Qué gusto daba hablar con Amadeo Agusti, caminar con él por la ciudad mientras endulzaba Lima con rastros de envolturas de chocolate. Amigo de la noche que siempre tenía una sonrisa, y aunque era catalán nunca le faltó el sentido del humor hasta para prestármelo. Hoy que te fuiste te recuerdo en estas, mis pobres palabras, alimentadas a pan negro. Recordar es volver con el corazón los pasos de tu camino. ¿Cuántos pasos se dan en 87 años caminando? El porvenir es largo para quienes todavía seguimos andando. Adeu, Amadeo.
Son las 5 de la tarde en las puerta del sol
Con sus clásicos Marlboro rojo que me invitaba como quien convida dulces, Amadeo era ante todo un hombre bueno. Alto y flaco como un Don Quijote, pero afeitado a veces y otras no, vestido de traje con un pañuelo en lugar de corbata, tenía dedos de pianista y le gustaba ir a jugar al casino. Hay que saber perder para ganar. Porque quien pierde, gana.
Amadeo y su hijo en sus brazos.
Amigo de los cafés con terraza, cuando no hacía frío, creció en una época peor que difícil. “Cuando tenía dos años o tres, recuerdo, aunque no se si es algo que vi o que me contaron después, a mi padre abrazar a mi madre en la puerta de la casa y partir a la guerra. Fue la única vez que lo ví”, me contó Amadeo hace tantos años en un día que pudo ser hoy.
Amadeo, como todo español de su generación, era un hijo de la posguerra, del estraperlo, alimentado a base de cartillas de racionamiento, pan negro y hambre. Sin azúcar, pero siempre con una sonrisa. La suya fue la generación de hierro y él, su más dulce metal. “Nunca pudimos enterrar a mi padre, solo simbólicamente, pues nunca encontraron su cuerpo. Murió en la batalla del Ebro”, me decía con tranquilidad, con esa paz que se alcanza cuando se sabe que ya todo eso es Historia. No era que su padre fuera anarquista de la CNT o comunista de la FAI, era solo que le tocó estar donde le tocó, y llamaron a las armas a ese hombre todavía joven que seguramente no sabía de política y menos de guerra. En fin, un rifle al hombro, y el resto es Historia Universal. Entonces le crió a Amadeo su madre, tempranamente viuda, y un tío de Castilla que era Guardia Civil, del otro bando, porque ni modo, cuando las guerras son civiles, te toca donde te toca, y ya está.
“Lo que sí recuerdo bien fue cuando ví entrar a Franco en Barcelona. Franco, montado en su caballo blanco junto a su guardia mora, y el silencio de la gente a su paso”.
Entró a estudiar en el colegio de los padres escolapios, buenas notas, y alguna vez, en una huelga porque subieron la tarifa del tranvía, tiró piedras como protesta. “Nosotros los barceloneses fuímos los únicos que le hicimos una huelga a Franco. ¡A Franco!”. Con los años mejoró la situación, entró al Ejército a hacer “la mili”. Allí alguien le enseñó algo que le sirvió toda su vida; y yo, que tomo las palabras de inmediato, las coleccioné: “a dónde, por dónde, cómo, cuándo y, lo más importante, con quién”.
Son las 9 de la noche en La Gran Vía
“Estaba en Francia conduciendo un Peugeot que tenía que vender, entonces en una parada voy y me meto en un bar, y alguien al lado de la barra me escucha hablar en español y se acerca a mi. ‘Te invito una cerveza’, me dice, ‘yo te voy a enseñar qué pasó realmente en la Guerra Civil’».
Debía ser por 1970, un año arriba, un año abajo, cuando Amadeo viajaba a Lima en un barco trasatlántico. Ya estaba casado con la bella y elegante Susana y tenía un hijo, Lito, que luego sería un académico y pintor. Era entonces su hijo un bebé, y el capitán del barco invitó a Amadeo y a su familia a su mesa, en honor al recién nacido.
Un nuevo país, una nueva vida. “Yo recuerdo que vi llover en Lima. Nadie lo cree ahora, pero es cierto, en Lima llueve, solo que cada cincuenta años, como si todo lo que no llovió se desmontara de golpe. Pronto ya llueve”.
