Sin duda, la llegada de una mujer para liderar un importante Poder del Estado como lo es el Judicial, ha sido la noticia de esta semana y desde el Poder Ejecutivo, las alabanzas salieron por doquier hacia su nueva presidenta, Elvia Barrios Alvarado.
El presidente Francisco Sagasti, en la ceremonia de asunción de la magistrada Barrios, como nueva titular del PJ aseveró: “Por primera vez las mujeres son mayoría en el Consejo de Estado. Con esta noticia esperanzadora empieza a darse el cambio en el país y consolidarse una tendencia de justicia de género. Es una excelente manera de empezar el año del bicentenario de la independencia”.
Por su parte, la premier Violeta Bermúdez fue más aduladora y añadió: “Hoy es un día muy importante en la historia judicial del Perú, pues por primera vez una magistrada asume la presidencia del Poder Judicial. ¡Felicitaciones a la Dra. Elvia Barrios!”.
Hasta cierto punto, se entiende esa empatía protocolar de dar la bienvenida a una profesional de la judicatura nacional; sin embargo, no se debe perder la perspectiva ante la endémica problemática que padece el Poder Judicial en nuestro país, porque entre sus males encontramos carencias concretas que incluso se pueden mencionar. Por ejemplo, la infraestructura precaria que ostentan sus recintos vetustos, con escritorios viejos y computadoras del año de la pera, generan que su clima laboral sea cada vez más desalentador. Evidentemente, el aumento de presupuesto ha sido de prioridad cero a una organización que está pauperizada, si tomamos en cuenta que más allá de ser un órgano de justicia, el Poder Judicial no solo vive de dictar sentencias; digamos, que también es una organización administrativa de gestión, que debe especializarse en agilizar todos sus recursos para simplificar sus servicios en beneficio de los litigantes y de la ciudadanía en general.
Elvia Barrios.
¿Cómo acabar con el desprestigio que tiene el Poder Judicial? Si éste se debe a la falta de confianza de la ciudadanía, que cree que toda la institución es corrupta; no obstante, ellos han hecho poco para comunicarle a esa ciudadanía, las verdaderas razones de sus ineficientes servicios, que incluso han degenerado en males sistémicos cuyas estructuras ya están fortalecidas.
Y qué decir, de la corrupción que desde hace mucho tiempo encontró un cobijo en el PJ, porque ésta ha comprometido no solo a los magistrados y a sus especialistas, sino, también al gremio de abogados y al personal administrativo que cae en una burocratización extrema. Sumado a ello, tenemos las presiones políticas que en los últimos quinquenios se ha ejercido desde otro Poder del Estado, como El Ejecutivo y el inacabable tráfico de influencias.
Asimismo, las intromisiones políticas para designar a jueces fueron el motivo del repudio colectivo en todo el país, porque se descubrió que hubo una gavilla de juzgadores delincuentes que entre ellos se trataban como “hermanitos”, e integraban una organización criminal denominada Los Cuellos Blancos del Puerto. Es por ello que el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) tuvo que ser reinventado con un cambio de rostro que hoy se denomina Junta Nacional de Justicia (JNJ) y que tiene la tarea de nombrar y ratificar a jueces y fiscales con la mayor transparencia posible; no obstante, aquellos jueces en su mayoría son provisionales o supernumerarios.
Ahora bien, la carga procesal en el Poder Judicial ha seguido creciendo a pasos agigantados y ya excedió los tres millones de expedientes; de ahí que los procesos más cortos puedan llegar al quinquenio de plazo, incluso, normalmente duran una década y los procesos más largos pasan los 40 años y muchas veces sin resolverse.
