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Cultura

Cusco al Bicentenario: Túpac Amaru. La revolución precursora de la emancipación continental

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Túpac Amaru. Autor Germán Suárez Vertiz 1970.

Túpac Amaru: La revolución precursora de la emancipación continental”, es el título de la “segunda edición, aumentada” del libro del Dr. Jorge Cornejo Bouroncle, editada por la “Universidad Nacional del Cusco”, en 1963. Es el estudio documentado, de acontecimientos históricos que aún despiertan pasiones, reflexiones y úlceras en un país donde el criollismo no edificó la independencia peruana sino la perpetuidad de prácticas coloniales. Se vive de espaldas al capital humano y espiritual de un país diverso y pluriétnico de costa a selva. Se pretende celebrar el bicentenario de una independencia inconclusa, invisibilizando no sólo “la gran rebelión”, sino también las brechas que no nos permiten considerarnos una Nación soberana, un Estado libre de dominación. El grito de rebeldía, como también las primeras acciones antivirreinales, empezaron mucho antes del 4 de noviembre de 1780, pero es reivindicativa la fecha, porque cuarenta y un años más tarde, se declararía lo que conocemos hoy, como la “Independencia del Perú”.

Tupac Amaru – La revolución precursora de la emancipación continental. Autor Jorge Cornejo Bouroncle.

¿El festín de la barbarie o la pedagogía del miedo?

Para el Cusco, subsiste una herida. Como capital política, administrativa y religiosa del Tahuantinsuyo, el yugo español se hizo sentir de manera violenta entre 1534 y 1572, pero fue brutal lo acaecido el viernes 18 de mayo de 1781. Lo que se le hizo a José Gabriel Túpac Amaru, en la actual plaza mayor del Cusco, el Aukaypata[1], solo es comparable en brutalidad a la crucifixión de Cristo y más. Fue obligado a presenciar la tortura y ejecución de su esposa Micaela Bastidas como de su hijo Hipólito, su tío Francisco, su cuñado Antonio Bastidas, su primo Patricio Noguera su prima Cecilia y su cuñado Pedro Mendigure. Fue ejecutado de una manera nunca antes vista, luego de un juicio sumario que arrojó sentencias para él y 30 personas más sindicadas por rebelión[2], entre ellas: “José Berdejo, Andrés Castelú, Antonio Oblitas (verdugo del corregidor Arriaga) y Tomasa Condemaita, cacica de Acos”[3]

“Vuela por la Sierra —escribe Arciniegas— la noticia del vencimiento. Ya pasa por encima de las fronteras. Los españoles se gozan en ella, y se complacen. Los indios doblan la cabeza. En las noticias de Lima se lee: «Queda preparándose el patíbulo y cadalso para el rebelde José Gabriel Túpac Amaru, Micaela Bastidas, su mujer, y sus dos hijos Hipólito y Fernando, cuyo suplicio se ejecutará el 18 a las diez de la mañana. Consiste en un gran tablado pintado de verde, puesto en el centro de la plaza mayor, con gradas a los cuatro frentes y en cada frente una horca… Para el rebelde están preparadas en él coronas de hierro, con puntas muy agudas, que se le han de poner en la cabeza en representación de los once dictados o títulos de que se nominó emperador. Igualmente, un collar de hierro, con dos plantines muy pesados y rodeado de puntas muy agudas, que manifiestan la orden del gran Paititi, de quien se tituló maestre. Por la parte del cerebro se le introducirán tres puntas de hierro ardiendo, que le saldrán por la boca en demostración de los tres bandos que mandó publicar, declarando al rey católico por un usurpador de sus dominios. En esta situación, muerto o vivo, como lo dejasen estos tormentos, se ha de mantener ese monstruoso espectáculo todo un día ha vista del público, después se descuartizará el resto del cuerpo, y sus cenizas se arrojarán al lugar más inmundo de la ciudad con las de su mujer e hijos…»”[4].

Detalle del Mural Histórico del Cusco ubicado en la Av. El Sol.

Fernando, poco mayor que un niño, fue obligado a atormentar a su madre y se le “perdonó la vida” para luego sumarse a los “sobrevivientes”, que no guardarían mucho tiempo esta condición, al ser conducidos en la “caravana de la muerte”. Luego de un denigrante encierro en el Real Felipe del Callao, se salvaría de morir en el naufragio del “San Pedro de Alcántara” donde pereciera Andrés Mendigure. Fernando Túpac Amaru, padeció prisión desde los 13 años y falleció prematuramente a los 31 años en agosto de 1799.

“Para protestar del suplicio de José Gabriel Túpac Amaru, se están amontonando los siglos, bajo la luz de la verdad, están erguidos los Andes para ser el pedestal de su gloria inmortal y están abriéndose los corazones para cobijar su nombre en lo más noble del alma”[5].

Cornejo Bouroncle, titula a este cruento capítulo de la historia peruana “El festín de la barbarie”; las historiadoras Ana María Lorandi y Cora Virginia Bunster lo nombran “La Pedagogía del Miedo”[6]. Bajo ambos criterios, son el absolutismo, la violencia y la tiranía, junto al grito de rebeldía, los que gestaron la indignación no solo del Cusco, sino también la continuidad de acciones militares encabezadas por Diego Cristóbal Túpac Amaru desde Azángaro, y los hermanos Tomás Katary desde Chayanta, actual Bolivia. Así nace el movimiento independentista al sur del continente sudamericano.

Una rebelión, siglos de insurgencia

Desde “La gestación de un programa político para la Nación Indiana (1645-1697)”, del Dr. Luis Miguel Glave: “Tan pronto se formó un estado colonial, los indios aprendieron a usar las leyes y las instituciones jurídico administrativas para luchar por sus derechos y pedir mercedes. Esa lucha en el terreno legal era parte de una batalla por la supervivencia cultural e incluso, por la de no ser exterminados físicamente por los abusos que se cometían contra ellos. Desarrollaron prácticas de lucha legal y cultural, encabezados por sus representantes, llamados curacas o caciques, indios principales, procuradores, capitanes, alcaldes y demás. Esto tuvo diversas etapas, que se desarrollaron durante toda la historia colonial. En el crisol de la batalla por la supervivencia, los naturales fueron creando una memoria, asentada en unas prácticas y, sobre todo, escrita en unos documentos: sus memoriales de agravios y sus instancias de reclamos, sus informaciones de méritos y servicios, cartas y papeles que se escribieron entre ellos y a las autoridades virreinales y metropolitanas. Tratamos varios momentos de esa historia cultural y política entre 1645 y 1697 con la obtención de la llamada “cédula de los honores”, cuyo cumplimiento fue luego bandera de lucha de la nación en las décadas siguientes” [7].