Son las 12 de la medianoche en Lima
“Iba en el coche, debía ser por la Alfonso Ugarte, era de día, cuando de pronto me robaron el reloj que me acababa de regalar mi jefe”. Esa pudo ser una primera impresión de Lima, algo brusca pero honesta de una ciudad en la que o te íntegras o te vas. Pero como Amadeo tenía sentido del humor, supo integrar la ciudad a su vida.
Su hijo creció, Amadeo siguió con sus negocios y un día nos conocimos. El problema de tener amigos es que, cuando eres muy joven, como era yo entonces, crees que la amistad durará para siempre. Como si los amigos fuesen para siempre. A mis amigos los cuento con los dedos de una mano, y me sobran dedos. Ahora me falta un dedo, y hace mucho que no fumo un Marlboro rojo.
Caminando por Miraflores, de noche, comiendo su chocolate Milky u otro de La Ibérica, porque ya ni modo, Amadeo se fijaba en los postes, y en estos alambres que abundan pegados al poste y al suelo de un extremo a otro formando una diagonal, y lo que hacía Amadeo era agarrar el envoltorio del chocolate para amarrarlo al alambre este formando un moño a la altura de los ojos. “Para que, cuando alguien mayor pase por aquí de noche, no se choque con el traste este”. A Amadeo le preocupaban siempre los demás.
Trabajando hasta tarde, desde su computadora enviando correos electrónicos, reenviando mensajes, con el horario de Europa, trabajando cuando al otro lado del Charco despiertan, y seguir de largo. A veces viendo la posibilidad de la importación de una sierra eléctrica para ladrillos que hacen en Suiza. Cuando caminaba a su lado, no dejaba de señalarme las grúas que florecían por toda la ciudad durante nuestro boom inmobiliario. “Esa grúa es española, la traen de tal ciudad”, y así iba contando las grúas de una ciudad que crece para arriba, con la alegría del niño al que no le molestan los cambios porque ve oportunidades. A Amadeo le encantaban las oportunidades, los chocolates, las buenas conversaciones y los chifas donde comer tarde, hablar de política y de historia. Pero, sobre todo, le importaban las personas. Alguna vez, ya antes del final, no hace mucho, este año, al comienzo, cuando ya no salía de casa o salía muy poco como para vernos, le llamé por teléfono, le presente a Kareen, conversaron un rato, se entendieron tan bien, supo que era buena y ella supo de inmediato que él era sabio. “Gracias, maestro” le dijo Kareen al despedirse. Quedamos para que un día la conociera. No pudo ser. Ahora el mundo es un poco más triste, se siente más vacío y ya no hay quien amarre envoltorios de chocolate en los alambres que pueblan la ciudad. Pero queda la esperanza que nos compartió. “Perú aún no ha cambiado. Cuando llegué, Pensé que cambiaría en cuarenta años; han pasado cuarenta años y todavía no ha cambiado, creo que en cuarenta años más habrá cambiado”. Supongo que es cuestión de paciencia. “Hans, siempre recuerda lo más importante: con quién. Y ten paciencia”.
Hace muchos, muchos años, había un niño en Barcelona al que le gustaban los chocolates.
HANS HERRERA NÚÑEZ. (Lima, 1985). Vivió parte de infancia en Costa Rica, de regreso a Perú estudio Derecho en la Garcilaso y luego literatura. Se especializa en la obra de Roberto Bolaño y Chesterton. Ha colaborado con Dedo Medio y actualmente escribe en Lima Gris. También co-conductor del programa en radio Lima Gris de "Mirada Critica". Además ha aparecido en el celebrada película de ficción de Gustavo Meza, "Ciudad Ausente" (2015).
Asistimos en los últimos días a casos públicos de violencia vecinal, pese a que hay otros hechos graves que no llegan a los medios de comunicación y menos a convertirse en denuncias ante la Policía Nacional, el serenazgo o la Fiscalía. Es decir, hay una cifra negra que se mantiene fuera de la estadística.
Miraflores es uno de los distritos que más ha sufrido un cambio en su fisiognomía vecinal, pues hace treinta años no tenía la proliferación de edificios en zonas residenciales, tampoco recibía de lleno el vertiginoso incremento del parque automotriz o la multiplicación de mascotas, existiendo nuevos vecinos con tres, cuatro y hasta cinco canes o gatos.
