El día 30 de agosto último falleció Eugenio Vidal, comunicador, periodista, deportista, fotógrafo artístico, escritor, músico y amigo de sus amigos. Recordamos su multifacética vida, rescatando su amor por el arte, de quien fuera un gran amigo del gran escritor Oswaldo Reynoso.
Me impresionó al llegar a su velorio su rostro tranquilo y limpio, como si tan solo durmiera, con su skate volteado de costado bajo su féretro y buena música sonando, porque la música que escuchaba Eugenio siempre era bueno. «Esa es, vamos», recuerdo nos decía ante cada propuesta descabellada para una nueva andanza. Siempre dejaba la puerta abierta para una aventura. La suya, su vida, fue eso, una aventura con una sonrisa del tamaño de un sol.
A diferencia de muchos artistas que crean obras muertas, Eugenio supo hacer de su vida una obra de arte, fue puliéndola hasta hacerla un diamante. Hay en la historia del arte un tipo de artistas distinto, y es el que inspira una obra. Eugenio era eso. Pero también tuvo sus incursiones en casi todas las facetas de las artes.
Eugenio quien entrevistó a Oswaldo Reynoso para el libro de Santiago Pedraglio, una serie de entrevistas a personajes relevantes de la escena cultural del siglo XX de Perú, tenía el innegable don del escritor.
«Yo te presento el libro» le dijo Oswaldo años atrás a Eugenio, cuya capacidad en la escritura queda atestigua en el entusiasmo del reconocido escritor arequipeño hacia su talento. Eugenio había escrito un libro de relatos el cual lo presentó a Oswaldo que quedó encantado con su prosa. No obstante, el borrador del libro se perdió.
Una capacidad suya, muy extraña hoy en día, era su natural alegría. Era como si los contratiempos no le importaran mucho, sabía tomar las cosas serias como se tienen que tomar, con sentido del humor, y pasar a otra cosa. Ante momentos desagradables o los problemas, en lugar de frustrarse encontraba siempre Eugenio un atajo para su alegría. Si por ejemplo, ibas en grupo con él pero guiados por Gino, su amigo, después de diez minutos todos acabábamos perdidos, entonces operaba la magia, Eugenio decía algo o hacía algo y terminábamos todos encontrando allí mismo donde nos perdimos el destino de nuestras búsqueda, que por lo general siempre eran parques. Y es que siempre encontraba un atajo para nuestra felicidad y también sabía atajar ese atisbo de mal humor que nos tentaba cada pequeña frustración. Como decía Eugenio, “Regla número 1: no le hagas caso a Gino”.
En esas salidas nocturnas Eugenio se mostraba como un líder que no conduce, sino que agrupa, preocupado siempre por los demás, animándonos, jamás corrigiéndonos, nos aceptaba cómo éramos. Si estábamos por movernos de un sitio a otro nos decía “un momento está viniendo Gero, y Netox y Hoffa está a cinco minutos. ¿Gigi por dónde estás? Estoy acá con Ahumada ya llegó con Arévalo. Apúrate que sombra se va temprano, ya sabes cómo es, se cree Cenicienta, nunca se queda después de la medianoche”. En palabras de su novia Pilar Fonseca, Eugenio fue “un compañero incondicional”. Y todos los que lo conocimos lo sabemos.
Estas andanzas que parecen tan pueriles sin embargo son más significativas de lo que se cree. Yo no lo sabía entonces, pero cien años atrás por el parque del retiro en Madrid, caminaban de noche la tribu de nuestros ancestros, los escritores Pio Baroja, del Valle Inclán, Maeztu, los poetas Pedro Luis Gálvez y Buscarini, la anarco poeta Ana María Martínez Sagi y una serie de animales del arte que hicieron poesía y fueron motivo inspirador de otros que les siguieron. Los parques han sido significativos en la vida literaria, tuvieron su epicentro en México en torno al parque hundido con los poetas infra, pero también con la gloriosa generación del 98 y la del 27. Ese calentarnos caminando juntos por las calles en días lluviosos y fríos hablando de una película o de un libro mientras escuchabas a Pilar a Diego y Rodrigo discutiendo sobre no sé qué verso de Vallejo o Eielson, practicando todos el venerable ejercicio de peatones nocturnos a los que nos impulsaba Eugenio, todo fuera para salir un rato a disfrutar del frío para saber que estábamos vivos. Esa práctica tan literaria es enseñanza de Baudelaire. Y ese caminar con Eugenio era literatura a paso firme.
