Pedro “Cachetada” Lavalle camina
rengueando apenas sostenido por un bastón de aluminio. Tiene 61 años, no puede
mover la mitad del cuerpo y me dice que le ayude a sacar un sencillo de su
camisa, intenta convidarme un marciano de fruta, pero le hago una venia y le
digo “yo invito”. Seguro pocos recordaran que “Cachetada” Lavalle fue un
campeón del box, uno de los grandes que brilló con luz propia en Argentina,
Chile, Bolivia y Ecuador y cuyos títulos no los perdió ante ningún rival,
motivo por el cual, según lo establecido por las autoridades deportivas, sigue
siendo campeón nacional, sudamericano y mundial en la categoría de peso mediano
junior, aunque ahora pida monedas en
las calles y nadie le crea que antes lucía relojes Rolex, usaba frac y terno a
la medida, andaba en carros lujosos y se paseaba por Miami y California; pero
la vida da vueltas de campana y aquí nadie tira la toalla y hay que seguir.
Mucho antes de que Pedro Lavalle
se convirtiera en “Cachetada”, en los arenales de Juan Bautista de Villa, en
Chorrillos, más se le conocía como “Perico” y le gustaba jugar a los boxeadores
agarrándose a golpes con sus hermanos o
los niños del barrio que le lanzaban pedradas y, aún así, no lo vencían. Es que
Pedro había nacido con una condición especial para este deporte: la nariz ñata
y la mandíbula de hierro sostenido sobre una espalda de bisonte y unas piernas
de tronco. Cuenta que su entrenador, el célebre Mauro Mina le hacía hacer
planchas de quijada para soportar los golpes y jacks del rival. “Tócame”, me
dice, cogiéndose el mentón y me hace aplastarle la nariz. “Aquí no tengo
cartílago, por eso puedo aguantar golpe como cancha y no como Maicelo que tiene
quijada de cristal. Yo con una mano y
vendado lo noqueo al zambo”.
Cuando le pregunto sobre cómo era
su alimentación se ríe y me dice que puro pallar, puro frejoles, papa, camote y
quinua y de desayuno tus panes con huevo y tu cuáquer. En ese tiempo no había
“suplementos”, “proteína” ni “creatina” y el único deporte de contacto era el
box para machos y parado uno a uno, lo demás no existía. “Esas cosas como el
MMA (artes marciales mixtas) son tonteras de la modernidad y lujos con pasos de
ballet solo para pitucos. Yo comía
bien y tomaba mucha agua para evitar la deshidratación y estar en forma. Eso sí,
nada de licor ni de cigarros y mucho entrenamiento hasta quedar trapo. Los sparring no me aguantaban, había que
tener dos o tres a la mano; siempre he sido recio por naturaleza”.
Mientras gotas de sudor resbalan
por su rostro, recuerda las tantas peleas que tuvo desde su debut en el viejo
Amauta de 1976, incluso estuvo a un paso de disputarle la corona a “Mano de
Piedra” Durán cuando noqueó, en el tercer round, al ecuatoriano Wellington
Wheatley en julio de 1979, pero por problemas de salud tuvo que dejarlo pasar. Al
año siguiente, en febrero de 1980, en Las Vegas, el mismo Wellington Wheatley
retaría a Mano de Piedra Duran siendo noqueado en el sexto round dando dura
pelea. Un indicativo que los puños de Lavalle eran de acero puro.
Si no fuera por el accidente que tuvo donde una couster lo arrolló y lo abandonó a su suerte otro habría sido su destino, quedándose más de diez días en estado vegetal. “Ya me daban por muerto, fíjate que me llevaron a la morgue para que me reconozcan mis familiares, pero alguien se dio cuenta de que todavía respiraba y me sacaron”. Cuando desperté y no me podía mover y el médico me dijo que iba a quedar hemipléjico, entonces quise suicidarme, tirarme por la ventana, pero la mitad buena de mi cuerpo no me hizo caso”.