No obstante, es el mundo y la sociedad en general los que se han visto más violentos sobre todo a causa de una falta de educación del carácter y de manejo del estrés laboral, por lo que Miraflores no es la excepción, pero los últimos acontecimiento sobre vecinos díscolos pueden ayudarnos a dar una clarinada de alerta y ejecutar ya mismo planes piloto con las principales autoridades de una comuna muy caracterizada que es guía o referente en muchos aspectos para otros distritos del país.
Por eso la Municipalidad de Miraflores debe liderar una campaña masiva de valores y coordinar planes específicos de prevención del delito con la Policía Nacional, teniendo el antecedente positivo -por ejemplo- de que en el último 2024 y en lo que va del 2025, se ha visto una importante labor con líderes policiales que aman a la comunidad y que tienen vocación de servicio como el comisario Cmte. PNP Jhon Luján, pero al otro lado de la moneda lamentablemente hay una enorme cantidad de vecinos, de familias miraflorinas e instituciones públicas que no han tomado verdadera conciencia de sus responsabilidades.
En este contexto, sobre la base de la labor del municipio miraflorino, de la Policía y la familia, vienen otros actores como la escuela (ya sea pública o privada), el sector salud distrital con especial cuidado en la prevención de las salud mental y en ello deben trabajar juntos la UGEL 07 y el MINSA con el objetivo de detectar desde temprana edad en la comunidad educativa los posibles casos de riesgo y violencia potenciales.
No obstante, hay un área capital y es el de las juntas vecinales, que en Miraflores tendrán una renovación en abril, pues con vecinos líderes y con la comunicación oportuna se pueden evitar actos no solo vergonzosos sino peligrosos para la vida de los buenos vecinos, a fin de no repetir las noticias recientes donde una persona arroja un objeto contundente desde el balcón de su departamento a la edificación del frente o cuando una mujer patea a una joven paseadora de perros, aunque existe un tercer caso resiente de acoso y agresividad de una mujer contra un joven publicista reconocido que con su trabajo apoya a grupos musicales, artísticos y culturales no solo en el distrito sino en el Perú.
En conclusión, unidos las autoridades municipales, la Policía Nacional, el Serenazgo, la Fiscalía, los líderes educativos y el personal del MINSA, entre otras instituciones públicas y privadas, se puede evitar que nuestro distrito deje lo que le ha caracterizado siempre, la residencialidad, la paz pública, el apoyo al arte y la cultura, así como el respeto a sus autoridades y buenos vecinos.
Donde estemos inculquemos los valores morales, el diálogo, el dominio de sí mismo y el respeto al otro, pues con acciones simples se construye una mejor sociedad, por ejemplo, cuando se pasea a una mascota con su correa obligatoria, y si hay alguien que no lo hace pues debe aplicársele la multa municipal correspondiente. Recordemos que tenemos derechos, pero también deberes. Igualmente, no permitamos la prepotencia contra nuestros amigos policías, serenos o buenos vecinos, y menos la discriminación, el acoso y el racismo. No dejemos que esas taras se conviertan moneda corriente en nuestro distrito.
Jaime de Althaus, el intelectual más lúcido de la oligarquía se ha convertido en el operador político más importante de los partidos, movimientos, colectivos y membresías de la derecha conservadora, liberal y neofascista del Perú. Althaus anunció la semana pasada en El Comercio —vocero de las dictaduras y de los grupos de poder económico— el «programa común» de la derecha peruana en materia de seguridad ciudadana. Presentó una serie de medidas administrativas desde la visión oligárquica que, supuestamente, acabarían con el crimen organizado y mejorarían la seguridad ciudadana. Incluso señaló que este «programa común» podría extenderse a educación, salud, transporte, entre otros ámbitos. Lo importante es el compromiso político de estos sectores con los intereses económicos de la oligarquía peruana.
Althaus tomó prestado, coincidentemente, el nombre de «programa común» de la izquierda francesa que, en 1972, anunció la unión entre socialdemócratas y la izquierda marxista de entonces.[1] Dicho programa consistía en:
Nacionalización de sectores estratégicos (banca, industria pesada).
Reformas sociales: reducción de la jornada laboral y aumento del salario mínimo.
Mayor justicia fiscal: impuestos progresivos a los ricos.