Para las autoras de “La Pedagogía del Miedo”, como para Luis Miguel Glave[8], Scarlett O’Phelan[9] y Charles Walker[10], son factores en común las Reformas Borbónicas, la creación del Virreinato de La Plata como también sucesivos levantamientos que vieron su mayor expansión y estallido con la gran rebelión de José Gabriel Tupac Amaru. Estas fuentes documentadas, echan por la borda la conjetura de que el noble cacique actuara por intereses egoístas. Debemos entender el levantamiento del 4 de noviembre de 1780, como la cúspide por la búsqueda de justicia en siglos enarbolada y asumida, no sólo desde la nobleza inca, sino también por los mestizos y españoles americanos, en diferentes momentos y contra los abusos de los españoles peninsulares que controlaban el Virreinato del Perú y que vieron su momento más álgido con los Borbones a la cabeza de la corona española donde antes reinaran los Habsburgo con una política colonial distinta.

En una reciente conferencia titulada “Cusco en la Independencia Peruana”, el amauta cusqueño Julio A. Gutiérrez Samanez, refiere otras gestas revolucionarias antes y después de 1780. Las rebeliones de los cusqueños Juan Santos Atahuallpa en la Selva Central y Bernardo Tambohuacso en Pisaq en el siglo XVIII, son un primer ejemplo. La conspiración de Gabriel Aguilar y Manuel Ubalde, son una referencia igual de heroica y posterior en el Cusco de 1805. La gesta del 3 de agosto de 1814, organizada por los hermanos Angulo y el otrora general realista Mateo Pumacahua, se afianzó en el sur peruano para abrirse camino por Puno hacia La Paz, ciudad que fue sitiada y tomada sangrientamente el 24 de septiembre[11].

La Gran Rebelión de 1780, no fue una acción aislada y estuvo vinculada a otras capitales sudamericanas como Bogotá, Quito, La Paz y Buenos Aires. Hubo grandes aliados, traidores y traiciones: “Los criollos e indios nobles urbanos del Cusco se opusieron decididamente al movimiento de Condorcanqui, cuyo apoyo principal radicaba en los indios del campo hartos de los abusos descritos ya antes por Guamán Poma y Ulloa. Luego que Condorcanqui fuera apresado y ejecutado, la rebelión radical se propagó al Alto Perú, para terminar en un baño de sangre, represión y la extinción final de los privilegios de los indios y caciques nobles”[12].

Charles Walker.

De la sentencia infame a la trascendencia histórica

En año 2017, indagando en los textos y archivos de la Biblioteca Municipal del Cusco, Gustavo Pérez Ocampo, encontramos valiosos testimonios, entre ellos, una copia de la sentencia al curaca de Tungasuca. El documento original se encuentra en el Archivo General de las Indias en Sevilla pero con el ánimo de contrastar la historia, desde la Sala de la Literatura Cusqueña, organizamos una “imputación simbólica” al contar hoy en día con mayores luces para entender la rebelión de José Gabriel Túpac Amaru, frente a las Reformas Borbónicas del siglo XVIII y los funcionarios que blandieran esta sentencia para amedrentar posteriores levantamientos.

El documento, escrito en castellano de época, está integrado a un libro mayor que espera su estudio y transcripción. Son 14 folios que contienen las principales causales del proceso jurídico que es al mismo tiempo un juicio religioso abstraído al “derecho divino” de la conquista española. A José Gabriel Túpac Amaru, no se le juzgó como súbdito del rey (que lo era) sino como un enemigo y traidor de la corona por lo cual pedían la pena capital. Se le negó su ascendencia y nobleza Inca en desmedro de un juicio que le brinde alguna consideración y finalmente, hasta que le arrancaron la lengua, nunca se le extrajo confesión alguna de culpabilidad. “El Visitador fue a ver al Inca y entonces se produjo la respuesta ya conocida y que Mendiburu dice que fue así: «Nosotros somos los únicos conspiradores, vos por haber agobiado al país con exacciones insoportables, y yo, por haber querido libertar al pueblo de semejante tiranía»”[13].

El Dr. Cornejo Bouroncle afirma que: “Los juristas de entonces, trataron de justificar el terrible documento y salvaje proceder, diciendo que las leyes señalaban las peores penas imaginables a los que se rebelaban contra el rey y procuraban desconocer su nombre y derecho en las vastas tierras del imperio español; es decir, reconocieron que Túpac Amaru, fue un libertador, un rebelde y, ahora, cabe pensar y preguntarse: ¿de dónde nace en algunos cerebros pequeños, la ocurrencia de que el gran Inca rebelde, solo fue un fidelista, que únicamente buscaba pedir nuevas formas de administración colonial?, ¿y para eso se proclamaba «Don José I°, rey del Perú, etc.»?; ¿para eso mandaba ejecutar corregidores del rey y presentaba batalla a las fuerzas realistas?; ¿para eso hubo de conspirar desde diez años antes de los sucesos memorizados y entregarse a una lucha y un martirio inigualable en los siglos de los siglos?[14]

Cusco al Bicentenario

El Cusco al Bicentenario de la Independencia Peruana, ha leído y releído su historia sin prejuicios coloniales ni caudillismos republicanos. El Bicentenario Tupacmarista se vivió silenciosamente en 1980, mientras el país salía de la dictadura militar y Sendero Luminoso iniciaba operaciones con el Estado y la economía en crisis[15]. Hemos descubierto, que la vida del Cusco como del Perú, están profundamente ligadas a la vida y muerte de los Túpac Amaru desde 1572 hasta a 1827, como lo retrata magistralmente en su última novela histórica, el polifacético escritor Omar Aramayo[16]. La unidad sigue siendo la búsqueda de este país donde el Cusco es la capital sentimental que muchas veces atrae diferentes caminos buscando esa historia común que a todos los peruanos nos atañe.

No es posible celebrar o conmemorar el “bicentenario” cuando las desigualdades son más grandes y el aparato gubernamental sigue víctima de la corrupción y el saqueo de los recursos nacionales. No es posible pensar en independencia cuando la Constitución Política del 93, sigue siendo el guante de la cleptocracia y el lumpen empresariado. Son otras las cadenas, pero es el mismo hambre, humillación y postergación que se observa en los Andes y Amazonía, cuando se reclama contra la minería irresponsable o cuando se derrama crudo en los grandes ríos.

La independencia declarada en Lima el 28 de julio, no se tradujo en justicia ni tampoco en mejores condiciones de vida para las grandes mayorías. Desde Tinta, el 4 de noviembre de 1780, se siguen recordando las propuestas humanistas de José Gabriel Túpac Amaru que aboliera la esclavitud, la mita y los obrajes. Aunque sin mayor influencia que la momentánea en las provincias insurgentes, este acto como otros, ubicaron al Cusco en el contexto mundial donde ya se había vivido la Independencia Estadounidense en 1776 y se vivirá la Revolución Francesa en 1789. Cambió irreversiblemente la política colonial hasta erigir la emancipación continental, y también el Perú como lo conocemos.

Omar Aramayo.

