recorrido hasta la puerta. La cerró de golpe para contener su avance y sacó de debajo del fregadero el spray matacucarachas. Rezando para que no estuviera caducado o vacío, lo agitó. Dejando el dedo presionado roció a diestro y siniestro, intentando gasear al mayor número posible de individuos, sintiéndose un verdadero genocida. Las supervivientes huyeron hacia la terraza y se lanzaron al vacío. Fueron diez minutos de batalla cruenta y al terminar se deshizo de los cuerpos. Una hora tardó en considerar que aquello ya estaba controlado y la cocina esterilizada. Entonces decidió darse un baño de espuma con sales incluidas, de los que sólo se daba algún domingo alterno. Se metió en el agua, cerró los ojos y se relajó.

 

Cinco minutos después un fuerte ruido le sobresaltó, las paredes temblaban, la bañera se movía, todo el cuarto vibraba y escuchaba un golpe seco tras otro. Aterrorizado se puso en pie. Por un momento llegó a creer que se abriría el suelo, que acabaría, con bañera y todo, desnudo, tiritando de miedo y de frío, cara a cara con el gigante. Salió como pudo, resbaló al apoyar el pie en la alfombrilla y acabó de bruces en el suelo, con un fuerte dolor en las rodillas se arrastró hasta la puerta, se incorporó y estiró el brazo para coger la toalla.

 

El aterrador estruendo parecía no terminar nunca. Se sintió un poco más seguro en el pasillo pero hasta que no llegó al dormitorio no recuperó el aliento. Media hora después todo quedó en silencio, él seguía temblando. Le costó recomponerse y cuando lo consiguió se vistió con prisa. Tenía que averiguar qué demonios pasaba. Sin embargo, cuando bajaba las escaleras, descubrió a Clemente cerrando la puerta a cal y canto. Frenó en seco, intentando ser invisible, paralizado, sin respirar apenas. Cada vez más convencido de que allí ocurría algo que madre e hijo intentaban ocultar. Esperó a ver desaparecer a Clemente y se acercó a la puerta otra vez. No se oía nada.

 

En la pared de la bañera del piso de abajo debía haber un fiambre escondido y ahora intentaban sacar los restos sin que nadie se diera cuenta. Decidió preguntar a Clemente por el anterior inquilino. Siguió bajando la escalera algo temeroso, intentando mantener el temple. Estaría perdido si hacía patente su sospecha y podría acabar siendo otro cadáver en la pared del salón.

 

Encontró a Clemente en la cafetería del hotel. Se acercó a pedir un café y le saludó. Se quedó a su lado, buscando la forma de hacerle una pregunta tan complicada. Clemente estaba a punto de terminarse su café y él le miraba de reojo, de repente se envalentonó y bruscamente se dirigió a él.

 

-¿Hay vecinos nuevos?-

Clemente se mostró confuso y molesto ante el repentino interés de aquel tipejo por entablar conversación con él.

-No- contestó secamente.

-¿Entonces sigue viviendo allí el mismo inquilino?-

-Se fue hace meses. Su contrato era muy corto, sólo estaban haciendo unas obras por la zona –

-Ya me extrañaba a mí no haberle vuelto a ver- nada más decir eso observó detenidamente la expresión de Clemente. Este ni se inmutó.

La conversación no daba más de sí. Sus pesquisas como detective le llevaron a la certeza de que ese hombre tenía nervios de acero. Decidió no retenerle más, era una misión inútil.

Casi se desmaya cuando apareció Doña Piedad y agarró con fuerza a su hijo por el brazo, mirándole a él fijamente, con esos ojos aterradores. Ella arrastraba a Clemente hasta la puerta que conducía al hotel y él se dejaba vapulear como si hubiera cometido alguna falta.

 

4

Gervasio, que lucía como una bola de demolición anclada al suelo por débiles vigas, era el guardia de seguridad de la oficina de la SS. Era curioso por naturaleza y el primer saludo que Jerónimo le contestó se transformó en una amena charla sobre aficiones y fracasos que se repetía a diario, al pasar por la puerta camino de la oficina.

Gervasio le vio llegar angustiado, inquieto, con los ojos muy abiertos, la ansiedad estampada en la cara.

-¿Que pasa Jerónimo?-

-Tengo un problema muy gordo-

-¿En el trabajo?-

-No, en el piso ¿Tú sabes algo sobre los gusanos de muerto?-

-¡Qué cosas preguntas! Lo mismo que tú. Lo que hemos aprendido en CSI-

-Entonces ¿Nunca has visto un cadáver? Como eres guardia de seguridad, pensé que a lo mejor..-

-¿Por qué  iba a yo a ver uno? Un ladrón es otra cosa, pero un cadáver..

-¿No eres lo mas parecido a un policía? Si tienes hasta un arma-

-Es para asustar. Si la uso acabo en la cárcel-

-¿Y si pillas a un ladrón in fraganti?-

-Rezo para que sea listo y no le coja-

Profundamente decepcionado Jerónimo cambió de tema rápidamente

-¿Qué sabes de las hermanas?-

-¿De cuales?

-De las dueñas de mi edificio

-¿Las virtudes?-

-Esas mismas-

-No mucho, lo que todo el mundo. Que su padre era un capo por aquí. Debía ser fino, para mí que él fue el que enseñó a las hijas a ser como son. Ese edificio lo hizo para que vivieran las tres juntas pero no se soportaban.

 

La pequeña se largó a Sudamérica con un novio gallego que se consiguió; la segunda se casó con un perito industrial que nunca ejerció, Silvestre, afiliado a Fuerza Nueva; y la mayor con Braulio, un fiscal suplente que siguió siéndolo hasta que se murió. Lo mejor del viejo era la confianza que tenía en las hijas y ya en los maridos no digamos. Por eso repartió su herencia en vida, para que esas tres no se sacaran los ojos y para que pudieran vivir de algo. El tío tenía de todo pisos, tierras, era dueño del concesionario, la gasolinera y el hotel. A la pequeña le tocaron los apartamentos y los tenía alquilados, no vendió ninguno, al principio, luego sí. A la segunda le dio el hotel y a la mayor el concesionario. La gasolinera la vendió y repartió el dinero entre todas y las tierras se las quedaron las dos mayores. Doña Caridad malvendió las suyas cuando empezó a tener problemas. Sin embargo, Doña Piedad se hizo una casona en la finca y montó una explotación agrícola, un tinglado confuso en el que hacen de todo. Se dice que usan ilegales para trabajar allí y los reemplazan cada poco tiempo para que no les pillen, aunque no he oído que les hicieran ninguna inspección. Su padre era muy amigo del Panzer. Hacían negocios juntos. Todavía hoy en memoria del padre los sigue haciendo con la hija, con Doña Piedad y supongo que le echa una mano con algunos asuntos sensibles. Doña Caridad ni le trata, se considera de otra clase.

-¿Y quién es el Panzer?-

-¿De verdad no lo conoces?-

-No-

-El Panzer es el chatarrero del pueblo y de la región-.

Entonces recordó, le vio una vez, en el banco, y el director de la sucursal le habló de él. Hacía honor a su nombre, más de 100 kilos de carne rebosante e intimidante, de andares pesados y renqueantes pero con la agilidad de un felino. Amante de las discusiones que acababan a golpes, quebrantahuesos involuntario, aún en esas melées inesperadas y anheladas, fruto del alcohol y la buena mesa, en reuniones de amigos y conocidos, o tras un partido de fútbol entre veteranos y novatos de la misma cofradía.

