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Cultura

Adelanto de la novela “La casa de los vientos” del escritor Gabriel Rimachi Sialer

Primer capítulo de la nueva novela del escritor Gabriel Rimachi Sialer.

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Era martes cuando empezó el verano en Lima. Octavio lo recordaría así tiempo después: era martes y acababa de regresar de la clínica cuando sonó el teléfono. Al otro lado de la línea, la voz de su madre le anunciaba la gran noticia: Acabamos de vender la casa a una constructora, tenemos una semana para mudarnos, la demolerán en quince días ¿No te alegra, guapo? Van a levantar un edificio de esos modernos y nos darán dos departamentos, tu tía hizo un buen trato. Octavio no recordaría lo que había respondido entonces, solo que tuvo la conciencia de que algo en su pecho se derrumbaba con violencia, como derrumbarían días después la casa de su infancia.

Faltaban apenas tres días para la navidad y varias calles habían sido decoradas con luces de colores que titilaban al ritmo del sonido sintético de los villancicos. Octavio estaba acostado en su cama pensando en la noticia de la casa, en la imagen de las paredes cayéndose con los bulldozers pasándole encima, pero los villancicos atravesaban las ventanas y le provocaban una angustia que ya conocía porque venía de tiempos muy lejanos, de momentos que hubiera preferido no recordar. Se levantó, cogió su casaca y las llaves del auto y salió rumbo a la casa de sus padres. Cruzó Belén, Angamos y Santa Cruz, el parque Baden Powell y Manuel Tovar. Pasada la medianoche la ciudad suele estar poblada de sombras que se diluyen brevemente entre la luz de los postes y las luces navideñas que sobreviven enredadas como decoración en los árboles de los jardines. Lima es, a esas horas, una ciudad silenciosa y oscura donde la vida se esconde entre los matorrales, los oscuros pilares de los edificios o las esquinas alejadas de la avenida Arequipa.

Estacionó el auto en Triana con Retiro. Octavio apagó el motor y se quedó mirando la enorme casona en la que había crecido. Las buganvilias arrojaban ya sus flores por sobre la pared que rodeaba la casa y el gran jardín interior donde alguna vez sembraron astromelias; en el segundo piso alguien acababa de apagar la luz del baño ¿Sería mamá? Sus padres se habían divorciado hacía mucho tiempo. El reloj del auto marcaba las dos de la mañana y el cielo encapotado apenas si dejaba distinguir algo parecido a una luna. Apoyados los brazos sobre el timón, Octavio se quedó mirando la puerta principal mientras lo devoraba la noche. ¿Cuántas veces habría atravesado esa puerta durante el tiempo que vivió en ella? ¿Cuántos silencios encerraban esas paredes? Apoyó el mentón sobre sus brazos y sintió un ligero temblor recorriendo su columna.

—¿No olvidas tu botella de refresco?

—No, mami, ya la metí en mi lonchera.

—¿Y tu sándwich, guapo?

—También, mamá, ¿ya nos vamos? Mis amigos me están esperando en el colegio, hoy es la actuación del tercer grado.

—Espera que te acomodo la corbata, tan guapo mi poeta precioso —le apretó ligeramente las mejillas, Octavio sonrió—, mi Antonio Machado chiquito que ya está en el tercer grado. Listo, ya está.

El Inmaculado Corazón quedaba cerca de su casa y la caminata siempre resultaba refrescante “Un buen ejercicio para el espíritu”, le había dicho mamá alguna vez. En la esquina del colegio ya se veía a los alumnos caminar solos o acompañados de otros chicos, rumbo al ingreso principal donde la Miss Teresa los esperaba con una sonrisa, agitando el brazo para que llegaran a tiempo. Mamá había entrado y le había dado un beso en la frente “Que te vaya bien, mi amor, tu papá te va a estar viendo desde la sala de profesores, yo me voy por ahí a esperar la actuación”. Octavio la vio alejarse y entrar en la cafetería. Su papá, que enseñaba filosofía a los alumnos del quinto año, conversaba con sus colegas en un apartado del patio. Era el profe para todos sus estudiantes. Para él, era su papá.

Cuando Octavio encontró a sus compañeros, ya estaban organizando la formación para rezar el padrenuestro de cada mañana. El padre Richard los dirigía haciendo señales con los brazos. Era alto, muy gordo y de barba espesa. Debía odiar el dirigir a los niños todas las mañanas porque su rostro se encendía cuando alguien no respetaba la formación. Octavio vio a Mariano en una de las filas y se sonrieron. Uno de los chicos, que estaba en la parte de atrás, le dio un codazo al compañero de al lado y le dijo:

—Mira, mira, mira… ahí va el marica narizón.

—Uy, el hijo del profe, el delicadito ¿Por qué no me la agarras un rato como me la agarra tu mamá, cabrito? —dijo el otro frotándose la entrepierna.

Octavio borró su sonrisa, agachó la cabeza y siguió caminando. Se formó delante de Mariano y todos empezaron a rezar.

La clase de matemáticas era la primera del día; no había cosa más aterradora y aburrida que empezar la semana entre sumas y restas. Octavio podía memorizar largos poemas de poetas latinoamericanos o europeos, pero las matemáticas eran otra cosa. Por eso el recreo era el escape que él y sus amigos necesitaban para olvidarse de los números. Cuando sonaba la campana, el viento fresco de la libertad entraba en el salón para aclararlo todo. Alejar las brumas. Los chicos corrían al patio con una pelota bajo el brazo, formaban grupos y se distribuían los puestos: tú serás arquero, tú defensa, nosotros delanteros, y así. Los demás iban a la cafetería o simplemente se quedaban dando vueltas, conversando sobre la última película que habían visto en la televisión la noche anterior.

Nadie iba a jugar al jardín que estaba detrás de la capilla, solo Octavio, Mariano y Juan Carlos, que lo habían convertido en su espacio personal. Apenas llegaban, dejaban las loncheras con estampado de los Muppets, se aseguraban de que no hubiera nadie más que ellos, y Mariano ponía su cara de puchero:

—¿Qué telenovela vamos a interpretar hoy? —preguntaba entornando los ojos—. Yo quiero ser Fiorella Menchelli, el viernes vimos con mi mamá el capítulo entero de Carmín y estaba linda.

—Ah, no, pues —se quejaba Octavio— yo quería ser Fiorella, además soy igual de flaca y bonita.