A manera de conclusión, me permito citar a Charles Walker para dilucidar la relación entre noviembre de 1780 y julio de 1821: “Túpac Amaru y la Independencia guardan relación, pero ¿cómo y de qué forma? Primero, descartemos algunas interpretaciones. Las dos más extremas sostienen que Túpac Amaru no tuvo relación alguna con la Independencia o que fue simplemente un importante primer paso en una cadena de luchas “nacionales” contra los españoles. Ambas son erróneas. Más bien, la rebelión de Túpac Amaru influyó de forma contundente en los acontecimientos ocurridos tres décadas más tarde. No fue necesariamente un primer paso en una ruta predeterminada, pero sí podemos afirmar que fue un factor influyente”[17].

Las investigaciones ahondarán en estas y otras afirmaciones, mientras tanto, sus restos, esperan ser rescatados del osario del actual Templo San Francisco en el Cusco, para ser ubicados en un lugar apropiado para la memoria nacional y para recordarnos permanentemente que la Independencia del Perú, todavía es un anhelo.


[1] Recientes investigaciones como “Don Melchor Carlos Inca, el inca mestizo: Los Carlos Inca en el siglo XVII de la sociedad cusqueña” (Allpanchis 2019, N°83-84, pp. 39-67), del Dr. Donato Amado Gonzales, esclarece toponimias y ha desterrado completamente la equívoca acepción de “plaza de los lamentos o el llanto”. Era el Aukaypata que se extendía hasta la actual plaza San Francisco, y se le consideraba “lugar del encuentro y la algarabía”. La prueba etnohistórica la encontramos en los cuatro caminos del sistema vial inca que todavía llegan a la actual Plaza Mayor del Cusco, como también en la pequeña plaza Regocijo, aquella que persiste como testimonio de su verdadero nombre.

[2] Cornejo Bouroncle, Jorge. TUPAC AMARU: La revolución precursora de la emancipación continental. Pp. 328. UNC, 1963.

[3] Ob. Cit. Pp. 347.

[4] Ob. Cit. Pp. 334.

[5] Ob. Cit. Pp. 346.

[6] Lorandi, Ana María / Bunster, Cora. La Pedagogía de Miedo: Los Borbones y el Criollismo en el Cuzco 1780-1790. IFEA / CBC, Cusco 2013.

[7] Revista Andina N°56. Año 2018. Estudios y debates. Págs. 9 -100. Comentarios de Karen Graubart, Rachel Sara O’Toole, Masaki Sato y Teresa Vergara.

[8] Glave Testino, Luis Miguel. La Rebelión de Tupac Amaru. CBC, 1982.

[9] O’Phelan, Scarlett. Un siglo de Rebeliones Anticoloniales. Perú y Bolivia 1700-1783. Cusco, 1988, Centro de Estudios Regionales Andinos “Bartolomé de Las Casas”.

[10] Walker, Charles. ¿Civilizar o controlar?: el impacto duradero de las reformas urbanas de los Borbones. En Aljovín de Losada, C. y N. Jacobsen (eds.); Cultura Política en los Andes (1750-1950):105-120. Lima, 2007. Fondo Editorial de la UNMSM y la IFEA.

[11] Véase: Cusco en la Independencia Peruana de Julio. A. Gutiérrez Samanez: https://www.youtube.com/watch?v=7Uj3P6sRdcs

[12] Quiroz, Alfonso. Historia de la corrupción en el Perú. Pp. 76. IEP. 2013.

[13] Ob. Cit. Pp. 333.

[14] Ob.Cit. Pp.362.

[15] Anexo Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación: https://www.cverdad.org.pe/ifinal/pdf/Tomo%20-%20ANEXOS/ANEXO%201Cronologia%201978-2000%20ultima%20revision.pdf

[16] Los Túpac Amaru 1572-1827. Sinco Editores, Lima, 2018.

[17] Tupac Amaru y el bicentenario”. En Revista Argumentos, Edición N°3, Año 9, Julio 2015. Disponible en https://argumentos-historico.iep.org.pe/articulos/tupac-amaru-y-el-bicentenario-2/

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PAVEL UGARTE CÉSPEDES Cusco - Perú / La Convención, Quillabamba, 1985 Antropólogo, escritor y poeta. Premio Regional de Cultura Cusco 2015, con el libro de poesía “Repatriación de las Aves”. Su último poemario “Andesground” ha sido traducido al inglés, francés e italiano en una edición realizada por la editorial mexicana Valkiria el 2019. Es parte de las antologías “El Color de las Palabras” (Antología del Festival Internacional de Poesía Jauría de Palabras, 2019); “5to Festival Caravana de Poesía” (Amarti, 2018) “PACHAMAR” (Antología de Poesía Latinoamericana, Chile, 2018), “Enero en la Palabra” (Municipalidad Provincial del Cusco, 2018), “Antología de los Ganadores del Premio Regional de Cultura Cusco” (DDCC, 2017); “Enero en la Palabra / Memoria Impresa”, (Biblioteca Regional Cusqueña, 2015), La Lira Rebelde Libertaria (Lima, 2014), “Tratado de la página en blanco” (Cusco, 2012) y “Convergencias / Muestra de Poesía Peruana Contemporánea”, Editorial Río Negro (Lima, 2011). Ha publicado los libros “Animal Urbano y la Otra Ópera” (Cascahuesos Editores, 2011), “Vermut” (Compilación del Premio Nacional Juvenil de Poesía Javier Heraud, 2012), “Rareza Dura” (Cusco, 2012), y plaquetas como Cementerio de Hallazgos (2009), Vermut (2008), Animal Urbano en la Noche Mineral (2007). Recientemente, el escritor Juan Alberto Osorio, ha reseñado su poesía en el libro “Literatura Cusqueña”, editado por la Dirección Desconcentrada de Cultura Cusco (Chaska Mayu, 2018). Ha escrito para museos de suma importancia en la ciudad del Cusco y también a nivel nacional, como el Lugar de la Memoria de Huancayo (2015), el Coro Alto del Templo de Santo Domingo Qorikancha (2016) y el Museo de la Capilla Loreto en la Compañía de Jesús el 2018. Ha vinculado sus estudios de antropología con la producción literaria editando publicaciones como el Mapa Literario del Cusco (2017, 2018) donde cristaliza una apuesta por la historia, antropología y cultura impresa. Es columnista de la revista cusqueña Ideario como también de la revista web Lima Gris. Junto a otros jóvenes profesionales ha conformado el Centro de Investigaciones Bibliográficas CVSCO, con quienes realiza el rescate bibliográfico de la ciudad capital histórica del continente. Parte de su trabajo se encuentra registrado en el fanpage Pavel Ugarte / Poesía Peruana como en diversos sitios de la web. En la actualidad se desempeña como gestor en el Área Cultural de la Corporación Educativa Khipu en el Cusco.

Cultura

Puno sufre los estragos de la argolla limeña en el Ministerio de Cultura

Los cuestionados funcionarios operan entre Puno y Lima. La carta enviada por los integrantes del Consejo Provincial de Cultura de Puno, nos alerta sobre la pésima gestión de las Direcciones Desconcentradas de Cultura en el país. A casi un mes del envió de la misiva, el Ministerio de Cultura no responde.