-¿Te acuerdas de que yo trabajé muchos años en una cantera, como vigilante nocturno?-

-Claro, de la que te echaron por lo de la narcolepsia-

-En realidad no me echaron, lo iban a hacer pero la acabaron cerrando y me fui a la calle igual-

-Todavía no entiendo como se te ocurrió trabajar de vigilante nocturno con tu enfermedad-

-Se me daba bien y como iba y venía no se daban cuenta, hasta que una noche hubo un corrimiento de tierras y se enteraron por la guardia civil. Vinieron los jefes en persona y me pillaron roncando en la cabina de uno de los camiones. Todo anegado, media pared derruida y yo allí. Que gritos. El desastre fue tan gordo que se olvidaron de mi descuido cuando les cayeron encima los acreedores y acabaron cerrando. Suspensión de pagos. Formé parte del comité que les demandó para conseguir las indemnizaciones-

-Me acuerdo, os timaron-.

-Entre el abogado y la dichosa empresa nos dieron dos perras y a correr y encima callados o nos quedábamos sin nada. Habían comprado al juez-

-¿Y todo eso qué tiene que ver con el panzer?-

-Nada. Lo que te iba contando es que el panzer tenía en nómina al jefe de mecánicos y al encargado del almacén. Ellos fueron los primeros en darse cuenta de mi problemilla y se aprovecharon. Aunque no sabían que a veces me despertaba así que les vi hacer sus tejemanejes, calladito, yo sólo trabajaba allí, tampoco me iba a llevar un navajazo por los cabrones de mis jefes. Pagaban fatal. El caso es que el día que llegaban los repuestos para las máquinas, siempre de noche -mira por donde-, pagaban al camionero que hacía la entrega y luego el encargado del almacén reclamaba el pedido. Se lo volvían a mandar y nadie se enteraba de nada. Una hora después sacaban de la cantera los repuestos. Iban a parar a manos del panzer y él los vendía a canteras más pequeñas a buen precio-.

-¿Y ese hombre es peligroso?-

-Depende. Algunos dicen que tiene muy mal perder, que no soporta que le salgan vagos los trabajadores, que le partió el cráneo a un imbécil por llevarle la contraria ¡De una bofetada! ¿Te imaginas? A mí me parece muy exagerado. Si se de muy buena fuente que lava dinero comprando billetes de lotería premiados, paga un 20% más del valor del premio y ya está. Esa es  la práctica habitual en esta zona-.

-Eso lo sabía, me lo contó el del banco. A veces iba a verle, le pedía que le llamara si le tocaba a alguien la lotería y el del banco lo hacía-

-El panzer tiene muy buenos contactos y le avisan cuando tiene que mantener el perfil bajo, tiene untado a todo el mundo-

-¿Pero es peligroso o no?

-Nunca se sabe, con tíos como ese mejor no meterse-

-Pues me dejas más tranquilo. ¿Y dices que tiene tratos con Doña Piedad?-

-Si. Eso lo sabe todo el mundo-

-Estoy muerto-

-¿De que hablas?-

-Otro día te cuento-

A Jerónimo la conversación con su amigo no le tranquilizó en absoluto. Si sus sospechas eran ciertas estaba metido en un lío tremendo y tampoco podía desaparecer así como así, entonces sería evidente que sabía demasiado así que no le quedaba otro remedio que disimular.

 

5

Otra noche sin dormir, ni siquiera pudo cerrar los ojos. El corazón le latía con fuerza, a ratos se calmaba, pero sentir las manos del panzer retorciéndole el cuello le angustiaba tanto que volvían las taquicardias. Antes de que amaneciera se levantó desesperado. Avanzó a oscuras por el pasillo, atemorizado, alguien podía estar acechándole, escondido en uno de los cuartos, esperando para atacarle. Cuando encendió la luz de la cocina se calmó, no había nadie. Se preparó un café y desayunó. El efecto milagroso del primer cigarillo de la mañana le llevó a sentarse en el water a vaciar el intestino. El cuarto de baño estaba helado y le pareció ver luz a través de la pared, en la esquina de la ventana. Se adivinaba el techo del garaje del antiguo concesionario.

 

Era una grieta del tamaño de un dedo. Se duchó, se vistió y un apretón le obligó a volver al baño. No podía dejar de mirar la grieta, había crecido. Cuando la midió de nuevo tenía dos dedos de ancho. Era una locura. Decidió irse cuanto antes para olvidarse de sus paranoias. Su amigo brillaba por su ausencia en la puerta de la SS y se oía jaleo dentro, alguna reclamación que se les fue de las manos. En esos casos la secretaria llamaba a Gervasio y él solo necesitaba aparecer para que la discusión se acabara en silencio. Era su verdadero cometido en ese lugar: acojonar a los rebeldes.

 

Aquella mañana Jerónimo no consiguió concentrarse en sus obligaciones, una idea muy retorcida le torturaba. El gerente le llamó la atención varias veces. Documentos incompletos, datos incorrectos, una verdadera colección de errores, algo impropio en él, tan metódico y concienzudo siempre. Alegó una enfermedad familiar para justificar su dispersión y obtuvo el gesto condescendiente de su jefe y una reprimenda por faltar a sus obligaciones. Una palmadita en la espalda y un ¨lo siento de verdad¨ pero el trabajo es lo primero fue lo más cariñoso que podía esperar. No le amenazó con el despido, no era necesario, el -por esta vez se lo paso, que no se vuelva a repetir- era más que suficiente. Durante el resto de la jornada se vio obligado a poner los cinco sentidos en todo lo que hacía y repitió cada documento defectuoso. Su horario laboral se vio prolongado un par de horas. Llegó agotado y consiguió dormir de un tirón.

 

6

Al día siguiente lo primero que hizo fue comprobar la grieta del cuarto de baño. Cabía un brazo, de los suyos, delgado y huesudo pero un brazo. Cuando salió a encender el calentador el quejido de los días anteriores se había transformado en un crujido constante.

 

El calentador se movía ostensiblemente, intentando desprenderse de la pared y salió  disparado al interior de la cocina. Lo que le faltaba, morir aplastado. En su cabeza una idea se fue abriendo paso de forma alarmante. ¿Sería posible que intentaran asesinarle tirándole la casa encima? No era tan descabellado. Ellos podían haberse dado cuenta de su intrusión, el obrero le delataría. Había cometido la estupidez de interesarse en el antiguo vecino, de espiar las idas y venidas de Doña Piedad y sus empleados desde la ventana de su dormitorio sin tomar la precaución de apagar la luz. A nadie le gustan los fisgones y había hecho oposiciones a occiso. Muerto de miedo, castañeteándole los dientes, aún ajustándose el nudo de la corbata, bajó las escaleras derrapando. Su pinta de chupatintas profesional, esmirriado, de un tamaño ignorable, no despertaba el respeto a su paso, ni mucho menos era considerado una molestia. Sin embargo esta vez se había dejado llevar por un impulso fuera de toda lógica, no estaba capacitado ni física ni mentalmente para soportar la presión que aquellos individuos podrían llegar a ejercer sobre él.

