Actualidad

Lo bueno, lo malo y lo feo de la VI Feria Internacional del Libro de Cusco

Published

on

Escribe: Raúl Pacheco Herrera
Ideario. Cusco

La VI Feria Internacional del Libro de Cusco una vez más fue el centro de la noticia debido a que desde hace varios años su realización despierta halagos, críticas, y posiciones encontradas e irreconciliables, por eso es necesario realizar una evaluación de esta feria, guiados por lo que vimos y la sensación luego de seis años de realización. El balance final sigue siendo negativo.

LO BUENO

Después de tres años de haberse la FIL realizado al interior del garaje del mall Real Plaza, por tercer año consecutivo la FIL se ha instalado en la Plaza Mayor del Cusco, que es el lugar donde en las grandes ciudades se suelen realizar este tipo de ferias, a pesar de que algunos rumores deslizaron la posibilidad de que este año la despeatonalización de la plaza impediría su realización.

Así mismo este año la infraestructura mejoró considerablemente pues tras la feria del 2018 en el que la feria se inauguró sin que el total de stands fuera instalado, una lluvia produjo que muchos libros se perdieran, pero este año la logística y el diseño de los stands con un sobre techo demostró que nuestro clima no es óbice para desarrollar eventos como la feria del Libro.

Sin embargo, la razón de ser una feria no es su infraestructura y lo bueno no debería venir por este aspecto. Los espacios para niños y la presencia de escolares en distintas actividades son también algo positivo pero tampoco es algo que no se de en otras ferias y no constituyen logros espectaculares. Es lo menos que debe hacer una institución del Estado en su rol de promover el acceso a la cultura.

LO MALO

Como casi todos los años, el principal problema de la Feria fue la ausencia de escritores reconocidos y de trayectoria, si algunos creen que pedir la presencia de un premio Nobel es exagerado, estos han llegado a la FIL de Lima o Arequipa. Hoy en día la narrativa peruana cuenta con escritores de la talla de Luis Fernando Cueto, Renato Cisneros, Marco García Falcón o Santiago Roncagliolo, quienes podrían generar una mayor expectativa. El año 2018 a pesar de la deficiente infraestructura hubo mejor de nivel de invitados, sin que estos tampoco llegaran a ser trascendentales. La excusa del Ministerio de Cultura (DDC Cusco) es que tienen apretadas agendas pero el problema real es que la feria se organiza a último momento cuando ya es imposible contactar a escritores de impacto y relevancia.

La reducción de stands de 120 a 80 generó problemas pues muchas editoriales y distribuidoras que participaron el año pasado no pudieron hacerse presente por lo que expresaron sus críticas a la organización. Por otra parte los organizadores fueron de acuerdo a lo manifestado demasiado exigentes con los participantes al momento de pedir requisitos y formas burocráticas, esto obligó a que la escritora y a su vez dueña de Ceques editores Karina Pacheco, renunciara a participar de la FIL de Cusco.

Los eventos tuvieron en general y con contadas excepciones muy poco público, mientras que desde la organización no se hizo la difusión necesaria para que estos tuvieran el marco necesario de asistentes.

Finalmente la temática de lenguas originarias sin estar ligada a la cadena productiva del libro fue otro craso error, el justo acercamiento a las lenguas originarias terminó excluyendo a los demás sectores ligados a la cadena del libro.

Aún no conocemos las cifras oficiales de la FIL pero estas siempre son muy debatibles y poco confiables.

LO FEO

Una vez más escritores cusqueños semanas antes de la FIL manifestaron su incomodidad al no haber sido invitados a la Feria, y acusaron de que al interior de la FIL aún se manejan las argollas y personal digitado por el ex director Luis Nieto Degregori.  La organización de la FIL manifestó casi risiblemente que había una página web en la que podían inscribirse, sin embargo, los escritores manifestaron que eso era una falta de respeto a su trayectoria. Fredy Escobar director de la DDC declaró que Mario Guevara había mentido y que sí fue invitado.

También resultó feo que a todos los homenajeados se les reconociera en una sola ceremonia, ya que siempre los homenajes deben ser individualizados dándole su espacio y momento a cada persona o institución homenajeada. Los biografía y reseña de los homenajeados tampoco apareció en el programa de la FIL.

Otro aspecto feo fue que algunos stands estuvieron cerrados en distintos días y momentos de la feria y que incluso a algunas editoriales se les hizo compartir stand, a pesar de haber un reglamento de entrada y salida, algunos participantes hicieron oídos sordos. Fue también lamentable que ante la ausencia de stands la Municipalidad del Cusco haya solicitado dos stands y en un uno de ellos en vez de libros, la llenaron de fotos del Cusco antiguo. La feria era del Libro y no de fotografías, esto evidenció la nula política editorial de la municipalidad, que además fue la primera en empacar y cerrar su stand el último día a las 5.30 pm y no a las 9 como estaba estipulado en el reglamento.

La Universidad San Antonio Abad de Cusco una vez más mostró su nula política editorial y se dedicó a acopiar los libros que los docentes han publicado independientemente o con distintas editoriales para venderlas en su stand.

Nadie entendió tampoco porqué los días domingo la feria abrió a las 11 de la mañana debido a que a las 10 se realiza el desfile de izamiento de la bandera en Cusco, como si la feria impediría o quitaría protagonismo al desfile.

CONCLUSIÓN

La Feria del Libro de Cusco tiene un enorme potencial  por los recursos que maneja la DDC Cusco, por el valor histórico y cultural del Cusco y la significación de la Plaza Mayor, sin embargo, en seis años no se consolida, no integra a los escritores cusqueños y sigue siendo una deuda pendiente de la DDC por su terquedad, orgullo y arrogancia al no entender que su rol es articular y no excluir a los que no son amigos de la gestión. Seis años diciendo lo mismo y del otro lado solo hay oídos sordos.

Comentarios
Click to comment

Trending

Exit mobile version