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Yenny Zapana y Gary Mariscal.

El Perú es un mendigo sentado en un banco de oro” es una frase que se le atribuye al sabio italiano Antonio Raimondi. Aquella frase cae como “anillo al dedo” para hablar del Patrimonio Cultural de la Región Puno, debido al descuido y abandono por parte de algunos trabajadores del MINCUL, pero, además, debido a los oscuros intereses de un grupo enquistado en la sede central del Ministerio de Cultura en coordinación con la DDC – Puno para favorecerse y blindarse entre ellos, ante cualquier denuncia.

En la región Puno, ubicada a más de 3,812 metros sobre el nivel del mar en el extremo sur este del Perú, también se ubica el cuerpo de agua más importante de los Andes, el lago Titicaca, “el lago navegable más alto del mundo” y considerada como “paqarina” o lugar de los orígenes del mundo andino. Porque de sus aguas según las narrativas de la temprana colonia, salieron los dioses creadores del mundo andino (Wiracocha y el dios Sol) y parejas míticas que poblaron nuevamente los andes y fundaron imperios.

Esta región privilegiada, posee una gran cantidad de arte rupestre y restos arqueológicos de las culturas como Qaluyo, Pucara, Tiwanaku, Qollaymara e Inca, a la vez tiene hermosas catedrales de estilo barroco y andino. Sin embargo, el descuido por parte de la DDC – Puno es constante. Aquí algunos ejemplos.

Puno también posee una cultura viva milenaria, cuyo legado es de los pueblos originarios que la habitan hasta el día de hoy; aimaras, quechuas y uros.  Asimismo, Puno es considerada como “La capital del folklore Peruano”, porque existen más de 700 danzas en toda la región, que se presentan durante todo el año en diferentes contextos festivos, donde destaca la “Festividad De La Virgen Candelaria” la cual fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO el 27 de noviembre de 2014.

Sin embargo, muchas de las denuncias que se realizaron nunca fueron escuchadas. Y para sorpresa de muchos, se premiaron con cargos de mayor nivel a los denunciados. Como es el caso Gary Mariscal, exdirector de la DDC – Puno, quien tras ocupar el cargo por más de nueve años y ante las constantes denuncias, renunció en febrero del 2019 y fue promovido en Lima como Director de la Dirección de Patrimonio Histórico del Inmueble MINCUL en agosto del 2019.  

Recordemos que Gary Mariscal, cuenta con diversas denuncias en su contra desde que ocupó el cargo de director de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Puno. Entre las denuncias que arrastra su gestión de nueve años, figuran: Denuncias por maltrato, agresión, maltrato al personal, hostilidad y agresión verbal, acoso laboral, agresión física y psicológica, negociación para sus beneficios personales y destrucción del patrimonio. A pesar de los antecedentes en noviembre de 2019 se convirtió en director de la Dirección de Patrimonio Histórico Inmueble del Ministerio de Cultura.

Según nuestras fuentes, Gary Mariscal estaría siendo protegido por una argolla en el MINCUL, y ahora estaría siguiendo los mismos pasos la señora Yenny Zenaida Zapana Manrique directora de la DDC – Puno. ¿Qué intereses tienen estas personas para postergar el desarrollo del patrimonio cultural de la región Puno? ¿Acaso Zapana Manrique estará tapando todos los entuertos de la anterior gestión? Y ni hablar de ocupar un cargo sin tener estudios ni especialización sobre del sector.

Yenny Zenaida Zapana Manrique, encargada de la DDC-Puno.

El pasado 26 de agosto del 2021 los integrantes del Consejo Provincial de Cultura de Puno, enviaron un documento dirigió a la Dirección Desconcentrada de Cultura de Puno. En la misiva se señala que no se cuenta con el apoyo correspondiente por parte DDC-Puno, lo cual afecta a cientos de artesanos, artistas, escritores e investigadores de la región. Sin embargo, el documento no ha tenido respuesta, es decir, fue ignorado, a pesar que el documento se envió directamente al despacho ministerial de la sede central del Ministerio de Cultura en Lima.

Aquí la carta enviada por los integrantes del Consejo Provincial de Cultura de Puno, donde se señala: “Queremos hacer llegar nuestro pesar y desconcierto por dichas actitudes, ya que en muchas actividades que venimos implementando, no recibimos el apoyo, la orientación y la coordinación necesaria que su dirección debe dar a las artes y la industria cultural”.

Lamentamos que los tentáculos de la mafia cultural ya se encuentren descentralizados. Los hechos nos demuestran que el Ministerio de Cultura sigue teniendo en su vientre a personajes oscuros que operan en beneficio de sus propios intereses.

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Cultura

Leyendo con mis amigos: Cuento Alicia en el país de las maravillas

“Aprender a leer es lo más importante que me ha pasado en la vida”. Mario Vargas Llosa.

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En este episodio de “Leyendo con mis amigos” compartiremos el hermoso cuento “Alicia en el país de las maravillas” un cuento de fantasía. ¡Acompáñanos en esta nueva aventura!

El programa es producido por Lima Gris TV  y conducido por Nicole Simons, quien semana a semana presenta historias para niños y jóvenes. Es importante señalar que el programa es de acceso libre y cada semana se difunde en nuestras redes sociales: como Youtube, Facebook e Instagram.

Además, agradecemos el importante apoyo de la Oficina Económica y Cultural de Taipéi en el Perú, ya que gracias a ellos este programa de promoción de la lectura llega a todos ustedes.

Aquí el programa completo.

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Cultura

Ministerio de Cultura: CAS favorecería a arqueóloga involucrada en el caso de corrupción de Dakar

Paloma Manrique, exfuncionaria del Mincul y prima política del exviceministro Luis Villacorta, que fue despedido por conflicto de interés, porque su empresa fue favorecida para servicio en el Rally Dakar, pretende volver al Ministerio de Cultura.

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Actualmente, en el Ministerio de Cultura se viene desarrollando el proceso de Convocatoria CAS Nº 298-2021-MC y solo hay un puesto vacante para Analista II en Gestión Cultural, cargo que ha sido solicitado por la Dirección de Gestión de Monumentos.

Este puesto de analista, convocado por un órgano como la Dirección de Gestión de Monumentos estaría dirigido para que gane la arqueóloga Paloma Manrique Bravo. Según nuestras fuentes, el favorecimiento vendría de parte de Antonio Gamonal, actual director de la Dirección de Gestión de Monumentos y amigo personal de Paloma Manrique, además, ambos son egresados de la PUCP.

Proceso de Convocatoria CAS Nº 298-2021-MC.

Lo extraño de este proceso que supone buscar un profesional adecuado para el cargo, más allá de contar con el perfil profesional, es no tomar en cuenta que Paloma Manrique cuando fue directora de Gestión de Monumentos de Cultura y como miembro activo del Comité de Organización del V Congreso Nacional de Arqueología, en su calidad de Asesora de la Dirección General de Patrimonio Arqueológico Inmueble, fue cuestionada en el Ministerio de Cultura por su presunta participación en un escándalo por conflicto de interés, ocurrido a finales de 2018.