CONTRA LAS CUERDAS
En su largo tratamiento se fueron
todos sus ahorros, los que había ganado peleando a puño limpio y los que había
obtenido, en el mundo secular, mientras se dedicaba a la mecánica automotriz
“porque en un país como este hay que asegurarse de lo que sea”. Atrás quedaron sus
lujos y su vida de sibarita que incluía cerrar discotecas enteras con orquesta o
pasear en limusinas y todo para celebrar los triunfos. Llorando, Pedro Lavalle
recuerda cuando estuvo en Argentina y los managers se disputaban por
representarlo. Corría mucho dinero ahí. La suerte le sonreía. Incluso una
hermosa dama, hija de un empresario vitivinícola, lo flechó y hasta estuvieron a
punto de casarse, pero el box pudo más y Pedro Lavalle siguió dándole a los
sacos de box.
Mientras cuenta pasajes de su vida hace movimientos de cadera, me dice que boxear no es solo saber dar combos sino que hay que saber esquivar, retroceder o ponerse de lado para que el contrincante no te noquee. “Yo no supe esquivar los golpes de la vida por eso estoy así”, finaliza tratando de mantener el equilibrio mientras sostiene en el aire, casi como un trofeo, su muleta.
Pedro Lavalle y Rodolfo Ybarra.
EL BIG BROTHER
Pedro Lavalle tuvo un hermano con el que se agarraba a guantazos, Carlos “El Tigre” Lavalle, quien también tenía su técnica y logró pelear en el extranjero al lado de los connacionales Freddy Chumpitaz y Felipe Guzmán; el norteamericano Bill Cunningham y el chileno Juan Cruces. Juntos, los Lavalle, eran dinamita. Lástima que a “El Tigre” la decepción del boxeo le llegó antes, a inicios de los noventa, y para ganarse un terrenito fue a parar al asentamiento humano “Jorge Félix Raucana” ubicado en Ate Vitarte donde tuvo varias peleas, él solo contra varios, a puñetazos y patadas, y, en venganza por la paliza que recibieron sus contrincantes, lo fulminaron a punta de balazos. Eran los tiempos del terrorismo y la lucha armada, nadie quería hablar y los problemas se resolvían con pistola. Ahí recién la Federación Peruana de Box le otorgó los laureles y el título que le correspondía. “Yo no quiero eso, yo quiero que los homenajes me los den en vida. No sé porque no me quieren ayudar. En el Congreso todos me conocen, saben que soy campeón. Mis papeles han ido a parar a una y otra bancada, pero nadie hace nada por mí. Quisiera volver a estar sano y para eso necesito siete mil dólares para viajar a Cuba y sanarme”, finaliza derramando lágrimas por el fatal destino que ha tenido al lado de su hermano.
Certificado de la Federación de boxeo.
BOX DEI
Lavalle cuenta que la vida de un
discapacitado es dura en todo sentido. No solo por el día a día, el transporte,
el trato con las personas, etc., sino que en este mundo cruel los asaltantes y
gente de malvivir se desquitan con ellos al peor modo de La Naranja Mecánica:
“La vez pasada cuando llegaba tarde a mi casa unos tres ladrones me tumbaron al
piso, me quitaron mi muleta, me robaron lo que tenía en los bolsillos y me
empezaron a golpear en el suelo, yo me defendí como pude y de un izquierdazo –la
única mano que le sirve–, dejó desmayado a un ratero, los otros me empezaron a
agarrar a palos hasta que salieron los vecinos”.
Actualmente entrena a muchachos
de barrio y se da un tiempo para bajar a “la bombonera” del Estadio Nacional
donde asesora a amateurs o principiantes que dudosos le abonan una propina. Y
siempre mantiene el sueño de volver al ring aunque sea para exhibición. Todavía
recuerda con nostalgia a su generación ochentera con los laureados Marcelo Quiñones,
Oscar Rivadeneyra, Orlando Romero Peralta, Fernando Roco, Freddie Chumpitaz y Ernesto
Quintana, entre otros, con quienes representó al Perú dejando bien en alto los
colores patrios.
Hoy que todos los sueños se diluyeron, Pedro “Cachetada” Lavalle camina solo por una calle de Lima, arrastrando su medio cuerpo paralizado, esperando cerrar contratos con los managers, el bullicio de los barristas, los flashes intermitentes de las cámaras fotográficas y que el timbre de la campana vuelva a sonar. Aquí nadie tira la toalla y hay que seguir.