 

Camino de la oficina esta vez sí se topó con Gervasio

-Jerónimo, estuve indagando sobre esa casa-

-¿Qué casa?

-La tuya, el edificio en el que vives. ¿Sabes que lo diseñó el marido de Doña Caridad, el fiscal? Consultó a un aparejador pero fue cosa suya y como el otro era un amigo del suegro le firmó los planos. Al principio en ese solar lo único que había era el concesionario y ellos levantaron el edificio encima. Hicieron más gruesos algunos de los pilares para que la estructura soportara la ampliación. Te puedes hacer una idea de lo mal hecha que está. Incluso me he enterado de que cuando Don Silvestre hizo reformas todo el piso de arriba se resquebrajó, por eso se fueron los anteriores inquilinos. Después de hacer unas reparaciones chapuceras lo volvieron a alquilar. Creo que fue entonces cuando llegaste tú. Llevaba vacío un par de años por lo menos.

-Por eso las grietas

-¿Tienes grietas?

-Si y grandes además, pero eso es lo de menos. Ayer se me desencajaron un par de puertas, la del baño y la del salón, las ventanas saltan de los marcos y la pared de la ducha escupe los azulejos.

-Eso se arregla con silicona y lo de las grietas, masilla. Ya lo de las ventanas no tengo ni idea

-Gervasio ¿Tú crees que  se puede matar a alguien tirándole una casa encima?

-Me parece complicado pero claro que si, además es un plan perfecto, todo el mundo lo vería como un accidente. ¿Y te refieres a tirársela encima de golpe?

-No, poco a poco.

-Eso es más retorcido pero la idea no es mala.

-Déjate de joder Gervasio. Hablo en serio.

Enfadado se despidió y llegó a la oficina temprano. Fue una jornada larga y deprimente, pero la estiró todo lo posible. Las señoras de la limpieza le echaron de muy malos modos y no tuvo más remedio que recoger sus cosas y emprender el camino de regreso a la que a su juicio sería su última morada.

 

Apenas atisbó el portal se quedó paralizado. Clemente conferenciaba en voz baja con la mole, el obrero que había visto unos días antes. Una furgoneta blanca de reparto, aparcada delante del edificio, con la puerta trasera abierta y aire sospechoso, permanecía con las luces encendidas y el conductor jugueteaba con el volante y fumaba a tirones. Toda la gasolinera a oscuras, un único punto de luz, la ventana desde la que se veía a Germán, sentado en la oficina. Jerónimo se mantuvo escondido tras uno de los surtidores. Su refugio era perfecto, le proporcionaba una panorámica completa de la escena, lástima que estaba muy lejos para oír la conversación. Sólo veía los gestos crispados en la cara de Clemente, la mole, de perfil, se mostraba impasible.

 

No hicieron intención de subir. Jerónimo intentaba ver qué había en la parte trasera de la furgoneta pero la luz de la farola sólo iluminaba la cabina del conductor, el resto era cuestión de intuición y de imaginación y la suya estaba demasiado fértil últimamente. Aprovechando la oscuridad se fue acercando, de surtidor en surtidor, hasta estar enfrente de la camioneta. Seguía sin ver nada, cada vez más nervioso, y para su mala suerte pudo escuchar parte de la conversación que tenía lugar en el portal.

 

-Se lo he dicho, Don Salvador nos necesita mañana a primera hora, tendremos que venir por la tarde-

-El panzer me prometió que haríais el trabajo completo-

-Y lo vamos a hacer, sólo se va a retrasar un poco nada más-

-Es que no entiende que los retrasos nos pueden traer problemas-

-Será mejor que hable usted mismo con él, yo soy un mandao-

-Lo haré. Parece que no se da cuenta del lío en el que nos podemos meter-.

-¿Y con el enano qué hacemos?

-¿De qué hablas?

-Del vecino de arriba

-¿Qué pasa con él?

-Hace unos días se metió hasta la cocina para fisgonear

-No me jodas

-Es inofensivo pero…

-Ahora entiendo el interrogatorio. Si que esta pesado. Habrá que hacer algo. No me gusta que meta las narices donde no debe.

-Yo me encargo

 

Muerto de miedo Jerónimo retrocedió y se escondió en el punto más alejado, sin delatar su presencia. ¿Qué demonios quería decir ese tipo con -Yo me encargo-? Las pesadillas que le atenazaban cambiaron de agresor y ahora era ese gigante el que le retorcía el cuello. Temblando siguió escondido hasta que la mole se subió a la furgoneta y desapareció. Clemente cruzaba por la gasolinera para llegar al hotel, a grandes zancadas.

 

Cuando pasó delante de la ventana de la oficina la luz le iluminó la cara y había algo perverso en su sonrisa. Jerónimo esperó unos minutos, se aseguró de que estaba todo despejado y subió las escaleras de cuatro en cuatro hasta sentirse seguro dentro de su apartamento. Por primera vez desde que llegó allí puso todos los cerrojos, incluso cerró con llave por dentro y la dejó puesta en la cerradura. Pasó toda la noche tumbado en la cama con los ojos abiertos, oyendo ruidos por todas partes. Pasos, crujidos, golpes, más pasos.

 

7

Al amanecer seguía en la misma posición, hecho un nudo en una esquina de la cama. Se levantó renqueando, entró al baño y por el espejo del lavabo le pareció ver que algo se movía a su espalda, sólo podía pensar en los gusanos de muerto. Sintió que le fallaban las fuerzas y cayó de cabeza contra el lavabo, dándose un fuerte golpe que le dejó inconsciente, tirado en suelo. Se despertó un par de horas más tarde, se incorporó tambaleándose, tenía un intenso dolor de cabeza y veía doble. Seguro de que estaba sufriendo un ictus llegó hasta el teléfono y llamó a Gervasio, necesitaba que alguien le llevara a urgencias. Después de una hora de espera la conclusión del doctor fue que de ictus nada, los síntomas se debían al golpe, era como si hubiera metido el contenido de su cráneo en una batidora. Tardaría varios días en recuperar la visión normal.

 

Gervasio le dejó en casa, solo, para que descansara, y él se pasó toda la tarde en un estado lamentable, arrebujado en el sofá del salón, oyendo la serie de turno. Por desgracia se trataba de un capítulo sobre el asesinato de un contable a manos de su casero. Se veía en la misma situación que aquel desgraciado. Y eso que todo su problema era una disputa por celos, ¡Qué iba a ser de él que había descubierto el pasado homicida del suyo! Se retorcía en el sillón sudando, aterrado.

Le despertó el timbre. Aún medio ciego consiguió llegar hasta la puerta. Abrió convencido de que se trataba de Gervasio. El pánico se apoderó de él cuando le pareció distinguir la figura informe de la mole. Un grito agudo y ahogado que se escapó de su garganta precedió al saludo cordial del visitante.

 

-Buenos días, ¿Se acuerda de mí? Nos conocimos hace unos días- Era él. Las cuerdas vocales paralizadas, un fuerte dolor en el pecho. No tenía escapatoria, le cerraba todas las salidas y si corría hacia el interior le cazaría en cualquiera de las habitaciones porque ya ninguno de los marcos de las puertas seguía en su sitio, no cerraba ninguna.

-Buenos días. ¿Ne-necesita algo?- Dijo tartamudeando

-Mi jefe quiere saber si se le ha resquebrajao algún tabique por lo de las obras-.