En aquel tiempo, la empresa Arqueo Andes S.A.C ganó la buena pro para realizar una evaluación y excavación arqueológica para el Rally Dakar con un costo de casi S/360 mil soles; pero lo irregular de esa adjudicación se debía a que el propietario de Arqueo Andes era nada menos que el entonces viceministro de Patrimonio Cultural e Industrias Culturales del Mincul, Luis Felipe Villacorta Ostolaza; y como para no levantar sospechas, Villacorta Ostolaza en mayo de ese año, le transfirió la dirección y la gerencia general de su empresa “ganadora” a su primo Álvaro Martín del Carpio Perla, a su vez, esposo de Paloma Manrique Bravo, que en ese entonces tenía una dirección a cargo en el Mincul.

Exviceministro de Cultura involucrado en actos de corrupción, Luis Felipe Villacorta.

En otros términos, ella era esposa del nuevo gerente general de Arqueo Andes, y primo de Villacorta Ostolaza, que ya había incurrido en un flagrante conflicto de interés.

Fue debido a ese destape que la propia exministra de Cultura Patricia Balbuena acudió al Congreso de la República para responder por los actos de corrupción que se daban en la sede de Cultura; y por eso tuvo que declarar la nulidad de la adjudicación y despedir a dichos funcionarios. Además, el Ministerio de Cultura inició investigaciones y procesos administrativos a Carlos Ernesto Ausejo, Glenda Escajadillo Gallegos, Luis Enrique Espinoza Gálvez y a Paloma Manrique Bravo.

No obstante, en noviembre de 2019, la Secretaria General del Mincul a cargo de Patricia Dávila Tasaico, decidió no sancionar a Paloma Manrique Bravo y a Carlos Ernesto Ausejo. Y solamente sancionaron a Glenda Escajadillo Gallegos y a Luis Enrique Espinoza Gálvez.

Sin embargo, en estos momentos, Paloma Manrique pretende volver al Ministerio de Cultura con un salario de S/ 5 mil soles y por lo pronto ha alcanzado 50 puntos y ya se encuentra en el cuadro de los cinco primeros que mantienen la calificación de aptos. Ahora, solo le faltaría obtener los 50 puntos restantes que serían luego de la entrevista personal que empezó el 20 de este mes.

Cuadro de puntaje y calificación del CAS Nº 298-2021-MC.

La publicación de los resultados será el martes 26 de octubre y luego de verificarlos es pertinente realizar una indagación solicitada al OCI para que ratifique la transparencia de este proceso.

Cabe mencionar, que el Ministerio de Cultura en los últimos años ha sido utilizado como una “agencia de empleos” tomado por un grupo de caviares, en su mayoría procedentes de la Pucp.

El problema, es que aún pretenden mantener los rezagos de sus pequeñas mafias para coadyuvar a sus intereses de seguir mamando del Estado, generalmente ejerciendo prácticas dirigidas: desde CAS direccionados, hasta, absurdas ordenes de servicios que se confeccionan a la medida de los amigos.

Recordemos que el exministro Ciro Gálvez, una vez que asumió la cartera de Cultura, les declaró la guerra a los parásitos del Estado; sin embargo, un personaje oscuro como Edwin Rigoberto Coico Monroy (el alfil, negro), se encargó de boicotear aquella “limpieza” y hoy se hace difícil pensar que la actual ministra Gisela Ortiz, intente continuar con la consigna de adecentar al alicaído Ministerio de Cultura.

Estaremos atentos.

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Cultura

“El niño de las figuritas”, un libro que recorre la intimidad del expresidente Martín Vizcarra

El libro del autor Richard Gallango se presentó el viernes 15 de octubre y ya se encuentra en todas las librerías.

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Sobre el expresidente Martín Vizcarra se han escrito varios libros. Uno de ellos fue El perfil del lagarto, un libro con muchas erratas y con falta de rigurosidad periodística. Las otras publicaciones fueron complacientes y hasta aburridas. Pero la publicación de El niño de las figuritas, del escritor y director publicitario Richard Gallango es un verdadero relato íntimo de Vizcarra y su entorno.

El libro nos introduce al universo más intimo, sórdido y decadente del expresidente Martín Vizcarra. El niño de las figuritas en sus 125 páginas está colmado de retos, mentiras, negaciones, infidelidades y traiciones; no se guarda nada y nos da un recuento de los movimientos más inverosímiles desde su paso por el Gobierno Regional de Moquegua; los entretelones de la campaña política del 2016; la ascendencia en los cargos más altos de sus amigos moqueguanos; la fina comunicación que sostenía con su “asesor” Richard Swing y la gesta de los famosos contratos con el Ministerio de Cultura.

También el relato nos permite conocer de cerca sus relaciones, intereses personales y las mujeres que le hicieron perder la cabeza y causaron la caída de Vizcarra.

El niño de las figuritas ya se encuentra a la venta en las librerías Vivant Book, Librería Communitas, Librería Sur, Librería El Virrey, y Librería Escena Libre.

Richard Gallango con su nuevo libro.

El autor Richard Gallango, estudió dirección de cine y televisión. Fue corresponsal de prensa extranjera, post productor publicitario y docente en la Universidad San Ignacio de Loyola. En el 2003 se inició como director publicitario en prestigiosas casas realizadoras del mercado peruano.

En el 2006, funda La Mafia Films, casa realizadora dedicada a la publicidad, donde fue director principal hasta el 2018. Actualmente, además de dirigir en Malvado Films, ha publicado para la editorial Inglesa Pearson el cuento “Pedro y los panecillos mágicos” (Pearson, 2013) el cual se ha distribuido en España, Portugal, EE.UU, México y toda Latinoamérica; y el libro “Diario de caminos” (Madreselva, 2021).

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Cultura

Gonzalo Alegría: “La Biblioteca Nacional se ha convertido en algo elitista y no es operativa, ni cumple el objetivo que nos dijo San Martín”

“En Perú no monetizamos ni convertimos a la cultura en una fuente de rentas. No hay publicidad para las revistas culturales, no hay convocatorias, no hay formas de venta alternativa y todo se piratea”.

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El programa Encuentros, conducido por Luis Felipe Alpaca en Lima Gris TV, contó con la participación de Gonzalo Alegría.     

Alonso Alegría Varona es Doctor en economía, experto en finanzas y además sociólogo y académico universitario. Él nació en un entorno meramente cultural y literario por ser hijo de dos grandes autores como Ciro Alegría y Dora Varona.

Además, estuvo voceado para ocupar la jefatura de la Biblioteca Nacional del Perú, una vez que el gobierno de Pedro Castillo se instalara en Palacio de Gobierno; sin embargo, se conoció que un personaje oscuro como Edwin Rigoberto Coico Monroy desde el Misterio de Cultura boicoteó su designación, así como la de otros probables funcionarios que se quedaron a la espera.