En ese sentido, el Poder Judicial todavía se encuentra enfermo, pero aún no hace metástasis y es por eso que se requiere un liderazgo gestor, que vaya más allá de la simple trayectoria judicial y si bien, la doctora Elvia Barrios tiene vasta experiencia como magistrada, tampoco debe perder la perspectiva. Sin embargo, ella sale oronda a proclamar su tarea prioritaria de defender el enfoque de género en el Poder Judicial, cuando en el mundo real, todos conocemos las prioridades y soluciones que necesita este alicaído Poder del Estado.
Las palabras de la doctora Elvia Barrios son contundentes:
“Los hombres también deben estar firmemente involucrados en la transformación de esta sociedad que debe ser igualitaria. Así seguiremos promoviendo la institucionalización del enfoque de género en la organización judicial. La lucha por la igualdad de género tiene una lucha pendiente y hay una brecha por saldar, de ahí que hoy en el escenario judicial la paridad no solo es una obligación convencional, sino histórica y moral que debe materializarse en la estructura judicial, por ello anuncio que en la conformación de las salas de la Corte Suprema habrá paridad de género con meritocracia lo que debe extenderse a todos los distritos judiciales del país, igualmente solicito a la JNJ que consideren en su reglamento de selección y ascenso de juezas, alguna medida afirmativa que permita equiparar la presencia de mujeres en la administración de justicia y con ello cerrar las brechas de género en la carrera judicial y generar las condiciones para la presencia paritaria de mujeres en salas y juzgados de diversa especialidad”.
Entendemos, que en estos tiempos la palabra “genero” es una variable de moda que se viene empoderando y que incluso, se ha vuelto políticamente correcta; no obstante, no se puede impulsar políticas públicas que solamente sean enfocadas con esa variable, cuando el Perú desde el punto de vista factico y sociológico tiene problemas mucho más importantes qué resolver en todos los rincones de su territorio.
En su discurso de asunción, la doctora Elvia Barrios, mencionó los ejes de su gestión y señaló que entre ellos están: la autonomía e independencia judicial, la lucha contra la corrupción y la transparencia e integridad. Solo esperamos que eso no quede en el discursito protocolar y que cumpla con su noble misión y que, más allá de preocuparse por la paridad de género, impulse más bien, la meritocracia.
En ese sentido, no se debe perder de vista que ella tiene dos hermanas que en estos momentos son investigadas por actos de corrupción contra el Estado. Me refiero a la exministra Rocío Barrios Alvarado y a María Elizabeth Barrios Alvarado, ésta última, por haber contratado ilegalmente con el Estado por más de medio millón de soles. Además, no debemos olvidar que la doctora Elvia Barrios Alvarado es esposa de un abogado que en 2018 contrató con el JNE, mientras ella era magistrada del Poder Judicial.
Solo esperamos que los procesos que siguen sus hermanas, cumplan con el debido proceso y se desarrollen con la debida transparencia…
Luis Felipe Alpaca es egresado de la carrera de Derecho y Ciencias Políticas y estudió Periodismo en la Universidad Jaime Bausate y Meza; asimismo estudió en la Escuela de Escritura Creativa del CCPUCP, y tiene un Diplomado de Especialista en Derecho Comercial por la Escuela Superior de Negocios. Ha sido Editor de Cultura del Diario 16, y actualmente es Editor General del Grupo Editorial Lima Gris, y es conductor del programa radial Lima Gris Radio por La estación Planicie 91.5 de la FM. Como gestor cultural ha organizado y curado exposiciones de arte y eventos ligados a los derechos culturales. Asimismo es corrector de estilo, y ha escrito más de 400 artículos relacionados a cultura, actualidad y política. Como activista social ha sido miembro de la Red del Patrimonio Cultural con el afán de defender patrimonios inmateriales y materiales como el desaparecido Palais Concert, y el Complejo Arqueológico Puruchuco. Actualmente es miembro del Colectivo Antropoceno Identidad, y ha recorrido distintas regiones del país para brindar apoyo, encuentros y conferencias en universidades con temas relacionados al arte ancestral y la cultura originaria.