(Crónica publicada en la revista impresa Lima Gris N° 16)
Rodolfo Ybarra. Ha estudiado matemática pura, física, electrónica y comunicaciones. Ha publicado una veintena de textos entre novelas, cuentos, poemarios y ensayos. Ha dirigido un programa de televisión de contracultura y política, y editado revistas y fanzines. Se expresa también vía el vídeo y la música. Desde el 2007 maneja el blog www.rodolfoybarra.blogspot.com.
Durísima sanción. Seis meses de prisión preventiva de la libertad dictó ayer el Poder Judicial (PJ), a través de la Corte del Cusco, contra Gabriel Mariano Roysi Melanio, de 30 años, investigado por atentar contra la Piedra de los Doce Ángulos en el centro histórico de la ciudad del Cusco.
La decisión fue dispuesta por el Segundo Juzgado Penal de Investigación Preparatoria Transitoria de Flagrancia del Cusco.
Será investigado por el delito de destrucción de bienes culturales, daño ocasionado con un martillo. Cabe recordar que la ciudad del Cusco es protegida al ser Patrimonio Cultural de la Nación desde 1972 y Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco desde 1983.
Por su parte, el Ministerio de Cultura (Mincul), a través del procurador público Henmer Alva Neyra, solicitó como reparación civil e indemnización 5 millones 350,000 soles al imputado de dañar con un martillo la Piedra de los 12 Ángulos.
El fiscal del caso sustentó la medida coercitiva a partir de las pericias del Mincul y de la Policía Nacional que confirman que tras el impacto metálico hubo pérdida de material y hendiduras, que fue calificado como “muy grave” al haber “alteración irreversible en un bien arqueológico de alto valor histórico y cultural”.
Además, hubo “una alteración en la fisura superficial comprometiendo la estabilidad del elemento y exponiendo a un deterioro. El daño compromete no solo la integridad física del bien, sino también su valor histórico, estético cultural al modificar su percepción visual y su autenticidad”.
fuente: tv peru.
El dato:
Un turista que observó los daños reportó la agresión a una tienda de la zona y tras visualizar los registros se constató que Roysi Melano golpeó tres veces el bien cultural y luego se fue. El mismo día, alrededor de las 10:40 horas, la Policía Nacional y la fiscalía ubicaron y detuvieron al causante en la calle Suytuhatu del barrio de San Blas.
Luego de varias protestas por parte de los transportistas que usualmente se dirigen hacia el norte del país, denunciando que la empresa concesionaria Norvial aún continuaba cobrando el peaje en la Variante de Pasamayo y el Serpentín de Pasamayo, pese a que más adelante se encuentra derrumbado el puente Chancay, Norvial informó la suspensión temporal de dicho cobro.
La concesionaria de la Red Vial 5 de la Panamericana Norte precisó que la medida estará vigente por seis días calendario o hasta que se culmine con lainstalación del puente modular que permita recuperar la transitabilidad en el kilómetro 76+200 donde se ubicaba el colapsado puente Chancay.
Sostuvo que la medida se adoptó en virtud del Oficio N° 0658-2025-MTC/19 expedido por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), en aplicación del numeral 9.9 del Contrato de Concesión.
A través de su cuenta oficial en Facebook Norvial dio a conocer este comunicado donde reiteró su compromiso por la seguridad y transitabilidad en la vía.
Como se recuerda, el jueves 13 de febrero, cerca de la medianoche, se produjo el colapso de una de las vías (de norte a sur) del puente Chancay lo que provocó la caída de un bus interprovincial lleno de pasajeros y de un automóvil particular. El accidente dejó tres personas fallecidas y cerca de 40 heridas, algunas de ellas aún se encuentran internadas.
Ante el colapso del puente, que obligó a suspender el tránsito en ese tramo de la Panamericana Norte, el titular del MTC, Raúl Pérez Reyes, anunció que un puente modular reemplazará a la infraestructura dañada. La instalación del citado puente demandaría entre ocho a 15 días.
fuente: exitosa.
Ante la suspensión del tránsito vehicular en Chancay, los transportistas que salen o se dirigen a Lima toman como ruta alterna el camino que conduce a la ciudad de Huaral para luego dirigirse a Aucallama y en este lugar retomar la Panamericana Norte.