En el diálogo televisivo Alegría Varona, aseveró:

“En Estados Unidos, del PBI, en cultura se destina el 15.9%; claro, es Hollywood, son las series, es Netflix y es la música. Y en Europa un PBI fuerte en cultura es 9%, pero hay países como España que están entre 4 y 6% dependiendo del año; pero en Colombia ya están casi en un 5% y nosotros estamos en un 2% con algo, del Producto Bruto Interno, y habría que ver hasta qué punto no es generosa esa medida. Y es porque no monetizamos; no convertimos a la cultura en una fuente de rentas. No hay publicidad para las revistas culturales, no hay convocatorias, no hay formas de venta alternativa; todo se piratea, y al final el creador no tiene una economía creativa como en los países desarrollados”.

Cuando el conductor le preguntó sobre ¿cómo era posible que un banquero como él que está ligado a las finanzas, también conozca la cultura? Gonzalo Alegría respondió:

“Yo nunca renuncié a mi espíritu, porque al final eres un banquero, eres una persona bastante cuadriculada, y prácticamente, has renunciado a tu espíritu; pero hay sus gloriosas excepciones; por ejemplo, allí está Fernando Pessoa, el poeta que era bancario, ni siquiera era banquero; trabajaba todo el día en una oficina bancaria y después salía y escribía una poesía bellísima; pero en general los banqueros suelen renunciar a la banca para dedicarse a lo que realmente les gusta y allí está Paul Gauguin, el gran pintor francés. El abuelo de Gauguin fue banquero, dueño de un banco, su padre también fue banquero y luego él tenía que heredar el banco, pero mandó todo a la porra y dijo —me voy a Tahití a pintar — y así se fue a la Polinesia francesa a pintar y murió lamentablemente de sífilis de lo bien que lo pasó con una vida desordenada.

Pero la banca sí tiene algo de bueno cuando eres una persona culta; por eso allá en Madrid cuando era subdirector general de un banco patrocinábamos exposiciones y temas culturales; entonces cuando llegué a alto directivo me reconcilié con la cultura y siempre salvé mi alma porque era profesor universitario en la Complutense”.

Sobre cómo se gestiona la cultura, Gonzalo sostuvo lo siguiente:

“Hay un tema que me mortifica y lo he vivido siempre, hasta en Londres, cuando te decían —Eso es demasiado caro y costoso para nosotros — y estamos hablando del cuarto Banco de Inglaterra, y así lo dicen: —no me lo puedo permitir—entonces, el primer problema sería siempre presupuestario.

El funcionario público en cultura, siente que siempre le falta presupuesto por todas partes y en gran parte es verdad, no invertimos mucho en cultura.

Del presupuesto del año pasado en Perú, que prácticamente son S/181 mil millones de soles, el Ministerio de Cultura recibió algo más de S/780 millones; quiere decir que era el antepenúltimo por pobreza y el único que estaba un poquito por debajo con S/500 millones fue Comercio Exterior y Turismo. Pero, por ejemplo, Midis, que hace una función social y que se supone redistribuye renta con ayudas públicas hacia las personas, está con S/4 mil quinientos millones.

Entonces, el problema del presupuesto en el Perú es que se concentra mucho y el año pasado se concentró mucho en Educación y Salud, porque era lógico por la pandemia; y salud pública se llevó más de S/40 mil millones, que era la cuarta parte del presupuesto, y luego Educación se llevó S/32 mil millones. Entre los dos eran casi S/80 mil millones de S/180 mil, entonces, se llevaron casi todo.

Y después, el que haya tantos ministerios. Hay 18, y eso favorece al liliputismo; por ejemplo, el Ministerio del Ambiente, es Liliput, es muy pequeño pues y allí hay toda una filosofía. En otros países el Ministerio del Ambiente funciona como un viceministerio metido en Agricultura”.  

Aquí el programa completo.

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Cine

La vida recia: On the Bowery (1956)

Lee la crítica de cine de la semana de Rodolfo Acevedo.

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On the Bowery (1956) —de Lionel Rogosin (New York, 1924 – Los Angeles, 2000)—, es una película   elaborada bajo el influjo del neorrealismo y el cine directo —y del documental por supuesto—, evidente en la observación como forma de construir los planos, en el ritmo del relato en apariencia desapasionado y en el uso de actores no profesionales, buscando remarcar así su  afinidad con el espacio social de referencia. De esa manera cuenta la historia –casi una aventura- de Ray, un trabajador en paro que llega al barrio neoyorkino del título. Allí, su primera intensión —la que él mismo verbaliza— será tomarse un respiro, encontrar un empleo temporal y saciar su sed.

En su paso por calles descuidadas, repletas de indigentes y cantinas, le sucederán algunos percances, será víctima de la amistad y el engaño (Gorman), intentará infructuosamente quedarse en un albergue para gente sin techo, y volverá a embriagarse cada que pueda. En paralelo, la cámara registrará con cierto detalle, a la gente que puebla ese pedazo de ciudad abandonado al desempleo, la exclusión y la miseria.    

De entrada, el desplazamiento del protagonista por ese barrio de los años cincuenta (siglo xx) caracteriza su pertenencia a una clase trabajadora en constante tránsito, viviendo al día, de un lugar a otro, a costa de empleos ocasionales o por temporadas. En las imágenes veremos a los enganchadores cuando llegan en sus camiones a la ciudad y ofrecen pequeños trabajos que serán disputados por los desempleados a empujones. Camiones repletos de gente, gente colgada de las portezuelas. En palabras de los personajes, todos andan pendientes de obtener “unos dólares”, o están pendientes de quien los tenga —como los parroquianos de las cantinas. De esta manera, la lucha por la sobrevivencia, fundamental en esas condiciones, es mostrada desde los actos inconexos de individuos aislados y enfrentados entre sí. Como si fuesen objetos recogidos y luego devueltos, después de su uso –cosificados-, sus quejas y sus desmanes posteriores serán controlados por la autoridad, o buscarán protección y desahogo  en algún oscuro hueco callejero o en el vicio.  

Lo que podría parecer un estudio de caso (o ejemplificador, a lo Flaherty), en donde ciertas condiciones sociales de pobreza, deterioro urbano y delincuencia, coinciden con formas de degradación humana, se complejiza al introducir el discurso de una subcultura con sus propias reglas implícitas, lealtades y transgresiones. El personaje de Ray representa eso. Muestra un carácter definido en su actitud algo perdida y alcohólica que lo hace no conciliar con el discurso de los cuidados y la sobriedad. Como cuando abandona el albergue —una institución de beneficencia—, y prefiere la calle, la noche y el riesgo. Una conducta que el protagonista reafirma incluso en las circunstancias más difíciles, en el robo de sus cosas o en los amaneceres en plena vía pública. Y sin embargo, su conciencia no se define por “asumir las cosas como son” o sólo por levantarse cada vez que cae, él encuentra cierta fraternidad en ese mundo de alcohol y amistades casuales, por breves que sean sus relaciones, o contradictorias. (Y quizás todo ello sea parte de sobrellevar una vida de sobresaltos y precariedad).  