Mejoras en servicios públicos: educación y salud.
Política exterior independiente, crítica al capitalismo y al imperialismo.
Este programa común de la izquierda francesa de 1972 no ha perdido vigencia para muchos sectores de la «Francia insumisa» y de los socialistas franceses.
Por otro lado, en el Perú, los sectores populares están construyendo un «programa común» de la revolución social, que ya está en marcha y es indetenible. Este programa propone:
Democratización del crédito mediante la libre competencia, acabando con el oligopolio de los «cuatro jinetes del apocalipsis» (BBVA, BCP, Scotiabank, Interbank).
Reformas sociales: eliminar el monopolio farmacéutico.
Reforma del Estado: acabar con la burocracia corrupta, haciéndolo más eficiente y empoderando a SERVIR; suspender el proceso de regionalización durante un año para, junto a los gobernadores actuales y las organizaciones sociales, económicas, educativas y gremiales, construir un verdadero proceso de descentralización.
Convertir la minería en «el salario de los peruanos», es decir, ponerla al servicio del país, promoviendo proyectos mineros por cincuenta mil millones de dólares para financiar el déficit en infraestructura agraria, educativa y de salud.
El programa común de la revolución contempla también:
Construir carreteras, trenes y conectar al país con la revolución digital mundial.
Organizar al pueblo junto a las Fuerzas Armadas y Policiales para combatir la delincuencia común y la corrupción política y empresarial.
Reformar los organismos reguladores controlados por las empresas que deberían ser reguladas (el caso de la Superintendencia de Banca es escandaloso).
Promover la cultura como instrumento para afianzar la diversidad y construir una gran industria multicultural que produzca reconocimiento y riqueza.
Diez millones de peruanos sin agua ni desagüe no pueden vivir en la indignidad, ni millones de mineros artesanales pueden permanecer al margen del país. El programa de la revolución social plantea incorporarlos al Estado a través de empresas en las que este pueda asociarse con ellos para producir valor agregado y riqueza para todos.
El programa del pueblo no excluye a nadie, a diferencia de los grupos de derecha capitaneados por Althaus y los grupos de poder económico. El mundo enfrenta una guerra comercial desatada por Norteamérica con el fin de afianzar su hegemonía. Frente a esto, el programa del pueblo promueve una política de paz, libre comercio y unidad entre los hispanoamericanos y los pueblos del tercer mundo.
Estas son las diferencias entre el «programa común de las derechas fascistas peruanas» y la revolución social en marcha que construye el pueblo y que está abierto a todos los peruanos. La alternativa es clara: o avanzamos al futuro con la inmensa mayoría popular o retrocedemos con los opresores y corruptos de siempre. ¡De usted depende de qué lado quiere estar!
En la Cali de los años setenta, un grupo de jóvenes cinéfilos, escritores y cineastas se rebeló contra las convenciones del arte y la cultura, dando origen a un movimiento que hoy conocemos como Caliwood. Luis Ospina, Carlos Mayolo y Andrés Caicedo fueron los principales exponentes de este fenómeno que combinó cine, literatura y un espíritu contestatario.
La esencia de Caliwood se gestó en espacios como la mítica Ciudad Solar, donde estos artistas encontraron refugio e inspiración en la colectividad y la transgresión. En palabras de Ospina, eran “hijos de lo que pasó en mayo del 68”, una generación que rechazaba el statu quo y buscaba nuevas formas de expresión. Más que un simple grupo de cineastas, eran una comuna artística que desafiaba su origen de clase acomodada para sumergirse en la marginalidad de su país.
La propuesta de Caliwood se caracterizó por su estilo irreverente, su sentido del humor negro y su crítica mordaz a las estructuras de poder. Películas como Agarrando Pueblo (1978) de Ospina y Mayolo denunciaban la “pornomiseria”, término acuñado para cuestionar la explotación de la pobreza en el cine documental de la época. Lejos de la complacencia del cine comercial, estas producciones buscaban incomodar y abrir un debate sobre la ética de la representación cinematográfica.