Siempre estaré agradecido que mi señor padre me inculcó desde muy pequeño la buena costumbre de leer; empezando por unos pequeños cuentos que compró en alguna feria. Ahora, a la edad que él me compró esos dos libritos ilustrados, me topo con lo caros que están. Libros infantiles, que supuestamente deberían estar al alcance de los más pequeños, resultan muchas veces inaccesibles para aquellas mentes que gustan de la lectura.
Y cayendo más en cuenta de esa terrible diferenciación, me he cuestionado repetidas veces el porqué de los elevados precios, eso sí, considerando aquellos que vienen con dibujos solamente comparables con obras de arte. Sin embargo, esos otros donde solo son hojas y letras impresas su valor escapa de la billetera de un padre o madre de familia no pudiente.
Podría decirse que fui afortunado, pues mi padre me contó alguna vez que solo les costó cinco soles ambos; estoy hablando hace más de treinta años y conseguir dos libritos completamente nuevos era sencillamente alucinante. Ahora, me imagino que si me pongo a rebuscar en diferentes librerías ambos cuentitos no cabe duda que optaré por darme la media vuelta, resignado.
Esa brecha cultural se vuelve una constante cuando voy a alguna feria del libro, percatándome que los demás libros, no solo infantiles, pueden valer absurdos precios. Tal vez exagero, tal vez no considero la editorial ni el autor, o tal vez no estimo completamente el hecho de poder sacar un libro.
Está más que claro que los escritores cuando eligen ese oficio son conscientes que no conseguirán volverse millonarios con la venta de libros de la noche a la mañana, salvo honrosas excepciones. Los demás, entonces, no podrían o no deberían considerar el lucro como una forma de vida.
Leer en mi país un libro es un lujo. Así lo veo si me pongo en la piel de un sujeto que solo gana para subsistir, pero prefiere tener entre sus manos unas hojas color marfil a una pantallita luminosa y ruidosa.
Tal vez los libros se han convertido ya en un objeto excéntrico y lejano para la gran mayoría, pues ahora predomina el mundo digital y se ve quizás como algo innecesario mantenerlos ocupando un espacio en una habitación de un minúsculo departamento de clase baja.
En las películas de este director los sentimientos humanos son, apenas si exagero, inmediatamente atendidos. Nada más natural que personas conversando, comunicándose. Uno puede temer que entonces empiezan los problemas. Pero, cálmense, por fortuna en el mundo de Hong Sang-soo sí hay una solución.
Cuán sencilla, adorable liturgia. Sentados, por lo general ante una mesa, y regando su sistema generosamente con el elixir espiritoso, se consuma el conjunto de buceos hermosos en el corazón. La sensación final casi siempre es buena, la necesidad tan humana de decir lo que vive en el fondo de uno, es realizada. Y cómo sucede todo esto. Cómo director y actores alcanzan este nivel de verdad y naturalidad que nos encanta y rapta dulcemente. Qué dispositivo es el que permite este logro.
Hipótesis. Actuar. No hay o tiende a no haber diferencia o distancia entre el afuera y el adentro. Si todo el adentro ya está afuera ya no hay horror. O por lo menos el horror, el vacío, lo oscuro, disminuye. Has visto algo o más de tu propia luz al compartir tu insegura verdad, tus dudas, tus cuestionamientos, con los otros.
Los encuentros abundan, son la razón de la vida. Y la escala de la afinidad se va dando en claves variadas. Cada conversación aporta un matiz a la armonía, a la mejor comprensión de lo que puede estar sucediendo incluso en el conflicto.
La novelista visita a una amiga. Una simple visita desencadena la formación de un nuevo mapa de posibilidades para los involucrados en las interacciones. La novelista necesita de otros mundos para el rehacer constante de su mundo propio, personal y creativo, si ambas cosas se pueden separar.
