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Fiscalía blinda a Keiko Fujimori

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Como ya es de conocimiento público, hace exactamente tres meses, el 15 de mayo los fiscales peruanos Alonso Peña (jefe de la Unidad de Cooperación Internacional y de Extradiciones), Rafael Vela Barba, y Germán Juárez Atoche, que investiga a los hoy encarcelados Ollanta Humala y Nadine Heredia, viajaron a Curitiba-Brasil para interrogar en persona al preso Marcelo Odebrecht para que ratifique con su declaración, el aporte de 3 millones de dólares que realizó para la campaña de Ollanta Humala en 2011. Efectivamente, el empresario ratificó a los fiscales, que él encargó a su representante en Perú Jorge Barata a que cumpla con la entrega de la suma millonaria a los Humala-Heredia.  A pesar que Barata en un principio se mostró reacio al aporte porque manifestó su antipatía hacia el nacionalista, porque hasta ese momento tenía claro que Humala no tendría posibilidades de salir elegido presidente; no le quedó más remedio que cumplir con la consigna que venia del PT por encargo del expresidente Lula da Silva, y de su exministro Alfredo Palocci.

Odebrecht, también refirió que le advirtió a Barata que luego del aporte a Humala, y en caso que surgieran represalias, le tenía que dar más a Keiko. Él habló y apuntó una nota: “…dale 500 más, y además debo hacerle una visita…” El millonario empresario reconoció en el interrogatorio que él apoyaba a los candidatos que tenían mayores posibilidades de salir elegidos presidentes; por ello contribuyó a la candidatura de Keiko, y probablemente la del Apra; tal como está en el documento con escritura de su puño y letra: “Peru/AG. etc. Aumentar Keiko para 500 e eu fazer visita (ex:Venez). … Humala? Peru”.   Incluso, agregó a los fiscales que todos los detalles de los aportes los podría confirmar en Perú el propio Jorge Barata.

¿Qué pasó luego? Los fiscales luego de la diligencia en Brasil, cuando volvieron al Perú simplemente ocultaron todo lo dicho por Odebrecht con respecto a Keiko, y AG. Aquella extraña omisión fue denunciada en su momento por el periodista Gustavo Gorriti en su plataforma IDL-Reporteros, no obstante, la Fiscalía inmediatamente, y en un afán de deslindar aquel tremendo ocultamiento emitió un comunicado oficial que señalaba que las recientes diligencias realizadas en Brasil tenían un carácter reservado y confidencial; y además tildaron de mentiroso a Gorriti, y que lo dicho por él no se ajustaba a la verdad.

Lo que no pudo prever la fiscalía, es que IDL-Reporteros consiguió la nota escrita, y además toda la declaración oficial (son 59 páginas que están traducidas al español) del empresario, como prueba contundente que respaldaba la denuncia periodística. La fiscalía insistió en su necedad, y nuevamente emitió otro comunicado que refería una vez más: que aquellas anotaciones no existían, y que eran otra mentira de la prensa. Pero como el tiempo es sabio, actualmente se conoce la transcripción oficial gracias a la fiscalía brasileña, y se ha corroborado que todo lo dicho por el empresario brasileño es absolutamente veraz. Entonces ¿Quién mintió? de hecho, la fiscalía de la nación. ¿Las razones? Encubrir a la lideresa de fuerza popular ¿Por qué razón? Esa sería la pregunta del millón, que sin duda se vendrá descifrando en un “breve” tiempo.

Eso demuestra que la fiscalía no tuvo ni la menor intención de abrir una investigación con respecto a la candidatura de Keiko Fujimori, y la de Alan García; sin embargo, si se pusieron diligentes y aplicaron tremenda celeridad en los casos Toledo, Humala-Heredia.

Por si fuera poco, el 15 de julio el Fiscal de la Nación Pablo Sánchez dio una conferencia de prensa sobre el tema, y arguyó que ellos se limitaron a actuar solamente sobre el involucramiento de Ollanta Humala y Nadine Heredia en la investigación; y no, sobre probables aseveraciones que involucrarían a Keiko Fujimori y AG. Tal como lo refirió textualmente: “La diligencia [en Curitiba] fue expresamente para un tema determinado. Solo se podía preguntar por ese tema, porque no había otro tema en la petición. No hay interés en proteger a alguien, ni a ninguna persona”.

