Connect with us

Actualidad

CUENTO: EL JUEGO DE LAS BUENAS INTENCIONES

Published

on

El tren salió con quince minutos de retraso. Los pasajeros aún se estaban instalando en sus respectivos compartimentos cuando apareció el revisor para hacer las comprobaciones pertinentes. Los hermanos Núñez se situaron uno frente al otro, junto a la ventana, posición de privilegio si no tenías en cuenta el aire caliente o frío que procedía de la rejilla. Curtidos en estos trayectos nocturnos, llevaban abundante acopio de líquidos para evitar llegar a casa con la garganta seca y la lengua estropajosa.

Una vez cada tres meses hacían aquel viaje infernal, más de seis horas sentados en unos asientos completamente rígidos, con las piernas encogidas e intentando evitar que la gorda del medio les aplastara durante el sueño o morir asfixiados por la costumbre de algunos de quitarse los zapatos para ponerse cómodos. Ese olor áspero y agrio les adormecía las fosas nasales y casi era preferible que fueran compartimentos para fumadores y un amable acompañante fumara a intervalos de diez minutos, dando unas cumplidas chupadas a sus cigarrillos negros malolientes. Aunque eso obligara a ventilar de vez en cuando para evitar que los demás se ahogaran.

 

Los pasajeros que serían sus compañeros de fatigas aquella noche eran peculiares. El primero en entrar fue un hombre de unos cincuenta años, estatura media, cuerpo indefinido y cabeza sobresaliente, tras él una mujer que rondaría los 70, formato tanque, con el pelo muy corto y pegajoso, los ojos muy abiertos y una sonrisa generosa. Cinco minutos después apareció una mujer algo más joven que la anterior, ojos opacos y gesto serio, que seguía de cerca de un tipo de pueblo de piernas interminables y chapas marcadas. Las últimas en llegar fueron una chica ausente que se deshacía en gestos amables hacia la mujer que la acompañaba, una anciana estirada y reseca, con ojos de hiena, que observaba a la chica con desprecio.

 

Pablo, el más arrogante de los hermanos, se concentraba en su lectura sin prestarles atención. Odiaba viajar en segunda. Él prefería el coche-cama, aunque su padre era muy claro respecto a esos lujos: Hay que aprender a mezclarse con la plebe. Él podía entender esa idea, pero pasarse casi siete horas impregnado de olores desagradables como el que rezumaban las viejas o los tipos de campo era superior a sus fuerzas. Para su fino olfato aquellos aromas eran una agresión, le producían nauseas. Estudiaba medicina y no tenía intención de tratar con la gente vulgar, no soportaba sus estupideces, sus miedos, sus frustraciones. Él iba a ser cirujano, le parecía la opción más adecuada dadas sus habilidades. Sólo le quedaban un par de años de viajes frustrantes, después BMV y a mantener a la chusma a distancia.

 

Irene no aprende. Cualquiera le dice que parece una zorra con esos vaqueros ajustados. Luego se quejará de que el depravado que tengo al lado babee mientras la mira o de que el otro, el joven, le haga semejante radiografía. Tanta pierna le va a dar problemas. Menos mal que esta vez no hay soldados. Qué viaje me dieron en septiembre. Y esa manía de confraternizar con cualquiera. Dos palabras y se aburre con facilidad. Luego le toca aguantarles.

 

Irene era curiosa por naturaleza y saludó a todos conforme iban entrando. Se ofreció a ayudar a la señora que viajaba sola  a colocar su equipaje en la parte superior. Ella era muy alta y ágil y con un par de movimientos consiguió incrustar aquella bolsa negra y beligerante entre su maleta, la mochila cuadrada de tamaño mediano de la chica y la maleta roja de su acompañante. Por la forma en que la señora le dio las gracias descubrió que era extranjera y no tenía paciencia para hacerse entender. Escudriñó al resto de los pasajeros una vez más y no encontró nada de su interés. Esta vez si iba a dormir. Su hermano se pasaba leyendo la mitad del tiempo y la otra roncando. Tan guapo, tan inteligente y tan arisco. Ella no leía por principios, siempre encontraba cosas más fascinantes que hacer. Su cita en la manicura era el martes a primera hora, habían traído a una chica nueva, china para más señas, que preparaba unas uñas de porcelana muy elegantes y recordaba haber visto un vestido perfecto para nochevieja en el Vogue. Menos mal que en navidades no paraba en casa. Así se ahorraba el discurso de la responsabilidad.

 

La chica del fondo es un desastre. No podía vestirse peor y ese pelo liso tapándole media cara hace que tenga pinta de chucho. No me extraña que ni la miren. Estos babosos solo me miran a mí. Ya me están cansando. Sacaré alguna de las revistas que tengo en el bolso, si hago como que leo el tipejo ese raro no intentará hablar conmigo. Dios si hasta sonríe. Como esta señora siga expandiéndose no voy a poder respirar.

 

II

A Carlota le tocó en suerte lidiar con las piernas del tipo de pueblo y tardó unos minutos en encontrar la postura adecuada. Era incapaz de mirarle de frente. Esos ojos oscuros y redondos, con el blanco reluciente, le daban pavor. La gente la asustaba. Había estado demasiado tiempo encerrada en aquella casa con la única compañía de su tía, Doña Carmen como le hacía llamarla -con demencia senil la pobre-, y del chico del piso de arriba, Francisco. A él le conoció una noche, le vio asomado a la ventana de su cuarto y estuvo observándole unos minutos hasta que él se dio cuenta y sonrió. A la mañana siguiente decidió mandarle la primera carta, se acercó sigilosa hasta la puerta, anotó el piso y esa misma tarde escribió unas líneas en un trozo de papel, las metió en un sobre y lo echó al correo. Fue una sorpresa que le contestara y desde entonces siguieron escribiéndose. Tenía  a alguien con quien hablar. Las cartas eran lentas pero le gustaba recibirlas.

Todos los días las buscaba en el buzón y esperaba a llegar a casa para abrirlas, sola en su cuarto. A él le contaba como su tía se había olvidado completamente de ella, como la confundía con la hija de una vecina o con la chica de la limpieza y la mandaba a dormir a casa. Ella fingía irse, daba un paseo  más o menos largo, dependiendo de lo inquietante de la sugerencia, y luego volvía, abría con sus llaves y se metía en su cuarto como si nada. Día a día su tía desconfiaba más y más de ella, le pedía explicaciones y ya no sabía qué responder.

Doña carmen sólo olvidaba personas, detalles, aunque recordaba muy bien su infancia y escribía un diario. Lo mantenía escondido dentro de uno de los cajones de su magnifico armario centenario que tras la puerta tenía un enorme espejo de cuerpo entero en el que a Carlota le fascinaba mirarse. Se imaginaba a su tía desfilando ante él con los vestidos que había visto en las fotos. Era una mujer muy guapa. Siempre melancólica y reservada. Había tenido muchos pretendientes y los rechazó a todos. Acabó casándose con el médico de la familia, un hombre veinte años mayor que ella. No tuvo hijos y se quedó viuda pronto. Desde entonces vivía sola, no recibía visitas ni se prodigaba por casa ajena, hasta que le diagnosticaron la demencia y Carlota llegó a esa casa. Delante de aquel espejo, se veía tan diferente a su tía. Su pelo negro largo, liso y brillante caía sin ánimo sobre su rostro. Era muy pálida, ojos pequeños y gallinescos y unas ojeras negras y profundas que formaban parte de su cara como una cicatriz imborrable.

Su corta estatura y su voz grave y metálica la avergonzaban. Quiso ser bailarina –Eres demasiado bajita-le dijeron. Quiso ser actriz –Tienes una voz muy desagradable- le dijeron, así que desde entonces hablaba poco. Con su tía no necesitaba hablar, cumplía su cometido con eficacia sin decir una palabra. Cuando el vecino de arriba quiso conocerla se asustó. Siguió respondiéndole a las cartas y leía para él delante de la ventana, por las noches, como le había pedido. Aunque tomó la decisión de irse. Su tía no iba a notar su ausencia, así que compró una mochila, la llenó de libros y dejó que creyera que era la asistenta. Se despidió al terminar la jornada y se fue. Nadie iría a buscarla, nadie sabría donde estaba. Había desaparecido de verdad. Poco a poco era muy triste. No sabía adonde ir y se arrepintió al alejarse demasiado. Aquel día al llegar, como si su tía hubiera recuperado la memoria por un instante, la propuso hacer un viaje largo y esa misma noche se subieron al tren en dirección Granada.