El viejo arte de la conversación, ese lento o rápido bota el alma por la boca, en su modestia insuperable, significa demasiado, en más de un momento, lo es todo, lo sepas o no. Hong Sang-soo lo sabe bien, en su cine que parece tan fácil de hacer, se juega la vida a eso y lo hace como nadie.
Pero vuelve a mí la escena del lenguaje de señas, que la joven enseña a la novelista, una codificación tan cercana al cine mudo, que es magia pura.
En esta obra puedes ser escuchado, comprendido, abrazado y acariciado por la aceptación del otro.
La otrora provincia de Sullana, con sus distritos, Querecotillo mi terruño, entre otros, calma y afable perla del río Chira, no existe más a tal punto, que ante el avance de los hechos criminales suscitados, el gobierno con “el plan Boluarte de seguridad”, a semejanza del “plan Bukele de El Salvador; ha decretado estado de emergencia por sesenta días para los distritos de la centenaria provincia, ahora a ser patrullada por las fuerzas armadas, en experimento al parecer más disuasivo, paliativo antes que correctivo.
Este avance de la violencia criminal, ya se veía venir desde hace poco más de una década atrás, siendo ello el argumento central del extinto congresista José Carlos Carrasco Távara, para considerar la creación de la Corte Superior de Sullana, en el afán de la celeridad judicial como mecanismo de justicia proactiva y predecible.
Lamentablemente en el actual estado de cosas en desorden, todos hemos fallado: políticos locales, nacionales, jueces, fiscales, policía, universidades, colegios profesionales; dejando a las poblaciones del Valle del Chira, expuesta a su suerte y aterrorizados ante la inseguridad manifiesta.
Esta movilización de las FFAA, como ¿complemento? de las Fuerzas Policiales, aún sin conocerse cómo será el plan de acción, sólo será efectiva si la PNP cuenta con presupuesto y capacitación adecuada, amén de la inteligencia respectiva y que los operadores de justicia estén a la altura de las circunstancias, para que vuelva la calma a las otroras ciudades chirenses afables con paz y prosperidad.
Siempre me ha parecido extraño la forma cómo uno conoce a algunos personajes de la cultura, el arte, la farándula o la televisión. Para muestra dejaré unos botones: conocí a Mariano Querol en la Tacora de Lima donde yo había ido a comprar unos repuestos y el psiquiatra estaba adquiriendo unos huacos y otras artesanías valiosas. Años atrás, había visto a Humareda recoger unos trapos sucios donde seguro había descubierto algún color preciado. A Olenka Zimmerman la conocí en una galería de metaleros, se me acercó a preguntarme dónde estaba el baño y le dije al fondo a la izquierda. Al poeta José Watanabe lo conocí en el centro de acupuntura del final de la Brasil, conversamos como dos pacientes (yo me trataba de las alergias respiratorias) y nunca hablamos de poesía en las otras tantas consultas que nos vimos.
Un día de chiquillo iba a cruzar la avenida Grau y me choqué con el “profesor Jirafales” que había venido con un circo. Y Charito Verástegui, “La Chunga”, apareció en una tienda vintage que regentaba hace un millón de años y me invitó a su casa. Su esposo, para quienes no la conocen, es el primer actor nacional Gianfranco Brero. La última vez, saliendo de la pandemia, comimos tallarines en su lar de Barranco.
El maestro de la quena Alejandro Vivanco visitaba mi colegio primario 1028 para enseñarnos a tocar el himno nacional subido encima de una carpeta. En los noventas, teníamos un programa en canal 27 UHF y apareció un jovencísimo Aldo Miyashiro; conversamos algo, le dimos los vídeos del programa y luego desapareció. Zumba asomó un día por mi esquina con unos cabellos dreads que se había cortado y quiso que se lo comprara.
Y caminando una noche, saliendo de los Viernes Literarios con Juan Benavente, nos topamos cara a cara con Julio Ramón Ribeyro a quien acompañé por varias cuadras del jirón de la Unión hablando de nuestra Lima limonera. Y una noche de 1998 conversé con Guayasamín en el Museo de la Nación, Belaúnde y Violeta estaban a mi costado comiendo unos canapés.