Siguen cobrando pese a un servicio deficiente. El director de la Cámara Internacional de la Industria del Transporte (CIT), Martín Ojeda, denunció que se sigue cobrando peaje a pesar de las limitaciones del tránsito vehicular, tras el colapso del puente Chancay, en Huaral, que se registró la noche del jueves, 13 de febrero.
En entrevista para RPP, Ojeda señaló que persiste el cobro en los peajes de Ancón y Huacho, por lo que exigió la suspensión del pago hasta que culminen los trabajos de remediación después la caída del puente Chancay, a la altura del kilómetro 75 de la Panamericana Norte.
También dijo que los transportistas son desviados del peaje de Ancón hacia Huaral, por una vía de trocha que dificulta el tránsito y, además, genera una congestión vehicular de entre una a cuatro horas.
fuente: exitosa.
Para ejemplificar el panorama que brindó Ojeda, un conductor se comunicó en vivo con RPP y relató que, en su trayecto de Lima a Chancay, estuvo más de tres horas atascado en el tráfico.
“Y en el mejor de los casos, cuando no hay tráfico, se demora hora con veinte minutos. Y el día de ayer, en la noche, se ha demorado de tres a cuatro horas. Hay una larga fila de buses porque nos meten por calles que no son carreteras, no son autopistas, es una ciudad… lo peor de todo, que nos cobran los peajes”, declaró Martín Ojeda.
“La fluidez y la conectividad se rompió y están cobrando el peaje de norte a sur y de sur a norte en Huacho; y están cobrando el peaje en Ancón, norte y sur, sur y norte”, agregó.
El director de la CIT comentó que en los peajes se cobra 10.40 soles por eje y los camiones tiene hasta seis; por lo que un transportista podría llegar a pagar 62.40 soles.
“Eso es lo que nos están cobrando: por nada”, enfatizó.
‘La piedra de los doce ángulos’ forma parte de un Palacio Inca en la calle Hatun Rumiyoq y hoy fue seriamente vandalizada por una persona que con un objeto contundente la golpeó fuertemente. Como se recuerda, hace 11 años dos vándalos chilenos pintaron el gran bloque e hicieron un grafiti con sus iniciales.
La madrugada de este martes la ‘piedra de los doce ángulos’ ubicada en la zona monumental de la ciudad de Cusco, sufrió un grave atentado. Lima Gris accedió a imágenes exclusivas del momento del acto vandálico, cuando una persona en aparente estado de ebriedad golpea fuertemente la piedra con un objeto sólido que sostiene en su mano. Funcionarios del Ministerio de Cultura llegaron hasta el lugar para evaluar los daños.
¿Dónde está ubicada exactamente la ‘Piedra de los doce ángulos’?
La piedra de los doce ángulos es un bloque de piedra de la cultura inca que forma parte de un palacio ubicado en el centro de la ciudad, en la calle Hatun Rumiyoq (que junto con otras calles se unen a la plazoleta de San Blas con la plazoleta de la Almudena) en la zona monumental de Cusco, Perú.
El gran bloque de arquitectura inca y que está compuesta por una formación diorita presenta un gran acabado y bordeado perfeccionista, al no existir asimetrías en sus uniones. Y actualmente es considerado Patrimonio Cultural de la Nación del Perú. Asimismo, la piedra forma parte de la sede del Palacio Arzobispal de Cusco, que anteriormente fue la residencia de Inca Roca, el sexto soberano del Curacazgo del Cusco.
Hace 11 años sufrió un acto vandálico
Como se recuerda, el 8 de marzo de 2014 la piedra sufrió un grave atentado mediante una irresponsable pinta que significó un acto vandálico, pese a la constante vigilancia de los ciudadanos cusqueños. En dicha fecha, dos sujetos chilenos desadaptados hicieron un grafiti con sus iniciales. Felizmente, los servidores de la Dirección Desconcentrada de Cultura del Cusco lograron borrarlas sin dañar la superficie.
Lima Gris accedió a estas exclusivas imágenes captadas por Darwin Santander.
Taxis y malestas, sí, pero ahora solo falta cómo ingresar. La Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU) informó el pasado fin de semana que los taxis por aplicativo sí podrán ingresar al nuevo aeropuerto internacional Jorge Chávez, que se inaugura este 30 de marzo.