Andrés Caicedo, por su parte, aportó la visión literaria y cinéfila al movimiento. Su pasión por el cine se reflejó en la creación del Cine Club de Cali y en su mítica revista Ojo al Cine. A pesar de su temprana muerte a los 25 años, su legado sigue vivo en obras como Que viva la música, traducidas a varios idiomas y reconocidas internacionalmente. Ospina, su amigo y compañero, defendió su genio asegurando que no fue un simple mito construido por su círculo, sino una voz excepcional cuya influencia ha perdurado por más de tres décadas.
El término “Caliwood” nació como una broma entre copas, pero se convirtió en un emblema de la identidad cinematográfica caleña. Desde su origen espontáneo hasta la actualidad, ha dejado huella en la cultura popular, al punto de inspirar museos, canciones y hasta letreros de negocios locales. Lo que comenzó como una pequeña revolución de cinéfilos terminó consolidándose como un hito del cine latinoamericano, demostrando que la verdadera transgresión artística es aquella que no solo desafía, sino que también perdura.
El marqués de nacionalidad peruana-española y dominicana, leonciopradino, y barranquino de corazón, Mario Pedro Vargas Llosa, ha cumplido 89 años de vida ininterrumpida, oficiosa, disciplinada, periodística, literaria, política, ensimismada, y apátrida.
Varguitas, como le llamó su tía y ex mujer Julia Urquidi, como fiel pupilo de Raúl Porras Barrenechea, quien le formó en las dotes del saber, se dedicó al periodismo y escribió sesudos artículos para ‘La Crónica’ y ‘La Industria’, hasta que en 1977 encalló en la columna propia: ‘Piedra de Toque’. Incluso, estrenó programa televisivo ‘La Torre de Babel’.
El autor de las vigentes ‘Conversación en la Catedral’ y ‘La Casa Verde’, es uno de los autores supervivientes del boom latinoamericano.
Y a propósito de la canción de Paul Anka “como un día domingo”, hace cuatro meses—un día de noviembre—Varguitas fue trasladado hasta la avenida Alfonso Ugarte N° 206, en el lugar que actualmente reposa un basural convertido en letrina pública.
Y—como recordar es volver a vivir—el Nobel se tomó una foto en el frontis de aquel vetusto lugar de lo que fue el ‘Bar La Catedral’; una taberna que en los cincuentas era esplendorosa y acogía a las luminarias de la literatura peruana.
No cabe duda que la vida de MVLL superó a las memorias de ‘El pez en el agua’. Él soñó con ser presidente; sin embargo, perdió las elecciones en 1990 en manos de un profesor nipón. Vargas Llosa se exilió en Europa y no quiso saber nada del Perú. Su derrota política quizá haya significado una de las más grandes frustraciones en su vida, aunque él lo haya negado en reiteradas ocasiones. Pero entendió que la vida también consiste en fracasos y se reconcilió con la tierra que lo vio nacer.
Hoy se afinca en Lima y en Arequipa, donde goza del cariño de los amigos, e incluso de los que no lo son, porque, siempre tendrán algo qué decir de él. Y en honor a las celebraciones por su cumpleaños número 89, el pasado viernes 28 de marzo se realizaron lecturas dramatizadas de sus principales obras, en cuatro distritos de Lima capital.
En la mesa estuvieron presentes los congresistas Montoya, Muñante y Barbarán, y como ponente especial desde el Tribunal Constitucional, Hernández Chávez. Curiosamente el viernes desde el TC se anuló la condena que recaía sobre Vladimir Cerrón por el caso la oroya.
Al respecto del derecho por nacer el magistrado Hernández Chávez señaló:
«No hemos conocido en la historia del TC un caso donde se haya presentado algún atentado respecto al derecho por los niños por nacer vinculado a una figura tan deplorable como el aborto (…) y sin embargo, no ha estado exenta de los pronunciamientos jurisprudenciales del TC».
Por su parte, el congresista Muñante refirió sobre los avances legislativos para la protección del niño por nacer así como el fortalecimiento de la protección a la madre gestante así como han venido archivando proyectos que buscan liberalizar el aborto en Perú, como el caso del proyecto de ley 954 «Que pretendía despenalizar el aborto y que fue rechazado contundentemente con todos los votos en contra de ese proyecto menos uno, el de su autora».
Si bien perú parece un país seguro para los niños por nacer, no obstante la realidad semántica jurídica es más compleja de lo que se espera.