-Sólo algunas grietas sin importancia-

-Déjeme verlas. Pueden convertirse en un problema serio-

-Pero..-no le dio tiempo a decir más, la mole estaba dentro

-¿Dónde están? ¿En la cocina o en el cuarto de baño?-

-En el baño-

-Echaré un vistazo rápido-

Le vio entrar, asomarse y volver a salir directo a la cocina, pasar por delante del calentador bamboleante sin inmutarse y le pidió que le acompañara, sacando valor de no sabía donde, convencido de que iba a acabar de bruces contra el tejado de uralita del garaje, atravesándolo y destrozándose la cabeza contra el suelo de hormigón, avanzó sin prestar atención al escandaloso crujido que procedía de la pared.

-Ve como tenía razón, la grieta es muy seria. Fíjese, una a cada lado de esta terraza. Va a tener que poner un tirante-

-¿Usted cree?- preguntaba, mostrando interés en la sugerencia aunque no supiera de qué estaba hablando. Más preocupado en averiguar las oscuras intenciones de su visitante.

-Por supuesto. Se lo podemos poner nosotros mismos. Esta tarde si quiere-.

-No se-

-Van a ser cinco minutos. Venimos esta tarde entonces-

Le dio la mano y se despidieron como viejos conocidos. Todavía no entendía como se había desenvuelto por la casa con tanta soltura a pesar de su problema visual, consiguiendo que la mole ni cuenta se diera. A la fuerza ahorcan.

 

A lo largo del día su visión fue mejorando, la ansiedad por la visita de aquellos tipos le impidió comer y cuando sonó el timbre de nuevo, completamente trastornado, abrió, intentando mantener la calma, a punto de vomitar. Esta vez eran dos, la mole, fácil de reconocer por su envergadura y su voz aguardentosa y un chico muy flaco e inquieto que no decía una palabra, dedujo que se trataba del conductor de la furgoneta del día anterior. Le saludaron tan cerca que podía olerles. Sacudió la cabeza como un gato al notar ese aroma ácido y picante de una dura jornada laboral. Venían con algo parecido a una viga, el jamás había visto un tirante así que supuso que era eso.

-No hace falta que nos acompañe. Cuando terminemos le avisaremos para que vea como ha quedado- Dijo la mole en un tono que no admitía discusión.

 

Y él se quedó allí plantado, junto a la puerta, sin saber si dejarla abierta asegurándose una vía de escape, huir inmediatamente o sentarse en el salón a esperar. No hizo ninguna de las tres cosas. Esperó a que desaparecieran por el pasillo que daba a la cocina y cinco minutos después se acercó a escuchar. Sólo oía ruidos metálicos hasta que dejó de oírlos y entonces corrió al salón. Los pasos y la voz de la mole le sobresaltaron.

 

-Ha quedado perfecto, ya no tiene que preocuparse de nada, la pared no va a seguir abriéndose. Si quiere se lo enseño. Jorge, espérame en la furgoneta, bajo enseguida.

-Como quiera señor

-Venga. Ha sido un trabajo fácil-

Le siguió hasta la cocina y una vez en la terraza pudo adivinar la viga cruzándola de parte a parte. Ya no se oían los crujidos en la pared.

-Ve, está funcionando.

-Ya lo veo, muchas gracias, ¿Cuánto les debo?-

-Esto corre por cuenta del patrón-

-Dele las gracias de mi parte-

Acompañó a la mole a la puerta y le despidió. Sólo un par de minutos después se derrumbó en el sofá en estado de shock. Se había librado de una muerte segura a manos de aquel animal y aún no podía creérselo. Aunque también cabía otra explicación, más racional, ese hombre trabajaba para el panzer y para Clemente pero nunca tuvo intención de hacerle daño, sólo quería asegurarse de que dejara de incordiar. Ni había cadáver en el segundo ni eran tan peligrosos como él lucubraba. Lo más probable es que no tuvieran los permisos necesarios para hacer las obras, de ahí la prisa. Por mucho que repitiera en voz alta sus conclusiones no quedó muy satisfecho.

 

8

Pasaron un par de días, su visión siguió mejorando y los dolores de cabeza remitieron. No salía para nada. Dormía casi todo el día y pasaba las noches espiando. No había vuelto a ver la furgoneta blanca ni a los obreros. Hasta el jueves que aparecieron a media noche. Oía voces, pasos, ruido de arrastre. Su imaginación empezó a volar de nuevo y cuando les escuchó bajando la escalera corrió a la ventana. Salían cargando algo entre dos, no parecía que pesara pero era difícil de manejar por el tamaño. Dejaron el bulto en la parte trasera de la furgoneta, cerraron sin hacer ruido y desaparecieron. Luego un silencio sepulcral y una sensación de profundo alivio. La pesadilla se había terminado. Le daba igual lo que hubiera en aquel bulto, no le importaba estar rodeado de estafadores o de asesinos. A partir de ese momento sólo se iba a ocupar de sus propios asuntos. Si Clemente quería montar un negocio de compra venta de ilegales bien por él. Si se cargaba a alguno, perfecto. Él a mirar para otro lado y ya.

 

9

-¡Que pena lo de Jerónimo!

-Desde luego, era algo paranoico y tenía ideas absurdas pero era buena gente. ¿Tú crees que alquilarán el piso pronto?

-No creo, da mala imagen que el anterior inquilino muriera aplastado por un calentador.

-Tú me dijiste que no lo mató el calentador.

-Ya, pero se le cayó encima y como Jerónimo no abultaba nada lo dejó plano, lo mismo si le llegan a encontrar antes se salva.

-¿Cuanto tardaron?

-Cinco días y porque se había retrasado en el pago del alquiler. El abogado fue a buscarle y como no le localizaba abrió con su llave y ahí estaba, espachurrado en la terraza de la cocina.

-¿Como pudo pasar eso?

-Por lo visto los tornillos que sujetaban el trasto a la pared estaban más flojos de la cuenta, dicen que pudo ser por la obra de abajo, Dios sabe.

-Bueno me voy que los de la SS ya deben haber vuelto de comer. Hasta mañana Germán.

 

Comentarios

Estefanía Farias Martínez. Cartagena, España (1970). Doctora en Filología Árabe por la Universidad de Granada. ¨Lo que hace un nombre¨ en Los omniscientes (julio 2014); ¨Yolanda¨ en Revista Contra Estudio y -¨Un acuerdo sin palabras¨ en Periódico Irreverentes.

Click to comment

Leave a Reply

Su dirección de correo no se hará público.

Actualidad

Indecopi anuncia que realizará monitoreo a cadenas de cine que prohíban el acceso con alimentos similares a los que ofrecen

Resolución de Indecopi indica que se puede ingresar a las salas de cine con canchita, gaseosas, agua mineral y nachos en la cantidad similar ofrecida por la empresa.

Published

on

Que no los sorprendan. Gracias a la Resolución 0219-2018/SPC-INDECOPI, del año 2018, ahora el usuario puede ingresar a las salas de cine con sus propios alimentos, siempre y cuando sean similares a los ofrecidos por las cadenas de cines. Sin embargo, últimamente algunos establecimientos estarían poniendo trabas para el acceso de alimentos externos al cine. Ante ese atropello al consumidor, el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi) ha iniciado el monitoreo y seguimiento en el caso de Cinépolis (Operadora Peruana de Cines S.A.C.) tras la denuncia de varios ciudadanos.