A través de un comunicado, precisó que este tipo de autos sí podrán ingresar con pasajeros al nuevo terminal de Lima y que “el control y la seguridad de estos vehículos estarán a cargo tanto de la entidad como de la Policía Nacional del Perú”.
Es así que vehículos de los aplicativos como como Uber, Yango, Cabify, Didi y Easy Taxi podrán ingresar al terminal con pasajeros.
Para operar en el nuevo terminal aéreo, los taxis por aplicativo deberán cumplir con varios requisitos de seguridad y formalización. Las unidades deben estar debidamente identificadas con la placa correspondiente al servicio de taxi y contar con la autorización de la ATU.
Además, los conductores deberán tener una licencia de conducir vigente, contar con el SOAT obligatorio y pasar una inspección vehicular actualizada. Entre los implementos de seguridad exigidos se incluyen un botiquín de primeros auxilios, un extintor y señales distintivas como casquete y cartilla informativa.
Detalló asimismo que los buses de “Aerodirecto” son vehículos de transporte público urbanos de pasajeros, como los que prestan servicio en la ciudad, en los cuales está permitido el traslado de maletas tipo carry on (con ruedas) y mochilas de viaje, es decir, el equipaje que suele ir en la cabina de los aviones”.
Finalmente, la ATU reiteró su compromiso de apoyar los servicios de movilidad urbana hacia y desde el nuevo aeropuerto Jorge Chávez dentro de los estándares de formalidad que la autoridad exige, a la par de ir implementando nuevos servicios que permitan un desplazamiento seguro de los ciudadanos y visitantes.
Dar el “sí, acepto” es una de las decisiones más importantes de la vida y para muchos se tienen que dar ciertas condiciones para pasar el resto de sus vidas que su ser amado. Los tiempos han cambiado y ya no se frecuenta ver bodas entre jóvenes veinteañeros, sino a dos adultos de 35 años para arriba.
Y es que varios factores entran a tallar para la unión ante Dios. Muchos jóvenes dan prioridad a su vida profesional y laboral, dejando en segundo plano las nupcias. Otro factor importante es el soporte económico ya que muchas de las nuevas parejas buscan un hogar donde habitar que no sea el segundo piso de la casa de sus padres. Otro detalle a considerar es que muchos de los encuestados no se sienten emocionalmente preparados para “dar el salto” a la fila de los recién casados, prefiriendo entre otras cosas su libertad como solteros, su juventud y su etapa donde no son tan responsables.
Según información del Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (Reniec)en 2024 se han registrado 68,559 matrimonios; lo que indica una recuperación con respecto a los números prepandemia. En 2019 la cifra fue de 73,802, y evidentemente por la coyuntura de la crisis por Covid-19 en 2020 se redujo a 43,608 bodas. En años posteriores la cifra se fue recuperando, teniendo un pico alto en 2022 con 80,605 matrimonios.
En los años posteriores esa cifra no se mantuvo, reduciéndose considerablemente: 2023 con 66,142 bodas, y 2024 con 68,559.
El año anterior más de 39 mil peruanos se casaron entre los 30 y 59 años; siendo Lima, Arequipa y Cusco las regiones que lideran este ranking por rango de edad.
Ciudadanos ahora priorizan otros aspectos de su vida como la profesional, emocional o económica antes de casarse. Foto: El Peruano.
Día del Amor, día de casarnos
Por otro lado, Reniec informó que en el 2024 se registraron 757 matrimonios el 14 de febrero, fecha en la que se celebra el Día del Amor o Día de San Valentín. Esto representa una disminución del 25.6% versus el 2023, cuando se casaron 1018 parejas a nivel nacional.
En comparación con el año prepandemia (2019), se experimentó una caída del 38.7% en el número de matrimonios inscritos que fueron 1234.
Reniec también señaló que, en los últimos seis años, un total de 4892 parejas eligieron contraer matrimonio el Día de San Valentín.
Las parejas que han unido sus vidas y sellado su amor en esta fecha especial son las siguientes: en 2019 (1234), 2020 (1476), 2021 (14), 2022 (393), 2023 (1018) y en 2024 (757).