Ya en la España post franquista en los debates sobre el derecho a la vida para la Constitución de 1978, el diputado de la corte y constituyente Gregorio Pérez Barba, se refirió a dicho derecho la cual discutían los antiabortistas proponiendo para la fórmula el uso de la palabra «Todos», mientras los abortistas querían se usará el sintagma «Todas las personas». Esto último porque en el código civil se establece que es persona aquel que vive 24 horas fuera del claustro materno. Siendo así, Pérez Barba intervino en el debate constitucional y con cinismo dijo:
«Desengáñense sus señorías, todos sabemos que el problema del derecho es el problema de quién está detrás del poder político y de la interpretación de las leyes (…) si hay un TC y una mayoría pro abortista «Todos» permitirá una leyenda del aborto y si hay un TC y una mayoría antiabortista «Persona» Impedirá una ley del aborto».
Entonces, lo que sucede es una cuestión de quien tiene el poder y no de qué dice la Constitución. Caso cerrado.
El tranquilo Uruguay es la víctima perfecta para la expansión de una nueva corriente terrorista. Centros comerciales y universidades fueron amenazados desde el sábado hasta este jueves en Uruguay.
Los hechos acontecen a menos de un mes de asumir la presidencia el frenteamplista Orsi. La amenaza se da cuando acaban de cambiar las autoridades policiales y la propia cabeza del ministerio de interior del Uruguay.
“Les informo que mañana iré a una facultad de la Udelar a primera hora a cometer una masacre. Iré armado con armas de fuego y cuchillos”. El marte por la noche un mail anónimo de una persona que aseguró ser integrante de una supuesta red extremista internacional llamada “764” llegó a la Udelar.
“Trataré de matar a la mayor cantidad de gente posible y luego me suicidaré. Además, transmitiré la masacre en directo por TikTok. Ustedes me causaron dolor, yo se los devolveré aumentado. Yo les demostraré a todos ustedes que Ninguna vida importa”, señala el texto, junto a una foto de armas y de municiones que forman el número 764.
Además, dicho correo, contenía un link a un canal de Telegram que, de acuerdo con El País, está inactivo desde hace 11 meses pero que servía para que sus miembros compartan contenido pornográfico y fotos de cortes autoinflingidos.
De acuerdo a la información policial, además de las amenazas de bomba a centros comerciales y a la Facultad de Medicina, se conoció el caso de una adolescente de 13 años que asistió a clases al liceo 48 de Montevideo, ubicado en Puntas de Manga, con una pistola. Además, el liceo de San Carlos,en Maldonado, tuvo que suspender las clases tras recibir un correo electrónico de una persona que amenazaba con cometer una “masacre” porque estaba “harto de tanto bullying”.
Por las amenazas en la Udelar, las facultades de Derecho, Economía y Arquitectura tuvieron que ser evacuadas este miércoles, en tanto que los centros comerciales afectados por las amenazas son el Montevideo Shopping, Punta Carretas y Portones.
La Policía Nacional de Uruguay se declaró este 26 de marzo “en alerta plena” mientras avanzan las investigaciones. El grupo 764, vinculado a la explotación infantil y la incitación a la violencia, podría ser responsable de estas amenazas.
La red 764 es una organización extremista vinculada a la explotación infantil y la incitación a la violencia y está considerada como una amenaza terrorista de nivel uno por el Departamento de Justicia de Estados Unidos y el FBI.
Fue fundada por Bradley Cadenhead, un adolescente de Texas en 2021 quien tomó el código postal de su ciudad, Stephenville. En 2023, Cadenhead fue declarado culpable de posesión de imágenes de abuso sexual infantil y condenado a 80 años de prisión.
Según el FBI, “estas redes utilizan amenazas, chantaje y manipulación para coaccionar o extorsionar a las víctimas para que produzcan, compartan o transmitan en vivo actos de autolesión, crueldad animal, actos sexualmente explícitos o suicidio. Las grabaciones se difunden entre los miembros de la red para continuar extorsionando a las víctimas y ejercer control sobre ellas”.
En febrero de este año, la Guardia Civil española detuvo a un hombre de 23 años, identificado como H. F. P., acusado de amenazar con atacar varios colegios en Valencia y quien aseguró ser miembro del 764.
El FBI emitió el 6 de marzo una advertencia pública sobre un “fuerte aumento de la actividad del ‘764’ y otras redes violentas en línea que operan en Estados Unidos y en todo el mundo”.