Desde los tres o cuatro años Eugenio leía. Testigo es su biblioteca la cual atesoraba libros de filosofía, de cine, tenía el Tractatus de Wittgenstein y una joya bibliográfica única: la primera edición de 1998 de Los detectives salvajes de Roberto Bolaño, el de la pasta blanca. Dios mío como he codiciado ese libro. Eugenio no tenía libros, los libros lo tenían a él.
Eugenio también fue actor, participó en la película El soñador (2016, dirigido por Adrián Saba), y fue documentado en la película Prometeo Descadenado (también conocido como Homeless riders), dirigido por Jackie Coogan (Pseudónimo de Gabriel Zamalloa), un documental imprescindible en tanto retrato juvenil de una época, donde aparecen, además del mismo Eugenio Vidal, su novia la escritora Pilar Fonseca y el poeta Rodrigo Ahumada.
Además de actor y personaje documentado, Eugenio se desempeñó como periodista, músico (era un excelente pianista, quien, según su madre, Margarita Sánchez, él mismo explicaba que “lo que compongo es lo que siento en este momento”). Fanático de los libros, del cine y la música era también un amante del skate, siendo uno de sus más destacados retratistas a través de su buen ojo fotográfico.
El cineasta y crítico de cine, Mario Castro Cobos, lo recuerda así. «Un día me enseñó un trago diciéndome, “esto es exquisito y sé que te va a gustar”. Cada vez que me tomo un negroni digo salud por él».
La temprana pérdida de Eugenio es grande. Si nos apresuramos pareciera que no dejara muchas obras detrás, sin embargo, una mirada más minuciosa nos revela algo diferente: su presencia fue estimulante en la escena cultural más alternativa y joven. No hay casi nadie en Lima menor de 40 años que no hubiese alguna vez tratado con Eugenio y su rigurosa alegría que entusiasmaba vigorosamente la escena. Podías verlo en cineclubes, en galerías de arte o practicando el skate, como también en cafés y bares. Su presencia era suficiente para saber que algo nuevo, distinto e interesante estaba ocurriendo. Era del tipo de personas que forman esa fauna cultural que inspiran a los artistas. Si existe la musa, también debe existir el muso, y él era ese eterno joven que iluminaba la noche, que ofrecía la calidez de su voz en los días más fríos de nuestra soledad. Eugenio era un amigo. Era alguien a quien tenías que conocer y a quien tenías que compartir, porque él inspiraba con esa sonrisa suya que era un amanecer sin esquinas.
Su pérdida es también la pérdida de una pieza clave de la escena cultural urbana limeña, el de la personificación más ecuánime de una parte de nuestra juventud global que vivía la cultura con pasión y entrega. Podríamos hablar de él como la imagen de una época, de la mejor época de nuestras vidas, del retrato de nuestra juventud, de esa Lima en rock. Ahora queda en los que lo conocimos el deber de preservar ese acervo que fue su presencia, porque la cultura no son películas, ni libros, ni pinturas, la cultura son las personas que motivan la aparición de esas obras, los que la inspiran porque hacen de sus vidas la cultura misma, y él mismo dejó como legado la frescura de su existencia. En una época como la actual, seca y árida, dónde casi todo parece momificado, Eugenio fue, y es también ahora en su recuerdo, una ventana abierta que deja entrar el viento para que no nos sofoquemos.
Eugenio Vidal es un artista de la vida. Nunca te vi enojado Eugenio, ni de mal humor, tampoco triste ni amargado. Era como si siempre la pasases bien. No podía comprender hasta que te fuiste, Eugenio, que era tan fácil disfrutar de la vida, que es algo que tenemos al alcance de la mano y además gratis, y a la cual tú le sacabas el jugo e incluso nos lo compartías como quien rota un cigarro en una noche fría. Hoy que te velaron llovió, era como si se despidiera Lima de ti, esta ciudad que recorrías en skate como si tuvieras veinte años, porque tú siempre tuviste veinte años, tú eres la imagen de nuestra juventud. Y ahora que te has ido serás por siempre joven. Eugenio, francamente nunca te imaginé viejo. Tu si entendías la vida. Esa es, Eugenio. Esa es.
Como no soy poeta tengo que citar a otro poeta para debidamente saludarte.
