Les quiere cobrar hasta por el hielo. Los nuevos aranceles del mandatario estadounidense Donald Trump han generado descontento a más de uno por sus arbitrarias cifras, muchas de ellas desmedidas y apresuradas, afectando directamente los mercados bursátiles de todo el mundo.
Bueno fuera que se hablara de países donde naturalmente hallan personas, sino que islas remotas como Heard y Mc Donald ya se encuentran sometidas a la nueva “guerra comercial” impulsada por Trump.
El presidente de los Estados Unidos anunció el pasado miércoles nuevos aranceles expansivos que afectan a más de 180 países y territorios, como parte de una política de represalia contra lo que calificó de prácticas comerciales injustas. Aunque Rusia fue excluida de la lista, Trump impuso un arancel del 10% a estas islas administradas por Australia, que carecen de población humana y están habitadas principalmente por pingüinos y focas.
Esto demuestra que ningún lugar del planeta está a salvo de estas decisiones”, declaró el primer ministro de Australia, Anthony Albanese, el jueves. “Imponer aranceles a nuestros territorios externos no es el acto de un país amigo”, agregó con firmeza.
Heard Island y McDonald Island, ubicadas en el océano Antártico, exportaron en 2022 cerca de U$D 1.4 millones a Estados Unidos, en su mayoría productos etiquetados como maquinaria eléctrica, según el Banco Mundial. Sin embargo, The Guardian informó que algunos productos podrían haber sido mal clasificados, ya que estas islas no tienen habitantes ni infraestructura.
Ilustración: Melvyn Pérez en X.
Otro territorio australiano afectado por los aranceles son las Islas Cocos. Con una población de 600 personas, el territorio envía el 32% de sus exportaciones (barcos) a Estados Unidos, según el CIA Factbook. Ahora se enfrentan a un arancel del 10%.
Al otro lado del planeta, la pequeña isla noruega y antigua estación ballenera de Jan Mayen se enfrenta a aranceles del 10%. Sin embargo, nadie vive allí de forma permanente (algunos militares rotan allí), y su economía es nula, según el CIA Factbook, que la describe como una isla “desolada y montañosa”.