—¿Bonita? —reía Juan Carlos— con esa nariz no podrías besar al profesor Tovar.

—Es cierto, Octavio —decía Mariano, con un tono condescendiente— con esa nariz, nou nou nou. Además, yo soy más bonita.

—Bueno, ya, está bien, tú serás Fiorella Menchelli, y Juan Carlos, como siempre, será nuestro galán hermoso de ojos negros. Yo seré entonces la tía mala…

A los ocho años tienes la conciencia de que hay cosas que están bien y cosas que están mal. Octavio sabía que esos juegos, donde él y sus amigos eran completamente libres, no eran buenos porque no eran comunes, pero ¿a quién le importaba si ese mundo, su mundo, era todo lo que les importaba durante los quince minutos que duraba el recreo?

—Hoy vas a recitar en la actuación ¿no? —preguntó Juan Carlos.

—Sí, me aprendí un poema muy hermoso de Antonio Machado ¿sabían que es brasileño? ¿Han leído sus poemas? Son hermosos.

—No —respondió Juan Carlos— no me gusta mucho la poesía, yo de grande quiero ser actor de telenovelas.

—Y yo seré una actriz hermosa —intervino Mariano, modulando su voz; era bonito, Mariano, sus facciones eran finas, sus ojos eran claros, su cabello era dócil.

—Sí —dijo Octavio— serás la más hermosa de todas, más hermosa incluso que Fiorella Menchelli.

Sonó la campana y todos salieron disparados rumbo al salón. Cuando entraron, dos de los chicos que estaban sentados al fondo le silbaron a Octavio como si fuera una chica, ¡Ahí viene el poeta cabrito! ¡Cabrito narizón! Gritaron. Entonces entró la Miss Carmen y todos quedaron en silencio.

Le decían la jirafa porque era una mujer enorme, altísima, su cabeza casi llegaba al umbral de la puerta del salón. “La jirafa…”, susurró Octavio, cuarenta años después, sonriendo en su auto. La mirada era brillante ahora bajo la noche sin luna que cobijaba Lima a esas horas. “Mi querida jirafa… tan enorme como su corazón…”, susurró.

—¿Y cómo están ahora, chicos?

—¡Muy bien, Miss Carmen! —respondieron todos a una sola voz.

—¿Ya están listos los que actuarán el día de hoy en “El día del padre Rector”?

—¡Pregúntele al poeta!  —gritaron del fondo, todos se rieron.

Miss Carmen dirigió su mirada a Octavio y Mariano y les preguntó:

—Chicos, ¿ya están listos?

—Sólo Octavio, Miss Carmen —respondió Mariano, entornando los ojos— él recitará el poema de un brasileño y también bailará negroide, yo no haré nada.

—Bueno, Octavio, confío en que todo saldrá Okey. Tú no te preocupes que estaremos apoyándote. Recuerda: subes, recitas el poema, haces la reverencia, bajas del estrado y corres al salón de al lado donde estarán los demás chicos preparándose para el baile. Te vistes rápido, yo estaré ahí para ayudarte y listo. Todo saldrá bien, ¿sí? Mi niño lindo… —le dijo la Miss Carmen, acariciándole la cabellera.

Octavio asintió con una sonrisa enorme. Adoraba a la Miss Carmen y ella lo adoraba a él. Era el niño que mejor se portaba desde que había empezado el primer grado, el que mejores notas tenía y el que menos problemas daba. Y ahora, además, iba a representar al salón por haber ganado el concurso de poesía de los juegos florales del Inmaculado Corazón. Tremendo honor.

Primaria y secundaria se había reunido en el patio. Eran poco más de novecientos alumnos en total. No hacía mucho calor así que nadie lo pasaba mal; además, siempre era mejor estar de pie en una actuación que sentados en clases aburridas esperando el timbre del recreo. Octavio había escuchado esto último en boca de algunos chicos durante uno de los recreos más largos, pero estaba convencido de que eso estaba mal. Al colegio se iba a estudiar y aprender, a pedirle a Jesús cada mañana por los más necesitados, y a querer cada día más a la Miss Carmen.

El padre Rector estaba sentado en primera fila observando los actos artísticos. Los demás curas sonreían entre sí murmurando algo durante y después de cada actuación. Los profesores civiles estaban también ubicados en los asientos principales. Los padres de Octavio no aparecían por ningún lado. Octavio subió al estrado, se puso delante del micrófono y sintió las miradas encima suyo. Los chicos de su salón le hacían muecas desde sus sitios, le hacían señales con los dedos; otros ni siquiera lo miraban. Los demás alumnos solo miraban al cielo esperando a que se acabara todo eso lo más pronto posible.

Al fondo, cerca de la puerta, vio por fin a su mamá y a su papá haciéndole señas de aplausos. Octavio entonces aclaró la garganta y empezó.

Anoche cuando dormía / soñé, ¡bendita ilusión!, / que una fontana fluía / dentro de mi corazón. / Di, ¿por qué acequia escondida, / agua, vienes hasta mí, / manantial de nueva vida / de donde nunca bebí? / Anoche cuando dormía / soñé, ¡bendita ilusión!, / que una colmena tenía / dentro de mi corazón; / y las doradas abejas / iban fabricando en él, / con las amarguras viejas / blanca cera y dulce miel. / Anoche cuando dormía / soñé, ¡bendita ilusión!, / que un ardiente sol lucía / dentro de mi corazón. / Era ardiente porque daba / calores de rojo hogar, / y era sol porque alumbraba / y porque hacía llorar. / Anoche cuando dormía / soñé, ¡bendita ilusión!, / que era Dios lo que tenía / dentro de mi corazón… Muchas gracias”.

Los aplausos estallaron al fondo del ambiente y fue creciendo hacia adelante. Octavio, con sus ocho años a cuestas, sintió el calor de la gratitud por el poema aprendido. Mamá y papá también aplaudían al fondo, aunque papá no tenía la misma sonrisa de mamá, pero qué importaba, el acto había salido bien.

