Política

Ministerio de Salud rechaza donación de planta de oxígeno

La Asociación UNACEM hizo público un documento donde el Ministerio de Salud rechaza la donación privada de una planta de oxígeno para los hospitales María Auxiliadora y Hospital de Emergencias de Villa El Salvador.

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En el oficio N°2356-2020-DG-DA-ETF-IP-DIRIS.LS/MINSA remitido a Armando Casis, gerente general de la asociación UNACEM, el Ministerio de Salud le informa que la Dirección de Redes Integradas de Lima Sur “ha revisado las normas vigentes y ha realizado las consultas respectivas, no siendo posible instalar una planta de oxígeno en ningún establecimiento de salud del primer nivel de atención de nuestra jurisdicción”. El documento está firmado por Víctor Eduardo Bacini Pérez, Director General de la Dirección de Redes Integradas de Lima Sur.

En medio de una de las peores pandemias de nuestra historia y ante la ineptitud de un Estado corrompido por la burocracia y los intereses personales, es un crimen que este tipo de ayudas sea rechazada mientras miles de peruanos mueren asfixiados por la falta de oxígeno (cuyo origen se debe también a una acción corrupta al exigir desde el gobierno un nivel de oxígeno que solo UNA EMPRESA EXTRANJERA puede proveer en todo el Perú).

¿Cuáles son las excusas del MINSA para no aceptar esta importante donación que salvaría miles de vidas? Veamos. Según el documento de la referencia, el Hospital María Auxiliadora ha informado que “en este momento no puede aceptar una planta de oxígeno dentro de sus instalaciones por aspectos técnicos referidos a las suficiencia del suministro eléctrico”. De la misma manera, el Hospital de Emergencias de Villa El Salvador rechaza la donación porque “la demanda requerida es mayor a la ofrecida por el donante”.

Nuestras vidas están en manos de un gobierno incapaz de poder solucionar un tema de flujo eléctrico para poder instalar una planta de oxígeno que salvaría miles de vidas, y, en el colmo de la estupidez, rechaza una planta de oxígeno porque lo que necesitan es más. Es como si te estuvieras muriendo de hambre y rechazaras un kilo de arroz porque lo que tú quieres es una tonelada. No les importa que esa planta “pequeña” vaya salvando vidas. Lo que importa y manda es una burocracia elefantiásica que te dejará morir porque así lo determinan los reglamentos. Es el Perú en su Bicentenario.

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