Gorman, el otro personaje en importancia, es una especie de guía despiadado dentro del Bowery. Y ambiguo, visto con ojos profanos. Le roba al protagonista, pero a su vez siente aprecio por él, lo ayuda, de cierta manera. Lo aconseja —es un hombre mayor, que de hecho representa la experiencia—, le dice que mejor se vaya de allí, que es joven y que aún tiene “futuro”, algo que muchos han perdido. Lo que anuncia repetidamente la película en sus imágenes y palabras es la cancelación de ese futuro como un porvenir mejor. El pasado subsiste como una perorata de tiempos posibles o en frases evasivas. De lo que se trata en ese tiempo y lugar específicos, es sólo de sobrevivir. (Los efectos a largo plazo sobre los hombres —no hay prácticamente mujeres— que tiene el ambiente son explícitos en los planos que se detienen en la fauna callejera, mostrando rostros y figuras deformes y avejentadas, remarcando así lo grotesco de sus aspectos, su deterioro, su final prácticamente anunciado). 

La historia de On The Bowery es una ficción en donde no actores tratan de interpretar su propia vida, o quizás buena parte de ella. Secuencias breves montadas a partir de cortes rápidos, construyen una visión global de lo que hace la gente en ese pedazo de ciudad, recogiendo incluso la mirada directa a la cámara o el señalamiento a ella —o al equipo de filmación. La película no encubre su artificio, ni la distancia con la cual asume la realidad que representa. Pero cuando nos acerca a la historia conducida por Ray y Gorman, su posición cambia —aunque no sustancialmente— y crea una especie de drama, aunque bastante seco y desapasionado, donde se narra una relación que va del aprovechamiento hacia alguna forma de amistad con algo de paternalismo. Así, en las trayectorias de esos dos personajes la obra desarrolla varios discursos a la vez: el del trabajo, el estilo de vida no convencional, la pobreza, la vejez, el conocimiento que dan los años, la conciencia práctica y la preservación de uno mismo. Como si fueran dos momentos de una sola vida, los personajes se encuentran, hacen lo posible y desaparecen por distintos caminos: uno parte, el otro se queda. Su futuro, quedará en suspenso, casi como repitiendo la propia incertidumbre de sus existencias reales. 

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Cultura

Ministerio de Cultura: pruebas de corrupción fueron entregadas a la Contraloría

La denuncia de corrupción ya se encuentra en manos de la Contraloría General de la República. Por su parte la ministra de Cultura Gisela Ortiz pretendería retirar del cargo a los valientes funcionarios que se atrevieron a denunciar los actos de corrupción.

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La semana pasada trabajadores del Ministerio de Cultura entregaron a las oficinas de la Contraloría General de la República, documentación con información de actos de corrupción. Al tomar conocimiento de lo sucedido, llamamos al área de Comunicaciones de la Contraloría, y nos confirmaron que recibieron la denuncia de corrupción donde se encuentran involucrados funcionarios que siguen trabajando en la actual gestión de la ministra de Cultura, Gisela Ortiz Perea.

Estos funcionarios que aparecen en la denuncia son parte de lo que se conoce como la mafia cultural enquistada en el MINCUL. Según nuestra fuente, la ministra Gisela Ortiz ya tiene conocimiento de la denuncia, pero absurdamente se buscaría cambiar a los funcionarios que valientemente se atrevieron a denunciar la corrupción. Es decir, la ministra de Cultura no pretende erradicar la corrupción del ministerio, lo que pretende es que los funcionarios denunciados se mantengan en el cargo.

Por otro lado, la ineficiencia de la Contraloría General de la República se hizo evidente desde que Lima Gris destapó el caso de Richard Swing. Pero hoy, la institución a cargo del contralor Nelson Shack, tiene la oportunidad de reivindicarse al tener en sus manos graves denuncias de corrupción donde figuran algunos proyectos que involucran a funcionarios del área de Administración y Logística del Ministerio de Cultura.

Dichas denuncias documentadas fueron presentadas por trabajadores del Ministerio de Cultura y están en evaluación por parte la Contraloría. Desde la institución dirigida por Nelson Shack, nos señalaron que en estos días habrá una respuesta sobre la denuncia, ya que fue considerada como prioridad, y el proceso implicaba acciones de control posterior cuyo objetivo es la evaluación de la documentación para obtener las evidencias correspondientes y determinar las responsabilidades del caso.

Algo que también deben tener en cuenta en la Contraloría General de la República, es que en el Órgano de Control Interno (OCI) o Procuraduría del Ministerio de Cultura, existiría una especie de “blindaje” cuando se trata de funcionarios de Administración. Y esto es, debido a que los funcionarios de las mencionadas áreas llevan bastante tiempo en el MINCUL, y ya forman parte del círculo de confianza de la mafia cultural enquistada en la institución.

Los rezagos de Richard Swing se hacen visibles en el Ministerio de Cultura.

Es por eso, que las denuncias anteriores y los procesos administrativos por casos de corrupción estuvieron cayendo en “saco roto”. Una clara muestra de lo sucedido, es que los órganos de control del Ministerio de Cultura se hicieron de la vista gorda con los pagos irregulares de Ricardo Cisneros Carballido, más conocido como Richard Swing, y donde están involucrados exfuncionarios del MINCUL, cinco exministros de Cultura y un expresidente de la República.

Uno de los graves errores del presidente Pedro Castillo fue designar a una ministra que ignora totalmente el sector cultural; pero, además, con la reciente información de las denuncias de los trabajadores a Contraloría, entendemos claramente que Gisela Ortiz Perea no luchará contra la corrupción en el Ministerio de Cultura.

La documentación está en manos de la Contraloría General de la República; esperamos su respuesta.

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Cultura

Entrevista | Paul Auster: “En pocos años no va a haber Estados Unidos en el sentido en que lo conocemos aquí y en otras partes del mundo”

Paul Auster acaba de publicar “La llama inmortal de Stephen Crane”, una extensa biografía de mil páginas sobre la corta pero intensa vida de este escritor norteamericano que —hoy olvidado— renovó la literatura estadounidense con una obra “que debería estar a la altura de autores como Henry James o Mark Twain”. Conversamos con Auster sobre este nuevo libro y temas de actualidad como la cultura de la cancelación y la Norteamérica post Trump.

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Auster recibe virtualmente a un grupo de periodistas latinoamericanos invitados por Planeta en la casa que comparte con su pareja, la también escritora Siri Hustvedt, en las cercanías del Prospect Park de Brooklyn, para hablar sobre Stephen Crane (1871 – 1900) un autor cuyas novelas Magie, una chica de la calle y La roja insignia del valor “cambiaron el curso de la literatura norteamericana. Creo que se lo ha abandonado. Hoy no se lo lee en las escuelas, pero creo que merece estar en el panteón de autores como Nathaniel Hawthorne, Henry James o Mark Twain. Lo que sucede es que vivió tan poco que la gente tiende a olvidarse de él. Escribí este libro para que muchos lectores puedan conocerlo y acceder a su obra”.