Dicha organización forma parte de un entramado global muy activo en redes que sigue una filosofía nihilista expresada en el aceleracionismo, una corriente que propugna el cambio radical a través de atentados aislados que perpetran lobos solitarios.
Por su parte la policía como la ciudadanía de Uruguay ha demostrado no estar preparado para posibles atentados reales. Uruguay se caracteriza por una sólida democracia desde 1985. Estos atentados ocurrieron en EEUU y en un país tan tranquilo como Nueva Zelanda. Algunos analistas políticos uruguayos señalaron que las amenazas consecutivas podrían ser usadas para probar los tiempos de respuesta de los sistemas de seguridad en el país antes de ejecutar un ataque real.
Destaca también la brecha generacional en Uruguay entre los mayores y los jóvenes al abordar este fenómeno. Existe un tráfico de información diferente entre los jóvenes más sensibles y mejor enterados de estos temas. Esto genera una distancia con sus interlocutores adultos pues no saben de qué están hablando. Mientras los jóvenes uruguayos siguen hablando de estas amenazas los adultos hablan de cualquier otra cosa.
A este punto cabe preguntarse cuáles son los protocolos que tiene Uruguay al respecto para enfrentar una situación así. También hace falta saber si cuentan con la tecnología o la misma tipificación penal respecto a esta nueva forma de terrorismo que emerge en el horizonte rioplatense. ¿Es este grupo realmente un peligro para Latinoamérica y acaso estaban probando los sistemas de seguridad para desencadenar un ataque a gran escala?
Estos grupos se organizan en foros extremistas como 4chan y se caracterizan por el uso de un lenguaje y referencias crípticos a través de copypastas y memes de texto dirigidos a solo los iniciados en una subcultura de internet. Su codificación semiótica es todavía inaccesible para la policía de países como Latinoamérica poco acostumbrados a esta cultura que nació en EEUU.
Cuál o cuáles son nuestras bases como personas, individuos, o lo que sea que seamos si lo somos… Nuestro mito fundacional, nuestro mito de origen… Nuestra narrativa. Qué tal si esa base se basa a su vez en un ocultamiento, una mentira. Algo que nos contaron, que no era así… O algo que nunca nos contaron… Pero que flota en el aire. Tú y quienes te rodeaban son vistos desde una luz nueva. Esta es una cuestión relevante en esta película.
Hay una admirable capacidad de insistencia en la inmersión, segura y progresiva del director, es un tema intensamente personal, urgente, en carne viva (impostergable, largamente postergado). Y lo personal es extraño, y lo propio se siente como ajeno… ¿no es curioso? Ninguna historia está nunca completa, y al no estarlo….
Somos (¿en qué medida? ¿cada vez más?) lo que hemos perdido, está en la base misma de lo que somos. Que es duro reconocerlo… Si somos ‘eso’, justo eso que hemos olvidado, que entrevemos en sueños, que sospechamos e intuimos y que no podemos formular correctamente, para lo que no tenemos un lenguaje que le haga al fin justicia.
La ausencia de alguien, que ni sabías que existió alguna vez, pero sí que sentiste de alguna manera esa ausencia, informulada, el tabú, el miedo de preguntar, eso va tomando forma, inunda tu conciencia, transmuta tu ánimo. Alguien cercano a ti, una hermana, en este caso. Ahí se verá cómo las historias de las familias se relacionan con las historias de las naciones: lo que se gana ocultando, el precio que se paga.
Una madre, sensible y dura a la vez, negando a su hija, como por una cuestión de principios, escamoteando datos del pasado, esa lucha sutil para ir ganando terreno, para que se vaya desvelando la trama que está en el corazón de la existencia de una familia, y de cuántas más con secretos semejantes.
La película es sobria, serena y no tan oscura como creo que podría haber sido, atemperada por la tristeza y la melancolía. Y sucede que la reconciliación, la recuperación de alguna armonía y de mayor aceptación de la realidad, se hace posible ante nuestros ojos.
Honrar a nuestros muertos, por los que, por lo menos en parte, en buena parte, vivimos.
En los pasillos del INDECOPI corren las apuestas acerca de si regresará Paolo del Águila a esa institución o no volverá jamás. El referido abogado fue presidente de la Sala Especializada en Procedimientos Concursales del Tribunal de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual hasta el 2024.