XL
Así, con tal entender,
todos sentidos humanos
conservados,
cercado de su mujer,
Y de sus hijos y hermanos
y criados,
dio el alma a quien se la dio,
el cual la ponga en el cielo
y en su gloria,
y aunque la vida perdió,
dejónos harto consuelo
su memoria.
(Jorge Manrique, Coplas a la muerte de su padre. Siglo XV)
Hasta pronto Eugenio, nos vemos más tarde.
A la memoria de Eugenio Vidal. Te recuerdan tu madre, tu novia, tu hermano, tus amigos y los skates cada vez que dan una pirueta.
Mazzotti se había destacado como un referente poético y cultural de esta vieja Lima y de este Perú multirrostro. Fue poeta, crítico y ensayista de alto nivel; así como catedrático en universidades como Harvard en una intensa vida dedicada al estudio y a las letras. Su partida nos deja en una orfandad literaria, irremediable y difícil de subsanar.
Su vida fue intensa, llena de viajes, ponencias, participaciones en recitales multinacionales. Lo veían en Cuba, en España, USA, etc., y nunca perdía esa sonrisa y alegría que siempre lo acompañó. Y aunque lo suyo era la academia, él no era nada o poco académico, en el mejor sentido de la palabra. El humor fino ácido/alcalino eran parte de su aura.
Desde Kloaca o incluso antes, la poesía fue su sino. En 1980 ganó el concurso “Túpac Amaru” de la UNMSM con sus Poemas no recogidos en libro. Después publicaría otros textos como Fierro Curvo, Castillo de Popa. Y con su colección El Zorro y la luna conseguiría el premio especial “José Lezama Lima” y el premio Casa de las Américas en La Habana.
Este escriba siempre agradecerá sus palabras sinceras y llenas de amabilidad, incluso estas últimas: “De la abundante cosecha bibliográfica recogida en mi reciente viaje a Lima destaca la torrentosa, heterogénea, polifónica y cautivante novela «Revolución caliente», del poeta, narrador y dramaturgo limeño Rodolfo Ybarra. Es un relato que abarca distintos periodos de la historia peruana, pero se concentra en los años difíciles de la violencia de fines del siglo XX. Por donde se le hinque el diente sale jugo, como en las hilarantes escenas eróticas de La Caballo y las aventuras de Resinoso. Atractiva lectura para los meses que vienen.”
Seguro es prematuro, pero su obra merece una colección tanto a nivel ensayo como poético. Y se merece todos los homenajes posibles. El Perú fue un poquito más grande con este vate, estudioso y peruanista desde el país de las mayorías, de los que jalan la carreta de la historia. En una última entrevista respondió: “Me encuentro escribiendo un nuevo libro titulado La estrella más cercana. Es una larga meditación sobre el devenir del tiempo y nuestro pequeño papel en el universo, (…). La curiosidad es insaciable, pero al irse alimentando siempre encuentra otros motivos e interrogantes que a veces derivan en nuevos poemarios.” Mazzotti es ahora una estrella en el cielo literario.
¿Por qué se demoran en cambiar al presidente de la Comisión de Ética si fue un acuerdo político de hace un mes? ¿Por qué Diego Bazán lo ha impedido?
¿Por qué Diego Bazán dispuso que sesione la Comisión de Ética sin primero formalizar su cambio y/o solucionar este tema? ¿Por qué pensó que “este tema se iba a dormir”?
¿Por qué no hay transparencia sobre este tema a pesar que es lo que siempre pregona Diego Bazán? ¿Por qué en otros temas, ¿sí?
¿Por qué Héctor Valer cuando minimizó a Diego Bazán, tildándolo de “chef” y “cocinero”, fue defendido por Fernando Carvallo, sin defender la supuesta “meritocracia” que cuestiona para las demás comisiones? ¿Por qué los argumentos se dan según las personas?
¿Por qué Diego Bazán desea seguir siendo presidente de Ética a pesar que también desea desaparecer esa comisión? ¿Por qué estar en un lugar que te incomoda?
¿Por qué el Congreso ha creado una Comisión de Ética, si ahora no puede sostenerla en el tiempo, dejándose llevar por los mismos que ahora quieren desaparecerla, pero para ejercer presión desde fuera? ¿Por qué no desaparecerla, pero sin reemplazo? ¿Por qué no revisar bien la política comparada a nivel mundial y darse cuenta que hemos sido engañados?