Y el poeta José Pancorbo siempre diplomático, me presentó, en el Pharmax, al canciller Tudela y a otros más que no quiero nombrar. Y claro, no queda más que aclarar que lo cortés no quita lo valiente.
La clase política (léase los podridos de izquierda y derecha) pelean por el control de la Junta Nacional de Justicia con argumentos “constitucionales” y políticos. No es una causa constitucional, menos una lucha política principista, es simplemente la disputa por copar este organismo que nombra jueces y fiscales; ellos buscan digitar el “poder judicial” para servir mayordomilmente al oligopolio bancario, al monopolio farmacéutico del Interbank y a los grupos de poder económico.
Designar jueces y fiscales es tener el control del “poder judicial”; es un órgano subordinado a la política. La justicia se ha convertido en una mercancía que se vende al mejor postor. Los podridos han convertido la política (partidos, sindicatos, movimiento popular) en un service de empleados ignorantes que defienden intereses empresariales. Algunos intonsos llaman a esta guerra de los podridos “lucha por la democracia”.
Los podridos buscan impunidad de cualquier forma. La alianza del cerronismo, con la mafia fujimorista y los partidos de derecha que actúan en el congreso es una evidencia de la degradación de la política y el imperio del dinero mal habido. Los gobiernos regionales y locales no están exentos de corrupción; sin embargo, en Lima los ignoran, porque, es una corrupción chola, no tienen el estilo corrupto de PPK o el de Graña y Montero señorones de la burguesía capitalina que controlan los medios de comunicación.
El “gobierno” de la Sra. Boluarte y del pigmeo Otárola, son cómplices de la corrupción; el cogobierno con el parlamento lumpen es escandaloso. No existe oposición parlamentaria, ni política. El movimiento popular esta conducido por aventureros sin programa, ni línea política clara. Las centrales sindicales están burocratizadas y alejadas del movimiento popular y anquilosadas en las viejas consignas del siglo XX. El Perú, los ve con indiferencia; el crimen organizado controla gran parte del territorio nacional con la indiferencia de la inmensa mayoría silenciosa.
Hemos dicho en diversos artículos que el Perú, es una Confederación de Tribus que armonizan intereses en la informalidad; que tienen como norma de vida la pendejada que empezó como un mecanismo de defensa y se ha institucionalizado en el alma nacional. La pendejada de los podridos alimenta y destruye el espíritu de la inmensa mayoría silenciosa; los abruma, los deprime, los aísla y solo quieren vivir en un mundo familiar buscando protección y seguridad.
Por eso, urge hacer una revolución social con la inmensa mayoría silenciosa; lo primero es dejar el silencio para tomar conciencia de que el país debe cambiar; que debemos tomar el poder de cualquier manera. No caben medias tintas; democratizar el crédito, separar el derecho (la justicia) de la política, construir la infraestructura social y productiva que requerimos no se va a hacer con las viejas y podridas estructuras políticas y económicas que tenemos.
Algunos imberbes creen que la revolución social es estatismo o la vulgaridad del socialismo chavista; tampoco es entregarte a la mano invisible del mercado, que siempre tiene nombre: los grupos de poder económico que imponen su hegemonía con subterfugios legales. La revolución social es prudencia, lo que no significa que sea boba. El Perú, necesita afirmar la libertad económica, social y política, es decir el gobierno de las leyes. Es necesario que el pueblo participe y derrote definitivamente a los podridos. ¡Viva la revolución social!
Encontrarme con una nueva película de Pablo Larraín a estas alturas me provoca una envidia sana. En “El Conde”, recientemente estrenada en Netflix, el cineasta chileno nos narra de manera magistral la vida —o las vidas— de Augusto Pinochet, un vampiro que tiene 250 años y se alimenta de sangre aristocrática, europea, sudamericana y, con un poco de asco, también de sangre comunista y obrera.