Del Águila se hizo tristemente célebre frente a una jugada elaborada (por personas que tendrán que pasar por la Fiscalía) contra el actual presidente del Partido Cívico Obras, Ricardo Belmont Cassinelli, mediante la cual el curtido periodista resultó impedido de conducir y dirigir su televisora fundada en 1986, Red Bicolor de Comunicaciones, conocido popularmente como RBC Televisión o el querido Canal 11 de La Victoria.
Para nadie es un secreto que, en medio de desaguisados, enjuagues y tropelías contra la ley, se llevó a ese emblemático canal ante el INDECOPI, donde existe todavía mucha tela que cortar por parte de la Secretaría Técnica de Fiscalización y por parte de la propia Comisión de Procedimientos Concursales, siendo Paolo del Águila una pieza clave para conocer toda la verdad sobre el despojo a Ricardo Belmont y a los legítimos trabajadores de un medio de comunicación que hoy prácticamente está en cuatro manos, las del primogénito de Ricardo Belmont y Phillip Butters.
Algunas fuentes oficiales dicen que la PCM ya no le quiso renovar el contrato a Del Águila en una entidad como el INDECOPI, donde los funcionarios tienen un pie dentro del Estado y otro pie en el sector privado.
Por años, malos presidentes del INDECOPI y sus súper especialistas, construyeron una entidad a la medida de los intereses de los grandes bufetes y las corporaciones, incluso se ocuparon de tener una gigantesca puerta giratoria para salir y entrar fácilmente sirviendo con absoluta impunidad a grandes entidades privadas y hasta se han dictado normas para permitirles firmar como apoderados, lo cual es injusto, antiético, contrario a la idoneidad e integridad, pues los expedientes contra esos grupos económicos resultan al final en manos de esa clase de personal del INDECOPI, no solo en el tema concursal sino también en la defensa del consumidor (basta conocer el Exp. 0553-2022/CC2 como botón de muestra, donde este escriba denunció a Coca-Cola y Arca Continental Lindley).
No obstante, volviendo al caso de Paolo del Águila, nos enteramos que en otro tema diferente al de RBC Televisión ha sido denunciado por la comisión del presunto delito de omisión, rehusamiento o demora de actos funcionales en agravio del señor Arturo Erick Malo Rabanal. Pero ante ello, como suelen hacer los funcionarios del INDECOPI, con mayor frecuencia e incidencia que en otras entidades del Estado, Del Águila solicitó que dicha institución le pague un estudio de abogados para que lo defienda frente a la carpeta fiscal que le ha abierto la Primera Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Trujillo – Equipo de Investigación N° 8.
Por cierto, el INDECOPI de inmediato le aprobó tal requerimiento, lo que implica que Del Águila puede contratar si desea al estudio jurídico más caro del Perú, y la citada entidad igual se lo va a pagar, gracias a los impuestos que pagamos los contribuyentes al fisco.
Sea como fuere, Del Águila está bajo investigación fiscal en Trujillo, pero cabe la pregunta, ¿qué elementos existen frente al caso de Red Bicolor de Comunicaciones y el proceder funcional de Del Águila cuando era vocal y luego presidente de la Sala Especializada de Procesamientos Concursales del Tribunal del Indecopi? Parafraseando a Julio Cortázar, ¿no estaremos frente a un interesante “modelo para armar” en el horizonte de la lucha contra el despojo de un medio de comunicación, el abuso y la impunidad?
Revisando documentación de fuente abierta, recordemos que una vez el abogado Brigham Young planteó la necesidad de que, en torno a Paolo del Águila se investigue si cometió desatinos legales, institucionales y morales, al permitir que el hijo de Ricardo Belmont Cassinelli siga al frente de una ilegal, ilegítima y fraudulenta junta de acreedores. Para entonces Brigham Young indicó que Paolo del Águila bien pudo en dos minutos solucionar un caso donde el Estado de derecho —Poder Judicial, SMV y Bolsa de Valores (Cavali)— ya le dio la razón al fundador y propietario de Red Bicolor de Comunicaciones S.A.A., Ricardo Belmont padre, pero optó por privarlo de su canal. Seguiremos atentos a este caso.