Un país sin puentes. Resulta sumamente preocupante la falta de planificación y monitoreo de los puentes del país. Han pasado más de dos años y un puente en Huachipa aún no se puede terminar de construir; peor aún, no existe un puente de acceso al nuevo aeropuerto Jorge Chávez; diversos puentes vienen siendo golpeados en sus bases por buses y tráileres de carga pesada, dificultando la transitabilidad de los demás vehículos; y qué decir de los demás puentes en el interior del país que cada año son debilitados tras la llegada de un huayco, sin que exista un control posterior de las autoridades competentes sean distritales, regionales o centrales; y ahora último el Puente de Chancay se ha caído al río, llevándose consigo dos personas inocentes fallecidas.
De acuerdo con información del titular del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), Raúl Pérez – Reyes, un bus interprovincial cayó a las aguas del río Chancay a la altura del kilómetro 75 de la Panamericana Norte, luego de que el puente se desplomara. Posteriormente, se tuvo conocimiento de que un auto particular también cayó a la corriente fluvial.
El hecho ocurrió aproximadamente a las 11:55 p.m. del último jueves, cuando la infraestructura cedió justo en el momento en que una unidad de la empresa Cruz del Norte y un automóvil de color negro transitaban por la vía.
Bomberos y agentes de la Policía Nacional del Perú (PNP) trabajaron en conjunto para rescatar a los pasajeros atrapados dentro del ómnibus, algunos de los cuales quedaron entre los fierros retorcidos. Con herramientas especializadas, lograron abrir paso entre los restos del vehículo, mientras otros socorristas brindaban primeros auxilios. Los afectados fueron trasladados a los hospitales de Chancay y Huaral.
Por otro lado, se conoció que en el mes de noviembre se realizó mantenimiento al puente derrumbado, sin embargo, no se han brindado mayores detalles sobre el tipo de mantenimiento. Desde el año 2003 la empresa encargada del mantenimiento del puente es Norvial.
fuente: latina.
Ministro de Transportes acudió hasta el puente derrumbado
Ante esta emergencia, el ministro de Transportes llegó hasta Chancay en horas de la madrugada para intentar buscar alternativas de vías de comunicación debido a que se ha paralizado la carretera en sentido norte a sur producto del colapso del puente.
Los pobladores de la zona se mostraron totalmente indignados con su presencia y llegaron a increparle en el lugar. Sin embargo, el titular del MTC se concentró en mencionar que lo importante era salvaguardar la vida de las víctimas.
Usuarios del Metropolitano se bajan de los buses debido al asfixiante calor [VIDEO]
Unidades de transporte no cuentan con aire acondicionado, eso sumado a la gran conglomeración en hora punta hace que muchos de esos vehículos vayan repletos de pasajeros.
El sofocante calor se siente en muchas partes de la capital, registrándose en algunos distritos temperaturas por encima de los 30 grados, teniendo sensaciones de calor los 33 o 34 grados. Si eso calor se suma estar en un lugar cerrado y con poca ventilación como los buses del Metropolitano dicha temperatura fácilmente puede bordear los 37 o 38 grados, resultando para muchos una “olla a presión”.
Anoche, en la estación Naranjal del Metropolitano, decenas de usuarios de ese servicio de transporte no pudieron más el intenso calor y decidieron bajarse de las unidades a modo de protesta por la escasa implementación de aire acondicionado o sistemas de ventilación.
Y a pesar que anoche se registró una intensa lluvia en gran parte de la capital, la sensación de calor no se redujo, teniendo una media de 25°C incluso hasta altas horas de la noche.
“No es ventilado, la verdad. Como todos los días, es algo normal que haya aglomeraciones. El calor está muy fuerte”, dijo a Panamericana TV una pasajera que aguardaba abordar en la estación Naranjal. Otra usuaria agregó: “Es un horno estar en el trayecto. La gente está apiñada, no hay ventilación. Las ventanas no sirven de mucho porque son pequeñas y algunas están malogradas”.
fuentes: bdp.
En esa estación los pasajeros debieron esperar al menos 45 minutos debido a la congestión generada por el mal tiempo. Sin embargo, el panorama se replicó en otros puntos, donde usuarios reportaron que la lluvia generó desorden y acumulación de suciedad en los embarques.
Los peatones también manifestaron que las estaciones no están diseñadas para soportar precipitaciones prolongadas. En varias de ellas, se registró acumulación de agua en el piso, lo que dificultó el acceso y generó riesgo de resbalones.