 

Desde que me subí al tren tengo la sensación de que mi tía ha tramado un plan. Creo que este viaje lo ha preparado para dejarme abandonada a la primera oportunidad. Parece que está esperando a llegar a Granada para escabullirse, para perderse por las calles de esa ciudad que no conozco. Es lo bastante retorcida para hacerlo. Lo malo es que si lo hace me tocará buscarla porque como se le olvide qué hace aquí va a tener un ataque de pánico. Me mira de una forma diferente, da miedo. El chico rubio de la ventana tiene unos ojos preciosos y una cara perfecta. Viste tan bien además. Me recuerda a un actor de cine.

 

III

Doña Carmen observaba a aquella extraña que tenía cuarto propio en su casa, que le cogía los libros de la biblioteca, que se colaba en su habitación para registrar sus cosas. Una vagabunda que fingía ser su sobrina, la cara que veía cuando se despertaba asustada en mitad de la noche desde hacía años. Tenía pesadillas con Marina, su hermana muerta, veía en sus sueños aquel horrible accidente una y otra vez. La veía hundiéndose en el agua mientras ella miraba sin poder hacer nada porque nunca aprendió  nadar. Eran niñas bien y no hacían ese tipo de cosas. Su hermana se hundió poco a poco porque el vestido se hinchó y la mantuvo a flote unos instantes y de repente desapareció bajo el agua.

Solo quedaba el lazo verde esmeralda que llevaba en el pelo, flotaba como un alga marina, ancha y plana. Y ella se quedó observándolo callada. No gritó, no avisó a nadie, abrió la boca y fue incapaz de emitir sonido alguno. Su padre apareció de improviso frente a ella preguntando por Marina y ella señaló el lazo y empezó a llorar desconsolada. Él se lanzó al agua y poco después salió con el cuerpo inerte de su hermana entre los brazos. La tumbó sobre el embarcadero y dándole golpes en el pecho y besos intentaba que se moviera, pero no se movía. Cuando le soltaba la cabeza esta se caía hacia un lado y aquellos ojos abiertos, nublados, se clavaban en ella. Sólo estaban jugando, había sido un empujón, no tenía que haberse caído al agua, ella tropezó. Su padre gritaba desesperado y preguntaba una y otra vez qué había pasado -Tropezó papa, salió corriendo, tropezó y se cayó al agua- repetía ella. Marina no la iba a delatar. Cuando su padre  se llevó el cuerpo de su hermana ella se agachó a recoger el lazo, se lo había cogido sin permiso. Sólo lo quería recuperar. Sin embargo, desde ese día, cada noche volvía al embarcadero del abuelo y cuando la empujaba la que caía era ella. Notaba como sus pulmones se llenaban de agua, la presión era insoportable. Se despertaba sudando, tosiendo y muerta de frío. La extraña la limpiaba el sudor, la abrigaba y se quedaba a su lado leyendo en voz alta hasta que se calmaba y se volvía a dormir.

 

Este señor es repugnante, que descarado, como mira a la chica de la ventana, claro en esta ni se fija. Transpira como un cerdo y qué hace con las manos, tiene unos dedos tan feos, gruesos y blandengues, como esas salchichas a manchas de la carnicería. Que manera de agarrar el periódico. Dios sabe en que estará pensando.

 

-Doña Carmen ¿Quiere agua?-.

-No tengo sed-.

-¿Y algo de comer? He traído sándwiches de pollo y de atún-.

-¿El de atún lleva huevo?-.

-No. Se que le sienta mal-.

-Sin huevo no lo quiero-.

-Pero Doña Carmen tiene que comer algo. El viaje es muy largo-.

-No tengo hambre y déjame dormir que con lo incómodo que es este asiento me duelen todos los huesos-.

-Lo siento Doña Carmen-.

 

Doña carmen cerró los ojos para cortar la conversación. No soportaba hablar con ella. Esta chica se toma unas libertades. Decirme a mi lo que puedo y no puedo comer. Que voz tan desagradable tiene.

 

Carlota volvió a guardar en el bolso la comida y la bebida. Ella no comía nunca después de las doce.

Creo que jamás me ha llamado por mi nombre, ni siquiera cuando era niña y la iba a visitar con mis padres. No se ha olvidado de mí. No sabe quien soy.

 

IV

Federico no apartaba los ojos de la pelirroja, los de ella eran verdes y era una chica despampanante, de piernas largas, de esas que solo veía en las revistas del kiosko por el que pasaba cada mañana para ir a trabajar. Solía pararse a mirarlas y luego seguía su camino porque ese tipo de mujeres jamás le miraron a él. Ningún tipo le miró nunca. Esta vez la pelirroja le sonreía y él se atrevió a intentar una respuesta más directa. La chica apartó la vista y se concentró en la señora enorme que tenía al lado, sus brazos rebosaban de tal forma que la arrinconaban contra la ventana. Por lo visto su curiosidad por él quedó satisfecha muy rápido. Realmente él era un personaje anodino de esos que nadie ve, pasaba desapercibido con facilidad.

De niño fue un oyente contumaz de conversaciones ajenas, en la adolescencia descubrió el placer de espiar la correspondencia de otros a través de las cartas que su hermana le enviaba a aquel novio suyo que estaba haciendo la mili en Lugo. Demasiado insulsas para su gusto. Sin embargo, el hecho de abrir los sobres con cuidado, apropiarse de los pensamientos íntimos de ella y volver a cerrarlas sin delatar su intrusión, le suponía una satisfacción indescriptible. Ante propios y extraños era un chico diligente y amable que se ofrecía solicito a recorrer tres manzanas de distancia para depositar la carta en el buzón más cercano. Era empleado de correos desde los veinte años, una verdadera vocación. Acababa de cumplir los 50 y su adicción había ido en aumento. Tenía acceso a las sacas de reparto y desde su primera semana en aquella oficina no podía evitar extraer un montoncito de cartas y observarlas detenidamente, elegía la afortunada para ser inspeccionada en base a la letra, el nombre del destinatario o del remitente, el tipo de sobre. Era un verdadero ritual para el que se tomaba su tiempo. Una vez hecha la selección dejaba las demás en su lugar y procedía a abrirla con pericia de cirujano. Durante los primeros meses se conformaba con leer una a la semana, poco a poco fue necesitando que fueran dos, luego tres, luego una diaria. Odiaba el día de descanso. Llegó un momento que consiguió apropiarse de algunas de aquellas cartas y las leía en casa, tranquilo sin estar pendiente de ser descubierto.

El lunes aparecía con un paquetito bajo el brazo al que nadie daba importancia y devolvía cada una a su saca correspondiente. Se convirtió en todo un experto en distinguir la edad aproximada de los que escribían las cartas, los estados de ánimo, las intenciones. La correspondencia no tenía secretos para él. Incluso llegó a tener autores favoritos. Le siguió la pista a un chico que escribía a su novia cartas de lo más explícitas y sugerentes aunque nunca encontró las que iban destinadas a él y mira que las buscó. Sin embargo, ese trabajo era más complicado. En las de él llegó a establecer la periodicidad y las buscaba en la saca correspondiente en las fechas adecuadas pero se volvió muy peligroso, no podía despertar el recelo de sus compañeros, al retrasar la entrega de las sacas, y tuvo que abandonar y seguir leyendo cartas al azar.

Algunas le rebelaban secretos inconfesables, otras eran insulsas como las de su hermana, otras narraban verdaderas historias increíbles, cada una con su propio encanto. Le intentaron ascender, sacarle del almacén y se negó tantas veces que sus jefes le dieron por perdido, así él siguió disfrutando de sus lecturas. Durante años rechazaba las vacaciones argumentando que era la época de más trabajo, se limitaba a cobrarlas y seguía en su puesto. Aquel año le obligaron por culpa de una nueva normativa de la empresa y ahora se sentía perdido.

 

Esa momia me está poniendo nervioso. ¿Por qué me mirará tanto? Y con esa cara además, ni que le hubiera hecho algo. Y la señora esa tan grande sigue aplastando a la pelirroja, va a acabar comiéndose la ventana, con la vieja no se atreve, tiene gracia como encoge el brazo, no quiere ni rozarla. Parece extranjera por lo colorada. Y ¿Por qué está tan pendiente de la otra señora y del chico extensible? A lo mejor les conoce de algo.  