¿Por qué los que integran la llamada “sociedad civil” no postulan al Congreso y de esa forma aspiran a integrar la Comisión de Ética? ¿Por qué no sincerar sus intenciones?
¿Por qué el Congreso le hace caso a la llamada “sociedad civil”, tarde o temprano, y hace nueve años, no era así? ¿Por qué la “camada” de antes fue mejor?
¿Por qué antes de la existencia de la Comisión de Ética, había menos “mochasueldos” que ahora? ¿Por qué había más congresistas con formación y experiencia política?
¿Por qué se critica la comisión de fiscales y jueces de Waldemar Cerrón, y por qué no la “comisión de notables” que busca reemplazar a la Comisión de Ética? ¿Por qué en un caso no se defiende la autonomía y en otro sí?
¿Por qué si Diego Bazán es un gran cuadro político, con un potencial para ser candidato presidencial incluso, se preocupa en tener réditos políticos de la llamada “sociedad civil”, cuando se encuentra en un partido como Renovación Popular, donde su audiencia es distinta? ¿Por qué entonces regresó a Renovación?
¿Por qué El Comercio señala que hoy lunes el único cambio que se debatirá es la elección de un nuevo secretario de la Comisión de Ética tras la salida de Ruth Luque del cargo?
A pesar del silenciamiento, la autocensura o de la muerte civil practicada por el establishment mediático del país, es conocido por el público que Ricardo Belmont, fundador del Partido Cívico OBRAS, ha tenido contacto permanente con prestigiosas figuras de talla internacional del cine, del arte, del deporte. etc., dada su calidad de broadcaster y periodista.
Sería largo enumerar esos encuentros en una lista (Cantinflas, Julio Iglesias, Mano de Piedra Durán, Maradona. etc.). Asimismo, en el plano político y social, a partir de su gestión como alcalde de Lima, tuvo contacto con su santidad El Papa, el secretario de Estado Henry Kissinger, con diplomáticos europeos que desde la UNESCO reconocieron a la capital del Perú como Patrimonio Cultural de la Humanidad, con el Rey de España, con presidentes sudamericanos como Aylwin, Alfonsín o Andrés Manuel López Obrador (AMLO).
Sin embargo, especial análisis merecen los encuentros o desencuentros del Hermanón para con algunos personajes galardonados con el Premio Nobel, sea de la Paz o de la Literatura. Estos son pasajes anecdóticos o del destino, muy importantes o claves hoy porque ubican a Ricardo Belmont y al Partido Cívico OBRAS en un nivel superior frente a los demás candidatos u organizaciones partidarias, no solo en cuanto a roce internacional sino en materia de enfoque, pegada y perspectiva geopolítica que se capitalizarían en provecho del Perú y de sus más de 33 millones de habitantes.
Ahí está la estampa con Henry Kissinger, que si bien ya se sabe quién es desde el gobierno de Nixon, pero recibió el Premio Nobel de la Paz en 1973. El segundo pasaje tiene que ver con otro de los fundadores históricos de OBRAS, como Iván Dibós, teniente alcalde de Ricardo Belmont en las dos gestiones municipales (1990 – 1995), quien dado su prestigio como miembro del Comité Olímpico Internacional tuvo un encuentro con el icónico Nelson Mandela, que recibió el Premio Nobel de la Paz en 1993.
Pero hay un dato curioso porque ambas figuras (Kissinger y Mandela) son premios Nobel de la Paz y, por el lado de los peruanos, ambos (Ricardo e Iván) eran en los noventa del siglo pasado el alcalde y el teniente alcalde de Lima, elegidos como representantes ediles por OBRAS, aunque lo más curioso o de feliz coincidencia es el hecho que en la foto de Iván Dibós con el entonces presidente sudafricano Mandela, este le firma una dedicatoria el día 29 de agosto de 1997, que coincidentemente es la fecha del cumpleaños de Ricardo Belmont.
Por otro lado, hay un tercer ingrediente anecdótico: el contacto del fundador de OBRAS, Ricardo Belmont, con Mario Vargas Llosa, Premio Nobel de Literatura (2010). A propósito, sucede que Vargas Llosa en su libro “El pez en el agua” dedica varias páginas a Ricardo Belmont (86, 87, 193 y 194).