La película no solo sorprende por el guion, las grandes actuaciones, sino también por la sátira, la composición del personaje principal, pero, además, por el repaso histórico y la ácida crítica sobre la dictadura militar de Pinochet.
Conozco el trabajo de Pablo Larraín porque lo he seguido desde su primer largometraje, titulado “Fuga”, pero también conozco las películas de otros cineastas chilenos contemporáneos como Andrés Wood, Sebastián Lelio, Alejandro Amenabar, Alicia Scherson y Matías Bize. A estas alturas solo me queda decir que el cine chileno nos pasó muy por encima (y esto dejando de lado la obra del maestro Raúl Ruiz). Actualmente las producciones chilenas juegan en primera, en las grandes ligas. Mientras tanto, aquí en el Perú a solo tres horas de vuelo a Santiago, nuestro cine ha quedado estancado, huérfano de ideas y con una deplorable sequía creativa.
Lo políticamente correcto, la cobardía de los cineastas y el atrevimiento de los publicistas mediocres para hacer cine, le han hecho mucho daño a nuestra producción nacional cinematográfica, una producción que se quedó en el romanticismo andino, en el efectismo del campo, en el guion políticamente correcto y en las historias que solo encierran publicidad “escondida”.
En nuestro país, algunos chauvinistas dicen que somos mejor que Chile, y hablan del “milagro económico”, de la construcción del Puerto de Chancay, del acuerdo con la NASA para lanzar cohetes al espacio en el 2028, pero no comparan su cinematografía o su industria cultural con la nuestra. Ahí nos ganan por goleada. Solo para mencionar un ejemplo, Chile tiene más de seis universidades con facultades de cine: Perú no tiene ninguna facultad de cine. Entonces, conociendo nuestra triste realidad cinematográfica, ya es tiempo de saber quién es nuestro vampiro.
“El realismo en el cine es una ilusión”, nos dice Pablo Larraín. Yo diría que el llamado “milagro económico peruano” es también otra ilusión.
Desde que Leslie Urteaga ingresó al Ministerio de Cultura, primero como Directora de Patrimonio Cultural y posteriormente como Viceministra, se erigió como la enemiga de la cultura, porque siempre ignoró a las industrias culturales y desprotegió al patrimonio cultural material. Y a pesar de los cuestionamientos y denuncias, la mandataria Dina Boluarte la designó como ministra de Cultura para que continúe petardeando al portafolio que lo utiliza como su chacra.
Recordemos que la señora Urteaga, en diciembre de 2019 bailó un musical de festejo con Richard Swing, pero ella mintió y negó haberlo conocido.
¿Dónde quedaron los informes de Contraloría que revelaron que durante su dirección se omitió la protección del patrimonio y el cobro de las multas respectivas en 5 regiones?
Tampoco olvidemos que Leslie Urteaga firmó una Resolución para favorecer a la minera La Arena, que de manera irregular en Huamachuco ordenó desarmar muros arqueológicos que datan desde hace más de 3500 años. Esta señora, además firmó otra Resolución para sancionar a los arqueólogos honestos que defendieron el patrimonio cultural ante el emporio canadiense.
El caso del Museo Nacional del Perú no es la excepción, debido a los recientes atentados contra su sede, como los continuos apagones que ha sufrido durante los dos últimos meses y que han puesto en riesgo nuestro patrimonio cultural; eso sin contar las 3 mil observaciones que se hallaron en la infraestructura de aquel elefante blanco que costó 600 millones de soles. La ministra tampoco ha dado explicaciones del reciente robo de 220 baterías Sprinter, valorizadas en casi 1 millón de soles, a pesar que el gran museo cuenta con personal de seguridad las 24 horas del día.