Stephen Crane escribió artículos, novelas, relatos y poesía; trabajó como corresponsal de guerra en Cuba y defendió los derechos laborales y sociales. Sobrevivió a un naufragio, fue amigo de Joseph Conrad y gozó en vida de la fama arrasadora que tuvo también F. S. Fitzgerald. Por eso la extrañeza de su olvido en los lectores norteamericanos. La roja insignia del valor fue llevada al cine por John Huston y era lectura obligada para casi todos los estudiantes estadounidenses. Hoy, sin embargo, comparte el mismo destino de La letra escarlata de Nathaniel Hawthorne, recuerda Auster, acusando indirectamente al plan educativo que ha hecho de lado a estos clásicos que funcionan también como una radiografía de ese país continente donde “los abismos entre ricos y pobres son tan hondos como en los de su época. Ahora estamos otra vez donde estábamos hace 120 años. Se desmantelaron los sindicatos, a los trabajadores se los trata como basura y los ricos se enriquecen constantemente. No estaba escribiendo sobre la prehistoria, sino escribiendo sobre Estados Unidos, que no es muy distinto al que era hace 100 años”.

Para Auster, Crane modernizó la forma de contar una historia, abandonando esa literatura que pretendía educar a los lectores. En ese sentido, fue un radical de su tiempo: “Fue en contra de lo que sucedía con la literatura estadounidense en ese momento, le quitó todo lo moralizante, todos los juicios morales que hacían los escritores en la ficción, para contar la verdad. Miraba de una manera cautelosa, tenía una mirada como de fotógrafo o de periodista de investigación que describía lo que estaba pasando antes de ponerlo en tela de juicio. Su primera novela, Maggie, una niña de la calle habla de los barrios abandonados y pobres y de cómo esta niña se convierte en prostituta y muere por eso. El no juzga, solo lo cuenta y esto resulta extraordinario. Desde lo estilístico, él le quitó a la literatura todo lo que se asociaba con la novela del siglo XIX: las descripciones, el color local, las largas peroratas sobre cómo era el cuarto, el paisaje o la ropa. Crane solo escribió sobre lo esencial, desnudó la prosa. La roja insignia del valor es una novela sobre la guerra civil estadounidense en la que jamás menciona el nombre de esa guerra, no dice de qué bando son, no menciona la esclavitud ni a Abraham Lincoln ni a ningún general. Lo que hace es meterse en la mente de un joven de 16 o 17 años que lanzan a la batalla y siente miedo”.

Aunque las personalidades de los escritores sean muy distintas entre sí, hay algo que los une: la dificultad para poder escribir y publicar, alcanzar al menos el ligero brillo de la lectoría, esa búsqueda no solo del reconocimiento literario sino y sobre todo de los lectores. “Crane, sin embargo, pasó por mucho de lo que yo pasé de joven. Vivió el rechazo, dificultades para publicar, ahí es donde me siento muy cercano a Crane. El ser testarudo y persistir es algo que entendí muy bien con él. Tuvo mucho éxito, pero buena parte de su vida fue problemática, tuvo problemas de dinero, una relación, fue corresponsal de dos guerras y estaba en un naufragio, le encantaba jugar póker y todo esto creo que es porque sabía que iba a morir joven”. Auster evalúa entonces su vida como escritor y establece un paralelo entre qué estaba haciendo él a la edad en que Crane -ya una joven celebridad- murió: “¿Quién era yo a los 28 años, la edad en la que murió Stephen Crane? Me acababa de casar, había publicado unos tres libros de poesía, había traducido bastante poesía y había escrito bastantes ensayos literarios y había acumulado 1000 hojas de prosa, que nunca me habían causado demasiada satisfacción. Si me hubiera muerto a los 28 años, habría desaparecido, habría sido como una piedrita que cayó al agua. Creo que mi trayectoria es normal, es típica, comencé a pensar que tenía una carrera a principios de los 30 años, Crane es como Mozart: produjeron muy jóvenes”. Auster nos recuerda que Crane murió de 28 años, víctima de la tuberculosis.

Auster en la intimidad.

Si Crane vivió los grandes cambios de su tiempo, fines del XIX, Auster ha vivido los grandes cambios tecnológicos y sociales del siglo XX, entre ellos los activismos. Hace poco un profesor de la Universidad de Michigan fue separado de la cátedra sobre Shakespeare por haber proyectado la película de Otelo interpretada por Laurence Olivier. ¿Cómo ve esta tendencia global el autor del “Leviatán”? “Me causa mucho pesar la cultura de la cancelación; no es una tendencia muy prometedora en la cultura estadounidense, pero con el poder creciente que tiene la extrema derecha en Estados Unidos no me preocupa tanto este problema. El peligro de Donald Trump y los republicanos que quieren destruir al país me parece más urgente, no vale la pena perder el tiempo en otros asuntos. Esto de la cultura de la cancelación lo hacen chicos jóvenes muy idealistas que están fuera de sí y van a madurar. El problema es que nos van a robar la democracia frente a nuestros ojos, salvo que nos unamos y resistamos a eso. En pocos años no va a haber Estados Unidos en el sentido en que lo conocemos aquí y en otras partes del mundo”.

Entre la cultura de la cancelación, el olvido de los clásicos, los profundos abismos provocados por la pobreza y la realidad, Auster recita de memoria un poema de Crane, que es, además, con el que abre el libro: “En el desierto / vi una criatura, / desnuda, bestial, /que, agachándose en el suelo, / tomó su corazón con las manos / y se lo comió. / Dije: “¿Está bueno, amigo?”. / “Está amargo, amargo”, me respondió, / pero me gusta / porque está amargo / y porque es mi corazón”. Hay un silencio entonces entre Auster y el enorme texto que acaba de compartir: “Es un poema asombroso, es la gente que se está comiendo a sí misma, aferrada a su miseria… creo que psicológicamente es una obra muy profunda”.

¿Qué autores no olvidar entonces? Pues a todos aquellos que retrataron el pase de la sociedad agraria a la sociedad industrial, por ejemplo, escritores que vivieron, como Crane, una época irrepetible, la del adiós al Salvaje Oeste y el de la bienvenida a la prosperidad del Gran Gatsby, el pase a la conversión de Estados Unidos en la potencia capitalista que estuvo atravesada por la esclavitud, el exterminio de los indios y su encierro en las reservas, los movimientos sociales  y las reivindicaciones laborales que luego se extendieron al mundo entero.

Auster se despide recordando que Crane escribió a sus 28 años finales unas 3 mil páginas brillantes, del mismo tenor que Shelley, Keats, Mozart, que produjeron mucho siendo muy jóvenes. “Es tan raro que suceda esto, que resulta notable”, finalizó.

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