No obstante, en una de las páginas referidas, Vargas Llosa habla de un asesor norteamericano que tenía un criterio para la campaña electoral del FREDEMO del año 1990, un supuesto experto extranjero que al final para el autor de dicho libro no tuvo mucha razón y más bien primó el consejo que le dio Ricardo Belmont, que si bien Vargas Llosa no lo expone de manera exacta, sin embargo revela que Ricardo sí conoce a las clases sociales media y baja del Perú y sobre todo el alma popular, a diferencia de los prejuicios racistas de entonces que tenía el equipo político del autor de “La tía Julio y el escribidor”.
Este ángulo es interesante porque describe el propio Vargas Llosa en ese ensayo autobiográfico que quien más conoce al pueblo es Ricardo Belmont, obviamente quitando de plano los giros hollywoodenses de “negritos”, “chinitos” y “cholitos” que suele usar Vargas Llosa como parte de sus prejuicios políticos y literarios, porque Ricardo no habla así, y lo digo con modestia intelectual, pero con la veracidad de los 20 años que conozco al fundador de OBRAS, y es quien se identifica plenamente con el pueblo y lucha por él con denuedo estoico y disciplina espartana.
Por último, cabe decir desde “Lima Gris”, que este fin de semana viene la Teletón, pero los medios no destacan lo que fue en esencia esa actividad, promovida en Perú por Ricardo Belmont, ya que antes fue en realidad una genuina movilización jamás vista, por el amor que irradiaba, por el sentido de peruanidad y por el compromiso con la niñez, concretando a inicios de los ochenta una gran ayuda para la Clínica San Juan de Dios, cuando la atención era gratis; y por la Teletón se construyó un pabellón donde fueron atendidos 200,000 niños, pese a que fue en épocas de inflación, terrorismo y del fenómeno del niño.
La semana pasada cientos de piuranos apedrearon la comitiva de Dina Boluarte cuando se dirigía a inaugurar una obra. En esos mismos días le lanzaron huevos y piedras a López Aliaga en Puno. Los congresistas no pueden caminar por las calles sin ser insultados o agredidos; los ministros no participan en actos públicos, porque, son abucheados, denigrados, y repudiados. La clase política es repudiada en todo el país.
La izquierda está perdida en el laberinto de Maduro. No ve la realidad o no la entiende, se olvidó de José Carlos Mariátegui; se ha convertido en la izquierda de un solo ensayo, inmadura e incapaz de entender la diversidad de demandas populares. Las izquierdas han perdido el rumbo y en cualquier momento el pueblo las va a apedrear iracundamente como lo hace con los militantes de “Perú Libre”.
La derecha es una entelequia que defiende intereses empresariales y oligopólicos. No creen en el libre mercado, ni en la inversión privada, menos en el Estado eficiente y meritocrático. Ellos gobiernan a través de mafias y burócratas corruptos que defienden sus intereses. En todos los gobiernos desde el fujimorismo dictatorial controlan el ministerio de economía y finanzas y los “organismos reguladores”; además, han subordinado a sus granjerías la línea editorial de los medios de comunicación.
Los partidos tradicionales viven en el pasado y deambulan en su vetustos locales con ideas anacrónicas. No tienen otro camino que aglutinarse en un frente de partidos podridos para prolongar su agonía. Se han convertido en actores secundarios de la sociedad del espectáculo judicial que vive de audios y felonías que difunde la prensa limeña repudiada en todo el país.
Por otro lado, están las millones de familias extorsionadas. Los peruanos no pueden trabajar, ni vivir con seguridad, no tienen educación, ni salud, y más de ocho millones de familias no tienen agua, ni desagüe; la agricultura está abandonada con excepción de los agroexportadores que hacen gala de su prosperidad; el oligopolio bancario gobierna la economía nacional y la clase política está a su servicio; los mineros informales exigen formalizarse y ayuda estatal, pero, los escribas de la gran minería los denigran en los medios de comunicación tradicional. No se dan cuenta que excluyéndolos promueven la violencia contra sus patrones.
La impotencia y la sensación de que nada funciona en el Perú, hacen que millones de peruanos busquen emigrar o anhelen una salida fascista que nos devuelva el orden y el crecimiento económico. Esta es la estrategia fujimorista: promover el caos político y económico desde el Congreso, tienen como mastines rabiosos a los grupos parlamentarios de izquierda y de derecha que siguen al fujimorismo ciega y torpemente. El objetivo de Fujimori: es asociar su imagen al orden y seguridad que anhela la inmensa mayoría.