 

V

Katerina estaba de vacaciones en España, todo le llamaba la atención y aquel chico tan larguirucho con ojos muy negros y piel curtida le parecía interesante. Le recordaba a los peones que trabajaban con su padre cuando ella era pequeña. Parecía que el tiempo se hubiera detenido en aquella cara. El mismo gesto frío y agresivo, reticente a la amabilidad, desconfiado y tan poco atento con la madre. Habían intercambiado apenas dos palabras aunque la actitud de ella era evidente. La mirada perdida, la distancia prudencial, dándole espacio para que se recostara con comodidad, las manos sobre el regazo, encogiéndose, y las vituallas que sujetaba y preparaba con mimo para él.

Aquel tipo seguro que era de buen comer y ella solo picotearía las migajas. Era como estar ante Pim y su madre, Mieke. Echaba de menos a Klaus, a él le hubiera encantado aquel viaje, se había ido hacía dos años pero no se hacía a la idea. Desde entonces cada lunes ponía una vela delante de su foto y hablaba con él. Ella ya era enfermera cuando le conoció, tan guapo con su uniforme de militar. Se casaron con prisa porque le destinaron a Curaçao y allí nacieron sus dos hijos: Marteen y Monique. Aquella época fue una de las mejores de su vida, adoraba el sol, la playa, aprendió algo de español con la criada de la casa, era de Santo Domingo, Rosa, muy divertida, muy loca. Quería ser peluquera y también daba masajes. Se había hecho amiga de un acupunturista chino que le enseñaba algunos trucos. Le daba recetas de bebidas milagro y ella, como alumna disciplinada, lo probaba todo con Katerina. Algún dolor de estómago si le tocó sufrir pero en general todas las pócimas eran inocuas, beneficiosas según ella para los riñones, el corazón, curaban migrañas y toda una lista de molestias.

Desde luego la que le preparó para el asma tuvo unos resultados fabulosos. Cuando el mayor de sus hijos cumplió los 10 años decidieron volver y Klaus consiguió el traslado a Holanda con facilidad. Fueron unos años muy tranquilos, los niños se hicieron mayores y acabaron quedándose solos. Estuvieron de vacaciones en Turquía, en Grecia, en Italia, nunca en España. Llevaba prótesis de titanio en las rodillas desde hacía un año y la habían tenido que operar de cataratas hacía unos meses pero nada de eso le estaba dando problemas durante el viaje. Lo que más le preocupaba eran sus pulmones.

Era invierno y aunque en Madrid los notó pesados por culpa de la contaminación, no había hecho demasiado frío. Esperaba que en Granada el aire fuera más limpio pero trataría por todos los medios de evitar coger una pulmonía, en ella era lo habitual en cuanto se exponía a temperaturas extremas. Sus 40 años de experiencia  como enfermera no le servían de mucho en esos casos aunque le granjearan algunos privilegios en el hospital de su ciudad. Cuando necesitaba una operación, y ya llevaba cuatro en un año, le dejaban elegir fecha y hora. Siempre le decían: El que ingresa en el cuerpo pertenece a él para siempre. Era muy charlatana y no le costó nada entablar amistad con la iraní del final de la calle, Farida. Casada a los cuarenta con un señor de 70 que sufría continuas anginas de pecho. Cada vez que le ingresaban en el hospital los hijos del marido la echaban de casa y buscaba refugio en la suya. Cuando al marido le daban de alta volvía y así hasta la próxima. La primera vez que apareció llorosa y compungida la recibió sin pensárselo, ahora era una rutina. Se habían hecho muy amigas, incluso intentó que la acompañara a España pero el marido no le dio permiso y Farida se vio obligada a rechazar su invitación.

 

¿Me traje el libro que me regalo Monique? Si, está en el bolso. No lo voy a sacar, esperaré un poco. A lo mejor la madre del chico tiene ganas de hablar, mi español ha mejorado mucho el último año. ¿Empiezo yo la conversación o dejo que lo haga ella?

 

VI

Manuel observaba desconcertado a la chica pálida. Nunca había visto a nadie tan blanco, tan transparente. Estaba demasiado cansado. Su madre y él habían ido a preparar la casa de la hija de Doña Gloria. Se mudaba a la capital. Dos días pintando y limpiando antes de que llegaran los de la mudanza. Luego tocó ayudar a dejar todo en su sitio. Habían acabado deslomados pero la señora pagaba bien esos favores y necesitaban el dinero para las peonadas que les firmaba el tuerto y para los sellos. Con eso podrían cobrar el paro agrícola y les salvaba parte del año. Llevaba más de tres años trabajando en el cortijo que le traspasó su hermano, Miguel, aunque él tenía peor mano para eso. Miguel lo alquiló muy barato porque estaba en ruinas, de eso hacía muchos años. Su hermano lo puso en pie a base de trabajo y se dedicó a criar animales, ovejas y pollos, se le daba bien pero sin suerte. Una riada le mató a la mitad de las ovejas un año y otro perdió a la mayor parte de los pollos por culpa de una enfermedad, el veterinario no le salió caro pero se gastó una fortuna en medicación para los animales y se murieron igual. Además la novia se quedó embarazada y decidió cambiar de oficio. Ahora era camionero y aunque no pasaba mucho tiempo en casa, mantenía a su familia sin problemas, incluso tuvo suerte en el sorteo y estaba comprando una vivienda protegida. Todavía trabajaban juntos de vez en cuando, Miguel entregaba los animales a los compradores. Y todo lo tenían bastante organizado hasta que un día él calculó mal la capacidad del camión, fue demasiado avaricioso.

Como se iba a imaginar que haría tanto calor o que eran demasiados. Cuando abrieron la puerta y vieron que estaban todos muertos, aplastados, se pusieron a llorar como críos. Era mucho dinero perdido. Miguel dejó de hablarle durante unos meses, su madre sólo permaneció en silencio. Ese día cuando llegó de vuelta a casa después de haberse desecho de los animales le recibió muy alterada, más preocupada por él que por el desastre y él se acostó sin querer hablar del tema. Ella tampoco dijo nada. Ni una palabra sobre los sacrificios que habían hecho para cuidar a los animales. Llevaba toda la vida conduciendo sin carné y ahora los picoletos le miraban demasiado, los esquivaba el día de las multas programadas aunque empezaba a encontrarlos apostados en el cruce que le llevaba al cortijo. No tenía más remedio que dar la vuelta y desviarse por la rambla.

El trayecto era mucho más largo pero llegaba con tiempo para darles comida y agua a los animales antes de entrar a la obra. Su madre lo hacía por las tardes mientras él trabajaba. -Solo serán unos días- decía cada vez y enlazaba una obra con otra, no soportaba pasar tanto tiempo en el campo. Aquel cortijo era repugnante, apestaba y hacía un frío endemoniado. Concha, su madre, siempre le decía -Hijo yo no se lo que es calor desde niña- y él se reía, no la hacía mucho caso. Él quería vivir de otra manera pero era un penco para los estudios, por lo menos sabía leer y escribir porque su madre estaba aprendiendo ahora. Iba a unos cursos del centro de mujeres de la estación y cuando podía hacía prácticas en casa. Algún día dejaría de firmar con una x temblorosa. No sabía muy bien que hacer con Lola, después de diez años se había presentado diciendo que la niña era suya. Su madre era una ingenua y la creía. Él no se fiaba. Tampoco la creyó cuando se lo dijo la primera vez, antes de que naciera.

 

Aquella señora rubia tan grande me estaba poniendo muy nervioso, ¿Por qué me sonríe y me mira tanto? Podía haberme tocado enfrente la pelirroja del fondo, menuda jaca. Me toco la desabrida, mira que es mustia. Tiene los ojos de la fina, a esta lo mismo también la patea alguien. Esa perra sólo sabe quejarse, no aguanta una patada y mira que se las merece.

 

 

VII

-¿Manuel quieres comer algo?-

-Ahora no. Después-.

-¿Y no vas a dormir un poco? Yo te despierto-.