La presunta corrupción en el Mincul con la gestión de Leslie Urteaga acaba de saltar nuevamente con otra grave denuncia que la involucra como autora intelectual, junto a otros funcionarios, por haber utilizado a un humilde anciano para embolsillarse 227 mil soles. Felizmente, la Fiscalía ya le formalizó investigación preparatoria por los presuntos delitos de Colusión agravada y Negociación Incompatible.
La ministra Urteaga continúa siendo blindada por la presidente Dina Boluarte y a pesar de la presunta corrupción conocida durante su paso por la cartera de Cultura, aquí no pasa nada y pretende atornillarse en el cargo hasta el 2026.
No sólo son hermanos Fredy y Alberto. Ambos han ocupado en su momento importantes cargos en diversos gobiernos. Fredy Otárola no sólo factura como notario para importantes empresas mineras, sino que fue el gestor de una ley que le dio herramientas a los radicales para paralizar esta importante actividad extractiva, como el proyecto minero «Tía María» —que se encuentra paralizada por más de diez años—. En agosto del año 2011, se promulgó por insistencia la Ley N° 29785, «Ley de Consulta Previa que otorga a los pueblos indígenas u originarios del país», que es el derecho de estos pueblos a vetar la ejecución de realizarse cualquier proyecto extractivo en su zona. Es más, para destacar su participación en la aprobación de dicha ley, publicó un libro titulado La inclusión social como desafío a la democracia, el cual salió bajo el sello del Fondo Editorial del Congreso. Años después, el hoy premier Alberto Otárola se presenta como el abanderado de la inversión minera e incluso ha tenido reuniones con representantes de la sociedad nacional de minería viajando a Canadá para participar en eventos mineros internacionales —dice que para promover la inversión minera en el Perú, la cual se haya paralizada por la mentada ley de «Consulta Previa» que fue impulsada por su hermanísimo, quien es su “asesor en la sombra”—… SE DICE QUE EL DIOS ROMANO JANO —QUE TIENE DOS CARAS— SIMBOLIZA EL CAOS Y ES EL DIOS DE TODO COMIENZO. NUNCA TAN CONVENIENTE COMO AHORA PARA DESCRIBIR A ESTE PREMIER DE DOS CARAS, REPRESENTADO POR LOS «SIAMESES» FREDY Y ALBERTO. COMO JANO, AMBOS SIMBOLIZAN EL COMIENZO DEL CAOS, PUES CON SU LEY DE «CONSULTA PREVIA» MATARON A LA MINERÍA Y AHORA, UTILIZANDO SU DOBLE ROSTRO, SE PRESENTAN COMO DEFENSORES DE LA INVERSIÓN MINERA, ANDÁÁÁ.
Fuente: Fondo Editorial del Congreso de la República.
EL «COMPLOTADOR DEL PUEBLO»
Nuestras fuentes nos comentan que el gran «complotador» en contra del gobierno de Dina Boluarte es Walter Albán —ex defensor del pueblo y profesor de la facultad de derecho de la universidad Católica—, quien estaría concertando acuerdos con diferentes personalidades del mundo político, incluyendo algunas que pertenecerían a la «centro derecha», a fin de generar consensos para propiciar la renuncia de Dina y el adelanto de elecciones. Entre las personas con las que habría hablado nos dicen que estarían Beatriz Merino, Verónika Mendoza, Pedro Cateriano, Aída García-Naranjo, entre otros… COMENTAN QUE DINA, ANTE LAS MAQUIAVÉLICAS MOVIDAS DEL EX DEFENSOR DEL PUEBLO, HABRÍA EXCLAMADO, MIRANDO A ALBERTO OTAROLA: «OH, Y AHORA, ¿QUIÉN PODRÁ DEFENDERNOS?». PARECE, QUE ALBERTO «CHESPIRITO» OTAROLA LA ESTÁ VIENDO YUCA. ES QUÉ YA NO LES TIENEN PACIENCIA…