Apenas termines el poema, bajas y corres al salón para ponerte el traje de negroide, le había dicho la Miss Carmen, y así lo hizo. Octavio bajó del estrado con cuidado y luego corrió al salón donde estaban los demás muchachos que iban a actuar con él. Todos ellos eran parte del coro del colegio y tenían su misma edad o eran uno o dos años mayores. El coro era una actividad interesante dentro de las propuestas artísticas del colegio porque les permitía algunas veces salir a participar en eventos o concursos con otros colegios que también tuvieran un coro. Octavio y Mariano eran parte del coro, pero solo Octavio bailaría con todos los chicos un negroide que había ensayado durante semanas. Dentro de su corazón solo estaba la alegría de que mamá y la Miss Carmen lo habían oído recitar perfectamente cada verso.

Entró corriendo al salón y cerró la puerta tras de sí.

—Chicos, ¿ya están listos para el baile? —Preguntó emocionado y feliz.

Eran veinticinco los niños de ocho, nueve y diez años que estaban en el salón. La Miss Carmen no estaba por ningún lado, seguro había ido a la cafetería o a coordinar el sonido de la canción con los encargados de la consola. No había ningún otro adulto. Los chicos rodearon a Octavio.

—Miren pues, al cabrito —dijo uno de ellos.

—El poeta narizón —dijo otro.

—Poeta maricón, más bien —dijo un tercero, más grande que los demás.

—Mi papá dice que a los maricas les gusta la caca —dijo alguien por ahí.

—Qué asco… —intervino otro —aunque, a lo mejor a nuestro poeta le encanta la caca también… ¿por qué no lo bautizamos?

Los gritos de los chicos se confundían con los aplausos del patio donde se realizaba la actuación. Mientras lo rodeaban, Octavio buscaba desesperado con la mirada a la Miss Carmen, pero era inútil, ella no llegaría sino hasta mucho rato después, luego de que le llenaran la camisa de basura y cáscaras de fruta que sacaron del tacho, luego de bañarle el cabello con escupitajos y flemas, después de salpicarle la cara y los brazos con témperas y tierra de alguna maceta. ¡Píntenle las piernas al cabrito! Gritaron, y Octavio se sacudía en el piso para intentar liberarse de las manos que le agarraban el trasero, que le pellizcaban los testículos, que la jalaban las tetillas, ¡Por favor, por favor!, gritaba, pero sus lamentos se ahogaban entre las risas y los golpes y la basura entre su cuerpo y la camisa. ¡Por favor, por favor!  Rogaba, pero era en vano. Dos chicos más grandes lo agarraron de las manos mientras otro le pintaba la cara con un plumón verde en medio de las risas y los insultos. Arrastrándose casi a ciegas por las lágrimas que se mezclaban con las témperas que chorreaban de sus cabellos, logró liberarse de los compañeros y salió corriendo hacia un salón cercano. Entró y cerró la puerta, quería respirar, pero no podía, el llanto lo ahogaba, el cuerpo le temblaba. Al niño de ocho años, la estrella del coro, no le alcanzaba la voz para llamar con un grito ahogado a su mamá, que lo buscaba con la mirada en el patio de honor. Vio entonces una carpeta y se metió debajo de ella. Enroscado como un caracolito intentó controlar su respiración. Se preguntaba por qué, por qué, por qué… y entonces estalló en llanto.

Cuando la pena que uno lleva dentro es más grande que uno mismo, todos los sonidos exteriores desaparecen. Octavio nunca supo si fueron segundos, minutos u horas el tiempo que permaneció debajo de aquella carpeta, solo recordaba una eternidad de llanto y después haber visto un brazo adulto aparecer bajo la carpeta, con una pulsera dorada en la muñeca, una mano que se abría y cerraba, y una voz —la de la Miss Carmen— atravesada por la pena, que le decía: “Tranquilo, tranquilo, conmigo estás seguro, Octavio, no va a pasar nada, mi niño, estás seguro, ven conmigo, tranquilo… qué te han hecho, mi poeta…”. Entonces Octavio se abandonó a esas manos cálidas que lo sacaron y lo abrazaron hasta que llegó su papá y se lo llevó cargado entre sus brazos. Octavio no recordaba con claridad cómo había salido en ese momento del colegio, cómo es que a su papá le habían dado de pronto permiso para retirarse del trabajo y llevárselo a su casa; pero sí estaba seguro de que él no le había dicho absolutamente nada durante todo el camino, solo lloraba desconsoladamente; el hombre grande que él adoraba no le había preguntado qué era lo que le había pasado, por qué estaba así con la ropa rota y orinada de espanto, lleno de basura y flemas y témperas en el cabello; solo lo había cargado hasta la casa a donde ya había llegado su mamá hecha un mar de lágrimas.

—Baña al niño —le ordenó papá— y acuéstalo, que descanse. Conversaremos de esto en la cena.

Pero llegó la noche y no se habló de nada. Octavio comió, con ese suspiro acelerado que tienen los que lloran con el corazón, mientras su madre lo miraba en silencio.

—¿No vas a decir nada sobre lo que le pasó al niño? Si no llega la Miss Carmen ¿qué hubiera pasado? —preguntó mamá, pero papá solo se puso de pie y se fue a su dormitorio, mudo, y apagó la luz.

Aquella noche Octavio soñó que caminaba por la orilla de un río de barro, y que una mujer vieja, con un largo mechón blanco entre sus cabellos negros, se le acercaba mientras le decía que él iba a ser “un gran varón, un gran varón, un gran varón”. Eso recordó al despertar, como un eco lejano que se iba perdiendo con la claridad de la mañana. Al día siguiente no fue al colegio y tampoco los días que siguieron. El fin de semana papá se apareció con un saco que llenó de arena y colgó en el jardín.

—Ven acá, Octavio, hoy vas a aprender a defenderte de los demás.

Octavio se acercó con miedo. Él era sumamente delicado, lo sabía, era consciente de eso, no le gustaba la violencia ni las peleas ni la sangre y prefería leer poesía y ver telenovelas antes que pensar siquiera en golpear a alguien. Pero papá también lo sabía.

Estiró los brazos y papá le cerró los puños con violencia. En el jardín el sol quemaba la piel al mediodía y evaporaba el agua con que habían regado el jardín por la mañana, y Octavio estaba ahí, frente al costal de arena, dándole golpes una y otra y otra vez.

—¡Así no, carajo! —gritaba papá —¡Tienes que golpear girando la espalda! Toda la fuerza está en la espalda, nace de ahí —decía mientras lo cogía con fuerza de los hombros y lo ubicaba frente a su adversario de yute relleno de arena— y luego sigue la ruta del brazo y el puño. ¡Golpea!