Para ello, el regulador remitió una carta precisando que tales restricciones a los usuarios podrían constituir cláusulas abusivas, otorgándole un plazo de dos días hábiles para que informe las acciones que adoptaría al respecto.

Vale recalcar que desde 2018 solamente en Cinemark Cineplanet está permitido el consumo de alimentos comprados en otras tiendas siempre y cuando estos sean similares a los que venden estas empresas: canchita, gaseosas, agua de mesa y nachos; por ejemplo. Una solución alternativa es la compra de cupones de entrada y combo con descuentos.

“Denunciamos solo a dos cadenas: Cinemark y Cineplanet para que permitan ingresar alimentos similares a los que expenden estos cines. No es que se pueda ingresar con un plato de carapulcra o ceviche. Ambas empresas llevaron al Poder Judicial estas demandas para que se deje sin efecto la resolución del Indecopi pero hasta la fecha seguimos litigando”, contó para el diario La República el presidente de la Asociación Peruana de Consumidores y Usuarios (Aspec), Crisólogo Cáceres.

Caso de Cineplanet y Cinemark permitió el acceso de comida proveniente del exterior de los cines. Foto: composición La Ley.

En ese sentido, Cáceres exhorta al Indecopi a actuar de oficio con el caso de Cinépolis — así como en otras cadenas de cine que integran nuestro mercado — para equilibrar la balanza y que las normas se apliquen para todos.

Ante vulneraciones a los derechos del consumidor exija el Libro de Reclamaciones

Para los usuarios que van a una sala de cine con sus propios alimentos y que no se les permite el ingreso, Jaime Delgado, abogado especialista en derechos del consumidor y fundador de Aspec, recomienda que los usuarios soliciten el Libro de Reclamaciones.

“Lo que deberían hacer de inmediato es usar el Libro de Reclamaciones. Invoco a los jóvenes, sobre todo, a que si en algún cine les impiden el ingreso tomen fotografía y las compartan en las redes sociales. Ya la infracción está comprobada, yo he presentado las pruebas documentadas a Indecopi de qué están haciendo estos cines como Cinépolis y CineStar,” señaló Delgado.

Se debe tener en cuenta que el Código de Protección al Consumidor establece que son nulas las cláusulas abusivas, así el Indecopi y el Poder Judicial han determinado que si el establecimiento pone una cláusula de contratación que dice “prohibido el ingreso de alimentos, salvo que me compres a mí” ya las autoridades han resultado que es una medida abusiva e ilegal, explicó Delgado.

El abogado recordó que en estos casos las empresas se podrían enfrentar a multas hasta por S/2 millones 070.000 (450 UIT).

Comentarios
Continue Reading

Actualidad

Se escapa hombre con viruela del mono y es detenido por realizar tocamientos indebidos a jovencita [VIDEO]

No acató cuarentena y se contactó con una mujer por las redes sociales.

Published

on

La llevó a su casa con el pretexto de jugar videojuegos. Un hombre de 26 años, quien era buscado por salir positivo a la viruela del mono y negarse a respetar la cuarentena, fue detenido por la Policía tras ser acusado del delito de abuso sexual, bajo la modalidad de tocamientos indebidos, que habría realizado a una jovencita a quien contactó vía redes sociales, en la ciudad de Huancayo.

Se sabe que es un transportista de 26 años que fue diagnosticado con viruela del mono y dio un domicilio falso a las autoridades de salud. Posteriormente, se negó a tomar cuarentena.

Sin embargo, el lunes 8 de agosto, la Policía informó que esta persona fue detenida por tocamientos indebidos contra una señorita. “En la tarde, el personal de El Tambo lo intervino en circunstancias que esta persona había contactado a la víctima por rede sociales”, señaló Collin Sim, jefe de la región policial Junín, a TV Perú.

Irresponsable sujeto habría contagiado a más personas. Foto: captura Tv Perú.

El hombre fue llevado hasta la comisaría de El Tambo y confesó que había sido diagnosticado días antes con viruela del mono. Al lugar también llegó personal de la Dirección Regional de Salud Junín.

“También era paciente oncológico, y se puso mal. Fue llevado a un hospital y se confirmó que era un paciente con viruela del mono… regresó a la comisaría y fue aislado a una celda solo para él. Su madre lo atendió dado que es paciente con cáncer”, detalló Collin Sim.

El jefe policial agregó que este sujeto se volvió a poner mal de salud el día de ayer, martes 9 de agosto, y nuevamente fue llevado a un nosocomio de EsSalud, pero con resguardo policial.

Por su estado de salud no se pudo completar las diligencias. Tras pasar 24 horas de su detención, la Fiscalía dio la libertad para que sea citado y el proceso lo continúe en libertad”, explicó Sim.

El transportista de 26 años será procesado por el delito contra la libertad sexual (tocamientos indebidos) y, dado que estuvo con viruela del mono y mantuvo contacto con otras personas, podría ser acusado por el delito contra la salud pública.

Producto de estas diligencias, algunos efectivos también se habrían contagiado con viruela del mono. “Nuestros policías que han tenido contacto directo y las diligencias, ya han sido evaluados y siendo monitoreados para ver cómo es la evolución. Nos indicaron que los síntomas se presentarían en los próximos 21 días”, finalizó la autoridad.

Comentarios
Continue Reading

Actualidad

Escritor Gonzalo León Palma es denunciado por tocamientos indebidos a una niña [VIDEO]

Gonzalo León Palma, escritor de literatura infantil que publica libros con el seudónimo de Frank Infante, fue denunciado por tocamientos indebidos a una menor. La fiscalía pide nueve años de prisión. Nos comunicamos con el denunciado y esta fue su respuesta.

Published

on

Una grave denuncia se presentó anoche en el programa de Al Estilo Juliana en ATV. La grave acusación relata los tocamientos indebidos que presuntamente el escritor Gonzalo León Palma, habría realizado a una niña de 11 años. En el ambiente literario el escritor publica sus libros con el seudónimo de Frank Infante, libro que fue editado por la editorial Mesa Redonda e incluso presentado recientemente en la Feria Internacional del Libro de Lima. Lejos de los libros, Gonzalo Palma es también conocido como vendedor de autos.

En las investigaciones la cámara Gesell arrojó información contundente que el Ministerio Público ha sumado junto a los peritajes que se han realizado. A pesar de las pruebas recabadas, el escritor Gonzalo León negó los tocamientos a la menor de edad, señalando que le tocó accidentalmente la pelvis mientras la abrazaba.

Gonzalo León Palma.

La madre desesperada hizo pública la denuncia debido a que el escritor se paseó por la FIL de Lima firmando libros para niños. Su reciente obra titulada “Fábulas de Infante” fue promocionada por la editorial Mesa Redonda y se presentó el pasado domingo 07 de agosto.