A LOS CONGRESISTAS Y LAS CONGRESISTAS AL FIN LES LIGÓ UNO Y UNA
En el último pleno, los congresistas aprobaron la eliminación del leguaje inclusivo (con 78 votos a favor, 21 en contra y 05 abstenciones). El proyecto de Ley 3464 fue exonerado de segunda votación. En el texto de la ley aprobada se establece que «el uso del lenguaje inclusivo no implica el desdoblamiento del lenguaje para referirse a mujeres y varones»… COMENTAN QUE LA EXCLUIDA Y GRAN DERROTADA FUE LA CONGRESISTA SUSEL PAREDES. NI SIQUIERA TUS COFRADES DE LA IZQUIERDA TE RESPALDARON CON SUS VOTOS. COMO PUEDES VER, TUS BANDERAS NO SON LAS DE ELLOS. «A LO HECHO PECHO», SUSEL. CABALLEROS, NOMÁS…
EL PASADO QUE PERSIGUE A PATRICIA CHIRINOS
Una ciudadana san isidrina le increpó su pasado a la congresista Patricia Chirinos —AvP— quien estaba comiendo en un lujoso restaurante: « (…) estás en un restaurante de lujo, mientras la gente se muere de hambre (…)», le dijeron a voz en cuello. En la mesa también se encontraba su asesor Miguel Rodríguez Mackay —ex ministro de relaciones exteriores de Pedro Castillo, quien insiste en que el Perú se retire de la CIDH—. Entre otras cosas, la indignada protestante le increpó su afiliación al partido Chimpum Callao y le mencionó a los encarcelados por corrupción Alex Kouri, Félix Moreno y Juan Sotomayor… PARECE QUE A LA LEGISLADORA CHALACA NO LE GUSTÓ QUE LE CANTEN SUS VERDADES, POR LO QUE SALIÓ RÁPIDAMENTE DEL LOCAL. APARENTEMENTE, NO SÓLO LOS CIUDADANOS LA REPUDIAN, SINO TAMBIÉN LOS VECINOS DE LAS ZONAS RESIDENCIALES DE LIMA. LE RECONMEDAMOS LEER LA FIESTA DEL CHIVO, DE MARIO VARGAS LLOSA, DONDE EL NOBEL DESCRIBE A UN SENADOR DE APELLIDO CHIRNOS. ASI QUE, SI NO QUIERE QUE LE SIGAN GRITANDO COSAS, ES MEJOR QUE COJA SU TÁPER Y SE VAYA A COMER AL INTERIOR DEL CONGRESO.
POR CUARTA VEZ, SUBCOMISIÓN DE ACUSACIONES CONSTITUCIONALES CITA A MARÍA CORDERO JON TAY
Como se revelara en días anteriores en distintos programas dominicales, la congresista María Cordero Jon Tay ha ido dilatando su presencia tanto ante la Fiscalía, como ante la comisión de Ética del Congreso. Por si eso fuera poco, ahora parece hacerlo ante la subcomisión de acusaciones constitucionales, con el fin de dilatar al máximo su proceso de desaforo del parlamento. Ya sabemos que Bradem Paredes —su «cómplice»—, declaró ante el Ministerio Público que «fue usado» por la parlamentaria para solicitarle dinero al amigo que él había recomendado… SABEMOS DE MUY BUENAS FUENTES QUE MUCHOS CONGRESISTAS QUIEREN QUE SE ACELERE EL TEMA PARA QUE ESTA SEÑORITA SEA DESAFORADA DEL PARLAMENTO PARA, CON ELLO, MEJORAR EN ALGO LA ALICAÍDA IMAGEN DEL PARLAMENTO. POR LO PRONTO, TANTO SU PROPIO PARTIDO COMO LA BANCADA DE FUERZA POPULAR LA HAN EXPULSADO DE SUS FILAS. ESPERAMOS NUEVAS NOTICIAS EN LAS PRÓXIMAS SEMANAS.