Octavio temblaba. Lanzó un golpe.

—¡Golpea bien, carajo! ¡Así! —y papá lanzaba un golpe que hacía girar el costal.

Octavio entonces golpeó una y otra y otra vez y las lágrimas empezaron a brotar y seguía golpeando y los brazos le dolían, las muñecas le dolían, los dedos le dolían, los nudillos pelados le dolían. “Ya no puedo, papá, —dijo en algún momento— ya no puedo”. Pero tenía que seguir dándole al costal hasta que se le doblaron las rodillas y el llanto nuevamente y la saliva que salpicaba y papá mirándolo con cólera porque no era, no iba a ser jamás, el hombrecito que él había esperado. Desde la ventana de la cocina, apretando entre sus manos el secador de los platos, mamá miraba toda la escena con el grito contenido.

¿Por qué tenía que soportar toda esa mierda si no les había hecho nunca nada? Pensaba Octavio, apoyado en el timón de su carro mientras la noche empezaba a disiparse y las luces navideñas se apagaban poco a poco. ¿Por qué si era tan solo un niño?

Pero no tenía respuesta. Solo más y más preguntas en ese rostro ya adulto y surcado por las lágrimas, con un gran vacío en el corazón.

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Cultura

“Nos quedaba el Mar” libro del periodista colombiano Laureano Dominguez

Los inmensos beneficios y propiedades del agua marina reunidos en un libro.

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Bajo el título de “Nos quedaba el Mar”, el periodista e investigador colombiano Laureano Domínguez reúne una interesante selección acerca de la investigación sobre los beneficios y propiedades del agua del mar. En esta obra, Domínguez presenta diversos estudios y ejemplos de cómo el agua marina puede lograr beneficios biológicos y sociales en núcleos poblacionales, de manera gratuita.

Se trata de un compendio de experiencias y anécdotas que se apoyan en estudios científicos que demuestran, no sólo el origen marino de la vida, sino la persistencia del medio marino en todo lo vivo.

Domínguez  propone la creación de dispensarios marinos, mareductos, pilotajes de desarrollo de agricultura con agua de mar y redes solidarias para el suministro gratuito de agua de Mar.

Es un hecho que el cambio climático está afectando al mundo entero. La sequía y la escasez hídrica amenazan la vida en nuestro planeta. Ante esta situación, Domíguez propone el uso de los Sistemas de Impulsión de Agua Marina, SIAM, en las zonas con más riesgo. En el Perú, por ejemplo, entre 7 y 8 millones de peruanos no tienen agua potable.

“Asimismo, entre las propiedades del agua de mar está el desintoxicar y oxigenar la piel, reducir el estrés, tonificar el tejido muscular, limpiar y flexibilizar las articulaciones, ya que el agua marina es un regenerador celular en general”, explica Laureano.

“También hoy se usa en la elaboración de cerveza, la agricultura (con café, maíz y arroz) y la ganadería”, añade.

El trabajo y la investigación que Laureano Domínguez lleva a cabo alrededor del todo el mundo es financiado gracias a la visión de los productores de cine y amigos desde Homewood-Flossmoor High School en Chicago, Carey Westberg y Oscar Delgado, quienes tuvieron la visión del uso del agua de Mar como una solución a la crisis que producirá la sequía mundial que viene en camino, además de la crisis climática múltiple anunciada.

Este apoyo es por el espíritu y memoria de Marge Quitter.

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Cultura

Esculpiendo a la gente de rancho

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Dicen que los actuales habitantes de Ica, descienden de los yungas, pero en ellos existen también rasgos paracas y de africanos. Esto último porque los hacendados importaban esclavos para que labraran la vastedad de sus haciendas. Y de esta combinación, nacieron los que hoy llamamos iqueños.

E iqueño es el maestro Luis Hermenegildo Peña Pérez, que ha escogido la escultura para perpetuar esas ensoñadoras imágenes de los hombres y mujeres de campo, llamados también campesinos o con cierta ironía, gente de rancho. De su inigualable arte, han salido escenas bucólicas que retratan la vida campestre de manera figurativa y recreada magistralmente como si fuera una pintura, porque este señor que es devoto del Señor de Luren, vive en el campo.

Las escenas costumbristas nos recuerdan al pintor arequipeño Vinatea Reynoso porque ambos cultivan el tradicionalismo figurativo , el uno con la técnica del óleo y el otro, esculpiendo a veces en madera y otras en fibra de vidrio, cemento, vaciado de aluminio o madera, material empleado en esa talla  del caballo, que él lo interpreta como la fuerza del trabajo campestre, porque el caballo jala el arado.

Maestro y tallador

Luis Peña, escogió la carrera de la docencia que ha ejercido en la Escuela Superior de Formación Artística “Sérvulo Gutiérrez” de Ica, siendo su director desde 1999. Pero amante de las letras también, es miembro de la ANEA sede Ica y parte del Consejo Regional de Cultura de la DDC de Ica, de la Asociación Iqueñista de Historia y Tradición y de la Asociación Cultural “Víctor Pacheco Cabezudo”.

Escultor egresado de la Escuela Regional de Bellas Artes de Ica, es bachiller en dibujo y escultura. También recibió clases particulares en el taller del escultor Luis Peña Peña y tiene en su haber 33 exposiciones colectivas y distinciones múltiples entre las que se encuentran haber sido designado como el “Escultor del Año” en 1995. Hijo predilecto del distrito de Salas en el 2008. Sus trabajos se exhiben en lugares públicos y privados.

Ica, productora de la mejor uva de la región como la quebranta, borgoña y otras, industrializó la fabricación del pisco y del vino a veces de manera artesanal y son esas estampas las que le sirven de motivo al maestro Pérez para recrearlas en grupos escultóricos de gran realismo.

Lima Gris, ha querido conocer algo más del trabajo artístico de este eximio escultor que ya va preparándose para participar con una exposición individual en el Festival Internacional de la Vendimia, que se realizará en Ica en marzo del 2023.

La escultura es su fuerte y reviso que utiliza diversas técnicas, pero no he visto que trabaje con bronce. ¿Existe alguna desventaja con este material?

