Actualidad

¿PREMIO NOBEL DE LITERATURA O DE MÚSICA?

Published

on

Al Nobel de literatura este año habrá que buscar su obra no en librerías sino en tiendas de discos. Bob Dylan, es un compositor que en su vida publicó solo dos  libros. Este premio Nobel con toda su polémica y cobertura mediatica tiene más sabor a maketing orquestado por Donald Trump que a merito literario.

El compositor de origen judío y ahora cristiano, Bob Dylan es victima de su polémica premiación, contra la cual han salido a atacar  escritores de verdad como Irving Welsh (el autor de Trainspotting). El pobre seguramente jamás se ha considerado un literato, tan solo un poeta que pone voz a su obra y ritmo como los antiguos aedas de la Hélade.  Pero el premio le ha caído y como un martillo y ya se oyen las criticas duras y sarcásticas, en donde el viejo Bob es guasa y objeto de bromas y memes, así no debería acabar un buen cantante como Bob. Para empezar en las consideraciones del premio a Dylan que dio la Academia el pasado jueves fue que su obra poética contribuyo a la cultura americana.

El premio Nobel de literatura sin embargo debe ir mas allá de la cultura local de un país, es la obra escrita que remarcando su identidad cultural  lingüística debe proyectar alcances de tipo universal, comprensibles a todos los hombres. La obra de Dylan, aunque simpática no tiene ese alcance, sus imágenes tremebundas de ferrocarriles, luces de neón, son más propias de la cultura  gringa y difícilmente salen de sus fornteras, a Dylan le cuesta saltar el mundo americano, lo describe muy bien, pero no es universal, más bien tiene  ese sabor rancio de la vieja America que el multiculturalismo parece cada vez borrar más.

A Dylan se le entiende desde dentro de los confines de ese  mundo, y  a lo mucho para ciertos geniales observadores y cinéfilos consumidores de la cultura americana ha de ser comprensible, pero para la gran mayoría Dylan está muy lejos de la universalidad y la inmortalidad. Es muy s. XX, y sus letras ya comienzan a envejecer en un mundo en transformación. Como dice Irving, este premio sale de los escrotos de los moribundos hippies que integraron ese jurado que lo premio. Es un cantante más de ayer que de hoy.

Por otro lado pareciera que a la Academia le resulta cada vez más difícil encontrar escritores de verdad a quienes premiar, o acaso la premiación ha perdido fuerza y entusiasmo, y apela desvergonzadamente a una estrategia publicitaria arrancada de un episodio de la serie Mad Men para obtener más atención.

Ya antes la Academia premio a una canadiense autora de cuentos, a un periodista y ahora sorprende premiando a un cantante. Al menos los anteriores premiados habían publicado libros literarios, pero Bob solo ha compuesto, muchas de ellas interesantes canciones, algunas incluso geniales, donde el ritmo arenoso de su voz que arrastra las  palabras y la poesía que se mueve entre ellas con las imágenes que proyecta, son un gran logro para la lírica inglesa estadounidense, pero eso no basta para elegirlo a él y desechar a otros tantos y muchos escritores de trabajo amplio y más coherente que el del camaleónico Dylan.

Los premios de literatura merecieran ganarlos aquellos que entregaron toda su vida a la literatura y no a cuestionables genios musicales. Algunos esperamos que  a este paso como va la Academia, los Nobel Awards no acaben como una extensión más de los MTV Awards. Porque simplemente, zapatero a tus zapatos.

Comentarios
Click to comment

Trending

Exit mobile version