-No.-

 

Concha observaba a su hijo. Era guapo, se parecía a su padre de joven. Lo malo era que también le había heredado el carácter y aunque estuviera acostumbrada a bregar con ellos, a veces la hartaban. El mayor era más tranquilo, se parecía más a ella. Ella estaba a punto de jubilarse y sólo lo notaría en la pensión porque iba a seguir trabajando como siempre, dejándose la piel en el campo para ayudar al hijo y tratando de mantener el empleo en la casa en la que servía desde hacía muchos años. Doña Gloria la hacía trabajar como un animal y sólo pagaba bien los extras pero era algo fijo que no podía perder. Aunque era una tirana, viendo como trataba a los empleados del concesionario de su marido y al marido incluso, no podía quejarse. Debía caerle hasta bien. La vida de Concha había sido demasiado triste, tanto que muchas veces ni ganas tenía de recordarla, pero no lo podía evitar. Sobre todo ahora que a su madre se le estaba hundiendo el techo de la casa, donde vivía con su otra hija, y precisamente a ella le tocaba convencerla para que ingresaran cada una en una institución. El retraso mental de su hermana obligaba a que se separaran y por mucho que odiara a su madre le daba lástima ver como luchaba para seguir al lado de su hija. Se las hubiera llevado a vivir con ella, haciendo de tripas corazón, pero su marido se negó en rotundo y como él pagaba la casa y los gastos con su pensión no pudo hacer nada. Su madre tampoco hubiera querido vivir con ella. La relación entre ellas era complicada. Poco después de nacer la abandonó en la puerta de la casa de su padre.

Ella no podía criar a las dos hermanas y se quedó con la mayor, había tenido meningitis de pequeña y quedó mal, la madre era recolectora y trabajaba de cosecha en cosecha, pueblo por pueblo y cuidar de las dos le resultaba imposible. Su padre era un pastor trashumante, casado y con más hijos, y cuando se encontró a la niña se la quedó. Pero su mujer no podía ni verla, así que en cuanto empezó a andar le acompañaba a llevar a las ovejas a la sierra en julio y no volvían hasta septiembre. Vivian en una finca muy grande y la dueña se llevó a la niña a servir a la casa grande en cuanto cumplió los diez años. A los quince conoció a su marido, un peón de la finca, se quedó embarazada y desde entonces le soportaba. Iracundo y malencarado, siempre enfrentado al resto de los trabajadores. Un día se cayó de un tractor y consiguió que le dieran la baja por depresión. Nunca le vio deprimido, siempre tuvo ese carácter desagradable.

Dejó de trabajar y ella tuvo que partirse el lomo desde ese momento. Abandonaron la finca y se fueron a vivir al pueblo. Los hijos se fueron haciendo un futuro. Con el mayor las cosas iban muy bien y el pequeño había heredado lo vago del padre. Se mataba para ayudarle pero era un chico sin suerte. Para hacer todo más difícil había aparecido con una niña de once años la novia que tuvo mientras hacía la mili y se la había presentado como su nieta. Ella se hizo la loca al principio, aunque la cría era igual que su hijo y acabó cediendo. Manuel se negaba a reconocer a su hija porque la madre había sido novia de los dos hermanos casi al tiempo. A Concha le importaba poco cual de los hijos fuera el padre, mejor el pequeño para evitar más problemas. Tenía nieta nueva. Arisca, hosca, malencarada y guapa. Demasiado rebelde y bruta.

 

Que triste es esa chica. Pobrecita. La señora que va con ella me recuerda a mi madre. ¿Por qué la habla así? Ni siquiera la llama por su nombre. Tengo que hacer que Manuel me coma algo. Salimos de casa de la señora muy tarde y cansado y hambriento se pone insoportable. Si por lo menos durmiera algo. Si se duerme lo hago yo que cuando lleguemos solo tengo tiempo para llegar a casa y desayunar. Doña Gloria me estará esperando. Hoy toca limpiar a fondo los baños y la cocina.

 

 

 

VIII

-Pablo, ¿te vienes a fumar?-

-No, ve tú sola-

Irene avanzó hacia el pasillo y parecía que solo tendría que esquivar las piernas del último pasajero pero este se levantó de golpe y salió con ella. Se sentía incómoda. Aquel tipo la miraba de reojo y no decía una palabra.

Manuel observaba cada movimiento de la pelirroja pensando en qué momento sacar una conversación, no era muy charlatán, se pasaba demasiado tiempo con los animales o en la obra y con las mujeres era demasiado directo. Aquella chica parecía de las finas. No podía entrarle como a las otras. Él no tenía mala planta. Era alto, fuerte y con una cara interesante. Eso le decían siempre las chicas. La pelirroja ni le miraba. Se estaban acabando el cigarrillo y nada.

Irene, cada vez más nerviosa, apuraba el cigarrillo. Este tipo es un gañán. Mi hermano me deja con cada papelón. Tiró la colilla por la ventana y entró. No fumo sola más.

Manuel se terminó el suyo con calma. Que aires se da la tía. Lo espachurró contra la ventana y lo lanzó como había hecho ella. Volvió a sentarse y estiró las piernas todo lo posible para molestar a la mustia. Ella se revolvió en su asiento tratando de esquivar aquellos apéndices tan desagradables. Llevaba unas botas de militar, sucias y viejas. Y ya la había pisado un par de veces.

 

-Manuel. ¿Qué vas a hacer con Lola?-.

-Eso es cosa mía, no te metas, Concha-.

-Ya viste como llegó la última vez. Ese animal la va a matar-.

-¿Y que quieres que haga? Es su marido-.

-Se quiere llevar a la niña-.

-Es su padre. Eso pone en los papeles-.

-Tú sabes que no. Si la reconoces se irá. Es mi nieta Manuel-.

-Tú ya tienes una nieta-.

-Una cosa no quita la otra-.

-Déjame dormir-.

 

Katerina no conseguía entender toda la conversación aunque por los gestos se notaba que estaban discutiendo. El chico había cerrado los ojos y la señora parecía nerviosa y preocupada.

-¿Agua?- le ofreció

-No, gracias-

Aquella mujer era de pocas palabras y su español no era tan fluido como para empezar una conversación. Decepcionada volvió a colocarse en su asiento. Sacó el libro y se puso a leer. La única opción de conversación que le había parecido razonable se había esfumado.

 

IX

Pablo levantó la cabeza y de un vistazo rápido recorrió el compartimiento entero, nada de su interés. Se topó con los ojos entrecerrados y legañosos de Federico y los esquivó pero no pudo hacerlo con los lacónicos de Carlota. Le observaba disimuladamente y asustada no supo reaccionar. Se quedó paralizada. Con un gesto de desdén volvió a su lectura y Carlota, avergonzada, bajo la mirada, concentrándose en las manchas de barro de las botas de Manuel. Doña Carmen la dio un golpe en el brazo creyéndola dormida.

 

-Tengo hambre-.

-¿Quiere un sandwich de pollo?-.

-Si no hay otra cosa-.

-Tome-.

-Tiene mayonesa. Entonces cómetelo tú. ¿No has traído nada más?-.

-Galletas-.

-Eres una desconsiderada. ¡Qué clase de chacha tengo!-.

 

-¿Le gusta el queso? Yo he preparado demasiados bocadillos-.

-Gracias, señora-.

-Llámame Concha-.

-Gracias, Concha-.

-Bueno, me conformaré con esto si no hay nada mejor-.

-Perdone, es que mi tia..-

-¡Qué le vas a contar! ¡Qué estoy loca! Y encima me llamas tía, lo que hay que aguantar-.

-Doña carmen no diga esas cosas-.

-¡Mejor te callas!-.

-¿Quieres salir a estirar las piernas un rato?-.

-Me encantaría. Doña carmen ¿Puedo?-.

-¡Vete y si no vuelves mejor!-

 

Concha hizo que el hijo se moviera, refunfuñando porque empezaba a coger el sueño, para que la chica pudiera salir de su asiento. La pobre estaba en una postura imposible con las piernas encogidas y revirada.

Las dos salieron al pasillo.

-¿Tu tía siempre es así contigo?-

-No se lo tengo en cuenta. Tiene demencia senil y a veces se altera por cualquier cosa. Ya estoy acostumbrada-.

-Tienes mucha paciencia. Se parece mucho a mi madre y a veces no puedo con ella-.

-¿También tiene demencia senil?-.

-No, ella sólo es vieja y tiene mal carácter-.