No existe ninguna desventaja, el modelado en arcilla es el inicio y principio para realizar obras vaciadas con cualquier material, esto significa que lo principal es modelar. En bronce se hacen pocos trabajos por su costo elevado y el poco conocimiento que existe para su conservación como se puede apreciar al ver obras en bronce en los distintos espacios públicos

Me parece que la fibra de vidrio tiene más demanda entre los escultores en estos últimos tiempos. ¿Qué cualidades posee?¿Puede reproducir la textura y volumen de los personajes con precisión?

Desde los años 60 que llega al Perú, se ha venido incrementado su uso, es tan útil y fiel que permite reproducir cualquier textura o tratado de superficie pero depende de un buen modelado y de utilizar un molde perfecto y muy bien tratado el cual permita reproducir las características, texturas, improntas que la mano de escultor deja en su obra.

Su motivación está en el campo y ha logrado esculpir lo que otros artistas hicieron con la pintura. ¿Existen referencias de que otro escultor como usted, recree escenas campestres?

El hecho de haber nacido y vivido en la campiña y al tener como referente muchos escritores y poetas en mi distrito que le han cantado al chaucato (ave), al pallar, al mango, maíz, al agua nueva, cerro prieto, a la vid, al parral, al surco, a la cachina, al lagar y han creado villancicos, estas creaciones me han servido para resaltar lo cotidiano, las costumbres, tradiciones, el entorno, el arado y otros elementos de la campiña. No tengo conocimiento de otro escultor que tenga este estilo, de existir sería interesante conocerlo.

Algunas de las obras del artista.

Ha participado en numerosas exposiciones colectivas en Perú, pero nunca en ferias artísticas en el extranjero. ¿Por la dificultad en el traslado de sus obras?

Efectivamente viajar al extranjero llevando esculturas es algo complicado por el volumen y las formas de las mismas además yo trabajo en la línea de la monumentalística por lo tanto es complicado el traslado.

Aparte de la asistencia al taller del maestro Luis Peña Peña ¿ es su pariente? Creo que no tiene estudios académicas de las disciplinas que practica, siendo en cierto modo un autodidacta. ¿Qué ventajas o desventajas encuentra en este tipo de aprendizaje?

El escultor Luis Peña Peña es natural del Distrito de Guadalupe-Ica, somos parientes y he asistido a su taller desde los años 1990. Tengo formación académica pues egrese en el año 1984 de la Escuela Regional de Bellas Artes de Ica con el Titulo en Bachiller en Dibujo y Escultura- Opción profesional cerámica y el resto de conocimientos los fui ido adquiriendo con la práctica continua en mi taller, perfeccionando técnicas, elaborando proyectos artísticos, innovando formas,  hasta  consolidar  un estilo propio para cantarle a la naturaleza, a los personajes, a mi tierra.

¿Cuánto ha dedicado al tallado en madera? Lo hace solamente en relieve o también con figuras completas?

Realizo la talla en madera según requerimiento de relieves, rostros y figuras de formato pequeño.

¿Encuentra que las nuevas generaciones de artistas, se interesen en la escultura?¿Tiene discípulos?

La escultura es una técnica muy laboriosa que requiere tiempo, dedicación, disciplina, concentración, orden y pienso que por ello se les hace difícil a los jóvenes practicarla. Trabajo con mi familia y con ellos comparto mis técnicas sobre la escultura esperando crear una herencia generacional.

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Cultura

Abogado Heraclio Cereceda habla de la lucha contra la corrupción en el Cusco [VIDEO]

Letrado cusqueño nos explicó los motivos de porqué nuestro patrimonio cultural viene siendo atropellado por las propias autoridades.

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Lima Gris conversó con el abogado Heraclio Cereceda, presidente de la Comisión de Juristas Contra la Corrupción de Cusco, quien viene haciendo seguimiento desde hace muchos años sobre los atentados contra el patrimonio cultural en la ciudad imperial.

El letrado nos comentó sobre la construcción irregular del Hotel Sheraton en la calle Saphy, en donde el Poder Judicial ya había dictaminado hace 2 años demoler esa construcción; añadiendo que esta denuncia en la actualidad se encuentra en revisión en el Tribunal Constitucional, luego de que la jueza constitucional en primera instancia del cusco dispusiera su destrucción.

Asimismo, explicó que ya no sienten la misma confianza hacia la Dirección Desconcentrada del Cusco (DDC), debido a sus malos manejos en gestiones anteriores.

Por otro lado, también nos comentó sobre lo que viene ocurriendo con la construcción clandestina de hasta 19 antenas transmisoras, las cuales fueron percibidas en el año 2018 por trabajadores.

Fue durante la gestión del arquitecto Freddy Escobar Samalloa, quien en ese entonces ocupada el cargo de sub director de la DDC, en donde fueron apareciendo esas antenas en la propiedad del Hotel Belmond, recalcando que no contaba con ninguna autorización para la edificación.

El doctor Cereceda, no dudó en decir que se encuentran involucradas 4 empresas de telecomunicaciones, las cuales son Telefónica, Claro, Movistar, Entel y Bitel, según la denuncia interpuesta por el abogado, detallando que, a la fecha, de acuerdo a imágenes satelitales se han detectado hasta 19 antenas.

No está de más mencionar que dicho espacio es considerado como patrimonio cultural, siendo ese tipo de construcciones atentatorias contra su preservación.

El doctor Cereceda no se guardó nada en esta reveladora entrevista.

En tanto, tampoco quiso desaprovechar la oportunidad para criticar a los congresistas Guido Bellido, Alejandro Soto, Katy Ugarte, Luis Ángel Aragón, y Ruth Luque, quienes son naturales de Cusco, pues ellos están “más están preocupados en el tema de Pedro Castillo, o de salvar sus trabajos”, que de trabajar o investigar lo que viene sucediendo en su ciudad natal.

Finalmente, en esa interesante entrevista, se pronunció en lo que viene sucediendo en la ciudadela de Machu Picchu, respecto al aforo permitido, mencionando que ya la Unesco había advertido que el máximo de turistas permitidos era de 2240, pero del sector turismo solo les interesa “llenar sus arcas”.

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Cultura

Paul Pajuelo: “En la BNP tenemos a una Shakira, ciega, sorda y muda” [VIDEO]

La jefa Fabiola Vergara es sindicada como la principal responsable de la crisis de la Biblioteca Nacional del Perú. Aquí la entrevista con Paúl Pajuelo, representante de la Asociación de Bibliotecólogos del Perú, que además denuncia la difusión de la ideología de género en la BNP con los recursos del Estado.