La derecha huérfana de ideas trata de imitar a Milei y a Bukele; asisten ataviados de sus mejores trajes a los foros convocados por el facho español Santiago Abascal, y aplauden delirantemente el renacimiento del fascismo europeo; su programa se reduce a denunciar a la “mafia caviar” en los sets de “Willax”.
Con la salida de Leslie Urteaga y con la llegada de Fabricio Valencia Gibaja como titular del MINCUL, se da la oportunidad para eliminar a oscuros personajes que avalaron las chanchadas en las gestiones anteriores pero también se debe erradicar a varios funcionarios con denuncias por presunta corrupción que se encuentran enquistados en Cultura. Uno de ellos es Luis Elías Lumbreras Flores, actualmente ocupa el cargo de Secretario Técnico del Proyecto Qhapaq Ñan, y entre las graves denuncias que tiene figuran Corrupción de funcionarios (04° Fiscalía Superior Penal de Lima) y Colusión con Defraudación Patrimonial al Estado (01º Fiscalía Superior Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios de Lima), entre otras.
Otra de las funcionarias es Shirley Mozo, implicada en varios cuestionamientos durante su paso por la Municipalidad del Rímac, y responsable de impulsar acciones contra el patrimonio como el caso el cuestionado proyecto lobista de “Rehabilitación y Acondicionamiento” del Campo de Marte. Un faenón que estuvo encabezado por el exalcalde de Jesús María, Jorge Quintana.
Otro de los cuestionados es José Rodríguez Cárdenas (ex alcalde de Barranco), actualmente ocupa el cargo de director de la Dirección de Patrimonio Histórico e Inmueble. A este personaje la Fiscalía Anticorrupción le abrió investigación por el delito de peculado al almacenar donaciones en su casa que estaban destinadas a los afectados por la pandemia del Covid-19. Además, fue funcionario de confianza de Susana Villarán, quien confesó recibir coimas de Odebrech y OAS.
Le sigue Rafael Varón Gabai, actual director del Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia, responsable de blindar las graves acciones del arqueólogo Walter Alva en el 2012, ya que no hizo nada cuando Walter Alva sepultó a su ex esposa Susana Meneses en el Museo Tumbas Reales del Señor de Sipán. Un hecho insólito al cual Rafael Varón hizo caso omiso a pesar de existir el contundente informe Nº 047-2012-OCI/MC.
Otro protegido de Leslie Urteaga es José Bastante Abuhadba, uno de los principales responsables en el escándalo de las entradas a Machu Picchu. A pesar de eso la exministra lo designó como Asesor II del despacho Viceministerial de Patrimonio Cultural, y director del Programa de Investigación Arqueológica en Kuélap.
Ni hablar de Claudio Poma Hermoza y Leonardo Dolores, oscuros personajes enquistados en el MINCUL que apoyaron las chanchadas de Urteaga Peña. Esperemos que el ministro Fabricio Valencia purgue el MINCUL y no le tiemble la mano por el bien del país.
Dicen que ‘de raza le viene al galgo’. Los Yerovi ya tienen un lugar entrañable en el mundo del periodismo y las letras peruanas. La rama empezó con Leonidas Yerovi Douat, que luego de la invasión chilena, nació un día como hoy en 1881. Su hijo Leónidas Yerovi Pérez (1916-1975) continuó con el oficio de la palabra oral y escrita. Y Nicolás Yerovi Díaz, que felizmente aún nos acompaña con 73 años de edad, recientemente le rindió tributo a su abuelo con la publicación del libro “Monos y Monadas—La Sonrisa perdurable”, una recopilación con 263 páginas de historias y crónicas festivas sobre el inicio de la famosa revista de humor político que lleva el mismo nombre y que vio la luz de la publicación en 1905.
A pesar de no haber pasado de la secundaria, Leónidas como buen autodidacta se convirtió en un prolífico dramaturgo a inicios del siglo XX y su vasta producción poética fue de corriente modernista. Para vivir, tuvo que dedicarse al periodismo colaborando en diversos periódicos y sus columnas eran las preferidas de los lectores. Sin embargo, la estrechez económica hacía de las suyas. Pero luego de fundar ‘Monos y Monadas’, ganó mejor reconocimiento profesional como editor.