 

Federico sentía curiosidad por aquellas mujeres tan solicitas y apocadas. Se pensó si salir a su encuentro, aunque se levantó enseguida, no era momento para dudas, aquellas salidas al pasillo solían ser muy breves y si no era rápido ellas volverían a entrar. Se acercó sonriendo y ofreciéndoles tabaco por si alguna fumaba. Daba por hecho que la mujer mayor no, pero la chica tal vez. Las dos rechazaron su ofrecimiento y él no desistió.

-¿Les importa que las acompañe? Es un viaje demasiado largo para estar todo el tiempo sentado ¿No creen? ¿Les molesta que fume?-

 

Ellas se hicieron a un lado, dándole acceso a la ventana, y las confidencias se interrumpieron para dar paso a una conversación a tres sobre los inconvenientes de los viajes nocturnos. Diez minutos dejando que Federico se explayara y escuchándole atentamente porque ambas eran muy educadas. Él intentaba estirar aquel cigarillo que le fue traicionando poco a poco y cuando no tuvo más remedio que dejarlo ir la compañía también se le fue. Concha entró la primera y Carlota justo después. Ambas se sentaron sin dirigirse la palabra, aunque la chica no dejaba de mirarla. No le he dicho mi nombre, ahora lo hago, la señora me cae bien, es simpática. Carlota sacó su paquete de galletas y estiró el brazo tímidamente

-Concha, ¿Quiere una galleta?-dijo apenas susurrando

Sin embargo, Concha, sumida en sus propios problemas, ni la escuchó, concentrada en los pasos que debía dar con su hijo para asegurarse poder seguir viendo a su nueva nieta. Aquella mujer ya estaba ausente. Se había olvidado de ella. Carlota, decepcionada, volvió a guardar su pueril intento de comunicación en el bolso. Comprobó que Doña carmen dormía placidamente, buscó la postura más cómoda que pudo encontrar y cerró los ojos. Federico esperó unos minutos antes de volver y saltando por encima de las piernas de Manuel, con toda la agilidad de la que era capaz -lo que casi se transforma en una caída libre sobre Doña Carmen- consiguió sortear el obstáculo. Con cierta dignidad recuperó la verticalidad y se sentó rogando para que su maniobra no hubiera despertado el interés de nadie. No tuvo suerte, los ojos inquisidores de Pablo fue lo primero que encontró de frente y, una vez sentado, la sonrisa burlona de la pelirroja le hizo odiarla profundamente.

 

Katerina ya había abandonado su libro y también luchaba por encontrar la posición perfecta para descansar, aunque la pelirroja se empezaba a quejar. Ya no era la chica amable de un par de horas antes. A todos les pasaba factura el cansancio y se mostraban irritables. Irene era muy educada, pero estaba harta de aquel brazo grueso, que se desparramaba en su asiento. El codo afilado de la señora se le clavaba en las costillas. Por mucho que intentara moverse no conseguía deshacerse de la presión y terminó por llamarla la atención. Sin embargo con aquella mujer las frases amables no servían de nada y por gestos se hizo entender. Una hora pensando como decírselo sin ofenderla, por una cuestión de respeto a la edad, y al final todo quedó en un –Señora, me está clavando el codo- a lo indio.

 

 

El silencio pesado y asfixiante que invadía el compartimento ayudó a que todos se fueran quedando dormidos. La última en conciliar el sueño fue Carlota, torturada por los ronquidos guturales y desacompasados de  Doña carmen y Manuel, arrinconada por las piernas de uno y el cuerpo encorvado de la otra, inclinado como un árbol azotado por un huracán y a punto de ser arrancado de la tierra.

 

X

Carlota despertó sobresaltada y al abrir los ojos descubrió que era la única pasajera, todos habían desaparecido. Como si nadie se hubiera percatado de su presencia. Se desperezó con dificultad, había dormido enroscada como un gato y al estirarse le dolían las piernas, las rodillas, los tobillos, estaba entumecida, tenía un brazo adormecido y le costo ponerse en pie. Comprobó el compartimento de equipajes y allí encontró su mochila, abandonada, solitaria. Se asomó al pasillo, intrigada, y pudo ver a una señora de la limpieza, con su bata azul pálido, restregando los cristales de las ventanas mientras farfullaba mohína. El revisor apareció por la puerta del fondo y se acercó a la señora, no podía oír lo que decían, le zumbaban los oídos pero las caras de indignación de ella y de nerviosismo de él daban a entender que estaban cortos de tiempo. Confusa se acercó al revisor y él le informó que el pasaje había bajado del tren hacía una hora. Incluso había recorrido vagón por vagón despertando a los rezagados, solía pasar. Se disculpó por no haberla visto y desapareció por la puerta del fondo del vagón con la señora. Carlota volvió a recoger su mochila y se dio cuenta de que olía a limpio, aquella mujer también había estado allí, el suelo estaba húmedo. Nadie la había visto. Como una maleta abandonada en un asiento, la habían ignorado. Se colocó su mochila en la espalda y sonriendo recorrió el pasillo camino del andén. Había desaparecido por un momento. Si lo intentaba conseguiría desaparecer del todo.

Comentarios

Estefanía Farias Martínez. Cartagena, España (1970). Doctora en Filología Árabe por la Universidad de Granada. ¨Lo que hace un nombre¨ en Los omniscientes (julio 2014); ¨Yolanda¨ en Revista Contra Estudio y -¨Un acuerdo sin palabras¨ en Periódico Irreverentes.

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Actualidad

Minsa emite alerta sanitaria por suero fisiológico defectuoso que hasta el momento ya habría causado la muerte de 3 personas [VIDEO]

En tanto, lote defectuoso de suero del laboratorio Medifarma se encuentra inmovilizado hasta determinar responsabilidades.

Avatar photo

Published

on

Muertes en los quirófanos. El Ministerio de Salud (Minsa) emitió la “alerta sanitaria” n.° 38 -2025 ante el reporte de varios casos de pacientes que registraron reacciones adversas al suero fisiológico proveniente de un lote en específico; la situación se agravó aún más cuando se informó sobre la muerte de tres personas de distintas regiones del país a consecuencia de la aplicación de ese suero. A detalle se trata de dos pacientes de la Clínica Sánchez Ferrer de Trujillo y uno más de una persona en Cusco que se había sometido a una liposucción.

De acuerdo con el Minsa, la alerta se activó tras la identificación de cuatro casos iniciales de reacciones adversas “no graves” en clínicas de Lima y Cusco, registrados el 22 de marzo de 2025 en la base de datos nacional de farmacovigilancia. Posteriormente, al 24 de marzo, el número de casos ascendió a diez, distribuidos en las regiones de Lima (4), Cusco (4) y La Libertad (2). Entre estos, dos casos graves fueron reportados en Cusco, lo que incrementó la preocupación sobre la seguridad del producto.

En tanto, la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (Digemid), entidad adscrita al Minsa, ha ordenado la retirada inmediata de todas las unidades de este lote en particular y procederá a su evaluación.

fuente: latina.

Clínicas deslindan responsabilidad

Por su parte, la clínica de Cusco Medical Network 02 emitió un comunicado donde deslinda toda responsabilidad médica en relación al fallecimiento de una paciente tras someterse a una liposucción. La clínica aclara que el médico que atendió a la paciente “no forma parte del staff permanente de nuestra clínica, sino que fue contratado directamente por la propia paciente para la realización de un procedimiento específico”. Asimismo, el mencionado centro médico indicó que tomará “acciones legales” contra Medifarma y M&M Productos Médicos y Farmacéuticos SRL”.

La clínica Sanna informó que desde el lunes se conoció que el laboratorio farmacéutico Medifarma había anunciado la presencia de un lote defectuoso de suero fisiológico. En ese sentido precisaron que este producto fue retirado ya de su red de clínicas.

Comentarios
Continue Reading

Actualidad

Este 28 de marzo artistas confirman nueva manifestación ¡Marchamos todos! ‘No queremos Morir’

La movilización iniciará en el Parque Bustamante y Rivero, en San Isidro desde las 5 p.m. y se dirigirá hacia el Ministerio del Interior, con el fin de exigir al Gobierno de Dina Boluarte que tome medidas inmediatas contra la criminalidad.