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Las críticas son duras contra la jefe de la Biblioteca Nacional del Perú, Fabiola Vergara Rodríguez, ya que su gestión es señalada como mediocre por los representantes de la Asociación de Bibliotecólogos del Perú. Para la mencionada asociación, Vergara se ha convertido en una Shakira en el cargo: ciega, sorda y muda.

Paul Pajuelo, representante de la Asociación de Bibliotecólogos del Perú, en una reciente entrevista en el programa de Lima Gris, mencionó que la asociación advirtió en la actual gestión de Fabiola Vergara trabaja un gerente general de la Biblioteca Nacional del Perú (Carlos Felipe Palomares) que aprobó el gasto del requerimiento para los pagos a Richard Swing, un Director de Desarrollo de Políticas Bibliotecarias que no es bibliotecólogo. Un Director de la Dirección del Libro y la Lectura (Leonardo Arturo Dolores Cerna) ¿Qué hace un administrador de empresas en una dirección especializada el libro del Ministerio de Cultura del Perú?. Es decir, gente que no cumple un perfil profesional para ocupar estos puestos claves.

Fabiola Vergara, jefe de la BNP.

Además, Pajuelo comentó el importante trabajo que ha venido realizando la Contraloría General de la República, pero también cuestionó la falta de fiscalización por parte de la Comisión de Cultura del Congreso.

Para finalizar, Pajuelo también denuncia la idolología de género que difunde la BNP utilizando los recursos del Estado.

Aquí la entrevista completa.

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Cultura

Lanzamiento y presentación del libro Cartas de Ultramar, de Kareen Spano

Poemario será presentado esta tarde en la Casa de la Literatura a las 6 de la tarde.

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El libro de la escritora Kareen Spano se presentará en La casa de la Literatura Peruana, en la ex estación de Desamparados (Jirón Áncash 207), espalda de Palacio de Gobierno, este 1 de diciembre a las 6 de la tarde. Le acompañarán en la mesa los poetas Héctor Ñaupari y Harold Wilson, así como la actriz Trilce Cavero quien leerá algunos de sus poemas.

Poemas para decirse a la oreja o a gritos en una pelea, así es el poemario de la escritora y editora Kareen Spano, Cartas de Ultramar (Editorial Gatoviejo. 2022). Poemas de carne y hueso, manchados de sangre y carcajadas. Porque estos poemas duelen, te empujan, te patean, escupen y pegan.

Sobre Kareen Spano

Actriz egresada del Teatro de la Pontificia Universidad Católica del Perú, es también una escritora, editora, dramaturga, asesora de escritores y conferenciantes, y actriz con 33 años de trayectoria artística. Es madre y fue desahuciada al nacer. Ha participado en películas como Mariposa negra (2006); Sangra. Grita. Late! (2017); y recientemente en Pilona (2021) de July Naters. Ha sido guionista en Mi novela favorita de RPP.

Su primera incursión en la literatura fue a través de Antología Pagana (Editorial Paradiso,2014). En 2020 editó, dirigió y antologó Hastío. Antología deliciosa del sinsabor (Zumbayllu, un brazo editorial de CampoLetrado Editores), una selección de 20 autores de seis países. En 2021 participó en el rescate editorial de El cuarto de los trebejos, de Carmen Luz Bejarano (GatoViejo editores en colaboración con el Ministerio de Cultura).

En abril de 2022 los poemas de Kareen obtuvieron reconocimiento internacional al ser publicados por la revista Temporales de la Universidad de Nueva York.

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Cultura

La negra lucidez de la poesía de Sebastiao Uchoa Leite en Contratexto

Lee la columna de Julio Barco.

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Podríamos considerar que la poesía brasileña, como parte de su propia cultura, expresa solamente alegría y efusividad, sin embargo, leyendo a sus autores más clásicos, uno puede notar que su poesía transita en una enorme lucidez. Sea por la promoción de Modernismo o el Concretismo de la primera mitad del siglo XX, con autores Drummond de Andrade o Haroldo de Campos, o por autores más de estos días como Leminski o Ferreira Gullar, la poesía brasileña guarda un gusto enorme por meterse en los laberintos del pensamiento. Y, después de este paseo interior, dar a luz un tipo de verso irónico y amargo, que nace de la lucidez:

Acércate y contempla las palabras.

Cada una

tiene mil fases secretas sobre la neutra faz

y te pregunta, sin interés por la respuesta,

pobre o terrible, que le des:

¿Trajiste la llave?

(Poema Procura de la Poesía de Drummond de Andrade)

    
Esta tradición se siente al leer las páginas de Sebastião Uchoa Leite cuyo Contratextos (Ed. DVD de Poesía, 2001) analizaremos hoy. Primero hay que afirmar que se trata de una poesía que nace de la condensación: prima lo menor, a lo vasto; prima el verso como apotegma y absoluto:


No es posible pensar
la verdad
excepto como veneno


O:

La poesía es un reto.
No
(necesariamente)
un concepto.

Ambos versos, del poema Otro Esbozo nos expresan no la emoción de una experiencia, sino la reflexión de una experiencia. No es un poema sujeto a un contexto, se ha eliminado el fondo para ser solo mensaje desnudo: la poesía es un reto, es decir, un ejercicio que necesariamente implica trabajo, desafío de lo que se construye, construcción, es decir, movimiento, armatoste, esqueleto mental. Pero esto se da dentro de un esquema que se piensa pesimista, oscuramente: no es posible pensar la verdad. El lenguaje no puede cifrar la realidad; apenas y la intuye, como en el pensamiento de Chuang Tse:

No sé cuáles entre ellas (las palabras) están en relación directa con la realidad que pretenden nombrar y cuáles no lo están. Si algunas lo estuviesen y otras no, y ambas estuviesen en relación unas con otras, puede concluirse que las primeras serían indistinguibles de las últimas. A título de prueba, diré algunas de esas palabras: si hubo un principio, hubo un tiempo anterior al tiempo anterior al principio del principio, que a su vez…