Leónidas Yerovi murió asesinado en el jirón de la Unión frente al local del diario La Prensa, el 15 de febrero de 1917, en manos del chileno Manuel José Sánchez, que, por un ataque de celos, debido a que la actriz española Ángela Argüelles correspondía al cortejo del poeta, éste le disparó cuatro balazos y al trasladarlo a la clínica Maison de Santé, debido a la gravedad de sus heridas, Yerovi falleció a los 35 años de edad.
Su muerte dejó atónitos a todos los limeños porque la criminalidad en aquellos tiempos era prácticamente impensable, mientras, las crónicas rojas de las publicaciones en ese momento narraban que más de 30 mil personas acompañaron el recorrido fúnebre; algo jamás visto en Perú por la pérdida de un poeta.
Peso a ello, el legado de Yerovi permanece intacto: “Tanto mi abuelo como mi padre, se dedican como un salvavidas a cultivar la gracia, la sátira, el ingenio y a reírse de las cosas”, exclamó recientemente en público en la FIL su nieto Nicolás.
Con 20 firmas puedes presentar una interpelación: provocar desgaste político en un ministro por dos semanas. En este espacio está la izquierda y progresistas de izquierda.
Con 33 firmas, además puedes comenzar a soñar con que se apruebe tu admisión, y provocar un desgaste mucho mayor en el ministro, siempre y cuando los 33 no sean solo de la izquierda y progresistas de izquierda, sino que también incluya a congresistas del centro, de tal forma que al existir intereses compartidos hay la probabilidad de una expansión a los 40.
Con 40 a 44 firmas, aproximadamente, ya puedes burlarte de un ministro, y hacerle pedidos intentando coaccionarlo, en términos políticos. Aquí la izquierda y progresistas de izquierda tiene que tener el apoyo del centro necesariamente. En este nivel estaba la izquierda en la época de Pedro Castillo.
Con 55 firmas, surge el sueño ya no de interpelar sino de censurar a un ministro. No es seguro, pero se inicia esa probabilidad. En consecuencia, el desgaste político y el estrés para el ministro será de un mes aproximadamente. En la práctica depende de Fuerza Popular. De Alianza para el Progreso también, pero como es oficialista al 100% nunca en bloque han apoyado una censura.
Con 66 firmas, el ministro es coaccionado fácilmente.
El objetivo principal de una interpelación no es censurar a un ministro, tampoco es escucharlo. Es crear desgaste político. En muchos casos, el ministro ha renunciado producto de la presión mediática. No interesa el contenido de una moción, sino los intereses de los firmantes y votantes.
Por Lin Chia-lung Ministro de Relaciones Exteriores República de China (Taiwán)
Taiwán es un socio indispensable en las cadenas de suministro globales, ya que produce más del 90 por ciento de los semiconductores mundiales de alta gama y una parte significativa de los chips avanzados que impulsan la revolución de la Inteligencia Artificial (IA). Además, la mitad del comercio marítimo mundial atraviesa el Estrecho de Taiwán y lo convierte en una vía navegable internacional clave.
Sin embargo, a pesar de que grandes partes del mundo – y miles de millones de personas – se han beneficiado de una gran prosperidad gracias a la paz y la estabilidad que prevalecen en el estrecho, China continúa intensificando sus acciones agresivas contra Taiwán. Los intentos de Pekín de cambiar unilateralmente el statu quo del Estrecho de Taiwán y expandir el autoritarismo en toda la región del Indo-Pacífico son una profunda amenaza para la paz y la seguridad en todo el mundo.
En los últimos años, los líderes mundiales han destacado la importancia de mantener la paz y la estabilidad en el Estrecho de Taiwán en las ocasiones bilaterales y multilaterales, tales como reuniones del G7, la UE, la OTAN y la ASEAN. Sin embargo, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) aún no han tomado medidas para abordar los desafíos planteados por la República Popular China o para incorporar a Taiwán al sistema de la ONU. La idea de que se debe optar entre la República Popular China y Taiwán en el sistema de la ONU es una falsa dicotomía, a medida que han surgido en la comunidad mundial nuevos avances para comprometerse con Taiwán, que están produciendo enormes beneficios globales. Ahora es el momento adecuado para que la ONU evolucione y reconsidere sus políticas injustificadas que excluyen a Taiwán.