Avatar photo

Published

on

Así como ocurrió el pasado viernes 21 de marzo, ciudadanos a través de diferentes plataformas han difundido una nueva convocatoria para manifestarse este viernes 28 de marzo, a las 5 de la tarde, en el Parque José Luis Bustamante y Rivero, en San Isidro. La protesta lleva como nombre ¡Marchamos todos! y en el cual los asistentes partirán desde el parque sanisidrino y se dirigirán a la sede del Ministerio del Interior, ubicada en la Av. Canaval y Moreyra.

Convocatoria ArtistasXlapaz para el viernes 28 de marzo.

Marcharán los artistas

Distintos artistas de salsa, cumbia, DJs, cantantes solistas y otros representantes del ámbito musical han compartido y difundido publicaciones sobre la convocatoria, e hicieron un llamado a la población a sumarse a la protesta. El objetivo de esta manifestación es exigir al Gobierno de Dina Boluarte, que tome acciones contra la criminalidad que día a día somete a la población a los más viles vejámenes y los asesina a mansalva, tal como ocurrió con la tragedia por el reciente homicidio del cantante Paul Flores.

Dina Boluarte advierte: “No descansaremos hasta devolverle al pueblo la seguridad que merecen”.

Hace 11 días asesinaron a Paul Flores

Apenas hace una semana, la reconocida agrupación Armonía 10 compartió un mensaje en redes sociales en memoria de Paul Flores (39 años), conocido como ‘Ruso’, quien perdió la vida la madrugada del domingo 16 de marzo, tras ser víctima de un atentado armado. Se presume que el crimen estuvo vinculado a extorsionadores que habrían amenazado a la banda de cumbia.

Por causa de este execrable suceso, la ola de indignación en la comunidad artística y en la ciudadanía en general creció enormemente, y se organizó una primera marcha (21 de marzo) en la que cientos de personas salieron a las calles para exigir al Gobierno que tomen acciones rápidas y efectivas contra el crimen organizado, para que “no los sigan matando”.

Comentarios
Continue Reading

Actualidad

Nombramiento de sub oficial PNP en colegio Santa Rosa de Lima violaría convenio con Ministerio de Educación

Graves irregularidades frente a los ojos del Ministerio de Educación y del Ministerio del Interior.

Avatar photo

Published

on

En menos de diez días, una serie de denuncias sobre la gestión de la directora del colegio Santa Rosa de Lima, la suboficial PNP Flor Betzabé Cama Trebejo, ha llegado a la redacción de Lima Gris.  Hemos publicado aquellas respaldadas con documentos oficiales y testimonios de fuentes involucradas, entre ellas: la asignación irregular de vacantes, la construcción de tres aulas sin un expediente técnico con dinero de los padres de familia y la manipulación del proceso de contratación docente.

Ahora, hemos accedido al documento titulado Convenio Marco N° 002-2019-MINEDU entre el Ministerio de Educación y la Policía Nacional del Perú. Este convenio establece que la designación de directores en colegios administrados por la PNP debe recaer exclusivamente en un oficial PNP. Es decir, el nombramiento de la suboficial Cama Trebejo sería irregular y contrario a la normativa vigente.

En la cláusula quinta del documento, titulada “Compromiso de las Partes”, se especifica que la Dirección de Bienestar de la Policía Nacional del Perú tiene la obligación de designar en el cargo de Director, a un Oficial PNP. El convenio claramente señala: «podrán celebrar Convenios de Cooperación Institucional con la Dirección de Bienestar y Apoyo al Policía siempre, reconociendo como Director de II EE PNP, al Oficial designado por el Mininter (Ministerio del Interior)».

El nombramiento irregular de la suboficial Cama Trebejo no es un asunto menor; sería una violación directa a un convenio que busca garantizar una gestión adecuada en los colegios administrados por la PNP. Permitir que estas irregularidades se normalicen pone en riesgo no solo el cumplimiento de la normativa, sino también la calidad educativa de cientos de estudiantes.

En el mismo convenio, en la cláusula décimo segunda se señala: «En caso de incumplimiento, dentro de los 15 días calendario de producido el mismo, la parte afectada requerirá a la otra el cumplimiento de los compromisos asumidos, otorgándole un plazo de 15 días hábiles, bajo apercibimiento que el convenido quede resuelto de pleno derecho».

Es importante señalar que el convenio fue firmado por los exministro Daniel Alfaro y Carlos Morán. La educación no es un juego ni un espacio para la improvisación o el favoritismo. Es un derecho fundamental que debe ser protegido con responsabilidad y transparencia, y en este caso, es el Ministerio de Educación y el Ministerio del Interior quienes deben responder con acciones concretas.

No es posible que algunos integrantes de la Policía Nacional del Perú manejen espacios educativos como si fuera una chacra. Lo que más sorprende que esto sucede frente a los ojos del Ministerio de Educación y del Ministerio del Interior.

Comentarios
Continue Reading

Actualidad

Urgente: Peruanos en el exterior necesitan ayuda para adolescente accidentado en EE.UU.

Aviso de servicio público.

Avatar photo

Published

on

Por Rafael Romero

El pasado jueves 20 de marzo cuatro alumnos de la institución educativa Pinson Valley High School, en Alabama (EE.UU.), viajaban en una camioneta rumbo a sus casas cuando sufrieron un accidente por fallas mecánicas, estrellándose contra un árbol.

Las edades de los estudiantes fluctúan entre los 15 y 16 años y entre los heridos está nuestro compatriota Víctor Guerrero Marchena, quien se encuentra hace seis días en cuidados intensivos del Childrens Hospital de Alabama USA, con lesión cerebral y múltiples fracturas en la cara, nariz y cuerpo, necesitando múltiples cirugías y un proceso de recuperación largo y costoso.

No dejemos solos al adolescente Víctor Guerrero Marchena y la ayuda la pueden enviar a su familiar Javier Hip Marchena: cuenta ahorro soles Scotiabank Cuenta Ahorro Soles N° 0023473010 y Código de Cuenta Interbancario N° 00920220002347301037

Sus padres son músicos y como tantos peruanos hace unos años emigraron a Estados Unidos de Norteamérica en busca de mejores oportunidades. Este es el momento de ser solidarios con un chico estudioso y talentoso cuya vida está en riesgo y tiene tan solo 16 años.

Comentarios
Continue Reading

Actualidad

Nuevo escándalo: acusan a directora de manipular proceso de contratación de docentes en colegio PNP Santa Rosa de Lima

Directora del colegio arrastra irregularidad de vacantes, construcción de tres aulas sin un expediente técnico y un cuestionado proceso de contratación de docentes.

Avatar photo

Published

on

Cuatro docentes han denunciado a la directora del colegio PNP Santa Rosa de Lima, la suboficial Flor Betzabé Cama Trebejo, por presuntas irregularidades en el proceso de contratación docente para el año 2025, llevado a cabo en febrero. A pesar de haber presentado su reclamo ante el Departamento de Gestión de Servicios Educativos de la PNP, esta entidad les dio la espalda. Ante la falta de respaldo, ayer elevaron su denuncia a la Dirección de Bienestar y Apoyo al Policía. Lima Gris tuvo acceso al documento, el cual evidencia un caso de abuso de autoridad.

El 17 de febrero, cinco días después de la publicación de los resultados, la docente Mirtha Calderón recibió una carta firmada por la directora Flor Betzabé Cama Trebejo. En el documento, se detallaban los supuestos “criterios de evaluación” utilizados en el proceso de contratación. Según la directora, el puntaje se distribuía de la siguiente manera: “Título profesional (37puntos), formación continua 2024 (02 puntos), méritos y/o felicitaciones (02 puntos) y entrevista (45 puntos)”. Aunque no se especificó el puntaje máximo, la suma de estos valores reveló que los postulantes competían por un total de 86 puntos.

Directora Flor Betzabé Cama Trebejo.

La jugada de la entrevista personal

De acuerdo con el Ministerio de Educación, el título profesional es un requisito indispensable para la contratación docente. Quienes cumplían con esta condición debían recibir automáticamente los 37 puntos asignados. Hasta ese momento, el proceso parecía seguir un criterio imparcial. Sin embargo, la verdadera diferencia radicó en la distribución de los 49 puntos restantes.