Al querer afirmar la realidad en el lenguaje, Chuang Tse encuentra una evidente disyuntiva: si la realidad se afirma en un solo significado, es evidente que aquel significado deviene de otro; y si un significado, conduce a otro, ¿cuál es el significado absoluto? La poesía de Sebastia Uchoa gira en torno a esa divergencia: realidad y lenguaje, utopía y lenguaje, vida y lenguaje. Así, se muestra que la poesía es una contradicción, se usa como un acercamiento y nunca llega a su propio límite: el pensamiento de la propia poesía se torna materia del poema y su construcción es necesariamente pensar el poema, que no es abstracción si se comprende que pensar el poema es pensar la mente humana. Y vaya mente la de Uchoa Leite que nos sitúa tanto en lo cultural como filosófico. Así, los poemas de este trabajo resultan ser afines al título de la antología: van contra la marea de lo convencional en el texto:

Excepto algunas metáforas
Nada es nada
No la máquina Enigma
O el desenigma total:
Los códigos
(Del poema Excepto algunas metáforas, página 76)

O muestra, dentro de su lucidez desenfadada, una crítica a los viejos cánones de la izquierda:

Leer el Capital
está cada vez más difícil
el mundo está girando al contrario
el pensamiento enloqueció.
(del poema FAIT DIVERS (1980, pág.33)


La lucidez de Ulloa es ácida pero reveladora. Una poesía que habla desde nuevos espacios, de ahí que se sienta dislocada de los centros de poder y sentido común. Una poesía que goza de una hermosa y rara vigencia; no como pensamiento dogmático, sino, como una suerte de pensar alternativo, donde la poesía respira un aire de mente inquisitiva.  

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Cultura

La Alianza Francesa de Lima inaugura la exposición “Los indeseables: Cartografías del deseo”, de Kay Zevallos Villegas

Del 07 de diciembre al 07 de enero del 2023.

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La Alianza Francesa de Lima presenta la exposición “Los indeseables: Cartografías del deseo” de la artista Kay Zevallos Villegas en su galería de Miraflores L’Imaginaire, desde el 7 de diciembre hasta el 7 de enero 2023 con ingreso libre. La muestra incluye fotografías y videos con una intervención muralista del pintor iquiteño Ashuco.

Kay Zevallos Villegas, conocida como Kay, artista pluridisciplinaria, se somete a la transformación de su identidad para travestirse en una Drag Queen tropical, y vivir desde su cuerpo la mirada ajena, a veces seducida y otras, inquisidora. Mirarse a sí misma desde esta otredad, atreviéndose al deseo de lo “indeseable”, intercambiando identidades entre seres/artistas performáticos, desde quienes florecen signos de supervivencia, luchas y sueños, en una Amazonía siempre transformadora.

La exposición es curada por el artista y gestor cultural Christian Bendayán, artista visual y curador nacido en la ciudad de Iquitos. Ha realizado varias exposiciones y participado en diversas bienales y trienales internacionales.

Kay vive y trabaja en Francia, actualmente se encuentra realizando una residencia artística en la Ciudad Internacional de las Artes (París), galardonada  en la categoría performance y artes visuales. Ha sido formada en danza contemporánea y artes escénicas entre Perú, Francia y Argentina. La artista peruana escénica y visual realiza intervenciones en espacios públicos, galerías de arte y teatros. En su planteamiento, la cuestión cartográfica -entendida como una red de vínculos existentes o por crear- es preponderante y vincula a los cuerpos. Las de los seres vivos, pero también las de los inanimados.

Esta exposición fue presentada originalmente en un espacio público en la ciudad de Iquitos en julio del 2022, y fue censurada y retirada abruptamente a las pocas horas de haberse inaugurado. Este año, la Alianza Francesa de Lima la mostrará íntegramente desde el 7 de diciembre  hasta el 7 de enero 2023 y durante la inauguración se realizará la performance Trans- identité con la participación y colaboración artística de las artistas iquiteñas Umbrella Ice, Arguz Ice y Estrella Ice, además de la presencia del DJ Orishinax.

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Cultura

Una mujer perpetua

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Como una “mujer perpetua” o “aquella luz que no se agota”, la bautizó el amor. Ella, Mihaela Radulescu, nacida en Rumania, fue la esposa del ingeniero metalúrgico y escritor Renán Barrio de Mendoza, quien le hizo una sentida semblanza en el libro de cuentos construido por ambos, CORTEDADES (cuentos cortos, muy cortos y no tan cortos, creados en la faja caminadora) escritos ante la inminente muerte de ella y editado por el sello Garamond en agosto del 2022. La portada y las ilustraciones interiores, las realizó Mihaela. La edición se presentará el día 30 en el Centro Cultural de España , a las 7.30 y los presentadores serán el Dr en Literatura Elton Honores Vásquez, el narrador Jorge Valenzuela Garcés y el periodista y editor, Jorge Barcelli.

Son 55 narraciones que caminan entre la Ciencia Ficción y el absurdo e incluso el humor negro, en donde está presente en formas metamorfoseadas el miedo. ¿A lo desconocido? ¿A la vida? A la ciudad?. ¿O simplemente, un miedo por sí mismo?.

¿Quién fue ella? Mihaela Radulesco, fue una conocida curadora de arte, profesora universitaria, filóloga, actriz y poeta. Esto último lo acredita su poemario UN CIELO DE COLOR FRESA, editado por el grupo Magdala en el 2004, y que extrañamente conserva un cierto aroma de perfume dentro de sus páginas. La atmósfera del texto refleja un gran dominio semántico, en donde eros navega de manera apacible pero también coexiste un hastío manifiesto por la masificación de las ciudades, de la multiplicación homogénea de las sociedades.

La muerte como escapulario

Desde que nacemos, nos vamos muriendo, sin embargo nos aferramos a la vida  como si la eternidad que cada uno idea de acuerdo a sus creencias, nos librara de ese incógnito trance.

Frente a este irse y no irse, existe la teoría de la reencarnación, según la cual, el alma después de la muerte biológica migra para empezar otra vida. Los seguidores, sean budistas, hinduistas o de las religiones africanas, y otras, llaman a este proceso Samsara, que se repite hasta que el alma se limpie de sus karmas.

Un limeño en Bucarest

Por los años 80, el ingeniero Renán, (que curiosamente lleva por nombre el apellido del escritor Ernest Renán, autor de esa colosal “Vida de Cristo”), llegó a Bucarest, capital de Rumania para llevar un proyecto de Planificación y Desarrollo y dentro del grupo latino, conoce a Mihaela Radulescu quien al año siguiente se convertiría en su esposa.