Incluso el propio cantante Pedro Suárez-Vértiz, el 04 de agosto en su Facebook también promocionó el libro invitando a la presentación. En la publicación de su cuenta oficial se lee: “Este flaco le ha vendido autos como a 8 amigos míos, a mi esposa y a mis hijos y siempre que puedo, cuando alguien me pregunta por un auto, le doy su número y lo recomiendo. Hoy mi compadre es jefe de ventas corporativas, y me ha sorprendido con el lanzamiento de “Fabulas de infante”. Un libro de fábulas para niños con historias divertidas y personajes entrañables, que dejan una enseñanza a los pequeños y a los grandes también. Aquí les comparto la invitación a su firma de libros en la Feria internacional del libro de Lima este Domingo 7 de agosto de 3:30 a 6:00 pm, si tienen un tiempo no dejen de ir”.

Todo indica que el cantante Pedro Suárez-Vértiz no conocía de la grave denuncia contra Gonzalo León que publicaba libros con el seudónimo de Frank Infante. En el informe del programa televisivo, también se menciona que los hechos ocurrieron en el año 2019, cuando el escritor era inquilino en una casa del distrito de San Miguel. Según las revelaciones de la niña, Gonzalo León tocó sus partes intimas con la excusa de un abrazo. Situación que se repitió en varias oportunidades. Para ganarse la confianza de la familia, incluso el escritor se convirtió en padrino de comunión de la niña. Cuenta la madre que durante varios días la niña no podía conciliar el sueño debido a las constantes pesadillas.

Lo sorprendente es que Gonzalo León Palma fue capturado por la policía, pero dos días después salió en libertad bajo comparecencia restringida, además, le prohibieron acercarse a la menor en un rango de 300 metros. A pesar que la investigación ha sido demasiado lenta, el 14 de julio pasado, a la madre de la menor le llegó una notificación de la Corte Superior de Justicia de Lima, donde se informaba que el Ministerio Público solicita nueve años de prisión contra el acusado. Además, en el documento fiscal se señala que la versión del procesado Gonzalo León Palma, carece de credibilidad.

Fuente: Al Estilo Juliana.

Nos comunicamos con la editorial Mesa Redonda, responsable de la publicación y distribución del libro “Fábulas de Infante”, que Gonzalo León publicó con el seudónimo de Frank Infante. Desde Mesa Redonda nos mencionaron que han decidido sacar el libro de circulación, esto implica que la publicación no será promocionada ni distribuida debido a la grave denuncia contra el autor.

También nos comunicamos esta mañana vía telefónica con el señor Gonzalo León Palma, pero luego de presentarnos como periodistas nos cortó la llamada. Inmediatamente insistimos y le escribimos vía WhatsApp para recoger su descargo, pero solo nos envío una denuncia policial con el mensaje: “Buenos días, sugiero investigar a la denunciante”. Luego de recibir el chat, nos bloqueó del WhatsApp.

Aquí el reportaje completo del programa Al Estilo Juliana.

Comentarios
Continue Reading

Actualidad

MTC informa que se viene preparando un proyecto de tren que unirá Cercado de Lima con Huarochirí

Consistirá en una moderna infraestructura ferroviaria que costará alrededor de S/1,200 millones.

Published

on

El Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) informó que está trabajando en el proyecto Mejoramiento del Corredor Ferroviario Este, que iría desde el Cercado de Lima (Av. Alfonso Ugarte, altura Puente del Ejercito) hasta Ricardo Palma (Huarochirí).

Esta obra consiste en la implementación de una moderna infraestructura ferroviaria sobre el actual trazo del Ferrocarril Central. Ello permitirá -de acuerdo al MTC- operar el servicio de transporte de pasajeros, que se sumará al actual uso para transporte de mercancías.

Actualmente, se está elaborando el perfil del proyecto, que está previsto que concluya a finales de 2022.

La inversión aproximada para la ejecución de esta obra es de S/1,200 millones (US$ 305.7 millones al tipo de cambio) y beneficiará a más de 74.5 millones de pasajeros por año. Con la priorización de este proyecto ferroviaria, se estima que la construcción iniciará en el año 2024, culminando en el 2026.

El trazo de 46.2 Km atraviesa los distritos de Lima Cercado, El Agustino, Santa Anita, Ate, Chaclacayo, Lurigancho y Ricardo Palma. Preliminarmente, se ha planteado la construcción de cuatro estaciones: Alfonso Ugarte y Abancay (Cercado de Lima), Huaycán (Ate) y La Florida (Lurigancho).

Además, habrá catorce paraderos distribuidos en los siguientes puntos: Presbítero Maestro (Lima Cercado); José Carlos Mariátegui y Evitamiento (El Agustino); Ruiseñores y Cultura (Santa Anita); Ate, Huachipa y Santa Clara (Ate); Ñaña, Chaclacayo y California (Chaclacayo); La Cantuta y Chosica (Lurigancho); y finalmente Ricardo Palma (Ricardo Palma).

Fuente: MTC.

El nuevo ferrocarril se integrará al sistema de transporte interurbano existente en Lima.

Alimentará de pasajeros a la Línea 1 del Metro de Lima (estación Abancay) y Línea 2 del Metro de Lima (estación Ate). Asimismo, los pasajeros podrán abordar la estación Caquetá del Metropolitano que estará próxima a la estación Alfonso Ugarte del tren.

Finalmente, el proyecto permitirá disminuir los costos logísticos del transporte de carga, con lo cual se elevarán los niveles de competitividad para la comercialización de productos agrícolas, agropecuarios y minerales que lleguen desde la zona central del Perú para su salida por el Pacífico.

“Este futuro ferrocarril está diseñado con el fin de reducir la probabilidad de accidentes de tránsito, sumarse a la estrategia para descongestionar el tránsito vehicular en Lima Metropolitana y mitigar las emisiones de gases contaminantes de efecto invernadero”, señaló el MTC.

Comentarios
Continue Reading

Actualidad

Madeleine Hartog Bel: una Miss con historia

La historia de la Miss Mundo peruana, una arequipeña que conquistó el planeta con su belleza.

Published

on

Escribe Hélard Fuentes Pastor

Era el año de 1967. Una mujer de belleza singular modelaba en uno de los escenarios más emblemáticos del planeta para ostentar el título de Miss Mundo. Delgada, de cabello negro y ojos marrones, captó la atención del público norteamericano e internacional. Entonces, no hablaba inglés, pero desde Miami Beach Auditorium, prometió hacerlo con una simpatía que conquistó el corazón de millones de ciudadanos. Madeline Hartog Bel Houghton era una mujer paciente, carismática y prudente.

El 16 de noviembre de dicho año, ante la expectativa de miles de espectadores que seguían la transmisión de la BBC, admirando la belleza argentina, británica, israelita y guayanés, Madeleine fue coronada como Miss Mundo. Ella no se lo esperaba. Su semblante no solo revelaba emoción, sino humildad. Lentamente, se dirigió al proscenio, algo confundida, recibió la banda, el cetro y la corona. Así se dio uno de los momentos más históricos para nuestro país y región, pues la hermosa Madeleine había nacido en Camaná, provincia de Arequipa.

Se dice que nuestra representante transmitía elegancia y ternura, dos aspectos muy complicados de equilibrar en dichos concursos de belleza; entonces, quienes la habían observado de cerca o la conocía, comentaban que parecía un ángel. Sobria, glamorosa y auténtica.

Madeleine Hartog. Foto: GEC.