Bajo esta fórmula, logros como un grado de maestría, un reconocimiento por buen desempeño, la experiencia profesional y la actualización académica quedaban reducidos a un máximo de 02 puntos, sin aclarar si eran acumulativos. En contraste, la entrevista personal tenía un peso determinante: 45 de los 49 puntos en disputa dependían del cuestionario realizado por un jurado compuesto por la directora, el subdirector y una docente, lo que dejaba un amplio margen de subjetividad en la calificación final.

La profesora Fanny Morán, quien laboró en el colegio Santa Rosa de Lima durante el 2024, declaró a Lima Gris: “El año pasado también hubo reclamos y, en enero de 2024, Inspectoría de la Policía reevaluó el proceso. Salí en segundo puesto y mi ficha de desempeño laboral de ese año es destacada. Sin embargo, este año, con este nuevo método no aprobé. Informé a la directora que tengo una maestría en Educación, 21 años de experiencia en aula, capacitación actualizada, un libro registrado en la Biblioteca Nacional, y he sido asesora pedagógica de la UGEL y la DRE. Pero su respuesta fue que eso no lo había evaluado. Prácticamente me dijo que mi trayectoria no vale”.

Carta al coronel Quiroz Dávila

Al día siguiente de la publicación de los resultados del “proceso de evaluación”, el 13 de febrero, los docentes Karen Barreto, Fanny Morán, Mirtha Díaz y Luis Almeida enviaron una carta manuscrita al coronel Erick Augusto Quiroz Dávila, jefe del Departamento de Gestión de Servicios Educativos de la PNP. En ella denunciaron las presuntas irregularidades en el proceso, señalando que este había favorecido a ciertos docentes de manera arbitraria. El documento evidenciaba una serie de maniobras premeditadas por parte de la directora Cama Trebejo, las cuales detallamos a continuación.

Coronel Erick Augusto Quiroz Dávila.

La carta inicia con una denuncia clara: “No se publicó el cronograma con sus criterios de evaluación”. Dos semanas después, el coronel Quiroz Dávila respondió afirmando que la convocatoria fue publicada el 6 de febrero en la página de Facebook Prensa Escolar La Voz Santarrosina 2018.

“El anuncio fue publicado en Facebook el 06 de febrero a las 10:30 de la mañana. Este describe que el plazo para la recepción de expedientes es el 06 y 07 de febrero”, afirma la docente Mirtha Díaz, quien laboró por 11 años en el colegio Santa Rosa. Esto revela que los profesores tuvieron menos de 24 horas para enterarse del proceso y postular sus expedientes. No hubo un canal formal de comunicación del proceso. Lima Gris comprobó que el anuncio fue borrado de la mencionada página de Facebook.

Otro punto crítico es que no existieron “criterios de evaluación”. Cuando los docentes exigieron claridad sobre estos, la respuesta del jefe del Departamento de Gestión de Servicios Educativos de la PNP resultó desconcertante: “La Directora dio a conocer las pautas de calificación del expediente y entrevista en concordancia con la mencionada directiva”. El coronel respalda la fórmula de puntuación de Cama Trebejo. Pero no responde: ¿Cuáles son y donde están los criterios de evaluación?

“No tuvimos ningún tipo de información durante el proceso. Un requisito para ser contratado en 2024 en el colegio Santa Rosa era haber aprobado el examen de nombramiento docente a la Carrera Pública Magisterial, yo he aprobado este año, sin embargo, ningún mérito ha sido tomado en cuenta por la directora”, afirma Karen Barreto, docente que laboró el año pasado en la mencionada escuela.

La profesora Barreto le tiene mucho cariño a este colegio “pues aquí estudié primaria y secundaria, cuando todo era tierra y no había pabellones, fueron 11 años de mi vida, y como docente el año pasado me he empeñado por mejorar la enseñanza de mis niños, el que no tengan a los mejores docentes no es culpa del Estado, sino de una evaluación injusta, lo padres de familia deben darse cuenta y plegarse a nuestro reclamo, porque son sus hijos los más afectados por la calidad educativa”.

En su denuncia, los docentes también cuestionan al jurado calificador de la etapa de entrevista y señalan que no debió integrarse como sub director de nivel primario a Fernando Quijano Alvarado, pues su título profesional corresponde al nivel secundario. Asimismo, denunciaron la ausencia de un actor clave en el proceso: el representante de los padres de familia en el Consejo Educativo Institucional (CONEI), Luis Alberto Garay Kuga, cuya participación en la evaluación de expedientes y entrevistas era obligatoria.

Respuesta de la directora.

Violaron la Ley

Según la norma vigente “que regula el procedimiento, requisitos y condiciones para la contratación y renovación de profesores en el servicio docente en educación básica y técnico-productiva en el marco de la ley 30328”, es competencia de cada UGEL “determinar los puestos y/o cargos que conforman el comité” de contratación. Algo que la directora Flor Betzabé Cama Trebejo, no ha tenido en cuenta en su proceso de evaluación.

Los profesores señalan que la directora justifica su fórmula de evaluación afirmando de las instituciones Educativas de la PNP tienen independencia, sin embargo, la norma mencionada anteriormente precisa en su artículo 3 que el ámbito de su aplicación alcanza a “Instituciones Educativas Públicas gestionadas por el Ministerio de Defensa y el Ministerio del Interior de Educación Básica y Técnico-Productiva”.

Norma vigente.

En el proceso de contratación ideado por Cama Trebejo, el comité tampoco realizó el “cuadro de méritos en la etapa de evaluación de expedientes” que la norma establece en su artículo 5.2.

No se encuentran títulos de Docentes

Como resultado de este proceso de contratación, Lima Gris comprobó que, de un total de 8 docentes contratados en Primaria en el Colegio Santa Rosa, solo 4 registran título en Educación en la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (SUNEDU) o en el portal de “consulta de grados y títulos” del Ministerio de Educación. Uno alcanza al grado de bachiller y los otros tres no tienen registro en estas plataformas. Otro docente en al área de Arte y Cultura, del nivel secundario, tampoco se encuentra registrado.

Esta omisión viola, una vez más, la norma. Pues en su artículo 5.2 establece que el comité debe “Verificar en la Plataforma de Consulta Pública de Grados y Títulos de Educación Superior del Minedu que el título pedagógico de los postulantes se encuentre registrado, en el siguiente enlace: https://titulosinstitutos.minedu.gob.pe/”.

Este artículo también especifica “Verificar en la plataforma de la SUNEDU, que el título universitario de licenciado en educación u otro de los postulantes al procedimiento de contrato, se encuentre registrado en el Registro Nacional de Grados Académicos y Títulos Profesionales”. A la luz de la normativa vigente, son innumerables los vicios que las autoridades encontrarán en este proceso de contratación si toman cartas en el asunto.

A diez días de iniciadas las clases en el colegio Santa Rosa de Lima que es administrado por la Policía Nacional del Perú, son varias las denuncias que han llegado a la redacción de Lima Gris, sobre la directora Cama Trebejo. La asignación irregular de vacantes, la construcción de tres aulas sin un expediente técnico y un cuestionado proceso de contratación docente, son solo la punta de un iceberg.  

Ayer, el expediente de denuncia de los profesores, con toda la documentación sustentatoria sobre el proceso de evaluación docente en el colegio Santa Rosa, ha sido enviado vía mesa de partes, al general PNP Antero Rasendo Mejía Escajadillo, director de Bienestar y Apoyo al Policía. Esta entidad, regula al Departamento de Gestión de Servicios Educativos de la PNP, el cual ha sido cómplice de la pésima gestión de Cama Trebejo.

Las entidades responsables, desde la Dirección de Bienestar y Apoyo al Policía hasta el Ministerio de Educación, deben intervenir para garantizar un proceso de contratación docente basado en la meritocracia y la transparencia. No se puede permitir que estas irregularidades sigan afectando la educación de cientos de estudiantes ni que el abuso de autoridad se normalice.

La educación pública no puede ser rehén de intereses personales; es momento de actuar con firmeza y recuperar la confianza en un sistema hoy cuestionado. Mientras no se tomen medidas concretas, los 900 alumnos del IE PNP Santa Rosa de Lima 2001, quedan expuestos a un sistema que prioriza el favoritismo sobre el mérito.

Mientras la directora Cama Trebejo continúa guardando silencio, desde las oficinas del Ministerio de Educación y el Ministerio del Interior nos comunicaron que han solicitado una investigación y en las próximas horas se han comprometido en brindar una respuesta formal de lo que viene ocurriendo en el colegio de la familia policial.