La tarea más apremiante que debe abordar la ONU es dejar de sucumbir a la presión de la República Popular China y abstenerse de distorsionar aún más la Resolución 2758 de la Asamblea General de la ONU adoptada en 1971. Al tergiversar deliberadamente la Resolución 2758 y confundirla falsamente con su propio “principio de una sola China”, que difiere de la “política de una sola China” adoptada por algunos países, la República Popular China ha suprimido irrazonablemente el derecho legítimo de Taiwán a participar significativamente en la ONU y sus organismos especializados.
Esta tergiversación tiene consecuencias de largo alcance que van más allá de negar a los ciudadanos y periodistas taiwaneses el acceso a las instalaciones de la ONU, asistir a reuniones y participar en la cobertura de noticias. De hecho, la táctica de Pekín de utilizar la Resolución 2758 como arma para difundir la falacia de que Taiwán es parte de la República Popular China es la clave de una campaña más amplia para establecer la base legal para justificar una futura invasión armada a Taiwán. Sin embargo, contrariamente a las falsas reclamaciones de la República Popular China, la Resolución 2758 simplemente aborda la cuestión de la representación de “China” en la ONU. No menciona a Taiwán, ni afirma que Taiwán sea parte de la República Popular China, ni autoriza a la República Popular China ningún derecho a representar a Taiwán en el sistema de la ONU. En otras palabras, la resolución no tiene nada que ver con Taiwán.
Este caso es ilustrativo de la creciente asertividad de la República Popular China para imponer su voluntad en el escenario internacional. Y si no se cuestionan ni se corrigen, las falsas reclamaciones de Pekín no sólo alterarán el statu quo en el Estrecho de Taiwán, sino que también pondrán en peligro la paz y la estabilidad en el Indo-Pacífico y amenazarán el orden internacional basado en reglas.
Afortunadamente, en los últimos meses varios altos funcionarios estadounidenses han criticado la distorsión de la República Popular China sobre la Resolución 2758 para justificar su espuria reclamación sobre Taiwán. Además, el 30 de julio, la Alianza Interparlamentaria sobre China (IPAC, siglas en inglés), una organización internacional que comprende a más de 250 parlamentarios de 38 países y la UE, demostró su apoyo concreto a Taiwán al aprobar una resolución modelo sobre la Resolución 2758. Para mantener la paz y la seguridad internacionales, tal como lo estipula la Carta de las Naciones Unidas, la ONU debe retomar y alentar una interpretación correcta de la Resolución 2758, y explorar medidas para resistir las ambiciones agresivas de la República Popular China.
El expansionismo de la República Popular China no se detendrá en Taiwán. Las recientes regulaciones introducidas por la Guardia Costera de China son parte de una táctica más amplia de zona gris diseñada para reforzar las engañosas reclamaciones territoriales de la República Popular China y expandir su influencia. Al introducir reglas que justifican el abordaje y la detención de buques y permiten a las personas ingresar a áreas marítimas en disputa, Pekín pretende hacer valer su control sobre aguas internacionales y desafiar las normas y reclamaciones globales. Para garantizar la paz mundial y la estabilidad económica, la ONU y la comunidad internacional no sólo deben reafirmar sus preocupaciones sobre la conducta coercitiva de Pekín, sino también trabajar conjuntamente para prevenir sus planes ilegales.
La historia ha demostrado que la determinación democrática debe manifestarse con antelación, antes de que sea tarde. Como principal foro mundial de cooperación internacional, la ONU está en la posición para abordar los desafíos de seguridad regional y apoyar la estabilidad económica mundial. La próxima 79ª Asamblea General de la ONU y su Cumbre del Futuro representan una oportunidad apropiada para abordar las principales preocupaciones de seguridad mientras avanzamos hacia objetivos más amplios del desarrollo sostenible mundial y construir una comunidad global más resiliente para las generaciones actuales y futuras.
Durante muchas décadas, Taiwán ha demostrado ser un socio responsable y confiable. Más recientemente, también hemos hecho contribuciones significativas a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU. Aceptar la participación significativa de Taiwán en el sistema de la ONU será sin duda la mejor opción para mitigar cualquier posible crisis regional, mantener la paz en el Estrecho de Taiwán y estimular la prosperidad mundial.
De cara al futuro, Taiwán seguirá trabajando con los países de ideas afines para mantener cadenas de suministro globales saludables y resilientes – en particular en la industria de semiconductores – Taiwán está decidido a ayudar a impulsar el mundo hacia adelante durante muchas décadas más.
Para un mundo más seguro y mejor, el sistema de la ONU necesita incluir a Taiwán.