Joven aún, no solo destacó la belleza peruana vistiendo la tapada limeña, además la introdujo con justicia, sencillez y cultura. Desde aquel año fue motivo de asedio de los periodistas y admiradores, incluso de discusiones entre compatriotas piuranos y arequipeños que peleaban su origen. Por supuesto, la reina del certamen ajena a dichas polémicas continuó sorprendiendo al mundo con su brioso carácter.

El abuelo paterno de Madeleine fue un ingeniero belga, natural de Bruselas, establecido en la ciudad de Lima, que quedó impactado con la belleza de su abuela, María Carmen Granadino, de raíces iquiqueñas. El matrimonio se efectuó el 19 de agosto de 1905, en el templo de la Recoleta de Lima (Partida N° 210). Él, frisaba los 27 y se encontraba radicando en la localidad de Chancay, y ella, 23 años de edad. Ambos vivieron muchos años en la calle Lampa N° 1138 del histórico jirón limeño y en dicho hogar nació Alfredo Enrique, padre de Miss Mundo 1967. Aconteció el 12 de diciembre de 1907, a las 10:00 de la noche (Partida N° 256). Aunque algunos sostienen que era piurano, en realidad nació en Lima y debido a las actividades de Alfredo, el pequeño conoció diferentes lugares del país desenvolviéndose desde su juventud como empresario.

La belleza arequipeña.

En uno de sus viajes conoció a su esposa, Henriette Germane Bel Houghton, cuya familia se encontraba establecida en Piura. Tanto Fernando Gustavo Bel como Ana María Houghton, echaron raíces en Sullana. Allí nació una tía de Madeleine, Andrea Bel H., el 10 de noviembre de 1922 (Partida N ° 423) y su tío Fernando se casó en 1905. Naturalmente, los Bel Houghton se desenvolvieron entre Piura y Lima, por lo que no es de extrañarnos la coincidencia de Alfredo Enrique con Henriette Bel H.

Aunque no tenemos referencia de su matrimonio, hacia los años 30, estimamos que la pareja ya frecuentaba en Piura, pues tuvieron a su primogénito en 1932, de nombre Alfredo, que la prensa escrita y los biógrafos suelen confundir con el papá, sin embargo, se trata del hermano de Madeleine que fue un aviador militar. Luego, nacieron Betty y Carmen, la primera en Sullana y la segunda probablemente también.

Madeleine en la coronación de Miss Perú 1966, un año antes de convertirse en Miss Mundo.

Precisamente, hacia los años 40, Alfredo Enrique se interesó por unos yacimientos de ocres que se encontraban en la provincia de Camaná, efectuando un denunció de 60 pertenencias en 1942 (Boletín de Minas y Petróleo). Un año más tarde, nació su siguiente hija, Ana María, en Camaná. Le siguió Madeleine y, finalmente, Teresina en 1948. A pesar de que las hermanas nacieron en Camaná durante dicha década, su padre desde antes ya visitaba la provincia, no en vano es considerado como el pionero del cine camanejo.

Todo marchaba bien. Madeleine Antonia había nacido un año bastante significativo para Alfredo Enrique, un 12 de junio de 1947, siendo bautizada al día siguiente en la antigua iglesia San Miguel, teniendo como padrinos a Andrés Granadino y Madeleine P. de Granadino, que fueron representados por los abuelos Alfredo H. y Carmen G. (Partida N° 138).

Hemos dicho que fue un año significativo porque el padre de la modelo, se encontraba como alcalde de la provincia, sin embargo, el contexto político de crisis que se vivía en el gobierno de Bustamante y Rivero, ocasionó que el empresario tenga que retirarse del cargo, un 8 de diciembre. Alfredo Enrique se mantuvo en la provincia varios meses, por lo que Madeleine pasó su primera infancia en Camaná. Luego, la familia se trasladó a Lima, creemos que sucedió de esa manera y no directamente a Piura, porque el 9 de octubre de 1953, nació la última hija de su matrimonio con Henriette, Susana María Antonia, en cuya partida N° 3850, la mamá aparece como piurana.

Deslumbrando con los colores del Perú.

La familia debió mudar su destino nuevamente a Piura, donde pasó la niñez y adolescencia de Madeleine, quien incluso se menciona que vivía en la urbanización Clarke y trabajaba en Automotores San Jorge, ubicado entre la avenida Sánchez Cerro y la calle Arequipa.

Luego del Miss Mundo, a su retorno, realizó una gira por diferentes lugares del país. Volvió a su tierra natal, siendo acogida por una multitud que aplaudió su recorrido en un carro decorado. Desde entonces, Madeleine ocupó la portada de muchas revistas y diarios. Se inventaron varias noticias sensacionalistas en torno a su figura. ¿Qué no se dijo? Pues como todo personaje que se incorpora a las páginas sociales de los medios de prensa, la reina de belleza despertó numerosos rumores, hasta su matrimonio el 19 de junio de 1976 con el norteamericano que curiosamente conoció en Lima, Harold Arthur Davis. Por eso, dicha unión se llevó a cabo en la parroquia Nuestra Señora del Consuelo (Monterrico) en Santiago de Surco.

Comentarios
Continue Reading

Actualidad

Tarifas eléctricas vuelven a subir nuevamente para el mes de agosto

Se trata del octavo ajuste tarifario de manera consecutiva.

Published

on

En lo que va del año la tarifa eléctrica se ha incrementado en un 20%, significando un alza sustancial que tendrá que salir de los alicaídos bolsillos de todos los peruanos. Los precios de los servicios básicos así como los alimentos de primera necesidad contrastan con los sueldos de muchos ciudadanos que se las ingenian para llegar a fin de mes.

Contar con el servicio eléctrico se ha convertido en un privilegio y no contar con ello sería truncar a muchos estudiantes o emprendedores. Hasta que no exista una auténtica regulación seguiremos forzados a continuar pagando por un servicio que en la realidad se ha monopolizado.

Las tarifas eléctricas en el Sistema Eléctrico Interconectado Nacional (SEIN) sufrirán su octavo incremento consecutivo en lo que va del año.

El Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (Osinergmin) indicó que desde el pasado 4 de agosto las tarifas para los consumidores comerciales e industriales ha registrado un incremento del 3.38%. Mientras que, en los hogares, el aumento es de 2.2%.

La entidad reguladora explicó en diario Gestión que este ajuste tarifario corresponde a una variación en los indicadores macroeconómicos del tipo de cambio e inflación.

En el mes de julio, el tipo de cambio se elevó a 2.48%, mientras que el Índice de Precios al por Mayor (IPM) registró un incremento de 1.96% a nivel nacional. Según Osinergmin, el tipo de cambio representó el 63% de la variación, y el IPM el 36% del incremento en las tarifas.

Solo el aumento del precio del dólar representó un 63% de la variación, mientras que el IPM influyó en un 36% en las nuevas tarifas.

Peruanos solo encuentran dos opciones para el servicio eléctrico. Foto: diario La República.

Según data de Enerkory, en los hogares con consumo menor a 30 Kilowatts la variación en el último año ha sido de 15.41%, mientras en los hogares con consumo entre 31 a 100 kWh la variación ha sido de 15.40%.

En las viviendas que el consumo supera los 100 kWh la variación representa un 16.08%. En tanto, las empresas de ladrillos registran la mayor variación en el último con 20.9%, seguido de plásticos con 19.3% y textil con 18.71%.