Comentarios
Continue Reading

Actualidad

Todo por ‘Facu’: madre de niño con distrofia muscular camina de Tacna a Lima solicitando apoyo [VIDEO]

Brenda Barazorda camina más de mil kilómetros llevando un chaleco con un QR para que los buenos ciudadanos le donen un poco de dinero y así recaudar 15 millones de soles lo que vale el tratamiento.

Avatar photo

Published

on

Madre solo hay una. No cabe duda de que el amor de una madre no conoce límites ni barreras, tampoco impedimentos físicos o mentales, y mucho menos las distancia. Brenda Barazorda ha iniciado una larga caminata desde Tacna hasta Lima llevando consigo un chaleco con un enorme QR para que las personas le puedan colaborar. El único propósito es salvarle la vida a su hijo que sufre una rarísima enfermedad llamada distrofia muscular de Duchenne.

Según Barazorda, Facundo fue diagnosticado con este mal genético cuando tenía seis años, y desde entonces viene recibiendo terapias físicas y medicamento; sin embargo, los únicos que son aprobados en el Perú ocasionan efectos secundarios.

En setiembre del 2024, la campaña ‘Todo por Facu’ se formó con el objetivo de acceder a un tratamiento genético llamado Elevidys, uno de los más costosos del mundo y que promete retrasar e incluso detener el avance progresivo de la enfermedad.

Luego de hacer rifas pro fondos y pedir colaboraciones voluntarias para lograr su meta, Brenda y su familia decidieron promover la recaudación de donaciones por medio de un reto: caminar por más de 15 días desde Tacna hasta la ciudad de Lima.

Brenda Barazorda lleva su quinto día de caminata y ya se encuentra en la región Moquegua. La madre de Facundo publica videos en la página oficial de Facebook ‘Todo por Facu’, donde registra sus avances y explica en qué parte de la ruta se encuentra.

fuente: bdp.

Ya que el monto es muy alto, Barazorda calculó que una donación de S/ 15 hecha por al menos un millón de personas que conozcan el caso de su hijo, es suficiente para lograr su meta. Así lo hizo saber en su primer video publicado luego de iniciar su reto.

Las personas de buen corazón que deseen enviarle un pequeño donativo pueden hacerle a la cuenta de la madre de Facundo.

  • Yape: 995648500, a nombre de Brenda Barazorda Valer
  • Cuenta BCP S/: Cuenta Ahorro Soles 19122064504077 y CCI 00219112206450407758, a nombre de Brenda Barazorda Valer
  • Cuenta BCP $: Cuenta Ahorro Dólares 19196562381156 y CCI 00219119656238115652, a nombre de Jorge Luis Ordóñez Ruiz
  • Cuenta Fifth Third Bank $: Cuenta de Cheques 7992611793, Código Swift ftbcus3c, dirección 38 Fountain Square Plaza, Cincinnati, OH, 45263
  • Cuenta PayPal: (i) Usuario: @jorgeordonezruiz (ii) Correo: jorge.ordonez.ruiz@hotmail.com (iii) Paypalme: www.paypal.me/jorgeordonezruiz⁠

Comentarios
Continue Reading

Actualidad

Cancillería recomienda a los hinchas no viajar a Venezuela para alentar a la ‘Bicolor’ [VIDEO]

Lazos diplomáticos se encuentran resquebrajados con el vecino país llanero y por eso se sugiere “tomar precauciones”.

Avatar photo

Published

on

A alentar, pero desde casa. Desde que asumiera Dina Boluarte a la presidencia del Perú los lazos con el gobierno del dictador venezolano Nicolás Maduro se encuentran en una constante tira y afloje entre ambos países debido a discrepancias políticas.

Bajo ese contexto, la Cancillería peruana emitió recientemente un comunicado desaconsejando a los ciudadanos viajar a Venezuela para alentar a la ‘Bicolor’ en su partido válido para las Eliminatorias al Mundial 2026.

El encuentro, programado para el martes 25 de marzo en el estadio Monumental de Monagas, en la ciudad de Maturín, enfrenta a Perú contra la Vinotinto en un contexto de tensión política y limitaciones logísticas.  

El Ministerio de Relaciones Exteriores reiteró las recomendaciones emitidas el 28 de diciembre de 2024, destacando que la ausencia de funcionarios consulares peruanos en Venezuela, expulsados tras el quiebre diplomático, dificulta cualquier tipo de apoyo a los connacionales.

“Se desaconseja el viaje de peruanos a Venezuela debido a las limitaciones para prestar asistencia”, señala el comunicado oficial.

fuente: 24 horas.

El Perú no reconoce a Nicolás Maduro como presidente de Venezuela

Cabe recordar que desde el pasado 28 de julio del año pasado nuestro país no reconoce a Nicolás Maduro como presidente electo de Venezuela, debido a un presunto fraude electoral.

La postura peruana derivó en la ruptura de relaciones y la expulsión mutua de cuerpos diplomáticos y desde agosto de 2024, Brasil asumió la representación consular peruana en Venezuela, conforme a la Convención de Viena.  

A la fecha y desde septiembre de 2024, tres peruanos permanecen detenidos en Venezuela, de los cuales no se recibe ninguna información de parte del régimen chavista.

A inicios de febrero, el canciller peruano Elmer Schialer dijo que, al no contar con representación diplomática en Caracas, se ha recurrido a las autoridades diplomáticas como intermediarias, sin resultados favorables hasta el momento. Los peruanos detenidos en Venezuela fueron identificados como Renzo Huamanchumo Castillo, Ricardo Meléndez Guerrero y Carlos Madrid Martínez. 

Comentarios
Continue Reading

Actualidad

Error histórico: BCR tendrá que modificar el escudo de las monedas y billetes tras fallo del TC [VIDEO]

Ahora monedas tendrán que llevar en la parte anversa el lema “Firme y Feliz por la Unión”, así como el uso correcto del escudo nacional.

Avatar photo

Published

on

Como manda la Ley. El Tribunal Constitucional (TC) ha emitido una sentencia que obliga al Banco Central de Reserva (BCR) a cumplir con las disposiciones legales sobre el uso correcto del escudo nacional y el lema “Firme y Feliz por la Unión” en la acuñación de monedas y billetes.

Según informó la oficina de imagen institucional del TC, esta decisión responde a la demanda interpuesta por el experto en protocolo de Estado, Carlos Tenicela Ninamango, quien denunció al BCR en el año 2022 a que respete las normas vigentes.

La resolución, emitida en el marco del expediente 01303-2023-PC/TC, declara fundada en parte la demanda de Tenicela Ninamango, quien argumentó que el BCR no ha cumplido con lo establecido en el artículo 7 del Decreto Ley 11323 de 1950 y la Resolución Legislativa de 1825. Estas normativas exigen el uso correcto del escudo nacional y el lema en las monedas y billetes emitidos por la entidad.

El TC ordenó que el cumplimiento de esta disposición se materialice en el próximo circulante de monedas y billetes que emita el BCR, con forme a la Ley 32251.

“Está constituido por un timbre una corona cívica de encina, cerrada, vista de plano, y el blasón está sostenido a cada lado por dos estandartes nacionales con la bandera nacional, uno pequeño adelante y uno grande atrás, y las banderas nacionales entrelazadas en la parte inferior”, decía la referida norma.

Tenicela Ninamango argumentó que el artículo 49 de la Constitución Política de 1993 establece los símbolos de la patria y sus características, y que el BCR ha venido utilizando un escudo nacional que no se ajusta a lo dispuesto en la Resolución Legislativa de 1825. Asimismo, señaló que tanto esta resolución como el Decreto Ley 11323 son normas vigentes, y que el BCR no ha demostrado que hayan sido derogadas.

Con esta sentencia, el BCR se encuentra obligado a ajustar sus prácticas en la emisión de monedas y billetes para alinearse con las normativas que regulan los símbolos patrios. Esto implica que el próximo circulante deberá reflejar fielmente el escudo nacional y el lema “Firme y Feliz por la Unión”, tal como lo establece la legislación vigente.

Comentarios
Continue Reading
Advertisement

LIMA GRIS TV

PUBLICIDAD

PRNEWS

PARTNER

 

CONTACTO

Síguenos en Twitter


LIMA GRIS RADIO

Trending