Renán, que amó desde adolescente las lecturas de Dostoievsky, Clarice Lispector. Marguerithe Yourcemar, Rivera Martinez, Arguedas, fue introduciéndose de a pocas en la escritura, secundado por la “estrella”, tal como ella se autodefinió siempre. Una estrella de calidez, conocimiento y alegría, que supo entender a este hombre tímido, de hablar casi en voz baja, como lo percibí en nuestro encuentro, hasta formar con él una sociedad literaria y escribir al alimón CORTEDADES. Una singularidad de la edición es que la supuesta reseña la realiza Fhelly, su gato, detalle que hace juego con el humor negro que a veces encontramos en estos cuentos.

Lima Gris, entrevistó al ingeniero y escritor, que gusta de la investigación y el desarrollo de nuevas tecnologías, tanto como de la edificación de narrativas. Entre sus creaciones citamos las novelas: El retorno de los tiempos y El Cantar de Yshtar (2002), El Vagón (2012) y los cuentos inéditos, Lecturas irreverentes y Testimonios Silentes.

No es común escribir sobre la muerte antes de que la experimentemos con la pérdida de un ser querido. Tú y tu esposa escribieron esos  relatos cortos sobre este tema ¿Qué los motivó?

La muerte es un motivo recurrente en la literatura, sin embargo, en este caso la muerte es una causa concreta. El proceso de decadencia física de Mihaela se fue acelerando a partir de Marzo del 2020, hasta ese momento ya llevábamos tiempo en la lucha contra el cáncer de páncreas. Tres años sin escape, metidos en una situación sin futuro  y si no fuera por la pandemia, hubiera podido ganar unos meses más, o tal vez años. De qué más se podría escribir en ese marco, sino de la muerte. Los cuentos los escribí yo, pero ella intervino en las ideas. Cada epifanía era transformada en historia gracias a su visión y consejos.

En los temas que tratas, encuentro un desasosiego ante un inminente peligro que acecha todo el tiempo. ¿Es el miedo a la vida misma? lo encuentro profundamente existencialista aunque no sé si te interesa la Filosofía.

Toda mi literatura sigue el mismo camino, la depresión, el desasosiego, la melancolía y un enfrentamiento ante una evidencia: no hay salida. Mi visón es oscura, siempre lo fue y aunque me atrae el existencialismo, he terminado integrándome en un determinismo oriental que ha llenado mis inquietudes y compensado mi desespero. La vida no provoca miedo sino frustración, es el hombre, el destructor, no puede construir nada “humano”, sus motivaciones son individuales, definidas por los instintos, llenas de la búsqueda de lo animal y su forma fundamental: el poder, es más, su carrera hacia el apocalipsis es desenfrenada, el egoísmo, la falta de amor (por lo esencial, por los demás, por la armonía), son sus características. La esperanza es vana y aun así, presente. La única medicina son los sueños, la búsqueda de un camino, el reconocimiento de la divinidad, que no es comprensible y menos apropiable.

La reencarnación también está presente en vuestros escritos -no se sabe quién hizo lo suyo pues las dos escrituras se unen- ¿es sólo una inquietud tuya  o también lo fue de Mihaela?

La reencarnación, en mi caso, es un concepto tardío. Mihaela no creyó nunca en eso aunque, al final, tuve la impresión de que llegué a convencerla. Pero no solo fue tocada en este libro, es un tema que se menciona en muchos de mis cuentos y novelas, creo que llevaba internalizada su aceptación, antes aun de integrarme al camino de Tao. Esto no fue casual, buscaba la creencia y la fe en la que debía encajar, parte de eso se ve en los cuentos de ahora y en algunos de los anteriores; la idea de que esta vida no puede ser todo, que hay un espíritu que pervive y repite experiencias tratando de avanzar en el camino de la iluminación, la espiritualidad, la trascendencia, o como quiera llamarse.

El lenguaje que utilizan es depurado, elegante, salvo algunas interjecciones muy bien colocadas en algunas situaciones, ¿fue obra de Mihaela?

Ella manejaba un español depurado y exquisito, a pesar de que se trataba de un idioma adquirido, aunque a veces se infiltraban sus rumanismos (en su caso era muy peculiar, porque su rumano era también depurado y exquisito). Sin embargo, mi manejo del idioma no es vulgar, gracias a la costumbre de leer impulsada por mis padres y por el placer inherente. La convivencia con una persona tan intelectual y culta también ha influido en mi manera de escribir, aunque esto solo ha complementado una fuente previa.

¿Se puede conciliar la metalurgia con  la narrativa? ¿En qué momento esta segunda inquietud se fue adueñando de tus momentos de descanso? ¿También entra la poesía en esta vocación por las letras?

La respuesta a la primera pregunta es no, no son actividades compatibles, sin embargo, mi alternativa dentro de mi profesión ha sido la investigación, eso me da cierta independencia e “inmunidad” ante las limitantes de la ingeniería.  Nunca fui un gran lector de poesía, lo siento, más me llamaba la narrativa, aunque también leía poesía de forma ocasional aunque constante. Fue ya tarde, en los talleres de poesía de la maestría, que gracias a la influencia y la terquedad de nuestro maestro Marco Martos que hice intentos, algunos gratos, por escribir poesía y me interesó de tal manera que he prometido publicar un libro de poesía del cual tengo casi la mitad concluido y cuenta, como es mi costumbre, con el título previo.

Para cerrar con broche de oro las preguntas. ¿Fue Mihaela  una narradora y poeta con ejercicios continuos o solo de manera ocasional?

Mihaela fue todo, nada fue ocasional en su vida, todo lo hizo con maestría, el único libro de literatura que publicó, Un cielo color fresa, tenía poesía y narrativa pese a ser presentado como libro de poesía. Lo único que evitó que sea narradora fue su falta de tiempo y sus otros intereses. Su vida fue multifacética, bastaba que se interesara en algo para que lo hiciera, y bien. Fue admirable en todos los sentidos, hizo teatro (producción, dirección y crítica), video arte, crítica cinematográfica, docencia (sobre todo en lo relacionado con la semiótica aplicada), grabado (como las imágenes que acompañan al libro), traducción (hasta el punto de aplicar sus propias tesis y procedimientos), escribió poesía (tiene un libro inédito que publicaremos en unos meses) narrativa (una novela inconclusa que intentaré culminar, a riesgo de destruirla), curaduría y crítica de arte, y muchas otras cosas más que desarrolló con excelencia.

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