En entrevista con diario Gestión, el especialista de Enerkory, Rafael Laca indicó que las tarifas de los usuarios domésticos se incrementaron hasta en 6.07% y para industriales y comerciales en 9.3%, en lo que va del año.

Además, hizo énfasis que, el aumento en las tarifas en lo que va del gobierno de Pedro Castillo ha sido uno de los más altos, en comparación con mandatos anteriores.

En el gobierno de Alejandro Toledo la variación fue de 1.3%, en el de Alan García 1.2%, en el de Pedro Pablo Kuczynski 11.9% y en el de Martín Vizcarra 5.2%. Mientras que en el gobierno de Ollanta Humala la variación en el precio fue de hasta 42.5%.

Comentarios
Continue Reading

Actualidad

Movistar Deportes se niega a reconocer derechos laborales de Daniel Peredo

Familia del difunto periodista señala que este lunes 8 de agosto se verá en una audiencia apelación interpuesta por Media Networks, productora de Movistar.

Published

on

Una audiencia más va a haber. La familia de Daniel Peredo tiene una nueva cita en juicio por los derechos laborales del difunto periodista. Milagros Llamosas Salas, viuda del reconocido narrador, señaló que esta segunda audiencia se da por la apelación de Media Networks (empresa productora del grupo Telefónica-Movistar) a la sentencia en primera instancia.

“Este 08 de agosto a la 1 p. m. en la audiencia para la revisión de la sentencia que ganamos en primera instancia esperamos un 2 a 0 en tu honor. Este partido lo jugamos por ti, porque es justo, porque lo mereces, porque exigimos respeto a tu trabajo porque nuestras hijas tienen que saber que los derechos se reclaman si es preciso ante un tribunal laboral”, escribió en su cuenta de Facebook.

De la misma manera, consideró que hubo desinterés por parte de la empresa. “Si los empleadores muestran mezquindad, abusan de su poder tenemos que hacer respetar nuestros derechos. Desde hace más de 4 años entre cartas notariales, abogados, escritos de defensa, respuesta a apelaciones, decidí ese camino obligada por la indiferencia, el poco respeto y una gran deslealtad”, expresó Llamosas.

Es importante mencionar que, en noviembre del año pasado, el Poder Judicial dictaminó que Media Networks, casa laboral de Daniel Peredo por más de 15 años, deberá pagar 1 millón y medio soles a la familia del difunto periodista por sus derechos laborales.

“Declarando FUNDADA EN PARTE la demanda interpuesta por Milagros Llamosas Salas quien representa a sus dos menores hijos Fátima Peredo Llamosas y Daniela Peredo Llamosas, quienes a su vez representan a la sucesión intestada del causante Sr. Daniel Kirino Peredo Menchola en los seguidos con Media Networks Latin América S.A.C”, se lee en la resolución.

“Se ORDENA el pago de: gratificaciones, vacaciones, CTS, bonificación extraordinaria, utilidades, el pago de indemnización por daños y perjuicios en la modalidad de lucro cesante, debido a la omisión de pago y contratación del Seguro de Vida Ley en la suma de UN MILLON QUINIENTOS TREINTA Y SEIS MIL VEINTE CON 76/100 SOLES (s/. 1,536,020.76)”, se añade en el documento.

Media Networks indica que Peredo solamente trabajaba dos horas en promedio

La empresa Media Networks, por su parte, afirma que “mantuvo cercanía” con la familia de Daniel Peredo y que “en un esfuerzo por ayudarla” le ofreció un apoyo económico de hasta 1,2 millones de soles, que no fue aceptado.

La productora del grupo Telefónica señala que apeló a la sentencia de primera instancia, pues mantiene su postura que la relación de la empresa y Daniel Peredo fue de prestación de servicios.

La compañía argumenta que el destacado periodista no tenía subordinación ni obligación de acatamiento al reglamento de la empresa y tampoco se le proporcionaron herramientas de trabajo como celular, laptop, entre otros. Además, especifica que no cumplía con una jornada laboral, pues su participación no superaba las dos horas.

Media Networks sostiene que situación laboral con Daniel Peredo se encontraba en el tipo de prestación de servicios.

Por otra parte, Media Networks recalca que la señora Llamosas también apeló el fallo de primera instancia al no haber sido la demanda declarada fundada en su totalidad, pues pidió un mayor monto al establecido.

Comentarios
Continue Reading

Actualidad

MTC multó a radios piratas con S/1.7 millones

Radioemisoras funcionaban sin autorización.

Published

on

El viceministro de Comunicaciones, Virgilio Tito Chura, anunció que, entre enero y julio del presente año, se han impuesto 13 multas equivalentes a S/ 1’730,750 por la prestación y uso de frecuencias del servicio de radiodifusión sin la autorización del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC).

Del total de esas multas, tipificadas como infracciones muy graves, doce corresponden a la sanción de 30.1 Unidades Impositivas Tributarias (UIT) y una a 15.05 UIT.

Se debe considerar que el uso ilegal del espectro radioeléctrico constituye delito contra el patrimonio en la modalidad de hurto agravado, previsto en el código penal y sancionado con prisión efectiva de hasta ocho años de cárcel y una reparación civil a favor del Estado; así como la sanción económica con multas que van desde S/ 138,460.00 hasta S/230,000.00. 

De igual modo, la contratación de espacios publicitarios e institucionales a través de estaciones de radiodifusión ilegales está tipificada como infracción administrativa grave, que se sanciona con multas que van desde S/ 46,460 hasta S/ 138,000.

Foto: MTC.

Operativos

Asimismo, el viceministro Tito Chura mencionó que solo en julio se han realizado 11 operativos que permitieron clausurar estaciones de radiodifusión clandestinas en distritos de la zona norte de Lima y en localidades la región San Martín.

Detalló que, a través de la Dirección General de Fiscalizaciones y Sanciones en Comunicaciones, se logró intervenir 11 estaciones ilegales en Puente Piedra, Carabayllo, Ate y en Barranca (Lima), así como en las localidades de Juanjuí y Alonso de Alvarado (Región San Martín). 

Los operativos permitieron inhabilitar 117 equipos de Telecomunicaciones compuestos por tres transmisores, tres antenas (espiral dipolo), computadoras, receptores satelitales y decodificadores, entre otros. 

Las estaciones ilegales intervenidas son: 

·         Radio la Titular (96.4 MHz) – Puente Piedra.

·         Radio Antena Uno (95.2 MHz) – Puente Piedra.

·         Radio la Única (94.5 MHz) – Carabayllo

·         Radio 96.9 MHz (96.9 MHz) – Ate.

·         Radio 94.1 MHz (94.1 MHz) – Ate. 

·         Radio Maxi Mix (107.9 MHz) – Pativilca, Barranca.

·         Telecomunicaciones Iris – Pativilca, Barranca.

·         Roger Jaime Espinoza Tarazona – Pativilca, Barranca.

·         Radio Stereo (97.1 MHz) – Juanjuí; San Martín.

·         Radio Candela (95.9 MHz) – Juanjuí, San Martín.

·         Connection y Direct TV S.A.C. – Alonso de Alvarado, Lamas, San Martín.

Comentarios
Continue Reading
Advertisement

LIMA GRIS TV

LIMA GRIS RADIO

PRNEWS

PARTNER

CONTACTO

Síguenos en Twitter


LIMA GRIS RADIO

Trending