Este viernes 10 de enero el presidente electo de los Estados Unidos, Donald Trump, fue condenado por 34 delitos por el juez del tribunal del distrito de Manhattan Juan Merchan, por haber realizado pagos ilegales a la exactriz pornográfica Stormy Daniels, para comprar su discreción sobre la supuesta relación extramatrimonial que ambos mantuvieron. Esta sentencia es simbólica e histórica, porque no implica cárcel, ni multa, pero que lo convierte en el primer convicto en llegar a la Casa Blanca.
«Este tribunal ha determinado que la única sentencia legal que permite la entrada de una sentencia condenatoria sin invadir el cargo más alto de la tierra, es un descargo incondicional», dijo el juez colombiano Merchan en una audiencia a la que Donald Trump asistió virtualmente.
Si bien esta condena (descargo incondicional) mantiene la culpabilidad, no implica encarcelamiento, multa, o libertad condicional.
El republicano de 78 años, que regresará a la Casa Blanca el próximo 20 de enero, fue declarado culpable en mayo pasado por un jurado popular de 34 cargos de falsificación contable para esconder el pago de US$130.000 dólares en la recta final de las elecciones de 2016 a la exactriz de pornográfica Stormy Daniels, con la que habría mantenido una fugaz relación extramatrimonial diez años antes, haciéndolo pasar como gastos legales.
El presidente electo tildó el proceso penal de «vergüenza para el sistema» judicial y volvió a calificar el caso como una “caza de brujas”.
“Este ataque político ilegítimo no es más que una farsa amañada. El juez ‘en funciones’ Merchan, que es un partidario radical, acaba de emitir otra resolución que es a sabiendas ilegal. Va en contra de nuestra Constitución y si se permite que se mantenga, sería el fin de la presidencia tal como la conocemos. ¡Esto tiene que acabar! Es hora de poner fin al lawfare una vez por todas, para que podamos unirnos como una nación”, afirmó el mandatario norteamericano.