Es increíble ver como un fiscal de la talla de Sánchez, se escuda en tan endebles argumentos que obedecen a la mera forma. El hecho es que, Pablo Sánchez, volvió a mentir, porque las preguntas de la fiscalía peruana se redactaron en escrito y así viajaron a Brasil. Asimismo, el día de la diligencia que se realizó en la sede de la Policía Federal, el propio procurador regional brasileño Orlando Martello ordenó bien intencionadamente que se incluyan nuevas preguntas; ello generó que inmediatamente uno de los interlocutores peruanos que se hallaban presentes formule la interrogante ¿se había colaborado en las campañas de otros partidos? Obviamente, Odebrecht respondió que sí; pero todo eso fue ocultado por el Ministerio Publico peruano.

¿Qué dice el fiscal encargado de la investigación Germán Juárez Atoche?

Nada. Él únicamente ha salido a justificarse, y señala que no ha negado la información anotada en Brasil que vincula a Keiko Fujimori con Odebrecht; y que como ésta aún no ha llegado formalmente al Perú, a través de la Unidad de Cooperación Judicial, él simplemente no ha señalado nada al respecto. Afortunadamente, aquellas pruebas que figuran en documentos escritos que vinculan a Keiko Fujimori, y a AG, ya se han remitido de parte de la fiscalía brasileña, y están a punto de llegar a nuestro país, para que la fiscalía peruana cumpla como debe ser con su labor, y ahonde en las investigaciones pertinentes. ¿O acaso seremos testigos de una fiscalía corrupta como en los tiempos de la doctora Colán, y su socio el chino Rodríguez Medrano?

Pero ahí no queda todo. Pese a que Jorge Barata se acogió a la colaboración eficaz, y por promesa del fiscal Hamilton Castro se le garantizó no abrirle responsabilidad penal; luego, el propio Juárez Atoche ordenó la inmovilización de sus cuentas y le inició una investigación por Lavado de Activos. Así es la incoherencia de aquellos fiscales que trabajan aislados. Mientras que uno ofrece beneficios, el otro acusa penalmente. Así se persiguen en Perú a los colaboradores eficaces. Entre tanto, Barata nada tonto, inmediatamente solicitó a los fiscales brasileños que acepten, y autoricen su nueva decisión de ya no colaborar y declarar más ante la justicia peruana; luego los fiscales le dieron la razón.

Eso le convendría al fiscal Juárez Atoche, pero no era suficiente; y para asegurarse: el 7 de julio emitió una resolución en la que claramente desistía de su rol para interrogar a Jorge Barata. Prácticamente el fiscal sacó el cuerpo ante la posibilidad de interrogar a Barata, en una nueva investigación que involucre a la lideresa del partido naranja. En palabras del propio Odebrecht, Jorge Barata tendría mucho qué decir sobre las cifras exactas y/o sobre cuánto dio a Keiko, y AG; no obstante, lo que hizo Juárez Atoche tiene un nombre, y se llama

BLINDAJE Y ENCUBRIMIENTO.

El caso Lava Jato es sin duda uno de los más relevantes de la historia de la corrupción latinoamericana; y Perú es uno de los países que se ha visto afectado por aquellas operaciones de soborno de parte del cartel de empresas brasileñas lideradas por la contratista Odebrecht, cuyo saldo de operaciones arroja una estadística de sobornos a más de 1,000 personas en el mundo, y pagos de comisiones millonarias a gobiernos de 12 países. Aún cabe resaltar que la investigación fiscal en nuestro país se viene mostrando inepta, y floja: y solo depende de los buenos oficios y las investigaciones de los fiscales brasileños, y de su policía federal.

De otro modo, hasta el día de hoy en nuestro país no nos hubiéramos enterado de aquella organización delictiva. Así, todo se descubrió desde hace años en Brasil; y la fiscalía peruana ni enterada, y no hizo nada, porque toda la diligente investigación se llevó a cabo cabalmente en el país carioca. Hay muchas otras interrogantes, pero los peruanos hasta el día de hoy nos preguntamos ¿por qué no se investiga a las otras empresas vinculadas? Como OAS, Queiroz Galvão, Andrade Gutiérrez, y Camargo Corrêa ¿Por qué? Porque simplemente la fiscalía es incompetente, y porque obedece a razones “extrañas”.  Y ¿sobre Graña y Montero, y JJ Camet ambas socias peruanas de Odebrecht? Tampoco, nada…

Por su parte Keiko Fujimori ha desmentido las afirmaciones en su contra, y asegura no haber recibido dinero de Odebrecht; pero actualmente no da señales visibles de su presencia; incluso algunas fuentes aseguran que ha salido del país; incluso hasta el cierre de esta edición en su twitter personal no ha lanzado nuevos comentarios, y el ultimo lo hizo el 10 de agosto.

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